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Rutas de Madrid: El Madrid Financiero de 1880 a 1960


INTRODUCCIÓN.-
El siglo XIX es una época de profundos cambios políticos, sociales y económicos. Llega a España la Revolución Industrial con los consiguientes avances técnicos y el liberalismo se convierte en la doctrina económica imperante. Los gobiernos de la época se hacen el propósito de convertir Madrid en una ciudad moderna capaz de competir con otras capitales financieras de Europa, al modo de la City londinense.

Anteriormente los bancos eran propiedad de banqueros y estaban en los palacios de sus propietarios Esta costumbre se daba también en Madrid, y son ejemplos de ello los palacios del Marqués de Salamanca, del paseo de Recoletos, el palacio de Linares en la plaza de Cibeles, el palacio Gaviria, en la calle del Arenal y el de los March en Ortega y Gasset. En la nueva centuria se convierten en sociedades anónimas y pasan a establecerse en edificios de oficinas.
La supresión de callejuelas y la construcción de una gran avenida -la Gran Vía-, con sus lujosas viviendas para la nueva burguesía, sus salas de espectáculos y sus centros comerciales contribuye fundamentalmente a la imagen del nuevo Madrid. Su primer tramo va a desembocar en la calle de Alcalá.
Precisamente en el inicio de la calle de Alcalá se había construido en 1769 la Real Casa de la Aduana. En 1848 se trasladó allí el Ministerio de Hacienda. A partir de ese momento, esta calle, por su amplitud y su situación privilegiada, resultó especialmente atractiva para las grandes entidades bancarias. También importantes compañías de seguros y sociedades mercantiles instalan sus oficinas en la propia calle de Alcalá o en sus inmediaciones –calle de Sevilla, carrera de San Jerónimo, y primer tramo de la Gran Vía-. Son edificios diseñados por los más famosos arquitectos de su época, de gruesos muros, fachadas monumentales, amplios vestíbulos de altos techos, bellas rejerías y coloridas vidrieras. Su exterior se adorna con vistosas esculturas y en su interior encontramos lujosos tapices y excelentes pinturas. Con todo ello se pretende dotar de prestigio a las instituciones que albergan y dejar patente su solvencia económica.
Su consecuencia es que, desde 1880 hasta mediados del siglo XX, el tramo de la calle  de Alcalá que va desde la Puerta del Sol hasta la Plaza de Cibeles se constituye en el eje financiero de Madrid. A partir de 1960, con la proliferación de pequeñas sucursales bancarias por toda la ciudad y la construcción de las nueves sedes centrales, este eje financiero se desplazará hacia la Castellana, adoptando una estética completamente distinta, con altos rascacielos y  predominio de las fachadas con muros cortina de cristal.

INICIO DE LA RUTA

Esta ruta parte de la Puerta del Sol y discurre por la calle de Alcalá, teniendo como preámbulo el edificio del Ministerio de Hacienda y finalizando en el edificio de la Bolsa de Madrid, en el Paseo del Prado. Está integrada por doce edificios posteriores a 1880 que en su momento constituyeron el corazón financiero de Madrid y que son una muestra representativa de la arquitectura del siglo XIX, donde conviven diversos estilos arquitectónicos, como el Neoclasicismo, el Romanticismo, el Eclecticismo y el Modernismo.
Durante el trayecto se pueden contemplar otros edificios de gran belleza, como el Casino de Madrid, el Círculo de Bellas Artes o el Palacio de Comunicaciones, de la misma época y muchos de ellos obra de los mismos arquitectos que los seleccionados.
La proximidad de los edificios que componen esta ruta temática permite recorrerla a pie. Desgraciadamente la visita al interior de las instalaciones es complicada, ya sea por estar limitada por razones de seguridad o por tratarse de oficinas sin acceso al público o con horarios limitados.


0. Ministerio de Hacienda.- (Calle de Alcalá, 5, 7 y 11)

Nos encontramos en el comienzo de la calle de Alcalá, una de las más antiguas de Madrid. Su origen está en un camino, llamado Camino del Olivar, que en el siglo XV partía de la Puerta del Sol, que entonces era el límite occidental de la ciudad, y se dirigía hacia Alcalá de Henares.
Aunque el edificio del Ministerio de Hacienda es de fecha anterior al siglo XIX, constituye un buen punto de partida para empezar el recorrido por su vinculación al mundo financiero. Se trata de un palacio construido en 1769 para la Real Casa de la Aduana. Su autor fue el arquitecto italiano Francisco Sabatini, que había venido a Madrid llamado por el rey Carlos III, para el que construyó la Puerta de Alcalá. Participó en las obras de reforma del Palacio Real, San Francisco, el Grande, el Hospital de San Carlos (actual Museo Reina Sofía) y la reconstrucción de la Plaza Mayor. En su honor en 1930 se puso su nombre a los Jardines situados junto al Palacio de Oriente, que antiguamente eran las caballerizas reales.                         
El Ministerio de Hacienda se trasladó a este edificio en 1845, coincidiendo con la reforma fiscal de Bravo Murillo (primera etapa del reinado de Isabel II). Sigue el modelo de los palacios italianos neoclásicos. Tiene una fachada de buenas proporciones, rematada por una balaustrada, y en ella hemos de destacar las ventanas, simétricamente situadas, y con frontones triangulares. Estos frontones, además de ser un detalle estético propio de la época, cumplían un objetivo funcional, ya que su sombra evita que se recaliente su interior. Son típicos de los edificios de aduanas que están en los puertos españoles y que datan también del siglo XVIII.
Ha tenido varias ampliaciones. Destaca la reforma de Miguel Durán Salgado en 1944, que utilizó el solar contiguo, donde en tiempos estuvo el Palacio del Marqués de la Torrecilla,  que había sido derribado, pero se salvó su portada barroca, obra de Pedro de Ribera (1716-1731), que Durán incorporó a la ampliación.
                                                   
1._Ampliación del Banco Hispano Americano (C/Alcalá, 8 y Carrera de San Jerónimo, 5)
Fue construido por el arquitecto José Urioste y Velada  entre 1904 y 1907. Este arquitecto es el que diseñó las principales puertas del Retiro y se le encuadra en el Romanticismo. El Romanticismo en la arquitectura, también llamado Historicismo, busca identificar las raíces de una nación, y construir de acuerdo con estilos arquitectónicos antiguos, pero combinando sus elementos con mayor libertad, teniendo en cuenta las nuevas necesidades que se pretenden cubrir y las técnicas constructivas modernas. En España encontramos así el Neogótico, el Neomudéjar, etc. Este edificio puede considerarse Neobarroco.
Inicialmente se destinaron la planta baja y el entresuelo para las oficinas del Banco Crédit Lyonnais y el resto de las plantas para viviendas. Por eso las dos partes del edificio están separadas por un balcón corrido. Poco después el Banco Hispano Americano lo compró para añadirlo a su sede central de la Plaza de Canalejas. El edificio fue reformado, se adelantó el ático hasta la fachada para disponer de más espacio útil y desaparecieron unas torrecillas que lo remataban.
La sede del Banco Crédit Lyonnais se trasladó a la Casa Allende, en la plaza de Canalejas.

2. Palacio de La Equitativa: Banco Español de Crédito  (C/Alcalá, 14)
Está en la confluencia de las calles Alcalá y Sevilla, y precisamente una de sus características más acusadas viene dada por la forma triangular de su solar, con un ángulo acusado, que le asemeja a un barco. Se construyó entre 1882 y 1891 para sede de la Sociedad de Seguros La Equitativa. Pertenece al Eclectismo o Modernismo, estilo que se caracteriza por la mezcla de elementos de diferentes estilos y épocas.
Fue diseñado por el arquitecto catalán José Grases Riera, gran admirador de Gaudí. Sus obras más conocidas son el Palacio Longoria, de la calle Fernando VI, con elementos rococó, y el monumento a Alfonso XII que preside el estanque del Retiro.
El Palacio de la Equitativa ha sido ocupado sucesivamente por el Casino de Madrid, la Embajada del Japón y el Círculo de Bellas Artes. En 1920 lo adquirió el Banco Español de Crédito, quien encargó su reforma al arquitecto Joaquín Saldaña, que en aquellos años era el arquitecto de moda, y se había hecho famoso construyendo palacetes de tipo parisino para los aristócratas madrileños. A él se debe la rejería de la planta baja.                          
Son de destacar las ménsulas en forma de cabeza de elefante bajo el balcón corrido del primer piso y el cuerpo semicircular del ángulo del edificio -la proa del barco-, que está coronado por una torrecilla con reloj y un templete.
En el edificio actual han desaparecido algunos elementos, como el escudo de los Estados Unidos que hubo inicialmente, ya que La Equitativa era una sociedad norteamericana, y que fue arrancado por la multitud furiosa en 1898 al iniciarse la guerra de Cuba. También había un grupo escultórico en bronce que representaba a una matrona protegiendo a unos niños desvalidos, que estaba situado en el gran arco ciego donde Saldaña colocó el nombre del banco en grandes letras de bronce.                                        
Actualmente Banesto ha trasladado su sede a la Castellana y existe el propósito de utilizar este edificio como ampliación del Banco de Santander.

1. Banco Hispano Americano (Pza. Canalejas, 1).
La antigua Plaza de las Cuatro Calles es una encrucijada que pasó a llamarse Plaza de Canalejas, en memoria del presidente del Gobierno en ella asesinado. Aquí se instaló la sede central del Banco Hispano Americano. Tiene tres fachadas: la principal es la de la plaza de Canalejas y las laterales dan a la calle de Sevilla y a la Carrera de San Jerónimo. Se construyó entre 1902 y 1905, y el proyecto es del arquitecto Eduardo Adaro, que había construido el Banco de España, por lo que conocía perfectamente las necesidades de un banco moderno, instalando por ello la sala de operaciones en la planta baja. También intervino en la construcción el arquitecto José López Salaverry, director de las obras del Casino de Madrid.
Su estilo es Neoclasicista, caracterizado por la simetría de sus elementos: pilastras, semicolumnas y frontones curvos en los vanos. Hay dos esculturas a la altura del primer piso, flanqueando los ángulos superiores de la puerta principal, que representan el Cálculo y la Economía.                                    
El patio de operaciones sigue funcionando como tal, y une el patio del edificio principal con el del edificio de la ampliación que antes hemos visitado. El del edificio principal es poligonal, de una sola planta con pilares rectangulares y capiteles dorados, con vidriera transparente. El de la ampliación, con salida a la calle Alcalá, es rectangular de pilares rectangulares y sin nada digno de destacar.
En la propia plaza de Canalejas, enfrente de la fachada principal, podemos ver dos bellos edificios de viviendas: el Edificio Meneses, de José María Mendoza y Ussía (1914), esquina a la calle del Príncipe, con su cúpula coronada por un templete jónico, y La Casa Allende, cuya planta baja ocupó el Banco de Crédit Lyonnais. Es obra de Leonardo Rucabado (1916), de estilo neo-mudéjar y con elementos tomados de la arquitectura popular, como el mirador de madera que da a la Carrera de San Jerónimo. Se conservan en su fachada los leones símbolo del Banco.
                                   
4. Banco de Bilbao (C/Alcalá, 16, esq. C/ Sevilla). Actualmente Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid.
El Banco de Bilbao invirtió parte de sus fondos en la construcción de la Gran Vía. Aunque su sede central estaba, naturalmente, en Bilbao, la importancia de sus actividades en Madrid hicieron aconsejable que aquí tuviera una segunda sede. En 1919 convocó un concurso público de proyectos que ganó el arquitecto Ricardo Bastida y Bilbao, y las obras duraron tres años (1920-1923). Es de hacer  constar que el Banco de Bilbao siempre elige a arquitectos vascos para sus obras.
El solar era muy irregular, por lo que la solución consistió en hacer dos edificios unidos por una gran rotonda, cubierta con una cúpula con doce pares de columnas dóricas de mármol formando un dodecágono, que soportan una cúpula semiesférica, vidriada y policromada con elementos decorativos. De su centro pende una espléndida lámpara de bronce y cristal en cuya vertical está situada una mesa circular de madera, con tablero de raíz trabajado de marquetería, y  con seis patas labradas con cabezas y piernas de león. Los intercolumnarios están decorados con diez pinturas murales, obra de Aurelio Arteta y representan los muelles, fábricas y minas de Bilbao.
 La fachada principal, con una sugerente curvatura, tiene elementos clásicos gigantes: columnas, capiteles y entablamentos. También hay aplicaciones de cobre y bronce dorado y bellas esculturas en la cornisa, de las que es autor Quintín de la Torre
El edificio tiene dos torreones, coronados por dos cuádrigas monumentales en bronce, obra de Higinio de Basterra.
Entre 1975 y 1981 el arquitecto Pedro Bidagor Lasarte amplió el edificio por la calle de Sevilla, repitiendo los esquemas arquitectónicos del edificio original.

5. La Unión y el Fénix Español (C/Alcalá, 23)
Hace esquina con la calle Virgen de los Peligros y es actualmente el Hotel Petit Palace Alcalá Torre, pero originariamente fue construido para la compañía de seguros La Unión y el Fénix Español, entre 1928 y 1930, por Modesto López Otero, con la colaboración de Miguel de los Santos.
Modesto López Otero fue durante veinte años director de la Escuela de Arquitectura de Madrid, renovando completamente su plan de estudios, antes basado casi exclusivamente en el dibujo. Gracias a su influencia se impulsaron las asignaturas técnicas: estructura, construcción e instalaciones, y a él se debe la planificación y el inicio de la construcción de la Ciudad Universitaria.                           
Este edificio, de planta rectangular, está inspirado en los rascacielos de Chicago. Tiene 53 metros de altura y consta de 12 plantas. La torre está rematada por un Ave Fénix, emblema de la compañía, que realizó el escultor Camps. Uno de los elementos más vanguardistas es el cuerpo acristalado de la primera terraza, hecho por Fernando García Mercadal para instalar un restaurante.
Sus autores buscaron la armonía con la contigua iglesia de las Calatravas, de bella portada renacentista, de Juan de Madrazo. Por eso el cuerpo bajo está enrasado con la iglesia y la torre, que semeja un campanil, respeta la magnífica cúpula, construida en 1670 por Fray Lorenzo de San Nicolás, de modo que sigue siendo visible desde las calles Alcalá y Sevilla. En la torre y en la fachada han copiado los frontones triangulares de la iglesia.

6. Banco Mercantil e Industrial (C/Alcalá, 31)
Actualmente es la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid y tiene una sala de exposiciones temporales.
Fue construido por Antonio Palacios entre1933 y 1945 en un solar largo y estrecho. La fachada de la calle Alcalá se caracteriza por el uso de los órdenes clásicos. Tiene un mirador integrado por un gran arco triunfal levantado sobre pilastras gigantes, y está rematada por un grupo de columnas abierto. Tiene una segunda fachada que da a la calle Caballero de Gracia, más sencilla, formada por dos cuerpos simétricos y convexos, entre las que hay una portada parecida a la del Oratorio del Caballero de Gracia, obra de Juan de Villanueva (1782-1794).
Es de destacar la utilización por primera vez en este edificio de nuevos materiales: el pavés en fachadas, el acero inoxidable de la tribuna y el acristalamiento de la bóveda de medio cañón de la sala de operaciones.
 En el vestíbulo del sótano se ha conservado la puerta de la caja fuerte del antiguo banco.
El arquitecto Antonio Palacios era de Pontevedra pero realizó en Madrid muchas de sus obras: el Palacio de Comunicaciones, el Círculo de Bellas Artes, el Hospital de Jornaleros de la calle Maudes y la Casa de las Cariátides (actual Instituto Cervantes), incluida en esta Ruta. También diseñó las primeras estaciones y accesos de la línea 1 del Metro de Madrid y su conocido logotipo en forma de rombo.

7.  Edificio Metrópolis (C/Alcalá, 39)
Fue la primera sede de la compañía de seguros La Unión y el Fénix, pero en 1975 fue vendida a la también compañía de seguros Metrópolis, S.A.
Para su diseño se hizo un concurso internacional que ganaron los hermanos franceses Jules y Raymond Fevrier. Las obras, iniciadas en 1907, fueron concluidas por el arquitecto Luis Esteve en 1910.  Fue el primer edificio de la Gran Vía y para hacerlo fue necesario derribar siete casas. Por eso el centenario de la Gran Vía se ha celebrado en el año 2010. Su primer tramo -de Alcalá a la Red de San Luis- se terminó en 1924.
El edificio tiene muy buenas proporciones y es de arquitectura ecléctica, de inspiración francesa, debido a que sus autores se habían formado en l’École des Beaux Arts de París. Destaca sobre todo el elegantísimo torreón. En su segundo piso hay una bella rotonda de parejas de columnas corintias que sostienen el tercer piso, decorado con estatuas y grupos alegóricos del Comercio, la Agricultura, la Industria y la Minería, de los escultores Saint-Marceaux, Mariano Benlliure, Landousky y Lambert. La cúpula que lo remata es de pizarra, con adornos de bronce dorado, y está coronada por una Victoria Alada, de Federico Coullaut Valera.
Originalmente había una escultura de bronce que representaba a Ganímedes cabalgando sobre un ave fénix, del escultor francés Charles René de Saint-Marceaux, símbolo de La Unión y el Fénix, que podemos contemplar en el jardín de la nueva sede que tiene esta compañía en el paseo de la Castellana, nº 33.
 La monumentalidad de este edificio contrasta con la sencillez armoniosa del construido enfrente para las primeras oficinas del Banco Urquijo (Gran Vía, 4), de José María Mendoza y José de Aragón (1917-1919), que copia los edificios de oficinas norteamericanos aunque en menor tamaño. Posteriormente el Banco Urquijo instaló su sede en c/Alcalá, 47.
 
8. Banco de Vizcaya (C/Alcalá, 45)
Actualmente alberga dependencias del Ayuntamiento de Madrid.
En el solar que ocupa estuvo el convento de San José hasta la desamortización de Mendizábal de 1836, cuando fue derribado para construir viviendas, quedando solo la iglesia. Desde 1873 hasta  1929 estuvo aquí el famoso Teatro Apolo, famoso por estrenar las más conocidas zarzuelas: La Revoltosa, La Verbena de La Paloma, Agua, Azucarillo y Aguardiente, etc., por lo que recibió el sobrenombre de “Catedral del Género Chico”.
El Banco de Vizcaya fue proyectado por Manuel Ignacio Galíndez Zabala y construido por Fernando Arzadún entre 1931 y 1934.
En la fachada destacan los arcos de medio punto y las pilastras gigantes. Es un edificio elegante y equilibrado. Galíndez buscó una decoración “suntuosa pero severa”, con elementos Art Decó y  relieves de figuras aladas en sus ángulos superiores, obra de José Capuz y Juan Adsuara.
En el patio interior hay pilares con capiteles metálicos con un curioso diseño geométrico.

9. Banco Urquijo (C/Alcalá, 47). Actualmente sede de la Comisión Nacional de la Energía..
Originalmente era un edificio de viviendas, de porte clásico y estilo español que, tras su adquisición en 1921 por una sociedad vasca para sede del Banco Urquijo, fue reformado por el arquitecto Ricardo Bastida y Bilbao. Se instalaron las cajas en el sótano, se construyó un gran vestíbulo rectangular de dos pisos de altura, que daba paso a los despachos de los directivos y a las taquillas del patio de operaciones.
 Tuvo posteriores reformas, de las que se encargó el arquitecto José Antonio Domínguez Salazar (1943, 1964 y 1976), que reforzó la estructura con vigas de hierro y le añadió un piso en forma de ático.
Su patio es rectangular con pilares rectos pero en planta superior posee unas balconadas de tres arcos de medio punto con columnas dóricas con capiteles. Está cubierto por una vidriera trasparente.

10. Instituto Cervantes (C/Alcalá, 49)

En la esquina con la calle Barquillo se situó este edificio, antiguo Banco Español del Río de la Plata, cuya casa matriz estaba en Buenos Aires. Posteriormente fue sede del Banco Central y, actualmente, del Instituto Cervantes. Se le conoce como “Casa de las Cariátides” por ser estas cuatro esculturas su elemento más característico. Destacan asimismo las grandes columnas corintias que adornan su fachada en las que en el centro de sus capiteles aparecen rostros. Tras ellas hay un gran paño acristalado. Imita las construcciones neoclásicas norteamericanas.
Fueron sus arquitectos el ya nombrado Antonio Palacios y Joaquín Otamendi Machimbarrena, que lo construyeron entre 1910 y 1918. Tuvo problemas con el Ayuntamiento, porque su altura era de 25 metros, cuando las ordenanzas urbanísticas estipulaban un máximo de 17 metros, pero finalmente se dio la licencia municipal atendiendo a la monumentalidad y belleza del edificio.                                                     
El salón del Consejo tiene una bella forma oval y el despacho del director está en una rotonda con vistas al jardín del Palacio de Buenavista. Es importante la cúpula vidriada que cubre el gran patio central, iluminándolo cenitalmente.
La ampliación del edificio incorporando el inmueble adjunto de la calle Barquillo, nº 4, fue hecha en 1947 por Manuel Cabanyes.

11. Banco de España (C/Alcalá, 48)

En España se había creado en 1782 el Banco de San Carlos, que en 1829 fue sustituido por el Banco de San Fernando. En 1844 se fusionó con el llamado Banco de Isabel II y la nueva entidad se denominó Banco Nacional de España, con el monopolio de la emisión de monedas y billetes, el depósito de las reservas de oro, la supervisión de la banca y la dirección de la política monetaria nacional hasta la entrada de España en la Unión Monetaria con el euro.

El Banco de España estuvo primero en el edificio de los Cinco Gremios Mayores de Madrid: Sederos, Teleros, Pañeros, Joyeros y Drogueros, situado en la plaza de Benavente con entrada por la calle Atocha. Lógicamente necesitaba una sede propia, para lo que se adquirió el palacio del Marqués de Alcañices, en la calle Alcalá con esquina al Paseo del Prado.
El proyecto es de Eduardo Adaro y Severiano Sainz de la Lastra. La primera piedra del edificio de la calle Alcalá fue colocada por Alfonso XII en 1882 y las obras finalizaron en 1891, siendo inaugurado por Alfonso XIII y la reina regente María Cristina. Su coste fue de 15.300.000 pesetas, incluyendo la adquisición de su solar inicial (3.000.000 de pesetas). Tuvo después varias ampliaciones, adquiriendo los inmuebles contiguos de Paseo del Prado, hasta llegar a la calle de Los Madrazo, y de la calle de Alcalá, hasta llegar a la calle Marqués de Cubas (antes calle del Turco, donde tuvo lugar el atentado que ocasionó la muerte del General Prim). En la actualidad, el Banco de España ocupa toda la manzana.
Es un edificio ecléctico, inspirado en los palacios manieristas italianos y la arquitectura parisina del siglo XVII. Las puertas de hierro son de Bernardo Arias. En 1999 fue declarado Bien de Interés Cultural de España.
Al patio de operaciones se entra por la calle de Alcalá. La vidriera policromada del patio tiene, entre otros elementos, el escudo nacional en el centro y en su entorno figuras mitológicas y alegóricas. Está rodeado por unas balconadas con arcos de medio punto. Los pupitres, de madera y bronce, están en el centro alrededor de un pequeño monolito que recuerda su inauguración y dispuestos en forma de cruz griega.                                    

La entrada del Paseo del Prado tiene una bella escalera monumental en mármol de Carrara construida por Adolfo Areizaga, con magníficas vidrieras hechas en Alemania, con numerosas figuras alegóricas.
En la rejería aparece representado el símbolo de Hermes, dios griego del comercio, consistente en un casco alado y el caduceo con dos serpientes enfrentadas.
El edificio tiene cuatro sótanos y a la cámara acorazada se accede por un puente levadizo, ya que está rodeado por un foso, que puede inundarse, como en los castillos medievales con agua procedente del arroyo subterráneo de la calle Barquillo y de la fuente de La Cibeles. Posee una magnífica colección de monedas de oro y almacena lingotes de oro y plata, aunque la mayor parte de sus reservas de oro fueron enviadas a Rusia por el Gobierno de la República durante la Guerra Civil Española.


12. Palacio de la Bolsa (Pza. Lealtad, 1)

Cruzando el Paseo del Prado llegamos a la Bolsa de Madrid. Esta institución es de carácter privado y fue creada en 1831. Tuvo varias sedes, varias de ellas en los alrededores de la calle Carretas, donde se  conserva el nombre de calle de la Bolsa.

El actual edificio está emplazado sobre el solar del antiguo teatro El Dorado. Su arquitecto, Enrique María Repullés y Vargas, se inspiró en la Bolsa de Viena. Las obras duraron desde 1878 y finalizaron en 1893, dos años después de las del Banco de España, y también lo inauguró la reina Mª Cristina.

 Es de planta irregular. Su frente principal es curvilíneo, para respetar la forma de la plaza. En su fachada destacan las columnas estriadas, los pabellones laterales y la hermosa escalinata. En el atrio hay cuatro relieves que representan el Comercio, la Industria, la Agricultura y la Navegación.

Su cuerpo principal es de planta de basílica, con nave, ábside semicircular, galerías laterales y deambulatorio. El gran Salón de Contrataciones, situado en el centro, es neorrenacentista. Está delimitado por una doble arquería y cubierto por una bóveda de hierro y cristal, lo que en su época constituyó una gran novedad técnica, tiene un bello suelo de parqué, que da nombre al recinto, y altísimas paredes decoradas con pinturas que representan las provincias españolas, con sus productos típicos. Al tratarse de un edificio anterior a 1898, se incluyen Cuba y Filipinas, entonces todavía españolas.


Mª Angeles Viladrich García-Donas
Dirección General de Voluntariado y de Cooperación al Desarrollo
Consejería de Asuntos Sociales
COMUNIDAD DE MADRID

 


 

A P É N D I C E

RUTAS DE MADRID: EL MADRID FINANCIERO DE 1880 A 1960


 


RELACIÓN DE EDIFICIOS QUE COMPONEN LA RUTA

  0. Ministerio de Hacienda, c/Alcalá, nº 5 -7 -11.

2. Ampliación del Banco Santander-Central-Hispano
C/Alcalá 8 – Carrera de San Jerónimo, 5
Antigua sede del Banco Crédit Lyonnais (1904-1907)
Arquitecto: José Urioste y Velada

3. Palacio de la Equitativa: Banco Español de Crédito
 C/ Alcalá, 14
Construido para sede de la Sociedad de Seguros La Equitativa (1882-1891)
Arquitecto: José Grases Riera.

4. Banco Santander-Central-Hispano
Pza. Canalejas, 1
Arquitectos: Eduardo Adaro y José López Salaverry (1902-1905)

4.  Banco de Bilbao-Vizcaya-Argentaria
c/Alcalá, 16, esq. C/ Sevilla
Arquitecto: Ricardo Bastida y Bilbao (1920-1923)
Ampliación: Pedro Bidagor Lasarte (1975-1981)

5. La Unión y el Fénix Español (Compañía de Seguros)
c/Alcalá, 23
Actual Hotel Petit Palace Alcalá
Arquitectos: Modesto López Otero y Miguel de los Santos (1928-1930)
Acristalado terraza: Fernando García Mercadal

6. Banco Mercantil e Industrial
Actual Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid
c/Alcalá, 31
Arquitecto: Antonio Palacios Ramilo (1933-1945)

7.  Edificio Metrópolis
c/Alcalá, 39
Primera sede de la Compañía Aseguradora La Unión y el Fénix y después vendida a la Compañía Aseguradora Metrópolis, S.A.
Arquitectos: Jules y Raymond Fevrier y Luis Esteve (1907-1910)

8. Banco de Vizcaya
c/Alcalá, 45
Actual dependencia del Ayuntamiento de Madrid
Arquitectos: Manuel Ignacio Galíndez Zabala y Fernando Arzadún e Ibarrarán (1931-1934)

9. Banco Urquijo
c/Alcalá, 47
Actual sede de la Comisión Nacional de la Energía
Arquitecto: Ricardo Bastida y Bilbao (1921)
Reformas: José Antonio Domínguez Salazar (1943, 1964 y 1976)

10. Instituto Cervantes
c/Alcalá, 49
Antiguo Banco del Río de la Plata y posteriormente Banco Central
Arquitectos: Antonio Palacios Ramilo y Joaquín Otamendi Machimbarrena  (1910-1918)

11. Banco de España
c/Alcalá, 48
Arquitectos: Eduardo Adaro y Severiano Sainz de la Lastra (1882-1891)

12. Palacio de la Bolsa
Pza. Lealtad, 1
Arquitectos: Enrique María Repullés y Vargas (1878-1893)


 BIBLIOGRAFÍA

• AA.VV.: Diccionario de la Arquitectura Española. Ed. Planeta, 1987.
• AA.VV.: Madrid, Ayer y Hoy: Fondo Documental del Archivo Ruiz Vernacci. Ed. Ministerio de Cultura. Madrid, 1984.
• AA.VV.: Arquitectura de Madrid. Casco Histórico. Ed. Fundación COAM. Madrid, 2003.
• GIMÉNEZ SERRANO, Carmen: Arquitectura bancaria en España. Ed. Ministerio de Fomento. Madrid, 1998.
• GUERRA DE LA VEGA, Ramón: Guía de Madrid: La Belle Epoque 1900-1920. Ed. Ayuntamiento de Madrid, 1990.
• GUTIERREZ BURÓN, Jesús: Antonio Palacios Ramilo en Madrid. Ed. Fundación Universitaria Española. Madrid, 1988.
• LÓPEZ ULLOA, Fabián: José Grases Riera en la innovación constructiva de Madrid de los siglos XIX-XX. Actas del Quinto Congreso Nacional de Historia de la Construcción. Ed. Instituto Juan de Herrera. Burgos, 2007.
• NAVASCUÉS PALACIO, Pedro: Arquitectura y arquitectos madrileños del siglo XIX. Ed. Instituto de Estudios Madrileños. Madrid, 1973.
• SÁNCHEZ DE LERIN, Teresa: El arquitecto y académico Modesto López Otero. Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando: núms. 94-95. Pgs. 59 –78. Madrid, 2002.
• www.monumentamadrid.es
• www.madridhistorico.com/seccion1-monumentos
• www.aulavirtual.bde.es
• www.bolsamadrid.es

 

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