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Miércoles 09 de Enero de 2013 13:25

Tarta de Santiago

por Ana Martínez Arce

Uno de mis desayunos preferidos es un café con tarta de Santiago. Cualquier dulce de almendra me pierde, de hecho si hubiese una competición de comer mazapán ganaría fijo. A la mayoría de la gente el mazapán o no le gusta o, si le gusta, le empacha. Pues a mí al revés: las cajitas pequeñas de 6 u 8 mazapanes me duran 15 minutos. Y eso es porque al comerme tres seguidos entra en acción el sentido de culpabilidad y los guardo pero los acabo volviendo a sacar al minuto y medio.....

Aún así intento reprimirme y dosificarme para que dure más el disfrute, como cuando te comes antes los bordes del sandwich para dejar lo mejor para el final. Que quede claro que cuando digo mazapán me refiero a mazapán del bueno, el de Toledo, no a los engendros esos que vienen en bolsitas de plástico que parecen arenilla amalgamada que no hay quien se los coma.

A la tarta de Santiago le pasa un poco como al mazapán: o es buena o es otra cosa. Como la masa es básicamente huevo, almendras y azúcar y las almendras son bastante caras, en muchos sitios hacen bizcocho de almendra y no tarta de santiago, y claro, se nota. Yo no suelo ir a Galicia, con lo cual hace tiempo que no tomo una tarta de Santiago autóctona, pero mi padre es de León y cada vez que van traen o pastas o tarta de Santiago de una pastelería que se llama "La Asturiana" y que, casualidades de la vida, hace una tarta de Santiago que está para morirse. El único cambio que introducen a la tarta típica, y que yo creo que la mejora, es añadir unas almendras troceadas y tostadas por encima de la tarta antes de espolvorear el azúcar glas. Estas almendras lo que dan es una textura crujiente que queda muy bien con el interior suave y jugoso típico.

En casa llevo haciendo esta tarta varios años y la verdad es que es bastante sencilla y le encanta a todo el mundo. La receta es del Larousse de los Postres de Pierre Hermé. Las tres claves para una tarta de Santiago perfecta (a mi parecer) son: hacer la masa de debajo lo más fina posible, no pasarse en la cocción y las almendritas por encima. A veces echo la canela y el limón que viene en la receta y a veces no, para gustos los colores.

RECETA: para un molde de 24cm de diámetro (Larousse de los postres, Pierre Hermé)

Para la masa:  50ml aceite de girasol

                    50ml leche

                    100gr harina

                    25gr azúcar

                    3gr sal

 

Para el relleno:  4 huevos

                        200gr almendras molidas

                        200gr azúcar

                        ralladura medio limón

                        5gr canela molida

                       Azúcar glas para espolvorear por encima

                       Almendras trozeadas para colocar encima de la tarta

Instrucciones: 

 

1. Mezclar el aceite, la leche, la harina, el azúcar y la sal hasta que quede una masa suave y homogénea.Taparla con un paño y reposar durante 30 minutos

2. Extender la masa con el rodillo hasta un grosor de 3mm y forrar el molde desmoldable.

3. Precalentar horno a 180ºC. Trocear almendras y tostarlas en el horno.

4. Batir huevos, azúcar, canela y ralladura de limón hasta que quede espumoso.

5. Añadir las almendras molidas y mezclar bien. Colocar sobre la masa en el molde.

6. Hornear durante unos 35 mins hasta que la superficie quede dorada.

7. Dejar enfriar. Colocar las almendras tostadas trozeadas sobre la superficie y espolvorear con azúcar glas.

Martes 08 de Enero de 2013 11:18

REGALOS

por Juan Pedro Escanilla

Con las cajas de juguetes encima de los zapatos, las alegrías de los más, las sorpresas de algunos y las decepciones de los menos, se acaba la temporada de regalos más intensa del año. Por mal que vayan las cosas, es difícil privarse del placer de regalar algo a las personas queridas. De forma que, incluso en estas navidades sin extra, en las tiendas proliferan los envoltorios con lacitos y los tickets regalos, esa odiosa costumbre que implica una cierta inseguridad en tus criterios.

Cuando yo era pequeño los regalos venían casi exclusivamente con los reyes. Apenas algo por el día del Santo (que se celebraba más que el cumpleaños) y raramente (solo en las reválidas) como premio a un curso sin suspensos ya que se suponía que eso era la norma, no como ahora.

Con el tiempo, y con el viento en las velas de las campañas de marketing, se han ido incrementando las ocasiones de hacer regalos en base a conmemoraciones selectivas: día de la madre, del padre, de los enamorados… seguro que me dejo alguna.

Pero está claro que el gran momento de los regalos (y de los grandes almacenes, claro) se alcanza en esa época de límites relativamente elásticos que seguimos llamando navidad.

La pugna entre los Reyes, amos tradicionales del cotarro, y Papa Noel o sus derivaciones, incluido el Olentxero, hace tiempo que se decantó por una solución salomónica: vienen ambos y, por si fuera poco, en Bélgica tenemos también a San Nicolás. Sin olvidar que los más laicos regalan (también) en añoviejo.

Así que no es difícil que en ese batiburrillo de fechas, familiares y amigos íntimos, la profusión de regalos devalúe la calidad y sobre todo el gusto, para regocijo de las páginas de internet especializadas en subastas, dónde parece que acaba recalando un porcentaje importante de los que se hacen en estas fechas.

La solución a tanta confusión viene de la práctica, habitual desde hace algún tiempo en familias grandes, empresas o grupos de amigos, del llamado amigo invisible, práctica por la que uno se ahorra el recibir (y dar) una importante cantidad de objetos inservibles y se concentra en obsequiar a una persona, escogida al azar y que, en teoría, no sabe de donde proviene el regalo.

Ser amigo invisible no es tarea fácil: si el elegido/a es persona a la que aprecias especialmente, tienes que esforzarte en encontrar algo chic y distinguido sin sobrepasar el límite de lo que sería presuntuoso y ofensivo para con los que se atienen al gasto preestablecido. Por el contrario, si te cae en suerte (es un decir) alguien que te cae francamente mal, es importante no dejarlo traslucir con regalos que nosotros mismos tiraríamos a la basura. También hay que resistir, por las consecuencias domésticas y/o laborales que la cosa podría tener, la tentación de regalar una fusta al jefe de personal, la edición facsímil del “Cours nouveau” de Trotsky al cuñado facha o un picardías a la chica de contabilidad (Si, la de los vaqueros ajustados)

Porque al final todo se sabe. Yo pienso que en esto del amigo invisible el anonimato debería ser esencial porque la economía del sistema consiste no en una suma de regalos individuales sino en regalos que todos hacen a todos. También por la pequeña magia del misterio. Pero entre los bocazas que empiezan a cantar apenas se abre su paquete y los sabuesos que no sueltan la presa hasta que han dado con el hueso aunque no sea más que por exclusión, es imposible quedarse agazapado.

Parece que los niños que fuimos hemos olvidado la lección de que cuando descubrimos quienes son de verdad los reyes, entonces empiezan a traernos calcetines y calzoncillos, que diría Forges.

Feliz año a tod@s.

Miércoles 02 de Enero de 2013 12:39

Chocolate chip cookies

por Ana Martínez Arce

Todo el mundo ha probado alguna vez a hacer galletas con chips de chocolate. De hecho uno de mis primeros intentos, cuando era pequeña, no fue de lo más prometedor. Me equivoqué y en lugar de echar azúcar eché sal.... Cuando la cocina empezó a oler raro, en lugar de pensar que había hecho algo mal ya le estaba echando la bronca al prójimo: mamá!!!! no has limpiado la bandeja después de la lubina a la sal!!!!! Al sacarlas aquello no estaba ni medianamente comestible, lo cual es lógico teniendo en cuenta que había echado 100-150gr de sal, y que con una "pizca" ya has sazonado una cazuela de lentejas..... A partir de entonces la sal y el azúcar van en botes completamente distintos.

Superado el trauma de la sal (y mira que me gustan los postres de chocolate o caramelo con sal) me puse a buscar recetas de chocolate chip cookies. Buscando en google aparece ésta como una de las mejores.

 

 

 

 

 

 

 

 

El resultado está bastante bien, sobre todo recién salidas del horno. El exterior queda crujiente, mientras que el centro queda más jugoso y blandito. Lo mejor son los trozos de chocolate derretido y las zonas con sal. En lugar de usar chips de chocolate yo siempre troceo la tableta de chocolate que tenga a mano, lo cual es más cómodo, más barato y puede que hasta haga que las galletas sepan mejor porque los trozos de chocolate son más grandes.

El problema de estas galletas es que para conseguir las distintas texturas hay que hacerlas bastante grandes. Además, no sé porqué, pero cuando me toca hacer las bolitas de masa para hornearlas empiezo haciendo bolas de un tamaño decente y acabo con pelotas de tenis. Y claro, como en el horno estas galletas se esparcen bastante salen del tamaño de una minipizza individual, y claro, cuando se las ofreces a alguien te miran asustados

Algunas semanas después descubrí a David Lebovitz y la búsqueda del santo grial de las galletas acabó aquí. El blog de este hombre me encanta porque no solo incluye recetas (todas las que he probado son fáciles y están riquísimas), sino también anécdotas de su vida de americano expatriado en Paris (de las que ha escrito un libro). Aunque a mí me caen bien los franceses, me hace mucha gracia lo difícil que se lo ponen a este hombre aunque solo sea para comprar alguna cosa en una tienda o sacar dinero del banco.

Volviendo al tema de las galletas: la diferencia básica entre esta receta y el resto es que hay que meter la masa en la nevera unas cuantas horas o un día y que se añaden nueces tostadas. Metiendo la masa en la nevera lo que se consigue es que la mantequilla tarde más en derretirse en el horno, con lo cual las galletas no se aplanan tanto. Tostar las nueces es más importante de lo que parece. Yo de hecho antes me saltaba este paso (como me suelo saltar lo de tamizar la harina por no manchar un colador), pero he comprobado que 5 minutos en el horno hace que las nueces sepan más a nueces, así que a obedecer al maestro!!

 

 

 

 

 

 

Estas galletas no salen tan grandes y son PELIGROSÍSIMAS. Vamos que aunque las saques del horno después de tres platos y postre pruebas una. Y si pruebas una repites con otra... y así sucesivamente. Tienen la mejor textura de todas las que he probado: ni se te pegan a los dientes ni las tienes que partir con um martillo, son PERFECTAS. David también es partidario de los trozos de chocolate, más que de los chips y en estas galletas se quedan en un estado medio fundido: mantienen la forma pero al morder está medio derretido aunque lleven dos horas fuera del horno. En fin, el que a estas alturas no esté convencido de que ésta es LA GALLETA no tiene remedio...

La receta esta aquí. Yo como siempre hice la mitad, por eso del autocontrol.

 

 

La Pragmática de 29 de mayo de 1772 de Carlos III es una de las cuatro disposiciones Reales que han tenido una mayor y mas prolongada influencia en la regulación monetaria llevada a cabo por los Austrias y Borbones españoles. Las otras son: la Orden de 1566 de Felipe II por la que se cambió el diseño de la moneda castellana modificando el del tiempo de los Reyes Católicos que se había venido usando también por Carlos I, introduciendo el escudo imperial de los Hagsburgo en el anverso de la moneda, la Pragmática de 1686 de Carlos II por la que se adicionan nuevos tipos, las Marías, con un peso reducido en un 20%, manteniendo las mismas denominaciones, y la Ordenanza de 1728 de Felipe V por la que se ordena la recogida de la moneda macuquina anterior y una emisión de nuevos tipos con escudo de la Casa de Borbón en las Cecas peninsulares, y los llamados columnarios en las cecas americanas, modificando aunque de forma no muy drástica las características de peso y ley de las monedas labradas en la metrópoli y en ultramar.
La Pragmática de 1772 tendrá una larga vigencia prolongando sus efectos hasta la completa emancipación de las colonias americanas en 1825, tras la batalla de Ayacucho y en la metrópoli, hasta el final del reinado de Fernando VII. En entradas posteriores analizaremos los aspectos técnicos de esta disposición, así como sus efectos en la política monetaria española de la época. Por el momento, baste decir que los tipos de: armas Castilla y León en anverso y escudo de la monarquía en el reverso, que llevaban siendo acuñados durante mas de dos siglos, dan paso a las llamadas monedas de busto, con cordoncillo impreso a virola en el canto, con la representación del torso del monarca en el anverso, rodeado de la inscripción: CAROLUS III. DEI.G. en el anverso, en el que también figura la fecha en su parte baja, y escudo de España (o bien, propiamente, de Castilla) coronado, con contornos redondeados y cuarteles alternados con castillos y leones, rodeado de la inscripción HISPANIARVM REX (Rey de las Españas) que expresada en castellano figurará también en las piezas de Isabel II hasta la introducción de la peseta en 1868.
Lo que ya sí nos resulta indispensable en la presente entrada es analizar la influencia de las diferentes variables para la determinación del precio de este tipo de monedas, ya que es determinante en el análisis del valor que asignaremos a cada una de las piezas que iremos mostrando en las siguientes entradas, comenzando con el de los cinco ejemplares de 8 Reales de Carlos III, acuñados los dos primeros en Madrid (FIGURAS 125.1 y 125.2) y los tres restantes, en Sevilla (FIGURAS 125.3, 125.4 y 125.5).
La evolución de los precios de la moneda de busto de 8 Reales peninsulares acuñados en Madrid y Sevilla a nombre de: Carlos III, Carlos IV y Fernando VII, durante el periodo que va de 1762 a 1830, sigue un patrón bastante diferenciado del de la moneda macuquina y de la acuñada a rodillo (Ingenio) en las cecas de la metrópoli. Centrándonos, por el momento, en las piezas de busto de Carlos III de Madrid y Sevilla, éstas tienen un precio de mercado de unas 10.000P (60€ en 1965, estando reciente una importante subida que había tenido lugar de 1955 a 1965, al compás de la revaluación de los valores de todas las monedas en general, por el aumento substancial del numero de coleccionistas que se produce tanto en Europa como en América, con el comienzo de la época del desarrollo, pasadas las dificultades de la postguerra.
De 1965 a 1970, estas monedas experimentan una subida de 50%, pasando a valorarse en unos 15.000P en F (90€) en 1970, y desde esa fecha a 1975 vuelven a incrementar su precio en otro 50%, siguiendo un ritmo no muy distante de la inflación en el periodo, que duplicará el Índice de Precios al Consumo en España (IPC), de 1965 a 1975, periodo en el que los precios de estas monedas llegan a unas 25.000P en F (150€). A partir de ahí, en la misma forma que hemos expuesto en el caso  de los 8 Reales del Ingenio (y no en forma alguna, en el de las macuquinas) los precios de estas monedas se cuadruplican en cinco años, subiendo muy por encima del IPC, llegando a un valor de unas 100.000P en F (600€) en 1980, en un momento de importante inflación que provocó una masiva afluencia de inversores al mercado del coleccionismo de este tipo de monedas, las cuales por sus características mas fácilmente catalogables, parecían ofrecer una mayor seguridad de revalorización (especialmente, según decían los “expertos”, en altas conservaciones).
La realidad fue muy distinta. El efecto de la brusca bajada del precio de la plata (117P el gramo en enero de 1980 y 40P el gramo en 1985), la deserción de los coleccionistas de la adquisición de este tipo de monedas que habían quedado fuera de su alcance en un tiempo de fuerte crisis económica, y la salida al mercado de colecciones atraídas por los altos precios, y la comercialización simultanea de los inventarios de los grandes comerciantes mundiales del mercado de la moneda, provocó una estabilización de precios (en época de la importante inflación durante los 80) y un posterior descenso que ha dejado el nivel de las cotizaciones de los 8 Reales peninsulares de busto de Carlos III en unas 75.000P en F (450€) en 2012, como es fácil de constatar hojeando catálogos y listas de adjudicación en subastas.
Incluso la tan cacareada alta revalorización de estas piezas en un extraordinario grado de conservación, no fue mas que una quimera. Efectivamente, estas piezas en AU valen en 2012 mucho dinero, pero claro está que también en 1965, en 1975 o en 1985, lo valían; aproximadamente en las mismas proporciones que en la actualidad, respecto a los precios de los mismos ejemplares en una conservación inferior. Es por ello, de gran importancia, al haber constatado este hecho de forma empidica, procesando cientos de datos tomados de catálogos de subastas y listas de venta, verificar cuales son las elevaciones de precio de estas monedas, en el mercado actual, según el aumento de su grado de conservación.
Acabamos de basar nuestras estimaciones del aumento de precios de las piezas, producidas en el Ingenio de Segovia y, en general, el de todas las piezas fabricadas a molino o volante (no macuquinas) en la metrópoli, en la hipótesis basada en el análisis de los datos referidos, de que el precio de este último tipo de monedas se incrementa un 50% con el aumento de un grado, mientras que el de las monedas macuquinas lo hacía en un 100% por cambio de grado.
Pues bien, en el caso de las monedas de busto de Carlos III peninsulares, en especial en el de los 8 Reales, el aumento de su valoración con la conservación ha sido y es, mas rápido, pudiendo estimarse que el precio se duplica con cada incremento de grado, en la misma forma que hemos estudiado en el Volumen I (El Valor de los Sestercios) y el  Volumen II (El Valor de las Macuquinas) de nuestra serie sobre El Valor de las Monedas. Así, a partir de un precio base de una moneda de 8 Reales de busto de Carlos III de una fecha común (la mayoría) acuñada en Sevilla o Madrid, de 450€ en Fine (F) pude recorrerse toda la escala de conservaciones, desde un precio de 120€ en G hasta de 4.800€ en AU+.
La moneda que se muestra en la FIGURA 125.1 es un 8 Reales acuñado en Madrid a nombre de Carlos III en 1773 con los Ensayadores Juan Rodríguez Gutiérrez y Pedro Cano, representados por las letras P y J. La valoración de esta moneda en YRIARTE 1965 es de 120 dólares, muy semejante al de las del resto de Madrid de Carlos III.  Ya en 1970 CALBETÓ considerando a esta pieza como muy escasa (ee) aumenta substancialmente el valor de esta moneda, llegando a los 200$ en F (70P por $ en 1970 y 60P por $ en 1965). Los precios de CAYÓN y CALICÓ en sus sucesivas ediciones recogen la misma tendencia que hemos enunciado en los párrafos anteriores, en el sentido de señalar la estabilización del precio de estas piezas a partir de 1980.
Así CAYÓN indica un precio de 38.000P en 1975 y 100.000P tanto en 1980 como en 1998, siempre en, para nosotros, grado F. CALICÓ por su parte fija 70.000P en 1981, 75.000P en 1994 y 500€ en 2008, siempre en grado VF. VICENTI indica 18.000P en 1968 y 70.000P en 1978 registrando la fuerte subida experimentada por estas piezas desde 1975. PEIRO 2007 por su parte señala 450€ en MBC (F para nosotros) y 800€ en EBC (para nosotros VF+). Por último KRAUSE 2002 hace variar los precios de esta pieza entre 225$ en VG a 1.000$ en XF, pasando por 450$ en F y 775$ en V; nosotros creemos que es excesivamente débil su incremento desde los grados que van de VF a XF. Como muestra de la altísima valoración a que llegaron estas piezas en los 70, diremos que en la subasta de la colección de piezas peninsulares de 8 Reales de CALBETÓ, celebrada en Ginebra el 4 de diciembre de 1974, un ejemplar de esta fecha en VF, salió con un precio de 4.000FS (40P por 1FS en 1974).
La presente pieza se encuentra en un grado VF ya que muestra solo desgaste en las partes mas altas del relieve, tanto en la cabeza del león del segundo cartel del escudo del reverso como en la parte final de la coleta de Carlos III y en las líneas del pelo del borde derecho de la peluca, en el anverso. Tal como hemos adelantado el valor de esta pieza en VF sería de 900€. En este caso, la limpieza de la pieza y el golpecito que presenta en la parte izquierda del anverso, reducen su precio de mercado en un 15% aproximadamente, quedando en 750€.

FIGURA 125.1


La pieza fotografiada en la FIGURA 125.2 es exactamente el mismo tipo y la misma fecha que la de la anterior, variando únicamente en ella el grado de conservación que en este caso no llega a VF, debiéndose quedar en el grado F+ ya que el gastaje está generalizado al resto de la pieza y, en las partes mas altas, que ya habíamos señalado para la pieza anterior, las huellas del desgaste son algo mas extensas que en el caso de la moneda anterior. El valor de esta pieza y su precio de marcado es el de las mas comunes de Carlos III tanto de Madrid como de Sevilla: 700€ en F+ (600€ en F+).
Las piezas conocidas de Madrid de Carlos II con busto están acuñadas en los años: 1772, 1773, 1774, 1775, 1777, 1778, 1782 y 1788. Las fechas mas difíciles de encontrar son el 1775 que viene a tener un valor doble del de las demás, y el 1778 que es Muy Rara con un valor que puede alcanzar el de cuatro veces el de las del resto. Las piezas  de Madrid en los años 70 eran menos valoradas que las de Sevilla, pero el hallazgo de numerosos ejemplares de Sevilla (normalmente con ciertas corrosiones limpiadas) al final de los 70, hizo que la tendencia se invirtiera. Actualmente creemos que el precio de los ejemplares comunes de ambas cecas es prácticamente similar.

FIGURA 125.2


La pieza de la FIGURA 125.3 es un 8 Reales acuñado en Sevilla a nombre de Carlos III en 1773 con los Ensayadores Carlos Jiménez y Francisco Lopez representados por las letras C y F  a la derecha del escudo del reverso. Este ejemplar presenta en su anverso el tipo de corrosión al que nos hemos referido en el párrafo anterior, correspondiendo a las características de los ejemplares recuperados con oxidaciones, pertenecientes todos ellos a la Ceca de Sevilla. La valoración en YRIARTE 1975  y en CALBETÓ 1970 de esta pieza es algo superior a la de los ejemplares de Madrid: 130$ en el caso del primero y 175$ en el caso del segundo que la considera como Muy Rara (rr).

FIGURA 125.3


CAYÓN valora estas piezas de Sevilla aproximadamente un 20% por debajo de las de Madrid, con 27.000P en 1975 y 80.000P en 1980 y 1998. CALICÓ opera en forma similar señalando 65.000P en 1981, bajando en 1994 hasta 55.000P y llegando finalmente a 500€ en 2008; VICENTI 1968 valora esta pieza en 20.000P con un precio superior al de las de Madrid, mientras que en 1978 ya señala un precio inferior, 60.000P frente a las 70.000P, al de las piezas de Madrid. PEIRO 2007, por su parte, asigna también precios inferiores a las monedas de este tipo de Sevilla frente a las de Madrid: 350€ en MBC (F) y 600€ en EBC (VF+). KRAUSE 2002 actúa en la misma forma pasando de un precio de 200$ en VG a 400$ en F, 550$ en VF y 800$ en XF. Nuevamente el precio de esta fecha de Sevilla en la subasta de la colección CALBETÓ, referida anteriormente, revela su alta valoración en 1974, con un precio de salida de 2.000FS.
La conservación de esta pieza es, en principio, muy buena, llegando a XF-, ya que los aparentes desgastes en los leones del reverso no son sino debidos a falta de presión de acuñación, mientras que en el anverso son prácticamente distinguibles todas la líneas de la peluca, excluyendo las del último bucle de la coleta que prácticamente nunca se encuentra completa. En esta conservación el valor de la moneda sería de 1.500€ (900€ en VF y 1.800€ en XF). No obstante, las oxidaciones limpiadas en el anverso, reducen su precio de mercado prácticamente a la mitad: 750€.

FIGURA 125.4


La moneda de la fotografía reproducida en la FIGURA 125.4 es un 8 Reales de Carlos III acuñado en Sevilla en 1776 con los Ensayadores Carlos Jiménez (C) y Francisco Lopez (F). Algunas fechas de Sevilla, y en particular las de 1776 aparecen con frecuencia acuñadas en dos tipos de cospel: uno con módulo algo mas grande (el presente ejemplar) y otro algo mas pequeño (como el que aparece en la FIGURA siguiente. Sus valoraciones no son muy diferentes. Las valoraciones de esta pieza de 1776 por parte de los diferentes autores es muy similar a la de la fecha anterior. Su conservación es algo inferior, VF+, por lo que su valor sería de 1.200€, mientras que su precio de mercado, por la presencia de oxidaciones, llegaría solamente a la mitad de este valor: 600€.

FIGURA 125.5


Por último la pieza de la FIGURA 125.5 es exactamente del mismo tipo y año que el de la anterior. En este caso, su grado es VF por lo que su valor es de 900€, llegando hasta un precio de mercado de 1.000€ por su pátina, que elevaría un 10% su valor.

 THE VALUATION PER CONSERVATION OF THE PENINSULAR 8 REAL OF BUST OF CHARLES III

The Pragmatic of May the 29th, 1772 of Charles III is one of the four Royal provision that have had a greater and more prolonged influence on the monetary regulation carried out by the Habsburgs and the Spanish Bourbons. The others are: the Order of 1566 of Philip II that changed the Spanish coin design changing the one of the time of the Catholic monarchs, that is had been used also by Charles I, introducing the imperial shield the Habsburgs in the front of the coin, the Pragmatic of 1686 of Charles II, which added new types, the Marias, with a reduced weight by 20%, keeping the same denominations, and the Ordinance of 1728 by Philip V by which was ordering the collection of the previous cob currency and an issue of new types with the shield of the House of Bourbon in the peninsular mints, and the so-called columnarios in the American mints, but modifying with not a very drastic way, the characteristics of weight and assay value of the coins carved out in the metropolis and overseas.
The Pragmatics of 1772 will have a long term prolonging its effects until the complete emancipation of the American colonies in 1825, after the battle of Ayacucho and in the metropolis, until the end of the reign of Ferdinand VII. In later posts, we will analyse the technical aspects of this provision, as well as its impact on the Spanish monetary policy of the time. For the moment, it is enough to say that the types of: Castile and León arms in the front and the shield of the monarchy in the back, which were being minted for more than two centuries, give way to the so-called bust coins, with printed cord to tack in the edge, with the representation of the torso of the monarch on the front, surrounded with the inscription: CAROLUS III. DEI.G. on the front, which also contains the date in its lower part, and the shield of Spain (or, properly, of Castile) crowned with rounded contours and alternating quarters with castles and lions, surrounded by the inscription HISPANIARVM REX (King of the Spains) that expressed in Spanish included also in coins of Elizabeth II until the introduction of the peseta in 1868.
What is already indispensable for us in the present post is to analyse the influence of the different variables to determine the price of this type of coins, which is determinant in the analysis of the value that we assign to each one of the coins that we will be showing in the following posts, starting with the five copies of 8 real of Charles III minted the first two in Madrid (figures 125.1 and 125.2) and the remaining three, in Seville (figures 125.3, 125.4 and 125.5).
The evolution of the prices of the bust currency of peninsular 8 real minted in Madrid and Seville in the name of: Charles III, Charles IV and Ferdinand VII, during the period from 1762 to 1830, follows a quite distinct pattern of the cob currency and the roller coined one (Ingenio) in the Mints of the metropolis. Focusing, for the time, on the bust coins of Charles III of Madrid and Seville, they have a market price of about 10,000 pesetas (€60 in 1965, while recent significant rise that took place from 1955 to 1965, in time to the revaluation of the values of all coins in general, by the substantial increase in the number of collectors that is produced both in Europe and in America) with the beginning of the era of development, finished the difficulties of the post-war.
From 1965 to 1970, these currencies experienced a rise of 50%, turning to be evaluated approximately in 15,000 pesetas in F (€90) in 1970, and from that date to 1975 return to increase its price in another 50%, following a not very distant rhythm of the inflation rate in the period, which will double the Price Index for the Consumption in Spain (PIC) from 1965 to 1975, period in which the prices of these coins reach about 25,000 pesetas in F (€150). From there, in the same way that we have outlined for the 8 real of the Ingenio (and in any way in the cob coins one) the prices of these coins were multiplied by four in five years, rising well above the PIC, reaching a value of about 100,000 pesetas in F (€600) in 1980, at a time of important inflation causing a massive influx of investors to the market of this type of coin collecting, for its characteristics more easily classifiable, seemed to offer greater security of revaluation (especially, said the "experts" in high conservations).
The reality was very different. The effect of the sudden decrease in the price of silver (117 pesetas for one gram in January 1980 and 40 pesetas for one gram in 1985), the defection of the collectors of the acquisition of this type of coins that had been outside its goal in a time of deep economic crisis, and the exit on the market of collections attracted by high prices, and simultaneous marketing of inventories of large global traders in the currency market provoked a stabilization of prices (at time of the important inflation during the 1980s) and a subsequent decline which has left the level of the values of the peninsular 8 real of bust of Charles III in some 75,000 pesetas in F (€450) in 2012, as it is easy to see leafing catalogues and lists of sale in auctions.
Even the vaunted high revaluation of these coins in an extraordinary grade of conservation, was not more than a chimera. Indeed, these coins in AU are worth lot of money in 2012, but it is clear that also in 1965, in 1975 or in 1985, so they used to be; approximately in the same proportions than nowadays, regarding with the prices of the same copies in a lower maintenance. It is therefore of great importance to have noted this fact in an empiric way, processing hundreds of data taken from catalogues of auctions and sale lists, verifying which are the elevations of price of these currencies, in the current market, according to the increase in the grade of conservation.
We just base our estimations of the increase in prices of the coins produced in the Ingenio of Segovia and, in general, of all the coins made with mill or steering wheel (not cob coins) in the metropolis, in the hypothesis based on the analysis of the referral data, that the price of this last type of coins increases of 50% with the increase of the grade, while the one of the cob coins made it on a 100% of a change of grade.
Well, in the case of the peninsular bust coins of Charles III, especially in the one of 8 real coins, the increase in its valuation with the conservation has been and it is, more quickly, and it can be estimated that the price is doubled with each increase in level, in the same way that we have studied in the Volume I (The Value of the Sesterces) and in the Volume II (The Value of the Cob Currency) of our series about The value of the Coins. Thus, from a base price of a currency of 8 real of bust of Charles III of a common date (most of them) coined in Seville or Madrid, of €450 in Fine (F) could go over all the level of conservations, from a price of €120 in G to €4,800 in AU+.
The currency shown in the figure 125.1 is a 8 real coined in Madrid in the name of Charles III in 1773 with the Assayers Juan Rodríguez Gutiérrez and Pedro Cano, represented by the letters P and J. The value of this currency in Yriarte 1965 is $120, very similar to the ones of the rest of Charles III of Madrid. Already in 1970, Calbetó considering this coin as very scarce (ee) substantially increases the value of this currency, reaching $200 in F (70 pesetas per dollar in 1970 and 60 pesetas per dollar in 1965). The prices of Cayón and Calicó in their successive editions reflected the same trend that we have set out in the paragraphs before, in the sense of pointing out the stabilization of the price of these coins since 1980.
Thus Cayón indicates a price of 38,000 pesetas in 1975 and 100,000 pesetas both in 1980 than in 1998, always, for us, in F grade. Calicó for his part sets to 70,000 pesetas in 1981, 75,000 pesetas in 1994 and €500 in 2008, always in VF grade. Vicenti indicates 18,000 pesetas in 1968 and 70,000 pesetas in 1978 recorded the strong increase experienced by these coins since 1975. Peiro 2007 for his part values to €450 in MBC (F for us) and €800 in EBC (for us VF). Finally Krause 2002 does vary the prices of this coin between $225 in VG to $1,000 in XF, passing from $450 in F and $775 in V; we believe that this increase is excessively weak for grades ranging from VF to XF. As a sign of the high valuation reached by these coins in the 1970s, we would say that in the auction of the collection of peninsular coins of 8 real of Calbetó, held in Geneva on December the 4th, 1974, a copy of this date in VF, came out with a price of 4,000FS (40 pesetas for 1FS in 1974).
This coin is in a VF grade since it shows wear only the higher parts of the relief, as well as in the head of the lion of the second quadrant of the shield of the back as in the bottom of the ponytail of Charles III and in the lines of hair of the right edge of the wig in the front. As we advance the value of this coin in VF would be €900. In this case, the cleaning of the coin and the tap shown in the left side of the front, reduce its market price of approximately 15% running to €750.
The coin photographed in the figure 125.2 is exactly the same type and the same date as the previous, only varying in the grade of conservation in this case does not reaching VF, should stay in the F+ grade because the wear is generalized to the rest of the coin and, in higher parts, which we already had pointed out to the previous coin, the marks of wear are something more extensive than the previous currency. The value of this coin and its market price is the one of the more common Charles III both in Madrid and Seville: €700 in F+ (€600 in F+).
The known coins of Madrid of Charles II with bust are minted in the years: 1772, 1773, 1774, 1775, 1777, 1778, 1782 and 1788. The more difficult dates to find are the 1775 which have a double value of the others, and the 1778 which is very rare with a value that can reach four times of the rest. The coins of Madrid in the 70s were less valued than the ones of Seville, but the discovery of numerous copies of Seville (usually with certain cleaned corrosions) at the end of the 70s, made the trend to invert. We currently believe that the price of common copies of both mints is almost similar.
The coin of the figure 125.3 is a 8 real coined in Seville in the name of Charles III in 1773 with the Assayers Carlos Jiménez and Francisco Lopez represented by the letters C and F to the right of the shield of the back. This copy presents on its front the type of corrosion to which we referred in the previous paragraph, corresponding to the characteristics of the recovered copies with oxidations, all of them belonging to the Mint of Seville. The value in Yriarte 1975 and in Calbetó 1970 of this coin is somewhat higher than the copies of Madrid: in the case of the first $130 and $175 for the second which is considered as very rare (rr).
Cayón values these coins of Seville approximately a 20% below the ones of Madrid, with 27,000 pesetas in 1975 and 80,000 pesetas in 1980 and 1998. Calicó operates similarly noting 65,000 pesetas in 1981, falling in 1994 to 55,000 pesetas and finally reaching €500 in 2008; Vicenti 1968 appreciated this coin to 20,000 pesetas with a higher price than the Madrid ones, while in 1978 he points out a lower price, 60,000 pesetas against the 70,000 pesetas, for the parts of Madrid. Peiro 2007, for his part, also assigns lower prices to the coins of this type in Seville against the Madrid ones: €350 in MBC (F) and €600 in EBC (VF+). Krause 2002 acts in the same way from a price of $200 in VG to $400 in F, $550 in VF and $800 in XF. Again the price of this date of Seville in the auction of the Calbetó collection, referred above, reveals its high value in 1974, with a starting price of 2,000FS.
The conservation of this coin is, in principle, very good, reaching to XF-, since the apparent wear in the lions of the back are not but due to the lack of pressure of coinage, while in the front all the lines of the wig are practically distinguishable, excluding those of the last ringlet of the ponytail that is almost never complete. In this conservation the value of the currency would be €1,500 (€900 in VF and €1,800 in XF). However, the oxidation cleaned on the front, halved practically its market price: €750.
The currency of the photograph reproduced in the figure 125.4 is a 8 real of Charles III coined in Seville in 1776 with the Assayers Carlos Jiménez (C) and Francisco Lopez (F). Some dates of Seville, and in particular those of 1776 appear frequently minted in two types of tokens: one diameter something larger (this copy) and another smaller (such as the one that appears in the figure below). Their values are not very different. The valuations of this coin of 1776 by different authors are very similar to the earlier date. Its conservation is something lower, VF+, so its value would be €1,200, while its market price, by the presence of oxidations, would only reach half of this value: €600.
Finally the coin of the figure 125.5 is exactly of the same type and year than the previous one. In this case, its grade is VF so its value is €900, reaching a market price of €1,000 for its patina, that would raise a 10% its value.

 

Miércoles 26 de Diciembre de 2012 16:13

Old fashioned chocolate cake

por Ana Martínez Arce

Esta tarta es el típico dulce británico-americano que por las cantidades de azúcar que necesita parecería que solo podría gustarle a un niño de estos que se come las tabletas de chocolate de una sentada, pero la han probado no golosos y también les ha gustado - misterios de la vida....

La tarta es de Nigella Lawson. El otoño pasado, cuando descubrí los vídeos de sus programas en youtube no paré hasta verlos todos. Me pasa lo mismo con Jamie Oliver: entre lo monas que son las cocinas, las vajillas, los "kitchen aid" de colorines que siempre tienen hasta en la casa de la playa (como si costasen 20 euros y los vendiesen en los chinos) y el acento british, sobre todo el de ella, puedo tragarme 3 programas seguidos tranquilamente. La otra razón de mi afición a Nigella es que tiene infinidad de trucos para hacer postres resultones en 15-20 minutos.

La receta, como muchas de las de éstos dos, aparece en su página web, así que no hace falta ni comprarse el libro!  El vídeo de Nigella en acción lo podéis ver aquí.

 

Lo mejor de esta tarta es que los bizcochos se hacen en nada con el "food processor" que tanto le gusta a Nigella y que en mi caso es el accesorio que venía con la "minipimer".... lo mío es el glamour!. En lo que más se tarda es en esparcer el "frosting", pero como esa es la parte más entretenida, yo no tengo quejas.

 

 

 

17/12/2012

 

La formación de jóvenes intérpretes

 

 

Joan Chamorro y la Sant Andreu Jazz Band

 

En esta vida todos nos hemos encontrado con proyectos muy atractivos que han despertado nuestro interés, pero a los que yo he dado siempre mayor importancia es a aquellos que tienen como finalidad la formación del ser humano. Por eso, cuando conocí el proyecto de la Sant Andreu Jazz Band, el entusiasmo que en mí despertó me invita, casi me exige, a escribir sobre él. Por supuesto que no es el único de estas características, porque proyectos, iniciativas y escuelas de formación musical de jóvenes hay muchos, pero éste me parece especial, quizá por su metodología, quizá por que cuida tanto el crecimiento musical de sus miembros como el personal, quizá por el entusiasmo que se aprecia en los niños y adolescentes que componen la Sant Andreu Jazz Band, quizá por el que transmite su director, Joan Chamorro, o quizá por todo ello.

 

Joan Chamorro es un poliinstrumentista (saxos, contrabajo, flauta, clarinete, corneta y piano) que lleva muchos años en esto del jazz y que ha realizado cerca de 50 grabaciones con diferentes grupos y orquestas. Ha tocado con músicos de gran renombre y en la mayoría de los festivales que se celebran en España (Barcelona, Terrassa, Madrid, San Sebastián, etc.). Trabaja de manera estable en la Barcelona Jazz Orquesta, Big Acustic Band y Big Latin Band. Actualmente es profesor del Taller de Musics de Barcelona y de la Escuela Municipal de Música de Sant Andreu. Tiene en su haber varios premios, tanto con su grupo como con la Sant Andreu Jazz Band, de la que es director desde su creación en el año 2006. La finalización de sus estudios de guitarra clásica y saxo clásico le permitieron dar clases en la Escuela Municipal de Música de Sant Andreu y fue allí donde empezó a fraguarse la idea de crear la Sant Andreu Jazz Band, posiblemente la banda de jazz con los integrantes más jóvenes (sus edades van desde los 8 hasta los 18 años) de cuantas pueda haber en el mundo. Hay un potencial enorme en los miembros que componen esta banda y estoy convencido de que, si quieren, pronto veremos a muchos de ellos triunfando en los escenarios y en el mundo discográfico. Ken Peplowski, uno de los mejores clarinetistas actuales, ha dicho de ellos: "He viajado por todo el mundo y no había visto nunca nada igual. Ahora, lo único que puedo hacer es volver a New York y contarlo".

 

 SAJB

Sant Andreu Jazz Band (fotografía de Lili Bonmati)

 

En http://www.sant-andreu.com/cultura/musica/santandreujazzband/index.html tenéis información sobre esta agrupación que a mí me tiene fascinado. Al margen de las actuaciones de la banda al completo, también hacen actuaciones con grupos más reducidos, como pueden ser las jazzwomen (grupo formado por las chicas de la banda) o grupos con los más pequeños (Alba's), formando cuartetos, quintetos o sextetos. Su ámbito geográfico de actuaciones se ciñe básicamente a Cataluña, donde han actuado en varios festivales, salas y teatros como el Palau de la Musica. Han actuado también en Francia y les han llamado de otros países, pero es complicado mover un grupo como éste, tanto por cuestiones presupuestarias como por la dificultad que representa el compaginar las actuaciones con los estudios de enseñanza secundaria o bachillerato que están realizando.

 

Me enteré casualmente del trabajo que estaba haciendo Joan Chamorro con la Sant Andreu Jazz Band y aprovechando la coincidencia de un viaje mío a Barcelona con una actuación suya en el Jamboree Jazz Club fui a este emblemático club de jazz para asistir a "Joan Chamorro Quartet presenta Magalí Datzira". Porque aparte de la Sant Andreu Jazz Band, Joan Chamorro tiene sus propios proyectos personales con algunos de los músicos que forman parte de la banda. En aquella ocasión acompañaban a Chamorro (esta vez al contrabajo, salvo el último tema en el que se lo cedió a Magalí y él tomó el saxo) tres magníficos músicos: el excelente pianista Joan Monné, al que ya conocía y vi por última vez con Carme Canela, el saxo de nacionalidad sueca Fredrik Carlquist, Suecia es un país con una gran tradición de jazz que ha dado muy buenos músicos, y el batería Ramón Ángel Rey, poseedor de varios premios y profesor de grado superior de la Escola Superior d’Estudis Musicals Taller de Músics de Barcelona. Y por supuesto estaba Magalí, que fue la estrella de la sesión, y puntualmente en algunos temas otros tres integrantes de la Sant Andreu, Andrea Motis, a la trompeta, Eva Fernández (saxo alto) e Iscle Datzira (saxo tenor), de 17, 18 y 17 años de edad respectivamente.

 

Magalí Datzira es una contrabajista y vocalista muy joven -15 años- que tiene una voz preciosa, suave y muy dulce, su imagen también transmite esa sensación de belleza y dulzura, y que nos hizo disfrutar durante la hora y media que estuvo en el escenario. Me pareció sensacional la actuación del grupo, con Chamorro dirigiendo con sus gestos todos los movimientos, y me resultó verdaderamente agradable escuchar la voz de Magalí, a quien no había visto nunca.

 

 Magalí Datzira

Magalí Datzira (Jamboree Jazz Club, 28-10-2012)

 

Sí he visto vídeos de otra de las componentes de la banda, Andrea Motis, que aquella noche tocó la trompeta en un par de piezas. Creo que Andrea Motis está ya muy cerca de ser una figura reconocida en el mundo del jazz pese a su juventud. Joan Monné, con quien estuve hablando unos minutos después del concierto, me dijo: "escúchala, porque tiene una voz maravillosa" y eso pienso yo también después de escuchar sus grabaciones. Joan Chamorro ha grabado dos discos con ella, JOAN CHAMORRO PRESENTA ANDREA MOTIS y FEELING GOOD, y han actuado en varias ciudades españolas y en festivales internacionales en Suiza y Brasil. Hay varios vídeos en Youtube de actuaciones de Joan Chamorro con Andrea Motis (pinchando aquí veréis uno de ellos). Si los veis, me daréis la razón y más aún si vais a escucharla en directo.

 

Joan y Andrea 

Andrea Motis con Joan Chamorro (fotografía de Lili Bonmati)

 

Creo sinceramente que iniciativas como la de Joan Chamorro con la SAJB merecen todo el apoyo de las instituciones y desde luego cuentan con mi admiración y estoy seguro de que con la de todos los aficionados al jazz.

 

Y para finalizar, aquí dejo tres enlaces a vídeos suyos. El primero de ellos, http://www.afilmaboutkidsandmusic.com/ es del trailer del documental que se ha hecho sobre la Sant Andreu Jazz Band, que ha ganado un premio en el festival IN NEDIT y que se estrenará en febrero del año próximo (2013) en las salas CINESA. Y los otros dos, http://www.youtube.com/watch?v=mbLTGHReS8A&feature=player_embedded y http://www.youtube.com/watch?v=uEQmP5w92pE de sendos vídeos de los más pequeños de la banda.

 

 

Lunes 17 de Diciembre de 2012 10:30

El árbol de la vida

por Agustín Galan

¿Cuál es el número preciso
de todos los hombres
que han existido y existirán?
Si Adán fue el inicial,
Me pregunto si habrá un último
y cuál será su nombre,
Y si también morirá al final.
Y si será capaz de recordar
mientras dure su vigilia,
que yo estuve aquí
y fui de su familia.
PD. Hay vida más allá de la política y de la crisis !Feliz 2013!

 

Sábado 08 de Diciembre de 2012 20:34

CAVA

por Juan Pedro Escanilla

Nihil novum sub sole. Hace ya unos años, por motivos que seguramente he olvidado, se desató una campaña de boicot contra los productos catalanes similar a la que algunos están promoviendo ahora, sin que les haya calmado el relativo meneo que las urnas le han metido a Artur Mas. Cómo es difícil determinar, en el entramado de participaciones cruzadas, lugares de producción, sedes y otras cosas, que productos son totalmente catalanes y cuáles no, parece que solo se está seguro de acertar si se va a tiro hecho contra algún producto emblemáticamente catalán. Descartado el paño de Tarrasa, un poco de capa caída (no es un juego de palabras) y difícil de reconocer para un profano, no queda más chivo expiatorio que el cava.

Así que aquellas navidades, alguien de cuyo nombre prefiero no acordarme, aprovechándose de que le tocó organizarla, propuso que siguiéramos el boicot en nuestra cena familiar (más de cuarenta personas) de nochevieja. Curándome en salud, me hice por mi cuenta con unas botellas de cava para los más allegados y creo que acerté porque cómo el sujeto no tenía los medios de sus ambiciones, el resultado fue un champán comprado a precio de cava y, dada la superioridad del cava en la relación calidad precio, el brebaje que nos propuso era simple y llanamente imbebible. Ni que decir tiene que mi parte de la mesa fue la más visitada aquella noche dándome ese momento de gloria a que cada uno tenemos derecho.

El cava es una obra maestra. No hablo solo de las burbujas, que es algo obvio. Es también la demostración de cómo un sector, que vivía anquilosado a la sombra de la etiqueta "champagne" supo reaccionar al monopolio legal que impuso la denominación de origen y, en pocos años hacerse, a base de trabajo y calidad, un nombre propio con el que hoy es reconocido en todo el mundo. Y la mayor parte de ese mundo lo considera un producto típico español como el turrón, la paella de arroz o el jamón de pata negra. Hay muchas regiones en España que producen cava pero el cava catalán lleva la delantera, tanto en cantidad como en calidad como en reconocimiento del mercado.

No sé qué nobles propósitos puedan mover a los fanáticos del boicot que les lleven a preferir un mal vino antes que comprar un producto catalán. También supongo que ignoran que en el complejo entramado social y económico que es España, hay capitales no catalanes invertidos en un sector que, por otra parte, compra corcho cristal y maquinarias a otras regiones. Qué más da. Lo importante es hacer el bocazas en alguna tertulia, sea virtual o de café.

No creo que con esa actitud vayan a conseguir un acercamiento ni la simpatía de nadie. Antes bien, la ruptura metódica de los lazos económicos y sociales conseguirá únicamente radicalizar a unos y a otros y romper las muchas simpatías que, a pesar de todo existen entre catalanes y el resto de los españoles. Aunque quizás sea eso lo que pretendan, de forma que el adjetivo separatista o secesionista debería aplicarse también a ellos y, si en algún momento esto fuera un delito, que espero que no, ya saben los guripas a los primeros que tienen que llevarse a comisaría.

Yo, por mi parte, por si las moscas, y a pesar de que el sujeto de que hablaba despareció de la familia sin pena ni gloria, he vuelto a hacerme con mi reserva de cava que espero consumir durante estas fiestas. A menos que alguien se me presente con un par de botellas de, pongamos, un Dom Perignon de 2004 o, más modestamente un Cuvée Rosée brut de Laurent Perrier, en cuyo caso estoy dispuesto a beberme mis principios. Lo digo por dar ideas.

Viernes 30 de Noviembre de 2012 20:34

La verdad

por Agustín Galan

“¡Este se va a enterar! ¡Cuando me lo eche yo a la cara voy a decirle cuatro verdades bien dichas! Y ,sin embargo ! que difícil establecer provisionalmente cualquier humilde verdad! Siempre hay que tener presente “el cristal con que se mira”. Cristales que empañan con frecuencia la ofuscación, la cólera o la ira, tan corrientes por estos pagos; pasiones desatadas siempre contra los desafueros cometidos por “los otros”, nunca por “los nuestros”; invectivas sobre las que pretendemos construir nuestra inocencia, nuestra irresponsabilidad respecto a lo que sucede. Hablar mal de los demás es en España una forma de afirmar inequívocamente nuestra bondad y nuestra valía. Ya se sabe, en este sur en el que vivimos la culpa la tiene siempre el Gobierno actual o el Gobierno anterior que lo ha dejado todo empantanado . El espíritu de secta florece .Nosotros siempre al margen. Aquí, tradicionalmente, el Estado “nos lo debe todo” aunque le hayamos dado siempre más bien poco.
“La verdad os hará libres” se nos dijo. A esta incierta averiguación fuimos un día invitados en una jornada sin destino cierto. Todos buscamos afanosamente la verdad desnuda sobre el mundo, sobre nuestro país, sobre la vida, sobre nosotros mismos, pero no siempre somos conscientes de que , después de todo, puede que al final del camino solo seamos capaces de encontrar , incluso entre todos, verdades a medias, verdades relativas sometidas continuamente a revisión . Al fin y al cabo, eso es la democracia, un relato colectivo que se construye por contraste y que continuamente se “reescribe”. Pero, esas verdades humanas ,aunque construidas siempre a medias, nunca se pueden confundir con las conscientes “medias verdades”, que, con demasiada frecuencia, nos encontramos en nuestra vida y especialmente en la política y en la prensa de esta España nuestra .
En este y en todos los países hay autentica demanda de verdades limpias de prejuicios , verdades arropadas por un razonamiento lucido y un sentimiento claro, verdades construidas sobre fundamentos sólidos como el de quien sabe que existe porque piensa. Verdades paradójicas, simpáticas, desprovistas de solemnidad. Verdades bien dichas. Verdades humanas; a veces , ” verdades tristes “, que no hay más remedio que reconocer, y otras verdades como un puño cerrado y contundente !Que difícil! En este espacio, “El color del cristal”, me comprometo, de vez en cuando, con agradecimiento por anticipado a cualquier hipotético lector, a tratar de poner una detras de otra más de cuatro palabras bien puestas sobre “mi verdad “y “su verdad”. De verdad.

 

Jueves 29 de Noviembre de 2012 22:41

EL PERDON

por Juan Pedro Escanilla

Parece que está de moda pedir perdón. En un arrebato de sentimiento de culpabilidad, el anterior Papa pidió perdón a un montón de gente, incluido Giordano Bruno a quien, cuatrocientos años después de haber sido quemado, la cosa habrá dejado bastante frio. No deja de sorprenderme la cantidad de gente que, creyéndose la encarnación de cualquier institución, se cree obligada a pedir perdón por cosas que ellos no hicieron y que pasaron hace tiempo. Sobre todo porque esas mismas personas no se avergüenzan lo más mínimo de hacer ahora otras también reprobables y no se les ocurre pedir perdón cuando interesa. Por ejemplo, pedir perdón por no dejar usar preservativos para prevenir el SIDA.

Sea como sea, parece que lo de pedir perdón tiene buena prensa: Uno demuestra que es humilde, que sabe reconocer sus errores, etc. Etc. Vamos, que va uno de buen rollito. En ese ambiente, la iniciativa de unos cuantos militantes del PSOE pidiendo perdón a los españoles por las equivocaciones del gobierno Zapatero tiene un a priori positivo que se gana las simpatías de propios y extraños. Sin embargo, no sé, hay algo que chirria un poco. Como un exceso de moralina.

Vamos a ver. La política tiene sus reglas: Un gobierno hace las cosas como le parece bien, en el contexto de su mandato y adaptándose a las circunstancias. Se puede equivocar, puede no saber adaptarse bien y puede incluso que haga cosas distintas a las que prometió. Para resolver eso hay mecanismos políticos y legales y en última instancia, las elecciones. El caso de Zapatero es de libro: No supo gestionar la crisis, ni siquiera prever su magnitud; Dio las respuestas equivocadas y el PSOE fue castigado en las elecciones siguientes (y las siguientes y las siguientes and so on). Pero no estamos ante comportamientos criminales o pecaminosos que merezcan un reproche moral, que es el ámbito en el que se plantea el perdón. Lo que tiene que hacer un partido en ese caso es recapacitar sobre lo que se ha hecho mal, revisar su proyecto y captar el sentir de la sociedad para sintonizar con sus necesidades y sus objetivos. Dar un mensaje creíble que permita hacer pensar a la gente que votándolos las cosas irán mejor. Lo que se llamaba autocritica. Mientras eso no se haga, ya se puede pedir perdón todas las veces que se quiera que aunque el mismísimo Rubalcaba se vista de nazareno, se seguirán perdiendo elecciones.

Por otra parte, en el follón en que estamos metidos, me parece bastante claro que las responsabilidades no recaen únicamente del lado del Gobierno Zapatero, que las tiene. Una declaración de este tipo, por amable que pueda parecer, corre el riesgo de exculpar no solo a los que, con ánimo de lucro, tuvieron actuaciones rayanas en lo delictivo y en todo caso muy reprobables moralmente, sino también a los que escudados en las “culpas” del gobierno anterior están desmontando sin que les tiemble la mano todos los derechos adquiridos durante generaciones: Para que culpar a nadie más si ya tenemos a quien carga con la cruz.

Y en todo caso, si una declaración de ese tipo debiera ser hecha, es algo de tanto calado que su contenido y calendario deberían ser cuidadosamente estudiados por los que están democráticamente habilitados para hacerlo, el secretario general y al ejecutiva federal, y no por espontáneos aunque vayan de buena fe.

No creo que estos militantes que se dedican a pedir perdón por cosas que ellos directamente no han hecho, ignoren lo que acabo de decir así que, salvando siempre la buena fe, pienso que hay otros efectos posibles de la maniobra:

Una mujer entra en un vagón de metro. Todos los asientos están ocupados y, al principio nadie se mueve hasta que un señor mayor le cede su sitio. Al hacerlo está siendo cortés y cívico, pero al mismo tiempo está reprochando en silencio su comportamiento al chaval joven de al lado que todos los viajeros piensan ahora que debería ser el primero en haberse ofrecido.

El hecho de que un puñado de afiliados, que no son quien para hablar en nombre del PSOE, y que ellos mismos no están implicados en el gobierno anterior (al menos los que dan la cara) no puede sino interpretarse como una manera de poner en dificultades a órganos democráticamente elegidos, aprovechando la mayoría ajustada con que se saldó el último congreso. Se quiera o no, se señala con el dedo y se crea una amalgama fácil en las conciencias: es normal que pierdan las elecciones porque son tan soberbios que no se dignan pedir perdón. Mientras esos estén ahí, no se podrá hacer borrón y cuenta nueva.

Por desgracia las cosas no son tan simples: Ni los que puedan sacar partido de esta operación están libres de responsabilidad, ni es tan obvio que el borrón y cuenta nueva vaya en el sentido que se puede pretender a simple vista. Y la prueba a contrario es que hemos visto triunfar en elecciones a personas imputadas y sospechosas a las que nunca se les ha pasado por la cabeza ni siquiera explicarse, no ya pedir disculpas. La política es así y tal vez haríamos mejor en preguntarnos qué hacemos con un sistema electoral que permite que esto pase, antes que andarnos con moralinas.

Así que, majetes, no os preocupéis, que yo os perdono. Y ahora a trabajar que, como dicen que dijo D’Ors, los experimentos se hacen con gaseosa.

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