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Lunes 14 de Julio de 2014 21:47

LA PESGA

por Juan Pedro Escanilla

 

Cuando era pequeño iba a veranear a La Pesga, pueblo lindante a las Hurdes y santuario de la familia: Por las tardes bajábamos al rio a merendar y a bañarnos. Aún no había subido el agua del pantano de Gabriel y Galán, creando ese plano de agua uniforme que tenemos ahora, y el rio tenía distintos sitios, con paisajes muy diferentes, que tenían nombres propios: El charco de la olla; El molino; La pesquera…

Nosotros íbamos a la pesquera, lugar al que daba nombre una pequeña presa de cemento que remansaba el agua. La orilla estaba cubierta de piedras de aluvión, cantos rodados a los que llamábamos royos. Con los más grandes se pavimentaban las calles, cada vecino dando las peonadas que se necesitaran. Las calles se iban pavimentando sucesivamente dependiendo de dónde vivía el alcalde de turno. Los alcaldes eran todos del movimiento nacional, signo de los tiempos, pero vivían cada uno en barrios diferentes. Una suerte, porque así las calles de la Pesga se fueron enroyando poco a poco hasta que llegó el cemento y luego el alquitrán.

Con las piedras más pequeñas yo me pasaba las tardes enteras tirándolas al agua de forma que rebotaran en la superficie: Era un juego entretenido y apasionante: Amargo cuando la piedra caía a plomo haciendo "ploff" y más excitante cuanto más botes se lograban. Conseguir uno o dos era algo relativamente fácil y aun tres estaban al alcance de alguien un poco experimentado. Cuatro eran ya un logro y cinco… ¡ay cinco! Todo el mundo presume de haber llegado al quinto, pero no conozco a nadie que lo haya conseguido.

Si se quería ser eficaz había que escoger bien la piedra: Un peso suficiente para que cogiera inercia pero no tanto que necesitara mucha fuerza; Una forma redondeada, aplastada y lisa, cómo una lenteja.

Con el tiempo la mano tanteaba y escogía la piedra adecuada de forma automática mientras la mirada vagaba perdida por la superficie del agua y la mente se distanciaba de la realidad, cómo le pasa a los derviches sufíes cuando giran sobre su propio eje. Así, yo conseguía las cotas de abstracción que otros logran con estupefacientes prohibidos. De hecho podía abstraerme en cualquier sitio, incluso en la mesa, delante de la comida que no me gustaba, especialmente el potaje de garbanzos. Mi tío Eugenio, para defenderme, decía: "es que este niño es metafísico". En realidad quería decir místico, pero mi tío Eugenio usaba las palabras como le daba la gana que para eso había vivido en Bilbao, había cotizado al PNV y había estado en la cárcel por ello.

Pero yo no era ni metafísico ni místico, solamente estaba atocinado, como muchos chicos en la infancia y adolescencia que saben que pueden permitírselo porque están protegidos por un entorno benevolente.

Y La Pesga era para mí ese entorno benevolente. Acostumbrado a Madrid con todos sus peligros en forma de tranvías, de cruces con semáforos, de mayores que te ofrecían caramelos para sobarte el lomo y de compañeros de cole que trataban de quitarte la merienda, La Pesga era un remanso de paz dónde se podía corretear alegremente y subir hasta el pico sin más peligro que los mozos del campo, que se burlaban a la menor ocasión. Y yo les daba muchas.

Yo llegaba de Madrid al principio de cada verano con la arrogancia de los chicos de ciudad, que se creen superiores porque en su casa hay luz eléctrica, agua corriente y teléfono, y me volvía en el otoño con la sorpresa de haber recibido muchas más lecciones de las que yo pensaba dar.

En La Pesga aprendí a tirar la peonza, a jugar a gata y a la cachera, a nadar, a pescar, a montar en bicicleta, llevándome por delante un montón de ladrillos en el huertito, e incluso a fabricar una escopeta con un tubo de cortina, botecitos de pimentón y pólvora casera.

Más tarde aprendí a jugar al mus, al gilei y a las siete y media (la banca nunca me atrajo), a tirar con escopetas de verdad, una del 22 que tenía Don Marcelino y una del 12 de mi padre. También me cogí mi primera tajada tras una excursión a Junta los ríos (aún agradezco a mi abuelo Nicolás que me librara de las broncas limpiándolo todo) y si no aprendí a bailar fue porque nunca tuve maña para ello, ni aquí ni en Madrid. Ni aunque hubiera vivido toda la vida en Buenos Aires.

Todo eso me permitía ser un pequeño héroe cuando volvía al colegio y contaba todas estas cosas a los compañeros. Por supuesto, otros chicos venían de pueblos pequeños y pasaban allí las vacaciones, pero creo que mi afición a la exageración conseguía que La Pesga se convirtiera en sus cabezas en un territorio mítico, cómo de película, o de cuento. Uno de esos sitios donde se puede hacer de todo y con el que sueñan todos los niños. Así que durante mucho tiempo ejercí la doble vanidad de ser chico de ciudad en La Pesga y chico de pueblo en Madrid.

Después me alcanzó la juventud y empecé a buscarme excusas para ir menos, para dejar de ir: viajes, estudios, la panda de la universidad. La Pesga excitante de mis tiempos de crio no podía rivalizar con lo que Madrid podía ofrecer a un joven.

Al espaciar mis visitas notaba más los cambios tan rápidos que se iban sucediendo: casas más grandes y mejor construidas; la parte de allá del pantano poblada de olivares, pistas, carreteras nuevas y hasta autocares que salín directamente del pueblo. Probablemente el progreso, la pasta de Alemania primero y la de la seguridad social después, se llevaron muchas cosas malas y, la peor de todas, la pobreza. Hoy los niños juegan con las mismas maquinitas que los del resto de España, vemos la misma tele que en Madrid y estamos enchufados a internet y al móvil. Pero yo sigo añorando los royos de la pesquera, la música de Amancio y las partidas de Gilei en el piso de arriba de casa de Lalo. La nostalgia es un excelente detergente para limpiar los recuerdos. Por eso se dice que la patria de un hombre es su infancia.

Por eso quiero terminar citando estos versos de un poeta inglés del siglo XIX, William Wordworth:

Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello que me deslumbraba. Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no hay que afligirse. Porque la belleza siempre perdura en el recuerdo.

Supongo que los que visteis la película de Elia Kazán lo recordaréis.

Lunes 07 de Julio de 2014 19:22

REGENERACION DEMOCRATICA

por Juan Pedro Escanilla

 

Parece que todo el mundo quiere apuntarse al carro de la regeneración democrática. Tiene su lado bueno porque parece que al fin una amplia mayoría se da cuenta de que las cosas no pueden seguir así pero, cuidado, cuando una expresión se generaliza, cada uno acaba entendiendo lo que quiere. Y deberíamos preguntarnos que hay tras la propuesta del gobierno relativa a la elección directa de los alcaldes.

Hay ciertas ideas cuya simpleza las hace aparentemente evidentes sin ninguna crítica. Está claro que si nos preguntan si nos parece bien que el alcalde sea la persona más votada, la mayoría tendemos a decir que sí. Parece obvio.

Claro que también podríamos preguntarnos si nos parece bien que se excluya de la posibilidad de ser alcalde a aquel o aquella a quien más gente ha excluido de sus votos. Es un poco menos obvio, pero también es lógico: nadie puede gobernar en contra de la mayoría de la población.

En elecciones binarias (dos candidatos/as) la contradicción no se plantea. Quien obtiene la mayoría es, por definición, el que menos oposición encuentra pero ¿qué pasa si hay tres, cuatro o más candidatos?

Desde hace varias décadas, los economistas están aplicando el modo de razonar de la teoría económica a los asuntos políticos. Desde este punto de vista lo que importa en un sistema electoral, es que dé un resultado de satisfacción óptimo para el conjunto de los ciudadanos, entendiendo como óptimo cualquier estado en el que cualquier cambio que suponga incremento de satisfacción de unos tenga como como consecuencia una perdida superior en otro u otros y por consecuencia un estado sub óptimo.

La propuesta del gobierno para las elecciones municipales tiene dos fallos conceptuales de base que la invalidan.

El primero parece ignorar que, en el sistema actual, los ciudadanos votan listas, no personas y que en la lista más votada, y en realidad en todas las listas, todos los miembros tiene los mismos votos. Inferir que los ciudadanos que han dado un mismo número de votos a, pongamos 10 personas, quieren que sea alcalde el señalado por su partido como cabeza de lista, no me parece un ejemplo de regeneración democrática precisamente.

Teniendo en cuenta que lo que se vota son listas, el segundo fallo es el de suponer, para las elecciones de tres o más listas, que los ciudadanos descartan por igual a las listas que no votan. Es decir que el elector que vota, por ejemplo, al PP, valora exactamente igual a fuerza nueva, a izquierda unida y a los verdes. Suena raro.

Por el contrario, parece perfectamente lógico que un elector, que quiere que gobierne el partido que él ha votado, pueda aceptar, como segunda opción que gobierne otro y descartar absolutamente que gobierne un tercero. Un gobierno formado por una minoría pero al que apoyan otros electores que lo ven como segunda opción tendría, seguramente, más legitimidad democrática que un gobierno de una minoría algo más mayoritaria pero al que los demás electores no quieren ver ni en pintura. Podemos razonablemente pensar que la primera solución se acerca más al óptimo de bienestar común que la segunda.

Para entender lo que digo pensemos un momento en cómo funciona el concurso de Eurovisión. En él cada jurado no vota exclusivamente la canción que más le gusta sino que tiene una serie de votos ponderados (12; 10; etc.) que da a diversas canciones según su orden de preferencias. No es habitual, pero no sería imposible que un concursante que obtuviera 10 puntos de cada jurado, pudiera ser el más votado sin haber tenido un solo voto de 12. Dejando aparte el dudoso gusto que los jurados de Eurovisión han demostrado en las últimas ediciones, esta claro que nadie consentiría que se llevara el premio alguien que tuviera en total menos votos aunque tuviera una respetable cantidad de doces porque el total es la expresión de la máxima satisfacción del conjunto de jurados.

El problema practico que se plantea en las elecciones políticas es el de determinar de forma correcta cuales son las segundas y terceras opciones de los electores (Curiosamente, nunca he visto preguntar al CIS por ello. Por ejemplo: Si el partido al que usted vota no obtuviera la mayoría suficiente para gobernar, ¿Cuál preferiría Usted que o hiciera? o algo similar). Por supuesto una elección con un sistema de puntos como en Eurovisión me parece difícilmente practicable pero hay alternativas.

Una de ellas es el voto sucesivo: Si hay, supongamos, cinco candidatos y ninguno logra la mayoría absoluta, se hace una segunda elección de la que se elimina al que menos votos ha sacado. Con ello se obliga a los que tenían a ese candidato eliminado como primera opción a explicitar su segunda preferencia en su nuevo voto. Si aun así nadie saca la mayoría absoluta, se elimina de nuevo al que menos votos ha sacado y así sucesivamente.

En realidad, pienso que, en la práctica, un sistema como el francés, en el que lo que se hace es una segunda vuelta con los dos candidatos mejor situados, daría unos resultados bastante aceptables en cuanto a combinación de primeras y segundas preferencias de los electores con una notable economía de procedimiento.

El “pero” de este sistema es que obligaría a disociar en las municipales la elección del alcalde de la de los concejales ya que si se aplica la eliminación de los menos votados a todos los componentes de la lista se acabaría con uno de los elementos claves de nuestro sistema que es la representación proporcional. En un momento en que se pone en cuestión el bipartidismo no parece que sea la dirección correcta. Por su parte la elección separada de alcalde y concejales obligaría a repensar el reparto de competencias establecido en la ley de reguladora de las bases del régimen local, incluida la moción de censura. No obstante, es una vía que se puede explorar.

La solución más simple es, curiosamente, la que está más a mano: El sistema actual funciona de manera que, cuando una lista no alcanza la mayoría absoluta, se abre un proceso de posibles coaliciones poselectorales y acuerdos de gobierno. Lo que está implícito en el sistema es que los representantes elegidos comparten con los electores a los que representan no solo el acuerdo sobre un programa sino también, las segundas opciones y preferencias.

Suponer que ese vínculo es fiable al 100% es excesivo y todos tenemos en la cabeza a formaciones políticas que han hecho acuerdos post electorales que claramente rechinaban con el sentir de sus bases. Probablemente esto se deba a que el sistema de listas cerradas tiende a separar a los aparatchiks de sus bases y aunque todos sabemos que al final se acaba pagando en términos electorales, esto no es un gran consuelo.

Sin embargo el remedio a esa separación es más simple de lo que parece: un sistema de listas abiertas permitiría a los ciudadanos poner en las concejalías a quienes más sintonicen con sus propias ideas e incluso expresar sus primeras preferencias y siguientes con mayor claridad. Hecho esto, los concejales elegidos podrían llegar a acuerdos que expresaran más fielmente la voluntad de los electores. Eso sería una verdadera regeneración democrática.

Pretender gobernar todos los municipios de España a base de treintas y cuarentas por ciento puede ser muy útil para conservar el poder e incluso para intentar imponer el sistema a niveles superiores pero de regeneración democrática no tiene nada.

Miércoles 02 de Julio de 2014 10:34

Pancakes

por Ana Martínez Arce

 

 

Desde que hace unos meses vi a mi querido Jamie Oliver haciendo pancakes con sus niñas, más bien enseñando a sus niñas a hacer pancakes, he tenido ganas de hacerlos. En general son la cosa más fácil del mundo y, tal y como los hace Jamie, más aún, así que si dos niñas de menos de 10 años pueden hacerlos ¡nadie tiene excusa!

 

Además son tan rápidos que los puedes hacer hasta para desayunar: yo siempre había pensado que los desayunos americanos estos con las tortitas, el bacon y los huevos eran una leyenda urbana o una forma de explotar a la madre que se tiene que levantar 3 horas antes que los niños todos los días para que cuando las fierecillas bajan por las escaleras de madera antes de ir al cole tengan el zumo, el colacao/café o lo que se tercie preparado, junto a los huevos, el bacon, las tortitas y los gofres.

¿Y para qué? Pues para darle un mordisco a la tortita sin echarle ni sirope de arce ni nada por encima y decir: mamá, me voy que en el colegio tenemos follón y tengo que llegar pronto.. ¡Venga hombre! Soy yo la madre y en esas tres horas me habría dado tiempo a instalar esposas en los reposabrazos de las sillas para que de esa mesa no se levantase ni Dios hasta que no se hubiesen acabado los frutos de mi trabajo! A lo que iba es que son tan rápidos que no te hacen falta esas tres horas: en 3 minutos has hecho la masa y luego en la sartén se hacen a toda pastilla, así que todo son ventajas. Y con sirope de arce por encima...mmm están que te mueres de buenos.

 

Receta

PD. Esta es una página web que he creado con mi hermana: www.hermanasarce.com

Martes 01 de Julio de 2014 20:51

Ignasi Terraza

por Leopoldo Simó

01/07/2014

Ignasi Terraza

 

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 Ignasi Terraza

(foto y © de Fernando Prats)

 

En un artículo anterior publicado en este mismo blog ya salió el nombre de Ignasi Terraza y acerca de él escribía yo "... pero especialmente a Ignasi lo llevo siguiendo hace tiempo, porque lleva mucho sobre los escenarios, lo he visto con otras formaciones y me parece un pianista excelente sobre el que habrá que volver." Pues es el momento de hacerlo y convertirlo en protagonista de este post.

 

Ya he escrito en varias ocasiones que Cataluña ha dado y sigue dando grandes intérpretes de jazz (por este blog ya han pasado varios) e Ignasi es uno de ellos. Ignasi Terraza es uno de los pianistas de jazz españoles de mayor proyección internacional. Además de haber tenido sus propias formaciones (actualmente Ignasi Terraza Trío) y ser co-fundador en el año 1996, junto a Oriol Bordas y Dani Alonso, de la Big Band Barcelona Jazz Orquestra, en la que sigue tocando, Ignasi ha tocado con grandes músicos nacionales e internacionales. Invidente, perdió la vista a los 9 años, estudió piano en el Conservatorio de Barcelona, a los 14 años descubrió el jazz cuando el afinador que iba a su casa le habló de Tete Montoliu y a los 18 años ya estaba tocando en clubs de su ciudad, al mismo tiempo que iniciaba sus estudios de Informática. Ignasi es la primera persona ciega que obtiene la titulación superior de Informática en España, pero después de compaginar durante algunos años la música con la informática dejó está última para dedicarse por completo a la primera, que a buen seguro le reportará más satisfacciones y desde luego los aficionados al jazz le agradecemos que dedique el mayor tiempo posible a ella.

 

Lleva más de 30 años tocando jazz por los escenarios más prestigiosos del mundo, su primer premio lo recibió en 1991, primer premio del Festival Internacional de Getxo, con el grupo que formó con David Mitchell (Mitchell-Terraza Quartet), y desde entonces ha recibido varios más, alguno de ellos tan prestigioso como el Jacksonville Jazz Piano Competition que le fue otorgado en 2009 en esa ciudad de Florida. Desde el 2003 es profesor de piano jazz en la Escuela Superior de Música de Cataluña. Ha grabado una veintena de discos, algunos con su trío u otros intérpretes o agrupaciones y alguno en solitario, como es el caso de Sol-IT, editado por Swit Records en 2012. Un doble CD que recoge 24 temas de entre los que interpretó Ignasi en dos conciertos consecutivos en la sala de cámara del Palau de La Música de Barcelona. Y escojo este disco de entre los grabados por Ignasi porque en él podemos escuchar a Ignasi en estado puro y apreciar toda su técnica y creatividad. Él a solas con su piano, de ahí viene posiblemente el título del disco (Solo-Ignasi Terraza), interpretando estándares de jazz (la mayoría de los temas lo son) en una versión personalísima. Porque, sin abandonar nunca la melodía, Ignasi nos regala unas improvisaciones muy personales y llenas de su swing y de su magia. O el último disco (por el momento) de su trío, con Pierre Boussaguet (contrabajo) y Esteve Pi (batería), Live at The Living Room, grabado en directo en Bangkok y con un contenido muy variado en el que hay estándares de jazz, bossa nova, composiciones propias y hasta un par de canciones tradicionales catalanas. Un excelente disco lleno de sensibilidad y de buen gusto.

 

Otro de sus últimos proyectos ha sido "Imaginant Miró" (Suite Miró), una serie de temas compuestos por Ignasi Terraza e inspirados en cuadros del pintor Joan Miró. Interpretado por Ignasi Terraza Trío, "Imaginando Miró", se estrenó en 2012 en la National Gallery de Washington con ocasión de la exposición monográfica sobre el pintor. En aquella ocasión lo componían únicamente cuatro piezas musicales. Después Ignasi completó la suite, que se presentó en Madrid en mayo 2014 en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Un espectáculo en el que la música de Ignasi se funde con el mundo pictórico creado por Miró. De este proyecto dijo Chema García en El País "El mundo de Terraza-Miró es liviano e ingrávido ... Es éste un jazz de estancias amplias y suntuosas, estilizadas; un jazz elegante". En el espectáculo "Imaginando Miró", al concierto se añade la aportación del videoartista David Cid que complementa las descripciones de los cuadros con imágenes mironianas de video inspiradas en sus cuadros. "Al acercarme a la obra de Miró me he identificado mucho con su forma esencialista de expresión, con su libertad, su colorido, y su precisión, valores que continuamente busco en mi música", son palabras de Ignasi. El disco con la suite completa saldrá en este mes de julio de 2014 y los próximos 8 de agosto y 25 de septiembre se presentará en el Centre Cultural de El Born barcelonés. Atentos. Un proyecto en el que Ignasi ha puesto mucha ilusión.

 

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Imaginant Miró (Ignasi Terraza, Esteve Pi y Horacio Fumero)

 

Pinchando aquí podéis ver el videoclip promocional de este proyecto.

He tenido la oportunidad de ver a Ignasi en directo en varias ocasiones. La primera de ellas en Café Central de Madrid, con su trío y la cantante Susana Sheiman, una gran vocalista. Susana es madrileña y lleva varios años residiendo en Barcelona y actuando con Ignasi Terraza Trío y con la Barcelona Jazz Orchestra (BJO), una de las mejores big bands de Europa. En aquellos conciertos del Café Central (una semana completa) el trío lo completaban el batería Esteve Pí y el contrabajo Horacio Fumero. Algún contratiempo de última hora debió surgirle a Horacio Fumero la noche que fui yo a verles porque no estuvo e Ignasi no lo sustituyó por ningún otro contrabajista, aunque hubiera podido hacerlo, sino por el saxofonista norteamericano Bob Sands, que lleva más de 20 años residiendo en Madrid y es un habitual en los clubs de jazz españoles. Piano, saxo y batería, además de Susana, una composición de grupo como la que hicieron famosa Lester Young, Nat King Cole y Buddy Rich en los años 40 y 50 del siglo pasado. Ignasi me comentó, porque tuvo la gentileza de concederme unos minutos de charla (gracias Ignasi), que es una experiencia que le interesa. La ausencia de contrabajo hizo que en algunos momentos Ignasi lo supliera tocando en su piano unas notas graves con su mano izquierda fijando el tono para todo el grupo. Magnífico Ignasi. Las otras veces lo he visto en la Sala Clamores de Madrid, formando parte del quinteto de Joan Chamorro y Andrea Motis, con quienes toca de manera habitual. La última ha sido bien reciente, el pasado 28 de junio.

 

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Ignasi Terraza en la Sala Clamores de Madrid (28/06/2014)

 

Ya publiqué en este mismo blog un artículo sobre Joan Chamorro y la Sant Andreu Jazz Band y otro sobre Joan Chamorro & Andrea Motis Quintet, así que no insistiré demasiado sobre este magnífico grupo que ya he visto en directo en varias ocasiones. Sólo remarcar una vez más el éxito que están teniendo en todas sus actuaciones, que ya no se limitan únicamente a Cataluña, porque ya han actuado en otras regiones españolas y en varios países. Y allí donde van, el lleno está asegurado. Como ocurrió en su reciente actuación en Clamores, donde además del quinteto, tuvimos de nuevo la oportunidad de ver a Magalí Datzira y escuchar su contrabajo y su preciosa voz en varios temas y también a su hermano, Iscle Datzira, un joven saxofonista formado también en la Sant Andreu Jazz Band, en el tema que cerró el concierto, On the sunny side of the street.

 

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Magalí Datzira con Joan Chamorro & Andrea Motis Quintet (28/06/2014)

 

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Aspecto de la sala en el intermedio entre los dos pases del concierto (28/06/2014)

 

Un concierto en el que el quinteto interpretó más de veinte estándares, como Poor butterfly, Manha de Carnaval, My favourite things, Lady sings the blues, Moddy's mood for love, La chica de Ipanema, The old country, Gloomy Sunday, Cheek to cheek, In a sentimental mood o Bésame mucho.

 

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Ignasi Terraza, Iscle Datzira, Andrea Motis, Joan Chamorro, Magalí Datzira, Esteve Pi y Josep Traver

en la Sala Clamores de Madrid (28/06/2014)

 

Y vuelvo a centrarme en Ignasi. En nuestra conversación me contó sus proyectos más inmediatos, que son muchos además del mencionado "Imaginant Miró".

Con Joan Chamorro y Andrea Motis estarán en el festival de jazz de Vitoria de este mes de julio.

Con el trío (Pierre Boussaguet y Esteve Pi) actuarán este verano en el Festival de Marciac, uno de los festivales más famosos de Francia, harán una pequeña gira por Alemania, y la primera semana de Septiembre estarán en el Café Central de Madrid y también en septiembre estarán en el festival de Colmar (Francia) acompañando al famoso trompetista norteamericano Terrell Stafford.

Con la BJO destaca la gira que acaban de hacer con el trompetista John Fadis, presentando el nuevo cd tributo a Dizzy Gillespie "Dizzy's Bussiness". y en septiembre tocarán en Perpignan.

Tiene programadas actuaciones con músicos internacionales: a finales del mes de julio una colaboración con los guitarristas franceses Boulou Ferrer y Christian Ferrer con Pierre Boussaguet, unos de los mejores representantes actuales del estilo Django.

Ignasi se ha interesado también por el flamenco, y ha comenzado dos colaboraciones: una con el guitarrista Josemi Carmona, y otra con el cantaor Joaquín Gómez "el Duende". Son proyectos de encuentro de jazz con flamenco, buscando el poder dialogar juntos desde sus respectivas raíces.

Y más. Conviene estar atentos, porque merece la pena asistir a sus conciertos. Algunas de estas programaciones pueden verse en la agenda de su web (http://www.ignasiterraza.com/).

 

 

Jueves 26 de Junio de 2014 12:35

AFORAR

por Juan Pedro Escanilla

Una acepción común del verbo aforar es la de “estimar o evaluar la capacidad o el contenido de un recipiente”.

Supongo que las autoridades competentes han debido evaluar o estimar de manera muy pesimista lo que se le podía venir encima al ex rey Juan Carlos I, a juzgar por las prisas que se están dando en aforarle.

Son los inconvenientes de la abdicación. Lo normal, en monarquía, es que el rey termine sus funciones muriéndose, ya sea en la cama o en el campo de batalla, para que el chambelán de turno pueda gritar aquello de: “El rey ha muerto, ¡Viva el rey!”.

Creo que hay alguna tribu africana en la que nombran rey a uno de sus miembros quien por un tiempo determinado es tratado, valga la redundancia, a cuerpo de rey: le dan de comer hasta saciarse, le llevan mujeres y seguramente, esto sólo lo imagino por la situación geográfica, le permiten cazar algún elefante. Después se lo cargan, y ya esta: El siguiente, por favor.

Ha habido abdicaciones famosas, algunas de ida y vuelta como la de Fernando VII, y en la mayoría de ellas el rey abdicado ha tenido que salir con el rabo entre las piernas. Lo excepcional, por inhabitual, es un rey abdicado pasando tranquilamente los últimos días de su vida en Yuste. Claro que Juan Carlos I no es Carlos V, quien no se avergonzaba de su hijo bastardo, Don Juan de Austria. Ni supongo que de otras cosas.

Los tiempos cambian. Y un rey abdicado puede ser rápidamente presa de los fantasmas del pasado en forma de presuntos hijos, amores turbios o negocios oscuros. De cuentas no saldadas, en definitiva.

Con aforamiento o sin él, si hay cosas saldrán. Y cada cosa que salga, independientemente del recorrido judicial que tenga, será una acusación contra la falta de transparencia anterior. Así que creo que el debate es un poco inútil. La propia abdicación exprés es un síntoma del deterioro de la institución. Ha bastado un resquicio para que cientos de banderas tricolores se colaran por él.

Pero no nos engañemos: El 19 de junio no era el 14 de abril. Hoy por hoy no se trata de dar un golpe que traiga la republica. De lo que se trata es de corregir los abusos de un poder ante las limitaciones de una Constitución que cada día pide a gritos una reforma.

Hagamos una reforma constitucional que profundice en la democracia, que se adecúe a las nuevas circunstancias y que impida los recortes en los derechos adquiridos.

Probablemente, entonces, la republica vendrá como fruta madura.

La adelantada de las acuñaciones a molino en el Nuevo Mundo fue, como no podría ser de otra manera, a Ceca de Méjico. Nueva España, el nombre oficial del territorio mejicano, siempre fue la zona colonial española no solamente mas prospera, sino también la mas vinculada a la metrópoli. Por ello, nada tiene de extrañar que la primera Casa de Moneda que emitiera moneda de cordoncillo en aplicación de la Ordenanza de 1728 de Felipe V, fuera la de Méjico. No obstante, así como la aplicación de la disposición en España tuvo un carácter inmediato para las cecas de Madrid y Sevilla, que ya en 1729 comienzan la labra de las nuevas monedas con el diseño tradicional de escudo imperial y leones y castillos en ambas caras, la aplicación de la Ordenanza en América no fue asunto fácil de llevar a cabo.

 

Por otra parte, la larga duración de la travesía del atlántico, de Sevilla a Vera Cruz, dificultaba el envió del material necesario para proceder a las nuevas acuñaciones. No solamente se trataba de cuños y troqueles, sino del transporte de las pesadas prensas de volante, necesarias para la acuñación, de acuerdo con los términos de la Ordenanza de 1728. Por otra parte, como sabemos, las cifras de producción de moneda de gran módulo en Méjico siempre habían sido del (del orden de 5 veces) muy superiores a las correspondientes a cualquier Ceca peninsular. Esto hacia necesario que se dispusiera de una maquinaria mucho mas productiva, por lo que se requería el uso simultaneo de un número muy alto de prensas. Como consecuencia de todo ello, se evidenciaba la necesidad de continuar la producción de moneda macuquina en la ubicación tradicional de la Casa de Moneda, para poder mantener la capacidad de emisión, del orden de mas de 5 millones de piezas de 8 Reales, en aquellos momentos.

 

Por tanto, fue necesario emprender la construcción de una nueva Casa de Moneda a ubicar en la misma calle que la anterior, llamada de la Moneda, decisión que fue tomada en 1731. Los hermanos CAYÓN  han publicado un interesante artículo sobre los avatares por los que atravesó la Casa en sus primeros momentos, hasta la conclusión de su edificio en 1734. Este artículo, resultado de su trabajo de investigación sobre el tema, y de la extraordinaria documentación numismática acumulada durante muchos años por la familia CAYÓN, está publicada en el catálogo de la subasta de un importante colección de Duros españoles, organizada por CAYÓN en el Hotel Ritz de Madrid el 4 de febrero de 2012, en la que están incluidas 4 valiosas piezas emitidas en este periodo (1732-1733).

 

Las piezas columnarias de Méjico de 1732 y 1733 siempre han ejercido una gran atracción para los coleccionistas del Nuevo y del Viejo Mundo. Por un lado, son las primeras monedas de cordoncillo producidas en América, y por tanto, son un antecedente muy directo de la emisión de Dólares de plata por parte de los Estados Unidos y de 8 Reales y Pesos producidos con la misma métrica por los países hispanoamericanos después de la Emancipación. Y por otro lado, los ejemplares producidos en estos años, necesariamente tuvieron que ser acuñados en un número muy reducido (aunque desgraciadamente por el momento no se dispone de cifras de fabricación desglosadas, por referirse las estadísticas  a totales de plata acuñada, incluyendo la de moneda macuquina) a juzgar por el escaso número de ejemplares conservados.

 

Además, parece evidente que estas monedas de 1732 y 1733 tenían un carácter de cuasi pruebas, ya que su objeto no era el de producir circulante (lo que se seguía llevando a cado con la emisión de monedas macuquinas en estos dos años), sino verificar el funcionamiento de la maquinaria importada desde España y comprobar la forma definitiva en que ésta debía quedar instalada en la nueva Casa de Moneda. Este carácter de cuasi prueba queda acreditado por la extraordinaria riqueza de detalles que presentan las monedas columnarias de estos dos años, que no llegará a ser superada por acuñaciones posteriores, sean de: Méjico, Lima o Potosí. Además no sabemos por qué circunstancias, la mayor parte de las piezas de estos dos años que han llegado hasta nosotros, procede del rescate del pecio del navío Hollandia, por lo que la mayor parte de los ejemplares supervivientes tienen grandes oxidaciones procedentes de su contacto con agua de mar, lo que hace aún mas deseables los ejemplares carentes en absoluto de estas oxidaciones.

 

PRADEAU ha publicado en su historia Numismática de Méjico las cifras de acuñación total de moneda de plata producida por esta Ceca, de 1733 a 1821, expresada en pesos. Estas cifras oscilan de 7 a 11 millones de pesos con Felipe V, de 11 a 13 con Fernando VI, de 10 a 23 con Carlos III, de 15 a 25 con Carlos IV y de 4 a 24 con Fernando VII. Repasando las cifras anuales, vemos que el comienzo de las acuñaciones de moneda de busto en 1772 durante el reinado de Carlos III, no representa un incremento en las cantidades de moneda producidas a partir de ese año, aunque sí se observa una tendencia creciente en las cantidades acuñadas desde 7 millones en 1735 (año de mínima producción con Felipe V)  hasta casi 25 millones en 1809 (año de máxima producción con Fernando VII). Sin embargo, es evidente que la rareza actual de los 8 Reales de tipo columnario es muy superior a la de las piezas de busto, incluso si la comparamos con las mas escasas de éstas, como las de Carlos III.

 

En cuanto a precios, si dejamos apartada la cuestión de los de las piezas de 8 Reales de 1732y 1733 que comentaremos después, al igual que procedimos con los de las piezas peninsulares de 8 Reales de: Carlos III, Carlos IV, y Fernando VII, la fuente mas fiable que hemos podido utilizar, es la de los precios de adjudicación en subastas celebradas en los últimos años (entre 2000 y 2011) ya que al ser piezas que aparecen con frecuencia suficiente, sobre todo en España y Estados Unidos, resulta posible efectuar el análisis de correlación y calculo de medias y desviaciones, con bastante exactitud. Es basados en estos datos y en el conocimiento de las cifras de cantidades globales de plata acuñada año a año, hoy disponibles para las cecas de: Méjico, Lima y Potosí, por lo que hemos podido también formular hipótesis sobre la tirada anual de estas piezas para cada tipo diferente de monedas de 8 Reales, por reyes y cecas.

 

En las entradas dedicadas a los 8 Reales de cordoncillo hispanoamericanas iremos dando cuenta del resultado de estos análisis estadísticos. No obstante, ahora debemos adelantar algunas conclusiones respecto a los precios de los 8 Reales columnarios de Méjico, puesto que vamos a proceder a la valoración de varias de estas piezas en esta entrada. Con carácter general, podemos decir que nosotros consideramos que la rareza de las piezas comunes columnarias de 8 Reales de: Felipe V, Fernando VI, y Carlos III, es muy semejante, tanto por el número de ejemplares que aparece en subastas, como por el precio de adjudicación que alcanzan en ellas, para una determinada conservación. Ciertamente, las piezas de Felipe V han tenido un mayor uso que las de los reyes posteriores, por su mayor antigüedad. No obstante, al tratarse en general, de piezas acuñadas a mayor presión y por tanto con mayor relieve, la realidad es que la conservación media de las piezas subastadas es muy similar para las de cualquiera de estos reyes.

 

En cuanto a los precios alcanzados por los 8 Reales columnarios de Méjico, en sus distintas conservaciones, nuestra conclusión es que el salto de un grado equivale aproximadamente a multiplicar por vez y media el precio de la pieza, a igualdad de los demás factores. Así los precios de las piezas de 8 Reales columnarios comunes de: Felipe V, Fernando VII y Carlos III, sería: 100€ en VG, 200€ en F, 300€ en VF, 450€ en XF y 600€ en AU. En cuanto a los precios de las piezas acuñadas en Méjico en 1732 y 1733, ya no resulta posible el analisis estadísticos, ya que el número de ejemplares subastados en estos últimos años es muy escaso. Por ello, preferimos indicar nuestra  estimación de valor para cada uno de los cinco tipos de piezas acuñadas en estos años y posteriormente facilitar las valoraciones de algunos catálogos de moneda española de muy reciente edición, y los de las últimas subasta significativas para este tipo de  piezas.

 

Nuestra estimación de precios actuales para este tipos de piezas son los siguientes: 1732, 33.000€ en AU+, 1733MoF, 15.000€ en AU+, 1733MXF, 15.000€ en AU+, 1733MXMF, 15.000€ EN AU+ y 1733MoMF, 5.000€ en AU+. En CALICÓ 2008 los precios de estas piezas son los siguientes: 1732, 10.000€, 1733MoF, 8.000€ en VF, 1733MXF, 10.000€ en VF, 1733MXF, 15.000€ en VF, 1733MoF, 4.200€ en VF. Y en PEIRO 2007 los precios en VF son los siguientes: 1732, 9.000€, 1733F, 7.000€, 1733MXF, 9.000€, 1733MXF 10.000€, 1733MoMF 4.000€.

 

En la subasta celebrada por RENAISSANCE y CAYÓN de la colección de VON SCHUCKMANN celebrada en el hotel Ritz de Madrid el 13 de diciembre de 2001, la pieza de 1732 en AU+ tuvo un precio de adjudicación de 30.000€ incluidos gastos y la de 1733MXF, el de 5.000€ en UNC, con ciertas oxidaciones en sus bordes. En la subasta de ARS CLASICA celebrada en Zúrich el 18 de marzo de 2002 los precios de salida de las siguientes piezas, fueron: 1732, 20.000€ en UNC con cierta oxidación, 1733F, 6.000€ en UNC con ciertas oxidaciones, 1733MXF en VF, 8.000€, 1733MoMF, 7.000€ en XF. Los precios de salida de piezas subastadas por CAYÓN en Madrid el 4 de febrero de 2012, son los siguientes: 1732 (la misma pieza de la colección VON SCHUCKMANN), 33.000€ en AU+, 1733F, 2.5000€ en VF, 1733MXF, 10.000€ en XF con cierta oxidación y 1733MoMF, 3.000€ en VF.

 

FIGURA 138.1

 

La pieza que aparece en la FIGURA 138.1 es una medalla acuñada en 1958 en alpaca con ocasión de la primera exposición iberoamericana de numismática y medallistica celebrada en Barcelona,. La medalla reproduce en unas de sus caras el diseño del anverso de un columnario, en el que aparece la fecha de 1758 y como Ceca la de Barcelona: BA. En el reverso se reproduce el de una moneda de 640 Reis de Brasil acuñada en la Ceca de Bahía (B). La pieza tiene la inscripción de ANTONIVS RIBOT ME FECIT. La medalla ha sido rozada en su canto para comprobar si había sido acuñada en plata. La pieza, pese a no ser de plata, tiene un diseño muy atractivo y es unas de las primeras que conmemora una exposición numismática en España, por lo que estimamos su precio en 30€, en UNC.

 

FIGURA 138.2

 

La pieza mostrada en la FIGURA 138.2 es un 8 Reales acuñado en Méjico en 1733 a nombre de Felipe V con Manuel de León y Francisco de la Peña como Ensayadores. Como ya hemos indicado anteriormente, el valor de esta moneda en VF lo estimamos en 2.400€, ya que estimamos que la pieza tiene la condición de Rarísima, por lo que su precio es de ocho veces el de los columnarios comunes.

 

La pieza tiene forma ligeramente cóncava si la examinamos desde su anverso  con las columnas de Hércules, debido a exceso de presión de acuñación en el centro del reverso, lo que ha producido poca impresión en ese punto y un exceso de desgaste por uso en la parte superior de los dos mundos. La pieza tiene la inscripción PLVS VLTRA casi completa, faltando únicamente la parte derecha de la R. También está completa la parte final de la banda en la que se inscribe la leyenda. En el reverso únicamente se aprecia gastaje en el florón central de la corona. Por tanto su valor seria de 4.400€ y su precio de mercado algo mas alto por su ligera pátina no removida, 3.000€ en VF.

 

Aprovechamos el análisis de esta pieza para indicar nuestra estimación de rareza para las restantes piezas de 1732 y 1733: 1732, de la mas alta rareza (RRRRR), 32 veces el precio de las piezas comunes, 1733F, 1733MXF y 1733MXF, extraordinariamente raras (RRRR) con un valor de 16 veces el de las piezas comunes.

 

FIGURA 138.3

 

La pieza de la FIGURA 138.3 es un 8 Reales de Felipe V acuñado en Méjico en 1741 con los mismos Ensayadores anteriores. Esta fecha  es valorada por HARRIS  1968 en su obra PILLARS  AND PORTRAITS en 40€ en F y 75$ en VF. VICENT la asigna un precio de 4.000P en 1968 y 10.000P en 1978 en F. CALICÓ fija un precio reducido para esta pieza en 1982 y 1994: 15.000P y 18.000P en VF, mientras que en 2008 eleva substancialmente este valor hasta 300€ en VF. CAYÓN 1976 la valora en 2.600P en VG, 4.500P en F y 7.500P en VF, mientras que en 1980 y 1998 fija un precio de 20.000P en VF y 30.000P en VF, no muy diferentes de los indicados por CALICÓ. Por su parte ALDEÓN 1984 la valora en 18.000P en VF y PEIRO 2007: 180€ en VF y 400€ en XF, lo que estimamos es algo bajo.

 

 La presente pieza no está limpiada, el 75% del mapamundi es visible, los leones del escudo del reverso están completos, tiene algo de gastaje en la parte alta del segundo mundo, presenta desgaste en la parte alta de las columnas, en la parte central de la corona y en la R de la leyenda PLVS VLTRA. Por todo ello, su conservación en VF, con un valor y precio de mercado de 300€ (200€ en F y 450€ en XF).

 

FIGURA 138.4

 

 La pieza de la FIGURA 138.4 es un 8 Reales acuñado en Méjico por Felipe V en 1743 con los mismos Ensayadores anteriores (MF). Esta pieza se encuentra en conservación XF ya que el gastaje no afecta prácticamente a ninguna línea de los detalles de su diseño. Así, la parte alta de las columnas tiene sus anillos prácticamente completos. Los contornos de los continentes de los dos mundos están completos al 90%. La roca sobre los mares tiene solo un ligero desgaste en su parte mas alta y la corona solo presenta un ligero gastaje en el florón extremo a la derecha, mientras que la leyenda PLVS VSTRA está completa en todas sus letras. En este grado, su valor sería de 450€, que disminuiremos hasta un precio de mercado de 400€ por presentar algunos achatamientos en su grafila, como defecto acuñación.

 

Los precios señalados para esta pieza en KRAUSE 2002 son: 65$ en VF, 100$ en F, 200$ en VF y 400$ en XF. Nosotros estimamos que estos precios son bajos especialmente para las conservaciones menores, creyendo que los saltos de grado deben valorarse a un precio 1,5 veces superior, en lugar de 2 veces superior tal como lo hace KRAUSE.

 

FIGURA 138.5 

 

Por último, la pieza de FIGURA 138.5 es idéntica a la anterior, así como su grado: XF. Por tanto el valor de la pieza sería de 450€ en XF, que disminuiremos a 400€ como precio de mercado por disminuir aproximadamente un 10% por el fallo que acuñación que presenta en su canto en la parte superior derecha de su anverso. Las valoraciones de las diferentes fechas de los columnarios de Felipe V de Méjico posteriores a 1733 son similares, excepto los de 1734 y 1747  que suelen tratarse a un precio algo superior.

 

 

   

18. THE MEXICANS COLUMNARIOS OF PHILIP V

 

The advance of the mill coinages in the New World was, as it could not be otherwise, the one of the Mint of Mexico. New Spain, the official name of the Mexican territory, was always the Spanish colonial area not only more thrives, but also the more linked with the metropolis. This is why it has nothing surprising that the first mint which issued cord currency by the implementation of the Ordinance of 1728 of Philip V, without the one of Mexico. However, as well as the application of the provision in Spain had an immediate effect on the mints of Madrid and Seville, since in 1729 starting the work of the new coins with the traditional design of imperial shield and lions and castles on both sides, the application of the Ordinance in America was not easy to carry out affair.

 

On the other hand, the long duration of the crossing of the Atlantic, from Seville to Vera Cruz, made difficult the sent of the necessary material to proceed to the new coinages. It was not only about stamps and dies, but also the transport of the heavy steering wheel presses, necessary for the coinage, under the terms of the Ordinance of 1728. On the other hand, as we know, the production figures of the large diameter coins in Mexico always had been (in the order of 5 times) very superior to the corresponding to any peninsular mint. This created the need have available a much more productive machine, which is why the use was required simultaneous very high numbers of presses. As a result, it was obvious the need to continue the production of cob currency in the traditional location of the mint, to be able to maintain the ability to issue, in the order of over 5 million coins of 8 real, in those moments.

 

It was therefore necessary to undertake the construction of a new mint to be located in the same street as the previous, called of the Currency, a decision which was taken in 1731. The Cayón brothers have published an interesting article about the ups and downs that has undergone the mint in its early stages, until the conclusion of its building in 1734. This article, result of work of research about the subject, and the extraordinary numismatic documentation accumulated for many years by the Cayón family, is published in the catalogue of the auction of an important collection of Spanish 5 peseta coins, organized by Cayón in the Hotel Ritz in Madrid on February the 4th, 2012, which included 4 valuable coins issued in this period (1732-1733).

 

Columnarias coins of Mexico from 1732 and 1733 always have exerted a major attraction for collectors of the New and the Old World. On the one hand, they are the first cord coins produced in America, and are therefore a very direct antecedent of the issue of silver dollars from the United States and 8 real and pesos produced with the same metric by Latin American countries after the Emancipation. And on the other hand, the copies produced in these years, necessarily had to be minted in a very small number (although unfortunately at the moment are not available disaggregated figures for manufacturing, for statistics referring to total coined silver, including cob currency) judging by the limited number of preserved copies.

 

Moreover, it seems obvious that these coins in 1732 and 1733 had a character almost evident, that its purpose was not to produce circulating (which was still underway with the issuing of cob coins in these two years), but to check the functioning of the machinery imported from Spain and to check the final form in which it should be installed in the new mint. This characteristic of quasi evidence is accredited by the extraordinary wealth of details which are in the columnaria coins of these two years, that will not be overtaken by later coinages, are: Mexico, Lima and Potosí. Also we don't know in which circumstances, most of the coins in these two years that have come down to us, comes from the rescue of the wreck of the ship Holland, so most of the surviving copies have large oxidations from their contact with sea water, which makes it even more desirable copies lacking at all in these oxidations.

 

Pradeau has published in his Numismatics History of Mexico the figures of total mintage of silver coin produced by the mint, from 1733 to 1821, expressed in pesos. These figures range from 7 to 11 million pesos with Philip V, 11 to 13 with Ferdinand VI, from 10 to 23 with Charles III, 15 to 25 with Charles IV and 4 to 24 with Ferdinand VII. Reviewing the annual figures, we see that the beginning of the coinages of bust currency in 1772 during the reign of Charles III, does not represent an increase in the amounts of currency produced from that year, although it is note an increasing trend in the quantities minted from 7 million in 1735 (year of minimum production with Philip V) up to almost 25 million in 1809 (year of maximum production with Ferdinand VII). However, it is clear that the current rarity of the 8 real of columnar type is far superior to the bust coin, even when compared with the rarer of these, as those of Charles III.

 

As regarding the prices, if we leave separated the issue of the 8 real coins of 1732 and 1733 to discuss later, as we proceeded with the Peninsular coins of 8 real of: Charles III, Charles IV and Ferdinand VII, the more reliable source that we have been able to use, it is price of procurement auctions held in recent years (from 2000 to 2011) already to be coins that appear frequently enough, especially in Spain and in the United States, it is possible to carry out the analysis of correlation and calculation of averages and deviations, quite accurately. It is based on these data and the knowledge of the figures of global amounts of silver minted every year, now available for the mints of: Mexico, Lima and Potosí, for what we have been able to also formulate hypotheses about the annual circulation of these coins for each different type of 8 real coins, kings and mints.

 

In the posts dedicated to the Latin American 8 real of cord we will go realizing the results of this statistical analysis. However, we now anticipate some conclusions as regarding the prices of the columnar 8 real of Mexico, since we are going to proceed with the assessment of several of these coins in this post. In general, we can say that we consider that the rarity of the columnar common coins of 8 real of: Philip V, Ferdinand VI and Charles III, it is very similar, both for the number of copies that appears at auction, as for the price of award that reach them, for a particular conservation. Certainly, the coins of Philip V had greater use than subsequent kings, by its greater antiquity. However, as dealing with, in general, coins minted at a higher pressure and therefore with greater relief, the reality is that the average conservation of auctioned coins is very similar to any of these kings.

 

As for the prices achieved by the 8 columnar real of Mexico, in its different conservations, our conclusion is that the jump of a degree is roughly equal to multiplying by one and half the price of the coin, equal to other factors. So the prices of the common 8 columnar real coins of: Philip V, Ferdinand VII and Charles III, would be: €100 in VG, €200 in F, €300 in VF, €450 in XF and €600 in AU. As regarding the prices of the coins minted in Mexico in 1732 and 1733, it is no longer possible the statistical analysis, since the number of copies auctioned in recent years is very low. Therefore we prefer to indicate our estimation of value for each of the five types of coins minted in recent years and further facilitate the assessments of some catalogues of Spanish coin of very recent edition, and of the last significant auction for this type of coins.

Our estimation of current prices for these types of coins are the following: 1732, €33,000 in AU+, 1733MoF, €15,000 in AU+, 1733MXF, €15,000 in AU+, 1733MXMF, €15,000 in AU+ and 1733MoMF, €5,000 in AU+. In Calicó 2008 the prices of these coins are the following: 1732, €10,000, 1733MoF, €8,000 in VF, 1733MXF, €10,000 in VF, 1733MXF, €15,000 in VF, 1733MoF, €4,200 in VF. And in Peiro 2007 the prices in VF are the following: 1732, €9,000, 1733F, €7,000, 1733MXF, €9.000, 1733MXF €10,000, 1733MoMF €4,000.

In the auction held by Renaissance and Cayón in the collection of Von Schuckmann held at the Hotel Ritz in Madrid on December the 13th, 2001, the coin of 1732 in AU+ had a price for sale of €30,000 including the taxes and the one of 1733MXF, of €5,000 in UNC, with certain oxidations at its edges. In the auction of Ars Clasica held in Zurich on March the 18th, 2002 the output prices of the following coins, were: 1732, €20,000 in UNC with some oxidation, 1733F, €6,000 in UNC with certain oxidations, 1733MXF in VF, €8,000, 1733MoMF, €7,000 in XF. The output prices of the coins auctioned by Cayón in Madrid on February the 4th, 2012, are as follows: 1732 (the same coin of the Von Schuckmann collection), €33,000 in AU, 1733F, €2,500 in VF, 1733MXF, €10,000 in XF with some oxidation and 1733MoMF, €3,000 in VF.

The coin that appears in the figure 138.1 is a medal coined in 1958 in alpaca in the occasion of the first Ibero-American numismatics and medalist exhibition held in Barcelona. The medal reproduced in some of its faces the design of the front of a columnar, in which appears the date of 1758 and as mint the one of Barcelona: BA. On the back is reproduced the one of a 640 Brazil reis coin minted in the Mint of Bahia (B). The coin has the inscription of ANTONIVS RIBOT ME FECIT. The medal has been reddened in its edge to check if it had been minted in silver. The coin, although is not in silver, it has a very attractive design and is one of the first that commemorates a numismatic exhibition in Spain, which is why we think its price in €30 in UNC.

The coin shown in the figure 138.2 is an 8 real coined in Mexico in 1733 in the name of Philip V with Manuel de León and Francisco de la Peña as Assayers. As we have already indicated above, the value of this coin in VF so we believe is €2,400, that we believe that the coin has the status of Very Rare, so its price is eight times the common columnar coins.

The coin is slightly concave shaped if we look at it from its front with the columns of Hercules, due to excess pressure of coinage in the center of the back, which has been produced little impression at that point and an excess of wear for use at the top of the two worlds. The coin has the almost complete PLVS VLTRA inscription, missing only the right side of the R. The final part of the band in which fits in the legend is also complete. On the back there is only wear in the central rosette of the crown. Therefore its value would be €4,400 and its market price something higher by its light not removed patina, €3,000 in VF.

We take the analysis of this coin to indicate our estimation of rarity for the remaining pieces of 1732 and 1733: 1732, of the higher rarity (RRRRR), 32 times the price of the common coins, 1733F, 1733MXF and 1733MXF, extremely rare (RRRR) with a value of 16 times the common coins.

The coin of the figure 138.3 is an 8 real of Philip V coined in Mexico in 1741 with the same previous assayers. This date is valued by Harris 1968 in his work Pillars and Portraits for €40 in F and $75 in VF. Vicent assigns it a price of P4,000 in 1968 and P10,000 in 1978 in F. Calicó sets a reduced price for this coin in 1982 and 1994: P15,000 and P18,000 in VF, while in 2008 he substantially increases this value to €300 in VF. Cayón 1976 valued it to P2,600 in VG, P4,500 in F and P7,500 in VF, while in 1980 and 1998 he fixed a price of P20,000 in VF and P30,000 in VF, not very different from those displayed by Calicó. Meanwhile Aldeón 1984 valued it for P18,000 in VF and Peiro 2007: €180 in VF and 400€ in XF that, we think, is low.

This coin is not cleaned, 75% of the world map is visible, the lions of the shield of the back are complete, it has something of wear in the upper part of the second world, presents wear in the top of the columns, in the central part of the crown and the R of the legend PLVS VLTRA. Therefore, its conservation is VF, with a value and a market price of €300 (€200 in F and €450 in XF).

The coin of the figure 138.4 is an 8 real coined in Mexico by Philip V in 1743 with the same previous assayers (MF). This coin is in XF conservation since the wear does virtually not affect any line of its design details. Thus, the upper part of columns has its practically complete rings. The contours of the continents of both worlds are 90% complete. The rock on the seas has only slight wear in higher turn and the crown only presents a slight wear in the extreme right rosette, while the PLVS VSTRA legend is complete in all its letter. In this degree, its value would be €450, which we will decrease to a market price of €400 to present some flattener in its grafila as a coinage default.

The prices indicated for this coin in Krause 2002 are: $65 in VF, $100 in F, $200 in VF and $400 in XF. We believe that these prices are particularly low for the lower conservations, believing that the degree jumps should be measured to a 1.5 times higher price, rather than 2 times higher as does Krause.

Finally, the coin of the figure 138.5 is identical to the previous one, as well as its degree: XF. Therefore the value of the coin would be €450 in XF, which we will decrease to €400 as market price by reducing approximately 10% by the failure that coinage in its edge in the right upper part of the front. The values of the different subsequent dates to the columnarios of Philip V of Mexico after 1733 are similar, apart from those of 1734 and 1747 which are treated with a slightly higher price.

 

             

 

          

 

Lunes 16 de Junio de 2014 10:49

7. Las Vegas en todos sus estados

por maria teresa

La ciudad de Las Vegas parece un espejismo en medio de un paisaje desolador, un oasis de cemento y vegetación. Una enorme mancha de aceite de bloques de edificios bajos en medio de una planicie desértica, moteada en el centro, en torno a Las Vegas Boulevard -también llamado The Strip-, por una arquitectura abigarrada, disparatada, de proporciones descomunales. Es como si el desierto que rodea la ciudad le permitiera no tener límites al crecimiento. Esta no es, desde luego, Las Vegas que conocí en aquella Nochebuena de 1971, con su Downtown y los complejos hoteleros en torno a The Strip que podían recorrerse fácilmente andando. Era la época de los grandes casinos levantados durante los años de bonanza de la posguerra: los Sands, Desert Inn, Stardust, The Dunes, Sahara, Golden Nugget, Vegas Vic (con su gran anuncio de un vaquero sonriente y fumador perfilado por las luces de neón), Binion’s Horseshoe, etc. Algunos han desaparecido, mientras que otros se han reconstruido de arriba abajo y cambiado de nombre en la década de los noventa. Prácticamente no ha quedado ninguno incólume.

MGM y Tropicana al fondo

Los hoteles casino se han desplazado hacia el sur del bulevar central, muy cerca curiosamente del aeropuerto McCarran que ahora ha quedado enclavado en el centro de la ciudad, pese a que el número de turistas que llegan por avión se ha multiplicado varias veces en este tiempo (la ciudad recibe a unos 40 millones de visitantes al año, de los que cerca de un 20 por ciento son extranjeros; supongo que son bastantes millones los que llegan en avión). Los antiguos hoteles casino que crecían en horizontal, cual gigantescos moteles, han sido susituidos a partir de los noventa por los nuevos complejos hoteleros que crecen en vertical, pudiendo llegar a tener salas de juego de 16.000 metros cuadrados, imponentes torres de 30 pisos, más de cinco mil habitaciones y estacionamientos para miles de vehículos. Al parecer, 18 de los 20 mayores hoteles del mundo se encuentran en Las Vegas, cuya población debe rondar un millón y medio de habitantes y ha crecido sin parar desde los noventa; pero los tiempos están cambiando y, últimamente, son más quienes la dejan que quienes se instalan en ella Por si fuera poco, casi toda la actividad lúdica de la ciudad se concentra en un radio de acción de unos tres kilómetros a lo largo de The Strip.

Noche en Las Vegas

La zona donde se levanta hoy Las Vegas estuvo habitada previamente por los indios paiute, pioneros mormones y trabajadores del ferrocarril, datando la fundación de la ciudad de hace exactamente un siglo. Su despegue inicial vino dado por la construcción de la presa Hoover para regular las aguas del río Colorado y la legalización del juego en el estado de Nevada, coincidiendo con los años de la Gran Depresión. Miles de trabajadores participaron en el proyecto hidráulico, que aportó abundantes recursos de agua y electricidad a la ciudad, optando posteriormente por quedarse en ella. Corrían los años de la Ley Seca, y muchas de las ganancias obtenidas gracias al contrabando de licor y otras actividades delictivas de célebres gángsteres como Bugsy Siegel fueron invertidas en la construcción de casinos. La ciudad floreció en los felices años de posguerra gracias a la prosperidad económica del país –y, en especial, de California; Los Ángeles está a tan sólo 350 kilómetros-, al tremendo crecimiento del parque automovilístico y al auge de la aviación comercial. Fueron años de construcción de grandes complejos por cadenas hoteleras como Hilton y multimillonarios extravagantes como Howard Hughes. En los sesenta, empezaron a montarse grandes espectáculos con artistas como Frank Sinatra y sus compinches cantantes, Elvis Presley -en sus años de len- tejuelas, grandes patillas y obesa decadencia- y otros made in Las Vegas como el excéntrico Liberace, que tiene un museo del más puro kitsch ad maiorem gloriam del artista. Una genuina aportación de Las Vegas a la modernidad fue la wedding chapel (o capilla matrimonial), con relucientes reclamos de neón por lo general, en la que puede contraerse matrimonio civil tras acreditar una brevísima estancia en la ciudad.

Máquinas tragaperras

Esa era Las Vegas que yo conocí en las navidades de 1971. Pero a partir de la década de los noventa el desarrollo de la ciudad se ha acelerado y han crecido como hongos los enormes complejos hoteleros, que compiten en atractivo y espectacularidad para atraer al visitante y que éste no tenga que salir de ellos: restaurantes, bares, comercios de artículos de lujo o baratijas, cines, teatros que programan espectáculos musicales, capillas matrimoniales, auditorios para grandes conciertos y combates de boxeo (casi todos los campeonatos mundiales se celebran en Las Vegas), piscinas exóticas, etc. Pero el hotel está siempre centrado en torno al enorme espacio del casino, que es lo primero que el visitante ve nada más entrar y de lo que, sin duda, más le cuesta salir. Las salidas suele estar hábilmente camufladas para que al visitante, o potencial jugador, se le quiten las ganas de abandonar el lugar a la menor vacilación. Las oportunidades de jugarse los cuartos en él son de lo más variadas: desde las interminables hileras de máquinas tragaperras (en las que abundan las mujeres de edad madura con sus enormes vasos de cartón plastificado repletos de monedas) en los laterales hasta las gigantescas salas de los paneles de apuestas, pasando por la ruleta, el blackjack o los salones donde se juega al póquer en concurridos campeonatos. Los complejos hoteleros son espacios que se cierran sobre sí mismos; uno come y duerme en ellos, pero también juega, pasea, observa, liga con merodeadoras al acecho o con jugadoras ocasionales, se entretiene y, en ocasiones, se queda estupefacto ante todo lo que ve. Si sale es para ir a otro espacio similar o patearse la avenida principal o el Downtown, pues poco más merece verse en esta ciudad del espectáculo y el derroche, del lujo kitsch y el cartón piedra.

Salas de apuestas

En The Strip, el espectáculo alcanza su punto álgido al caer la noche. Las luces de neón que perfilan y resaltan los hitos emblemáticos y los rayos láser hacen que la ciudad cobre el resplandor que no tiene durante el día. Hay una auténtica saturación de hoteles y casinos, que no descollan tanto por su arquitectura como por las recreaciones que tratan de evocar (Nueva York, el Egipto faraónico, Paris, Venecia, los lagos italianos, los mares del Sur, ciudadelas medievales...), lujosos, a veces con gusto pero en conjunto con disgusto (rutilantes dorados, cartón piedra, mármoles relucientes, estatuaria romana, bocas de metro parisinas, pero también magníficos jardines y estanques, fantásticos juegos de luz y agua, deliciosos espacios art-déco, etc.), pues en el desenfreno por sorprender al visitante a veces se incurre en un ataque frontal a los más elementales principios de la estética. Lo que es evidente es que se han invertido muchos miles de millones en esta extravagante y atípica ciudad convertida en parque temático del juego. Aunque hay varios complejos hoteleros en construcción que parecen tener factura original (¿algún consagrado arquitecto premiado con el Pritzker?), últimamente se ha estancado la cifra de negocio y de visitantes, por lo que las autoridades locales buscan promocionar la ciudad como destino turístico a escala planetaria. Supongo que es que no puede crecerse ininterrumpidamente, pero la historia de Las Vegas hasta ahora puede resumirse en que necesita expandirse y reinterpretarse a sí misma para seguir atrayendo a nuevos visitantes… y, si es posible, que piquen en el juego. Si se registra una crisis económica prolongada, Las Vegas lo tiene crudo, pues vive casi exclusivamente del turismo y la construcción. Y tiene rivales incluso en EE.UU.: los casinos de Atlantic City en la costa Este y las loterías, mucho más económicas y cada vez más populares por sus cuantiosos premios. De momento, la ciudad está capeando la crisis en parte gracias al turismo extranjero que se aprovecha del dólar barato y de las auténticas gangas hoteleras que pueden encontrarse.

Mediodía en The Strip

En poco más de una milla -la milla de las luces de neón- se concentra una

veintena de grandes complejos hoteleros a lo largo de la avenida principal, entre ellos los más conocidos: el gigantesco MGM Grand, el Paris, el Venetian, el Luxor, el Excalibur, el New York New York, el Bellagio, el imponente Caesar’s Palace, etc., etc. El antiguo centro de la ciudad, o Downtown, se encuentra unos dos kiló- metros más al norte del límite de esta concentración hotelera, hacia Fremont Street, donde por las noches hay un magnífico espectáculo de luz y sonido y donde se encuentran algunos de los antiguos casinos de los años cincuenta como Binion’s Horseshoe, Vegas Vic y Golden Nugget. En esta zona las manzanas son bastante más pequeñas y las calles más estrechas. Es aquí donde empezó el juego, irradiándose luego los casinos hacia The Strip, cada vez más al sur en busca de mayores superficies sobre las que levantar proyectos megalómanos.

En construcción

Con el ordenador portátil de Manolo y la tarjeta Visa de Fernando, habíamos reservado por Internet dos habitaciones en el Tropicana. El hotel, construido en los años cincuenta, está al final de The Strip, así que hubimos de atravesar la ciudad bajo la luz del atardecer, antes de que empezaran a resplandecer los grandes letreros luminosos. Ya el aparcamiento en superficie es descomunal.

Desde nuestra habitación en el Tropicana

Como está mandado, lo primero con que uno se tropieza nada más entrar en el hotel es el casino, un precioso espacio rectangular con un techo de vidrieras estilo art-nouveau primorosamente restaurado en la última reforma, la llamada sala Folies Bergère, que demuestra de alguna manera la atracción que ejercía todo lo francés a la sazón. En el centro están las mesas de juego y en los laterales, más en penumbra, las máquinas tragaperras, cuyo tintineo no deja de sonar.

Sala Folies Bergère

El hotel era originalmente un edificio de tres alturas con larguísimos pasillos, al que en la ineludible renovación que se hizo en los noventa -en Las Vegas todo es perecedero y, si quiere sobrevivir, tiene que transformarse necesariamente- se añadió una gran torre de 20 plantas con más de 1.200 habitaciones para adaptarlo al megalomaníaco gusto imperante. Esto le permite tener habitaciones de diferentes precios para adaptarse a todos los bolsillos. Para el viajero la estancia no es cara, sobre todo si se evitan las fiestas y fines de semana... y, más aún, la tentación de jugar.

Harley Davidson Café

En la fachada del Tropicana resaltan los motivos caribeños y los exuberantes jardines. Lo mejor del hotel es su gran complejo de piscinas, con cascadas y vegetación tropical; en sus aguas pueden incluso practicarse algunos juegos de azar. Curiosamente, en las habitaciones antiguas –amplias pero algo destartaladas- no hay acceso a Internet, y para conectarse, en zonas como la piscina, hay que pagar una cantidad no precisamente pequeña. Nos llevamos una buena desilusión porque pensábamos que al llegar a una gran ciudad como Las Vegas tendríamos resuelto el problema. Quizá lo que quieren por todos los medios es que el cliente no se distraiga de su papel de jugador y consumidor enganchándose a Internet o, peor aún, satisfaciendo su afición al juego en alguno de los numerosos casinos on-line disponibles en la red. Lo cierto es que nos pareció inexplicable que la conexión a Internet fuera tan complicada en una ciudad donde las nuevas tecnologías están a la orden del día.

Tresaure Island

El cruce de Tropicana Avenue con The Strip es enorme; al menos hay cinco carriles de circulación en cada sentido, y los peatones sólo pueden cruzarlo a través de unos grandes pasos elevados con escaleras mecánicas que hay en las cuatro esquinas. Aunque está casi al final del bulevar, ello se explica porque en esa confluencia se encuentran varios de los mayores complejos hoteleros de la ciudad, a saber: Mandalay Bay, Luxor y Excalibur; New York New York y Montecarlo; MGM Grand y Tropicana. La circulación de vehículos por abajo y peatones por arriba es incesante y, por la noche, merodean las prostitutas aficionadas o profesionales por la zona, al igual que lo hacen a todas horas por las mesas de juego y las barras de los bares de los casinos.

Caesar's Palace

En la acera de enfrente del Tropicana hay numerosos comercios abiertos hasta muy tarde, en los que puede comprarse ropa barata o recuerdos del más puro estilo kitsch, alquilar por horas una imponente motocicleta o un llamativo Lamborghini amarillo, tomar comida rápida de todo el mundo con cubiertos de plástico y en platos de cartón, etc. Destaca el Harley David- son Café, una cafetería repleta de memorab lia para los moteros y nostálgicos de la mítica marca, con una gigantesca Harley surgiendo en tromba de un flanco del edificio. También, galerías repletas de pequeños comercios, una cafetería de Planet Hollywood con toda la parafernalia al uso y un sinfín de tiendas más. En esas dos o tres manzanas se concentra la zona más comercial y concurrida de la ciudad. La gente, multitud de gente de las razas más variopintas, deambula por las anchas aceras, sobre todo al anochecer. En la avenida se mezclan los turistas, los mirones y los jugadores empedernidos , si bien éstos se confinan por lo general a los salones del casino. Aunque la actividad no cesa prácticamente en Las Vegas a ninguna hora del día –probablemente es con Hong Kong la única ciudad que nunca duerme-, el verdadero espectáculo se registra por la noche cuando se encienden las luces de neón y los rayos láser disparan sus haces luminosos, y las aceras del centro se pueblan de gente con ganas de “marcha”. Entonces se produce una auténtica sinfonía de luz y de color, con la que los casinos compiten entre sí para atraer a su potencial clientela. Todos nos sentimos atrapados en esta lúdica y extravagante urbe que se levanta y se reproduce por ósmosis en medio del desierto, y mientras unos se juegan los cuartos y otros contemplan tan inusual y rutilante espectáculo –ya sea en el interior de los casinos o paseando por The Strip-, a unos y otros no nos queda sino gozar de esa sinfonía nocturna que se ofrece a la vista. Quizá no tenga sentido vivir en tan artificiosa ciudad ni comparta uno sus maneras de esparcimiento, pero pasar unos días en ella es sin duda una experiencia sin duda inolvidable.

Mustrario de servicios profesionales

Me llama especialmente la atención el enorme despliegue con que se anuncia el negocio de la prostitución. Por la avenida se ve circular continuamente un camión con remolque que lleva cuatro grandes paneles con fotografías de jóvenes de ambos sexos y todos los colores, con grandes senos, travestis... y una frase que más o menos dice: “Llámenos y en 15 minutos tendrá el objeto de su deseo en su habitación”. Por si fuera poco, los puestos de periódicos gratuitos no son sino propaganda del mismo tema, y en todas las esquinas del centro hay un chicano que ofrece al paseante lo que parece una baraja de cartas y luego resulta ser un muestrario de chicas servicios del mismo tipo en oferta. A partir de los 35 dólares del anuncio más barato –habría que ver los recargos y otras gabelas- se puede llamar, supuestamente, a la modelo de uno de los naipes. Y apenas puedo facilitar más datos del funcionamiento de este negocio pues, al fin y al cabo, tan sólo soy un espectador dispuesto a dejarse sorprender por cuanto ve.

Comoquiera que no jugué más allá de unas monedas y que casi todo el tiempo de nuestra estancia en la ciudad nos lo pasamos recorriendo casinos -Las Vegas es una ciudad de ludópatas y jugadores sobre todo, pero también de mirones, insisto-, creo que lo mejor será que haga un resumen de lo que vi y más me sorprendió. Veamos, pues. Justo en la acera de enfrente del Tropicana se levantan tres grandes complejos hoteleros: el Mandalay Bay que, con más de tres mil habitaciones, reproduce el Sureste asiático en el periodo colonial; el Luxor, una recreación de la arquitectura faraónica, con una pirámide de 30 pisos cuya cima proyecta un potente haz de luz por las noches; y el Excalibur de la leyenda del rey Arturo, un castillo medieval a rebosar de torres y almenas plenas de colorido que parece salido de una película de Walt Disney, y que con sus cuatro mil habitaciones no anda muy a la zaga de los más grandes; además, junto con Circus Circus y Treasure Island es un hotel casino orientado a las familias con niños, pues, aunque parezca mentira, Las Vegas quiere ser un lugar de esparcimiento para gente de todas las edades.

En la esquina de enfrente nuestro, en diagonal, se levanta el impresionante New York New York, que reproduce maravillosamente la silueta del skyline o principales rascacielos de Manhattan y, ¡cómo no!, la Estatua de la Libertad, todo a escala reducida; se accede a él por una réplica del Puente de Brookyn y alrededor del complejo evoluciona, a inusitada velocidad, una gran montaña rusa. Lo importante, como ya he dicho, es llamar la atención de los potenciales clientes y ofrecerles atracciones en consonancia. En su interior, cada uno de los hoteles trata de recrear la atmósfera del lugar o época en cuestión: columnas enormes y tumbas faraónicas si es egipcio, las calles empedradas del Greenwich Village y los rincones preferidos del Central Park en el de Nueva York, aldeas medievales y conjuntos de armaduras en el de los caballeros del rey Arturo, etc., etc.

Y en la acera opuesta de Tropicana Avenue se levanta el MGM Grand que, con más de cinco mil habitaciones, es probablemente el mayor hotel del país (¿hasta cuándo?). Sólo el casino tiene una superficie de 16.000 metros cuadrados, con enormes salones de apuestas (los paneles en los que se siguen éstas son sencillamente impresionantes por sus dimensiones y colorido) y para jugar concursos de póquer; además, cuenta con el mayor auditorio para eventos musicales y deportivos (en él suelen celebrar- se los campeonatos mundiales de boxeo). Rememora, como no podía ser de otra forma, el mundo del cine, y en particular el de la productora del león que ruge; tiene un gran recinto acristalado en el que conviven leones y cuidadores (entiendo que no son domadores pues no llevan látigo) a la vista del público boquiabierto y expectante. En las cercanías se encuentra el Liberace Museum, un templo dedicado al recuerdo de este extravagante cantante y pseudoartista que tanto se identificó con Las Vegas y su lujo del más puro kitsch. Pero hoy día ya no hay cantantes que la ciudad pueda considerar como propios y, si es preciso, no se duda en contratar a Elton John o a Madonna o Céline Dion, pues la globalización lo permite todo. Cuanto más dinero se invierte, mayor es la recaudación a la postre.

New York New York

Y ahora me limitaré a hacer un esbozo de algunos otros hoteles casino que visité durante nuestra breve estancia en Las Vegas. El Montecarlo recrea el mundo de la Costa Azul y de los salones de juego refinados. El París es una réplica de los lugares más emblemáticos de la capital francesa, con una enorme Torre Eiffel, el Arco del Triunfo, la Ópera Garnier, calles adoquinadas con bocas de metro art-nouveau, farolas de hierro, boutiques de productos gastronómicos, etc. El Venetian -el antiguo Sands- proyecta ampliarse

Venetian

hasta seis mil habitaciones y cuenta con magníficas reproducciones del Campanile, el Puente de Rialto y el Palacio de los Dux; se puede incluso pasear en góndola por el Gran Canal que tiene delante suyo. El Treasure Island recrea la obra de Stevenson y está pensado para acoger familias con niños (el Cirque du Soleil tiene una compañía estable en él); en la laguna que hay delante suyo se escenifican espectaculares batallas entre barcos piratas y de la Armada británica.

Bellagio. Jardín musical

Dos fueron los hoteles que más me impresionaron; uno de nueva planta y el otro re- novado a fondo en los noventa. Me estoy refiriendo, claro está, al Bellagio y al Caesar’s Palace. El primero, construido hace diez años donde se levantaba antes The Dunes, recrea la atmósfera de la preciosa localidad de dicho nombre a orillas del lago Como. Delante tiene un enorme estanque con fuentes que, al correr durante la noche, dan lugar a bellos espectáculos de luz y agua. En el patio interior hay un precioso jardín en el que los chorros de agua crean una auténtica sinfonía acuática, mientras que el techo del vestíbulo está recubierto por grandes flores multicolores de cristal de Murano. El Bellagio es uno de los mayores hoteles y los comercios que hay en él están a tono con la exquisitez del marco, acogiendo todas las grandes marcas de prendas de vestir y perfumería italianas. No le va a la zaga el Caesar’s Palace, que si bien data de mediados de los sesenta fue renovado a fondo en la década de los noventa. Aunque conserva la hierática suntuosidad de las estatuas romanas y las columnas griegas originales, la decoración actual es más refinada y discreta, aunque por momentos se respira una inevita- ble atmósfera kitsch. El colmo de todo ello es la galería comercial, también con grandes marcas de la moda italiana, que tiene un techo de logrado efecto trampantojo y en la que una imponente cuadriga imperial ocupa toda una gran rotonda. Esa acumulación de imponentes antigüedades es lo que uno no acaba de digerir del todo en este impresionante complejo hotelero rodeado de bellos jardines italianos. Tanto quieren deslumbrarnos a los visitantes que a veces se pasan en el intento.

Y poco más hay que contar de nuestra estancia en Las Vegas. Uno puede tener la sensación de que cualquier tiempo que se pase en ella es excesivo, pero también la contraria, que falta tiempo para ver todo lo que se ofrece al visitante. En cualquier caso, la ciudad es un espectáculo per se, sobre todo al caer la noche como ya he dicho. Pero ya sea por unas u otras razones, lo cierto es que Las Vegas no deja indiferente al visitante. La mejor panorámica de la urbe y sus alrededores puede verse desde la Stratosphere Tower, que con sus más de 300 metros es el edificio

Bellagio. Techo del vestíbulo

más alto de la ciudad; cuenta con un observatorio, un restaurante giratorio y alguna de esas atracciones propias de quienes buscan experimentar sensaciones fuertes. En coche fuimos a ver la Trump Tower, un edificio casi aislado de su entorno con más de 20 plantas de apartamentos exclusivos recubierto de planchas de metal refulgentes bajo la luz crepuscular en el más puro estilo -entre lujoso y hortera- del magnate inmobiliario de dicho nombre. Como si del moderno becerro de oro se tratase o de un descomunal lingote del dorado metal, todo el edificio irradia un resplandeciente fulgor. Tanta es su prepotencia que uno no puede menos de repeler su morboso atractivo. Representa de algún modo el desenfreno de la riqueza, su aislamiento, la especulación, el poder del dinero... Si todo ello brillase no se me ocurre mejor imagen para simbolizarlo que ésta de la provocadora Trump Tower al atardecer, emergiendo como un segundo sol artificial en medio de una ciudad sobre la que se abaten las sombras. Pese a todos nuestros prejuicios, entramos en los servicios que hay en el vestíbulo para darnos el gustazo de orinar entre los suntuosos mármoles, ¡ay qué placer más memorable!

Trump Tower

Una vez situados en su contexto monetario y histórico, los Ducatones y Patagones de: Felipe II, Alberto e Isabel, Felipe IV, Carlos II y Felipe V, emitidos en los Países Bajos españoles y analizadas varias piezas de este tipo, desde el punto de vista de su valor numismático, entramos de lleno en la parte central de este volumen dedicada a las monedas tipo Dólar y sus antecesoras, con entradas en las que pasaremos revista a las emisiones de 8 Reales de: Felipe V, Fernando VI, Carlos III, Carlos IV y Fernando VII, acuñadas con prensa de volantes, utilizando fuerza de molinos hidráulicos y con cordoncillo en el canto, mediante estampación a virola.

 

Ello nos permitirá llegar a las últimas entradas del volumen, dedicadas al estudio de las piezas de 8 Reales emitidas por los países americanos independientes, labradas con la misma métrica que las españolas, y las posteriores acuñaciones de Dólares o Pesos ya acuñadas con energía procedente de prensas movidas a vapor o eléctricas, que en gran parte de los casos también han continuado la antigua métrica de peso y ley española.

 

La emisión de 8 Reales de cordoncillo es consecuencia de la reforma monetaria emprendida por Felipe V, a través de la Ordenanza de 1728, que afectó tanto a las acuñaciones peninsulares de oro y plata, como a las americanas de: Méjico, Lima, Potosí, Guatemala y Santiago. La aplicación de esta Ordenanza acabó suponiendo la unificación monetaria en todo el imperio español, terminando con el uso de las denominaciones de plata antigua, plata nueva, plata americana y plata provincial, que entorpecían el comercio. Estas piezas están denominadas en reales de plata con piezas de: 8, 4, 2, 1 y medio reales de plata. Su denominación popular en América fue la de Pesos Fuertes, o simplemente Pesos, y en España, la de Duros. Su valor en moneda de cuenta, tras los vaivenes monetarios de la época de los Austrias, quedó estabilizado en 20 reales de vellón, estipulándose los contractos en una u otra moneda: maravedís (34 maravedís equivalían a 1 real de vellón), reales de plata o reales de vellón.

 

La reforma afectó también al oro, en el que se emitieron monedas de 8, 4, 2, 1 y medio escudos, con una equivalencia para el escudo, de 16 reales de plata, 320 de vellón y 1.088 maravedís. La ley de las piezas de oro y plata equivalía aproximadamente a 900 milésimas, con una relación de valor entre ambos metales de 1 a 1. Otra moneda de cuenta como el Ducado que databa de los tiempos medievales fue dejando de tener uso efectivo. El peso de las piezas de 8 Escudos (26,7 gramos) equivalía al de las de 8 Reales de plata, con un contenido de metal precioso de unos 24 gramos. En cuanto a tipos, en 1732 comienza la acuñación de columnarios en Méjico, en 1752 en Lima y en 1767 en Potosí. Estas emisiones, tras un periodo de transición en el que se emitían conjuntamente, acabaron reemplazando a las de monedas macuquinas cuyas divergencias de peso y ley y su facilidad de falsificación eran mucho mayores. A su vez, en 1752 comienzan las emisiones llamadas de busto, con el retrato del Rey con corona de laurel y coraza y manto a la manera romana, que substituyeron a las de los columnarios, en forma simultánea en todas las cecas americanas.

 

En esta entrada analizaremos las llamadas piezas de modulo grande de Potosí, emitidas a nombre de Carlos III y Carlos IV, en el periodo 1784-1793. Éstas son la únicas monedas de busto de estos dos reyes que ya ha primera vista podemos apreciar que tienen un aspecto diferente, por lo que es posible realizar su asignación a esta época en Potosí, contemplando solo el anverso de estas piezas. Este diferente aspecto se debe a dos circunstancias. Por una parte, el módulo de estas monedas es ligeramente mas grande, y por lo tanto, aunque esto no sea apreciable a primera vista, su espesor es menor. Y por otra parte, tanto el busto del rey como el escudo del anverso son ligeramente mas pequeños que en el resto de las acuñaciones americanas de busto. Esta doble circunstancia es la que proporciona un aspecto diferente a estas monedas hasta el punto de que a un coleccionista neófito le puede parecer que se trata de falsificaciones, por separarse de la vista habitual de este tipo de piezas.

 

La pequeñez del busto y la anchura del módulo hacen que estas piezas presenten, tanto en anverso como en reverso, un campo mas extenso de lo normal, lo que es el detalle que nos llama la atención al primer golpe de vista. Estas piezas suelen tener una impresión de los cuños algo mas floja que la habitual, posiblemente debido al aumento de la superficie de contacto entre cuño y cospel, lo que produce con frecuencia vanos de acuñación, corrientes en las macuquinas, pero que raramente aparecen en las otras monedas de cordoncillo. Por ello, ejemplares en los que la impresión es muy completa, que suelen corresponder a las operaciones realizadas con nuevos cuños (sin desgaste), tienen siempre un cierto sobreprecio. La anchura del módulo produce también un mayor descentraje de los diseños, generalmente superior al de las otras piezas de busto.

 

Las características comentadas corresponden tanto a los ejemplares de este periodo con busto de Carlos III (FIGURAS 137.1, 137.2 y 137.3) como a las de Carlos IV con busto de Carlos III (FIGURA 137.4) y a las de Carlos IV con busto propio (FIGURA 137.5). Las fechas de Carlos III van desde 1784 a 1789, siendo las de 1789 y de 1790, del llamado tipo de transición con la leyenda a nombre de Carlos IV, pero con el busto de Carlos III, debido a que los troqueles con el nuevo busto del sucesor no había llegado aún a América. Las de 1791 a 1793 ya tienen la leyenda y el busto de Carlos IV, siendo su módulo del mismo tamaño que el de las anteriores.

 

La emisión de la pieza de 1789 con busto y leyenda de Carlos III corresponde a las llamadas acuñaciones póstumas, en las que al no haberse recibido aún noticia de la muerte del Rey que tuvo lugar en 1788 (dada la gran duración de la travesía del Atlántico) se continuaban emitiendo a nombre de anterior monarca. Al repartirse la tirada de esta pieza en 1789, con las de las piezas transicionales (al conocerse la muerte del rey), normalmente la rareza de ambas es algo mayor que la de las últimas piezas de Carlos III y las primaras de Carlos IV. En 1794 ya se reanuda la acuñación de piezas de Carlos IV con el tipo usual, con el mismo módulo y tamaño de busto y escudo, de las primeras piezas de Carlos III.

 

También es de notar que en Potosí y en Lima, todas las piezas de transición llevan el numeral del rey expresado en forma de IV en lugar de IIII en la forma que será usual para las piezas de Carlos IV posteriores, tanto de Potosí como de las otras Cecas, mientras que en Méjico las piezas de transición tienen el numeral de rey, expresado en las dos formas: IV y IIII. Las piezas de Potosí con el módulo grande tradicionalmente han tenido un ligero sobreprecio (especialmente para el 1791 de Carlos IV) con relación al de las de módulo normal, lo que creemos no está justificado por una menor tirada, ya que las estadísticas muestran que se acuñaron cantidades semejantes de plata en estos años (1784-1793) que en los que rodean a este periodo, por lo que esta circunstancia parece deberse a la tendencia de los coleccionistas a considerar estas piezas como pertenecientes a un tipo distinto, siendo por tanto objeto de la atención de quienes coleccionan los 8 Reales por tipos y cecas, pero no por años diferentes.

 

En entradas posteriores estudiaremos la rareza relativa de las piezas Hispanoamericanas de cordoncillo, haciendo estimación de sus tirajes a partir de los datos estadísticos, así como de diferentes hipótesis sobre el número de ejemplares que han sobrevivido, tanto por rey (tipo de moneda), como por años (tipo de pieza). No obstante, para valorar las piezas que ya figuran en esta entrada, nos resulta imprescindible adelantar algunas conclusiones que iremos justificando en entradas sucesivas, respecto a cada tipo de moneda.

 

En el caso de las monedas de Potosí, disponemos de datos respecto a sus tiradas, individualizadas por año, para las piezas de cada una de las denominaciones, desde 1800. Estas cifras se publican en KRAUSE 2002 y junto con las de Santiago desde 1772, son las únicas que nos permiten conocer con precisión los ejemplares acuñados en cada año, ya que el resto de las estadísticas disponibles tanto las de Méjico publicadas por Pradeau, como las de Lima y Potosí publicadas por Manuel Moreyra Paz Soldán se refieren únicamente a cantidades de plata acuñada, expresadas en Pesos, por lo que no es posible conocer con exactitud las cifras de ejemplares acuñados para cada denominación.

 Las tiradas de las piezas de 8 Reales de Carlos IV de Potosí, citadas por KRAUSE 2002, para el periodo 1800-1808, oscilan entre 2 y 4 millones de ejemplares. A falta de las justificaciones que posteriormente realizaremos, baste decir que los 8 Reales de Carlos IV y Fernando VII de Potosí los valoraremos un 50% por encima de los de Méjico (50€ en F) con 75€ en F, 150€ en VF, 300€ en XF y 600€ en AU, y los de Carlos III y los del tipo de transición, en: 150€ en F, 300€ en VF, 600€ en XF y 1.200€ en AU. Duplicamos pues el valor de cada pieza con cada cambio de grado e igualmente consideramos a las de Carlos III con un valor doble a las de Carlos IV.

 

FIGURA 137.1

 

La pieza de la FIGURA 137.1 es un 8 Reales acuñado en Potosí en 1787 a nombre de Carlos III con los Ensayadores Pedro de Mazondo y Raimundo de Iturriaga, representados por las siglas PR. La valoración de esta pieza por parte de CALICÓ aumenta ligeramente de 1982 a 1994, de 7.500P a 9.000P, pasando después en 2008 bruscamente a 100€, lo que de alguna manera refleja el bache que tanto en términos monetarios como reales experimentó la cotización de este tipo de piezas en los años centrales del periodo 1980-2010.

 

Por su parte CAYÓN 1976 valora esta pieza en 2.200P en VG, 4.400P en F y 7.000P en V, mientras que CAYÓN 1980 lo hace en 10.000P en VF, manteniéndose esta misma cotización en 1998. Para este tipo de piezas las conservaciones que hemos indicado para las distintas emisiones del catálogo de CAYÓN creemos que corresponden a las correspondencias aplicables. De la evolución del precio de este tipo de piezas, también nos da cuenta VICENTI, con 2.000P en F, en 1968 y 5.000P en F, en 1978. En forma semejante se manifiesta PEIRO 2007 con 110€ en VF y 180€ en XF.

 

La presente pieza tiene muy buen relieve por su alta presión de acuñación, mostrándose completo el dije del manto y los trazos del pelo sobre la frente del rey. Por ello, le correspondería un grado VF- y un valor de 250€ (300€ en VF). El precio de mercado sería un 40% inferior a este valor por las corrosiones limpiadas que aparecen encima de la cabeza del rey en el anverso, llegando solamente a 150€.

 

FIGURA 137.2 

 

La pieza fotografiada en la FIGURA 137.2 es un 8 Reales acuñado en Potosí por Carlos III en 178, con los mismos Ensayadores PR. Las valoraciones de CALICÓ y CAYÓN para esta pieza son similares a las de la fecha anterior. En este mismo sentido se manifiestan otros autores como VICENTI y PEIRO. La conservación de esta pieza es claramente mejor que la anterior por mostrar una mayor definición en los detalles interiores de las figuras del escudo del reverso, así como en las líneas de pliegue del manto de rey.

 

Por tanto, en nuestra opinión la pieza llega al grado VF al que le correspondería un valor de 300€. No obstante, las grandes concreciones que presenta la pieza tanto en anverso como en reverso, cuya remoción creemos dejaría a la vista fuertes oxidaciones en la plata, dividen su precio de mercado hasta la tercera parte de este valor: 100€. Sierva esto de ejemplo para la estimación de defectos en las piezas que en nuestra opinión no deben influir en la fijación de su grado, pero sí en la estimación del precio de mercado.

 

FIGURA 137.3

 

La pieza que aparece en la FIGURA 137.3 es un 8 Reales de Carlos II acuñada en la misma fecha y Ceca que las de la moneda anterior. En este caso se evidencian vanos de acuñación tanto en anverso como el reverso que tal como hemos indicado anteriormente, suelen ser normales en este tipo de piezas, pero que disminuyen su valor cuando son excesivamente notorias. Habiendo ya indicado los precios esta pieza en distintas conservaciones para un cierto número de autores, diremos que los precios de esta fecha en KRAUSE 2002 son: 35 dólares en VG, 70$ en F, 100$ en VF y 175$ en XF. Estos precios nos parecen aceptables en las conservaciones inferiores (VF y F) pero en nuestra opinión, la realidad del mercado actual los hace superiores para el caso de las conservaciones mas altas (VF y XF).

 

La presenta pieza no presenta ningún detalle interior del dije del manto del rey, así como ninguna línea de pelo completa sobre la frente del rey, y desgaste en las cabezas de los leones y los pies de los castillos del escudo del reverso. En estas condiciones su grado es F, siendo su valor y precio de mercado de 150€.

 

FIGURA 137.4

 

La pieza cuya fotografía aparece en la FIGURA 137.4 es un 8 Reales acuñado en Potosí en 1790 con el busto de Carlos III, pero con la leyenda a nombre de Carlos IV, tratándose pues del tipo llamado de transición. Los Ensayadores son los mismos que los de las piezas anteriores. Este tipo transicional presenta un valor aproximadamente un 50% superior al de los tipos de Carlos III, tanto para CALICÓ como para CAYÓN, aunque en el caso de CALICÓ esta sobrevaloración solo se da en la emisión de 2008. VICENTI también apunta en este mismo sentido, con 3.000P en 1968 y 7.000P en 1978 en grado, mientras que PEIRO en VF asigna un sobreprecio muy pequeño: 120€ en VF, y algo mayor en XF: 275€. KRAUSE 2002 también sobreprecia este tipo muy ligeramente con relación al de Carlos III con leyenda propia. Para el 1790: 45$ en VF, 72,5$ en F, 120$ en VF y 200$ en XF. Nosotros volvemos a decir respecto a la adecuación de precio y grado, en el KRAUSE 2002, para esta pieza, lo que ya manifestamos para la pieza anterior.

 

Esta pieza presenta un grado de conservación muy diferente en su anverso y en el reverso debido básicamente a la flojedad de la acuñación del reverso. En principio correspondería XF para el anverso, mientras que resultaría difícil llegar mas allá de F, en el reverso, al resultar imposible diferenciar el gastaje debido a acuñación del debido a circulación. Promediando ambos grados, llegaríamos a VF para la pieza en su conjunto, por lo que su valor y precio de mercado sería de 300€.

 

FIGURA 137.5 

 

Por último la pieza que aparece en la FIGURA 137.5 es un 8 Reales acuñado en 1792 en Potosí a nombre de Carlos IV con los mismos Ensayadores anteriores (PR). La valoración de esta pieza para CALICÓ en 1982 y 1994 es solo ligeramente inferior a las correspondientes de Carlos III, mientras que en la edición de su catálogo de 2008 la asigna el mismo precio que a aquellas. CAYÓN, sin embargo, aunque en 1976 fija un valor prácticamente de la mitad a esta pieza respecto a las correspondientes de Carlos III, sin embargo en las ediciones de 1980 y 1998 fija unos valores prácticamente equivalentes.

 

Tradicionalmente la pieza de Potosí de 1791 de Carlos IV se ha valorado bastante mas alta que las del resto de piezas de Potosí de este rey, llegando en subastas celebradas en los años 60 a unos precios de salida de 5.000P, frente a 1.000P de las otras piezas. Actualmente la pieza de 1791 conserva un cierto sobreprecio, aunque no tan acusado como anteriormente, respecto a la pieza de 1792 y 1793, aunque tenga el mismo módulo. No suelen presentarse diferencias en los precios de salida de ambas piezas en las subastas, respecto a las del resto de los años, aunque sí en los de adjudicación, con ligero sobreprecio sobre los de aquellas.

 

El presente ejemplar presenta un desgaste generalizado, pese a que conserva bastante relieve debido a su buena presión de acuñación. La pieza tiene algún brillo original así como el detalle interior completo del dije del manto del rey. En el reverso aparece borrada la V de la parte derecha de la leyenda sobre las columnas de Hércules (PLVS), así como el león del tercer cuartel del escudo del reverso. En estas condiciones su grado es F+ y su valor y precio de mercado 100€.

 

 

 

17. THE 8 REALES OF LARGE DIAMETER OF POTOSÍ

 

Once located in its monetary and historical context, the Ducatones and Patagones from: Philip II, Albert and Elizabeth, Philip IV, Charles II and Philip V, issued in the Spanish Netherlands and analyzed several coins of this kind, from the point of view of their numismatic value, we enter fully into the central part of this volume dedicated to the dollar type coins and its predecessors, with posts in which we will list the issues of 8 real of : Philip V, Ferdinand VI, Charles III, Charles IV and Ferdinand VII, minted with steering wheel press, using the force of hydraulic mills and with cord in the edge, by stamping to lettering.

This will allow us to get to the latest posts of the volume, dedicated to the study of the coins of 8 real issued by the American independent countries, carved with the same metric than the Spanish ones, and the subsequent coinages of dollars or pesos already minted with the energy from presses moved by steam or electricity, which in most of the cases have also continued with the old metric Spanish weight and assay value.

The issue of 8 real of cord is a consequence of the monetary reform undertaken by Philip V, through the Ordinance of 1728, which affected both the Peninsular coinages of gold and silver, as the American ones of: Mexico, Lima, Potosí, Guatemala and Santiago. The application of this Ordinance ended up assuming the monetary unification in the Spanish Empire, ending the use of appellations of old silver, new silver, American silver and provincial silver, which hindered the trade. These coins are denominated in real of silver coins of: 8, 4, 2, 1 and half real of silver. Its popular name in America was that of Strong Pesos, or simply pesos, and Spain, 5 peseta coin. Its value in currency account, after the currency swings of the time of the Habsburgs, became stabilized 20 reales of bullion coins, stipulating the contract in one or another currency: maravedís (34 maravedís for 1 bullion real), silver real or real of bullion.

The reform also affected the gold, in which coins of 8, 4, 2, 1 and half escudos, were issued with equivalence for the escudo, of 16 silver real, 320 of bullion coins and 1,088 maravedís. The coins of gold and silver assay value amounted approximately to 900 thousandths, with a relationship of value between the two metals from 1 to 1. Another currency account as the Ducat dating from medieval times was left for effective use. The weight of the coins of 8 escudo (26,7 grams) was equivalent to the one of the of 8 real of silver, with a content of precious metal of about 24 grams. As for the types, in 1732 began the coinage of the columnarios in Mexico, in 1752 in Lima and in 1767 in Potosí. These issues, after a period of transition in which they were coined together, they ended up replacing the cob coins whose differences in weight and assay value and its ease of forgery were much higher. At the same time, started in 1752 the so-called emissions of bust, with the portrait of the King with the laurel crown and the beastplate and the cloack as the Roman way, that replaced the ones of the columnarios, simultaneously in all the American mints.

In this post we will analyse the coins called large diameter of Potosí, issued in the name of Charles III and Charles IV, in the period 1784-1793. These are the unique bust coins of these two kings that already at first sight we can appreciate that they have a different aspect, so it is possible to make its allocation to the time of Potosí, contemplating only the front of these coins. This different aspect is due to two factors. On the one hand, the diameter of these coins is slightly bigger, and therefore, although this is not noticeable at first sight, its thickness is lower. And on the other hand, both the bust of the king and the front shield are slightly smaller than the rest of the American coinages of bust coins. This double circumstance is the one which gives a different look to these coins until the point that a neophyte collector may said that it is counterfeit, by being separated from the usual aspect of this kind of coins.

The smallness of the bust and the width of the diameter make that these coins shown, both on the front and on the back, a field more extensive than normal, what is the detail that attracts attention at the first view. These coins usually have an impression of the stamps something more loose that usual, possibly due to the increased surface contact between stamp and token, causing often openings of coinage, usual in the cob coins, but that rarely appear on other cord coins. Therefore, the copies in which the impression is very comprehensive, that often correspond to operations with new stamps (without wear), have always a certain overprice. The width of the diameter also produces a greater decentring of the designs, usually higher than the other bust coins.

The guided characteristics correspond both to the copies of this period with the bust of Charles III (figures 137.1, 137.2 and 137.3), as the ones of Charles IV with the bust of Charles III (figure 137.4) and the ones of Charles IV with own bust (figure 137.5). The dates of Charles III range from 1784 to 1789, the being of 1789 and 1790, of the so-called type of transition with the legend in the name of Charles IV, but with the bust of Charles III, because the stamp with the new bust of the successor had not even reached America. The ones from 1791 to 1793 already have the legend and the bust of Charles IV, still its same size as the previous diameter.

The issue of the coin of 1789 with bust and legend of Charles III corresponds to the so-called posthumous coinages, in which having not received yet the news of the death of the king which took place in 1788 (given the great length of the crossing of the Atlantic) was continued being emitted in the name of the previous monarch. Sharing the print run of this coin in 1789, with the transitional coins (upon the death of the king), usually the rarity of both is slightly higher than the last coins of Charles III and the first of Charles IV. In 1794 were minting again the coins of Charles IV with the same diameter, size of bust and shield, the first coins of Charles III.

It is also worth noting that in Potosí and Lima, the coins of transition have the numeral of the king expressed in the form of IV instead of IIII in the form that will be usual for the coins of Charles IV later, both of Potosí and the other mints, while in Mexico the transition coins have the numeral of the king expressed in two forms: IV and IIII. The coins of Potosí with the large diameter traditionally have had a slight surcharge (especially for the 1791 of Charles IV) with regard to the one of the of normal diameter, what we believe is not justified for a smaller print run, as the statistics show that similar quantities of silver were minted in these years (1784-1793) than those around this period which is why this circumstance appears due to the tendency of the collectors to consider these as belonging to a different type coins, being therefore subject of the attention of those who collect the 8 real types and mints, but not for different years.

In later posts, we will study the relative rarity of the Hispano-American cord coins, making estimation of its coinages from statistical data, as well as different assumptions about the number of copies that have survived, by king (type of currency), both by years (type of coin). However, to assess the coins already contained in this post, we find it imperative to bring forward some conclusions that we will be justifying in successive posts, with respect to each type of coin.

In the case of the coins of Potosí, we have data regarding their print run, identified by year, for the coins of each of the denominations, since 1800. These figures are published in Krause 2002, along with the ones of Santiago from 1772, are the only ones that allow us to know accurately the minted copies every year, because the rest of the available statistics both of Mexico published by Pradeau, as the ones of Lima and Potosí published by Manuel Moreyra Paz Soldán refer only to quantities of coined silver expressed in dollars, so it is not possible to know with accuracy the figures of the copies minted for each denomination.

The print runs of the coins of 8 real of Charles IV of Potosí, quoted by Krause 2002, for the period 1800-1808, range between 2 and 4 million copies. In the absence of the justifications we will subsequently make, it is enough to say that the 8 real of Charles IV and Ferdinand VII of Potosí evaluate them a 50% over the ones of Mexico (€50 in F) with €75 in F, €150 in VF, €300 in XF and €600 in AU, and those of Charles III and those of the transition type, for: €150 in F, €300 in VF, €600 in XF and €1,200 in AU. We therefore doubled the value of each coin with each change of degree and also consider those of Charles III with a double value than those of Charles IV.

The coin of the figure 137.1 is an 8 real coined in Potosí in 1787 in the name of Charles III with the assayers Pedro de Mazondo and Raymond de Iturriaga, represented by the abbreviations PR. The value of this coin by Calicó slightly increases from 1982 to 1994, from P7,500 to P9,000, turning later in 2008 sharply to €100, somehow reflecting the slump that both in monetary terms as real experienced the price of this type of coins in the central years of the period 1980-2010.

Meanwhile Cayón 1976 appreciated this coin for P2,200 in VG, P4,400 in F and P7,000 in V, while Cayón 1980 makes for P10,000 in VF, maintaining this same quote in 1998. For this type of coins the conservations that we have indicated for different issues of the catalogue of Cayón we believe that they correspond to the applicable correspondence. The evolution of the price of this kind of coin, also gives us Vicenti, with P2,000 in F, in 1968 and P5,000 in F, in 1978. In a similar way Peiro 2007 manifests with €110 in VF and €180 in XF.

This coin has very good relief for its high pressure of coinage, showing complete the charm of the cloak and the strokes of hair on the forehead of the king. Therefore, it would be a VF- degree and a value of €250 (€300 in VF). The market price would be 40% below this value by cleaned corrosions appearing on the top of the King's head on the front, only reaching €150.

The coin photographed in the figure 137.2 is an 8 real minted in Potosí by Charles III in 178, with the same Assayers PR. The valuations Calicó and Cayón for this coin are similar to the earlier date. Other authors such as Vicenti and Peiro manifested themselves in this same direction. The preservation of this coin is clearly better than the previous one to show a better definition of the interior of the figures in the shield of the front details, as well as the fold lines of the cloak of the king.

Therefore, in our view the coin reaches the VF degree so it would have a value of €300. However, the large concretions that presents the coin both on the front and on the back, whose clearance we believe would leave in the view a strong oxidation in the real, they divide its market price until the third part of this value: €100. This is an example for the estimation of the defects in coins which in our opinion must not influence in fixing their degree, but in the estimation of the market price.

The coin that appears in the figure 137.3 is an 8 real of Charles II minted in the same date and mint than the previous one. In this case openings of coinage are shown both in the front as in the back as we have indicated previously, it is often normal in this type of coins, but that decrease their value when they are excessively notorious. Having already indicated prices this coin in various conservations for a number of authors, we would say that the prices of this date in Krause 2002 are: $35 in VG, $70 in F, $100 in VF and $175 in XF. These prices seem acceptable in the lower conservations (VF and F) but in our opinion, the reality of market of today makes them higher in the case of the higher conservations (XF and VF).

The coin does not have any internal details of the charm of the cloak of the king, as well as any line complete of hair in the forehead of the king, and wear in the heads of the lions and the foot of the castles of the shield of the back. In these conditions the degree is F, its value and market price of €150.

The coin whose photograph appears on the figure 137.4 is an 8 real coined in Potosí in 1790 with the bust of Charles III, but with the legend in the name of Charles IV, being therefore the so-called transition type. The assayers are the same as the previous coins. This transition type has a value approximately 50% exceeding of the types of Charles III, both for Calicó and Cayón, although in the case of Calicó this overvaluation only occurs in the issue of 2008. Vicenti also points in this same sense, with P3,000 in 1968 and P7,000 in 1978 in degree, while Peiro in VF assigns a very small surcharge: €120 in VF, and somewhat higher in XF: €275. Krause 2002 also surchagred this type very slightly in relation to the one of Charles III with own legend. For the 1790: $45 in VF, $72,5 in F, $120 in VF, $200 in XF. We return to say with regard to the adequacy of price and degree, in the Krause 2002, for this coin, which we already have for the previous coin.

This coin shows a degree of a very different conservation on its front and on the back side basically due to the dull of the coinage of the back. In principle it would be corresponding to XF for the front, while it would be difficult to get more than F, on the back, to be impossible to differentiate wear due to due to the coinage than the one due to the circulation. Averaging both degrees, we would come to VF for the coin as a whole, so its value and market price would be €300.

Finally the coin that appears in the figure 137.5 is an 8 real coined in 1792 in Potosí in the name of Charles IV with the same previous assayers (PR). The value of this coin for Calicó in 1982 and 1994 is only slightly inferior to those of Charles III, while in the edition of his catalogue of 2008 assigns it the same price as those. Cayón, however, although in 1976 set worth almost half to this coin as for the corresponding of Charles III, however in the editions of 1980 and 1998 sets practically equivalent values.

Traditionally the coin of Potosí in 1791 of Charles IV has valued quite higher than the rest of the coins of Potosí of this king, reaching in auctions held in the 1960s some output prices of P5,000, to P1,000 of the other coins. Currently the coin of 1791 retains a true surcharge, but not so sharp as above, as for the coin of 1792 and 1793, although it has the same diameter. They do not show differences in output prices in both coins in auctions, with respect to the rest of the years, but it does in those of the sale, with a slight surcharge on those.

The copy shows a generalized wear, while it retains enough relief due to its good pressure of coinage. The coin has some original brightness as well as the complete interior detail of the said of the cloak of the king. In the back appears deleted the V of the right side of the legend on the columns of Hercules (PLVS), as well as the lion of the third quadrant of the shield of the back. In these conditions the degree is F and its value and market price, €100.

 

 

 

Ultimamente parece que la forma de enterarse, por lo menos en Madrid, de si es fin de semana sin tener calendario es mirar al cielo: si llueve es sábado, domingo o viernes por la tarde, mientras que si hace 27º y un sol espléndido, es martes, son las tres de la tarde y te toca volver  a trabajar...Conclusión: a mi este tiempo me está tocando un poco...la moral!

 

 

 

 

Pero como dicen que al mal tiempo buena cara, habrá que hacer como mis amigos los ingleses: sacar la tetera, el acento inglés y a disfrutar de una merienda a lo Elizabeth Bennet en Pride and Prejudice. Falta Mr Darcy, pero por ahora habrá que conformarse con un Victoria Sponge con Buttercream de Naranja y Frambuesas. Lo malo es que a este paso, como cada vez que llueva me dé por arrasar con la mantequilla que tengo en casa... esto más que operación biquini va a parecer misión imposible!

 

 

 

 

El bizcocho es, probablemente uno de los más fáciles de mi repertorio y de los que más hago. Además aparece en centenares de libros, pero yo como buena anglófila  fiel a mi querida Nigella, hago la versión que aparece en su primer libro: "How to eat". La receta es ridícula: son dos líneas de instrucciones, pero gracias a los ingredientes (probablemente a la cantidad de mantequilla y la esencia de vainilla), salen unos bizcochos ligeros, sabrosos y PERFECTOS. Es la típica receta "chollo": 1% trabajo, 99% satisfacción, no como esas que tienen una infinidad de pasos, en las que ensucias 3 boles, 4 platos y no sé cuántas cosas más, para que luego la cosa no salga como en la foto... Esas recetas me ponen de mal humor, pero ésta, ésta es UNA JOYA. De hecho, con el miedo que le tiene la mayoría de la gente a la repostería, todo el no iniciado en el arte se pensará que has tardado tres horas en hacer la tarta cuando, en realidad la has hecho en 10 minutos!

 

 

 

 

Al hacer el buttercream ni he medido las cantidades, ni he seguido ninguna receta: he puesto un poco de mantequilla en un bol, lo he mezclado con azúcar glas y rayadura de naranja, con lo cual mi Victoria Sponge es, más bien, una tostada con mantequilla y mermelada refinada (lo suficiente como para que le pusieran el nombre de una reina). Se ve que las reinas de aquella época pasaban del pan Bimbo y solo desayunaban bizcochos con su nombre...

 

 

 

PD. Esta es una página web que he creado con mi hermana: www.hermanasarce.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Victoria Sponge

 

 

225gr harina

225gr azúcar

225gr mantequilla a temperatura ambiente

2 cucharaditas de levadura en polvo

1 cucharadita de extracto de vainilla

4 huevos

2-4 cucharadas de leche entera.

 

 

 

1. Precalentar el horno a 180ºC y engrasar dos moldes de 21cm de diámetro.

2. Echar todos los ingredientes, excepto la leche en el "food processor" y mezclar. Añadir la leche y volver a mezclar.

3. Dividir la masa entre los dos moldes y cocer durante unos 25 minutos, hasta que un palillo que insertemos en el centro salga limpio.

 

 

 

 

 

ESTATUTOS DE LA ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA


TÍTULO I.- CONSTITUCIÓN, NATURALEZA ÁMBITO Y FINES.

Artículo 1º.- Con la denominación de “ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA”  ha quedado constituida una Asociación, sin ánimo de lucro, que se regirá por los presentes Estatutos y por lo dispuesto en la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación.

Artículo 2º.- La Asociación, de ámbito nacional, está dotada de personalidad jurídica propia, plena capacidad de obrar y se constituye por tiempo indefinido. Se fija su domicilio en Madrid, calle del Marqués de Cubas número 23, piso tercero.

Artículo 3º.- Los fines de la Academia Española de la Administración  Pública son apoyar, promover, estimular y desarrollar los valores de una administración pública profesional basada en una gestión eficaz y eficiente orientada al servicio de los ciudadanos.

Para su consecución, la Academia realizará las siguientes actividades:

a). La promoción y defensa de la imagen pública de los profesionales de las   administraciones  públicas.
b).Las encaminadas a la exigencia de valores éticos a los profesionales públicos, especialmente a los miembros de la Academia.
c).El requerimiento a los profesionales públicos de la dedicación al servicio de los ciudadanos y la defensa de los intereses de la sociedad.
d). La difusión y el intercambio de estudios, programas y  experiencias en el ámbito de las administraciones públicas.
e). El establecimiento de intercambios científicos y culturales con entidades similares.
f). La promoción de conferencias, seminarios, congresos, talleres y cualesquiera otras reuniones nacionales e internacionales.
g). La promoción de la formación y el perfeccionamiento del personal profesional o directivo de las administraciones públicas, directamente, o en colaboración con las administraciones u otras entidades.
f). Cuantas otras funciones de análoga naturaleza se consideren necesarias o convenientes para cumplir sus fines.

 

TÍTULO II.- DE LOS MIEMBROS DE LA ACADEMIA

Artículo 4º.- Podrán ser miembros de la Academia, y de acuerdo con lo establecido en estos Estatutos, las personas físicas que sean profesionales en cualquier ámbito de las actuaciones de las administraciones públicas y del sector público.

Las personas interesadas en formar parte de la Academia habrán de formular su solicitud de ingreso al Presidente, quien la someterá a la Junta Directiva en su primera reunión.

Artículo 5º.- La Academia se compone de los siguientes miembros:

1. Miembros fundadores. Son los que firmen el acta fundacional en el acto de constitución de la Academia, o se hubieran adherido al manifiesto fundacional.
2. Miembros de número. Son los que ingresen tras la constitución de la Academia. Habrán de cumplir los siguientes requisitos:

a) Haber desarrollado o desarrollar su actividad profesional cualificada en cualquier ámbito de la función pública y el sector público.
b) Haber alcanzado el nivel superior de su actividad profesional.
c) Ser presentado por cinco académicos.
d) Ser admitido como académico por acuerdo de la Junta Directiva.

3. Miembros de honor. Son aquéllas personas que, por sus cualidades personales o por lo excepcional de su aportación a los fines de la Academia, designe la Asamblea General a propuesta de la Junta Directiva. Los miembros de honor están exentos de pago de cuotas de cualquier tipo.

4. Socios colaboradores. Son personas físicas o jurídicas que colaboren en coadyuvar a la consecución de los fines de la Academia, por estar activamente comprometidos en la mejora de las Administraciones Públicas, y que sean admitidos por la Junta Directiva.

Artículo 6º.- La condición de miembro se perderá:
a) Por voluntad propia
b) Por acuerdo de la Junta Directiva o de la Asamblea General, por mayoría simple, basado en el incumplimiento habitual de sus deberes o por perjudicar gravemente los intereses de la Academia.
c) Por falta de pago de las cuotas establecidas.

Artículo 7º.-  Los Miembros fundadores y los Miembros de número de la Academia tendrán los siguientes derechos:
a) Tomar parte en las Asambleas Generales con voz y voto.
b) Ser electores y elegibles para cargos electivos.
c)  Formar parte de las comisiones y grupos de trabajo que se determinen.
d) Disfrutar de los servicios de la Academia y participar en las actividades que se organicen.
e) Recibir las publicaciones de la Academia y toda la información que soliciten sobre sus actividades, en todos los campos.

Artículo 8º.-  Los Miembros fundadores y los Miembros de número de la Academia, tendrán las siguientes obligaciones:
a) Cumplir las normas de los presentes Estatutos, así como los acuerdos de los órganos rectores válidamente adoptados.
b) Contribuir económicamente a la marcha y funcionamiento de la Academia
c) Aportar ideas, conocimientos y experiencias para el buen desarrollo de las actividades que se programen.
d) Cuidar los intereses genéricos de la Academia poniendo en conocimiento de esta los hechos que constituyan perjuicio para sus fines.
e) Observar un comportamiento ético y deontológico profesional que no ponga en entredicho la imagen y el buen nombre de la Academia.

Artículo 9º.-  Los Miembros de honor de la Academia tendrán los mismos derechos que los miembros fundadores y de número salvo el del apartado b) del artículo 7.
Asimismo, tendrán las mismas obligaciones a excepción de las previstas en  el apartado b) del artículo 8.

Artículo 10º.-

1. Los socios colaboradores de la Academia tendrán los siguientes derechos:
a) Recibir las publicaciones de la Academia.
b) Colaborar en los trabajos y debates de las Comisiones que se constituyan cuando así lo determine la Junta Directiva.
c) Asistir a todos los actos que convoque la Academia.

2. Los socios colaboradores tendrán las siguientes obligaciones:
a)  Cumplir las normas de los presentes Estatutos así como los acuerdos de los órganos rectores, válidamente adoptados.
b)  Satisfacer puntualmente las cuotas o derramas a las que se hayan comprometido para contribuir al sostenimiento de la Academia
c) Realizar los trabajos que les sean asignados por los órganos competentes de la Academia, mientras no renuncien a ellos o sean sustituidos.
d)  Observar un comportamiento ético y deontológico profesional que no ponga en entredicho la imagen y el buen nombre de la Academia.


Artículo 11º.-  La Junta Directiva podrá dar de baja en la Academia, de conformidad con el procedimiento que se establezca y, en cualquier caso, previa audiencia del interesado y por acuerdo motivado, a cualquiera de los miembros por la inobservancia de los deberes enumerados en los artículos anteriores.
En cualquier momento podrá cualquiera de los miembros darse de baja en la Academia mediante notificación a la Junta Directiva, estando el solicitante obligado al pago de las cuotas pendientes, si las hubiere.

 

TÍTULO  III.  DE LA ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DE LA ACADEMIA


Artículo 12º.- El Gobierno de la Academia Española de la Administración  Pública estará a cargo de la Asamblea General, y su representación a cargo de la Junta Directiva.

Artículo 13º.- El funcionamiento de la Academia estará a cargo de la Secretaría General en los términos previstos en el Capítulo III de este Título.


CAPÍTULO I. DE LA ASAMBLEA GENERAL

Artículo 14º.- La Asamblea General es el órgano supremo de gobierno de la Academia y estará compuesto por la totalidad de los miembros fundadores y de número de la misma.

La Asamblea General podrá reunirse con carácter ordinario y extraordinario. Con carácter ordinario se reunirá, al menos, una vez al año. Podrá reunirse con carácter extraordinario cuando así lo solicite el treinta por ciento de los miembros o lo estime necesario la Junta Directiva.

Artículo 15º.- La Asamblea General será convocada con quince días de antelación, como mínimo, salvo casos de urgencia apreciada por la Junta directiva, en cuyo caso la convocatoria se deberá hacer, por cualquier medio, con una antelación mínima de cuatro días. La convocatoria irá acompañada del orden del día y de todos aquéllos documentos necesarios para un eficaz seguimiento de las deliberaciones y de los trabajos de la Asamblea.
La Asamblea quedará constituida de pleno derecho en primera convocatoria, si se encontraran presentes la mitad mas uno de sus miembros, y en segunda convocatoria, pasada media hora de la primera, cualquiera que sea el número de asistentes.

Artículo 16º.- La Asamblea General tiene las siguientes atribuciones:

a) Elegir, de entre sus miembros, la Junta Directiva y su Presidente, así como al Secretario  General  y al Tesorero.
b) Estudiar y aprobar, en su caso,  la Memoria anual y el balance económico elaborado por la Junta Directiva.
c) Aprobar el plan de actuación y las cuentas y los presupuestos anuales de la Academia, así como las cuotas necesarias para cubrirlos.
d) Aprobar o reprobar las actuaciones de los órganos representativos de la Academia.
e) La aprobación y reforma de los Estatutos.
f) La aprobación del Reglamento de Régimen Interior, que, entre otros, regulará el régimen de admisión y expulsión de miembros, el procedimiento de elección de la Junta Directiva, así como el Código Ético y de Buen Gobierno de la Academia.
g) La disposición o enajenación de bienes.
h) La disolución y liquidación de la Academia.
i) Acordar los premios que considere convocar o conceder.
j) Cualesquiera otras competencias que le vengan atribuidas por ley o por los Estatutos.

Artículo 17º.- Las decisiones se tomarán en la Asamblea General por mayoría simple de votos, excepto en el supuesto de revisión de Estatutos o disolución de la misma, en cuyo caso se requerirá la mayoría de los dos tercios de los asistentes. En caso de empate decidirá el voto de calidad de quien presida la Asamblea General. De cada reunión se levantará acta expedida por el Secretario con el visto bueno del Presidente.

Artículo 18º.- En las reuniones únicamente podrán ser tratados o conocidos los asuntos que la Junta Directiva haya incluido en el Orden del Día. Se deberán incluir en el mismo todas aquéllas propuestas o asuntos que sean solicitados, al menos, por veinte miembros de la Academia.

CAPÍTULO II. DE LA JUNTA DIRECTIVA

Artículo 19º.-  La Junta Directiva es el órgano de representación de la Academia que la dirige y administra, y estará compuesta por:
a) El Presidente.
b) El Vicepresidente o Vicepresidentes, hasta un máximo de tres.
c) Los Vocales, hasta un máximo de diez.
d) El Tesorero.
e) El Secretario, que lo será también de la Asamblea.

La Junta Directiva será elegida por la Asamblea, y podrá proponer provisionalmente el nombramiento de miembros de la misma, en caso de vacante, que deberán ser ratificados en la primera Asamblea que se convoque con posterioridad a la designación.

Artículo 20º.- La Junta Directiva se reunirá, previa convocatoria del Presidente, en sesión ordinaria dos veces al año. Con carácter extraordinario podrá reunirse siempre que el Presidente la convoque.

Artículo 21º.- Los miembros de la Junta Directiva serán convocados, al menos, con 7 días de antelación, y, en caso de urgencia, con la que el Presidente estime. Será válida la constitución con la asistencia de la mitad más uno de sus miembros. Si existe una causa justificada, un Vocal está facultado para delegar su representación en el Presidente de la Academia o en cualquier otro miembro de la Junta directiva.

Los acuerdos se adoptarán por mayoría de los presentes o representados. En caso de empate decidirá el voto del Presidente.

Artículo 22º.- Son atribuciones de la Junta Directiva:

a) Dirigir las actividades para cumplir los fines de la Academia y llevar la gestión económica y administrativa de la misma, pudiendo, en consecuencia, ejecutar los actos y celebrar los contratos que sean necesarios y convenientes, sin otras limitaciones que las establecidas en las disposiciones aplicables o en estos Estatutos.
b) Velar por el fiel cumplimiento de los Estatutos, así como por la buena marcha de la Academia.
c) Organizar la Asamblea General y las conferencias, seminarios y demás actividades.
d) Elaborar las normas de régimen interior.
e) Admitir a los nuevos miembros o acordar su baja.
f) Convocar los premios acordados por la Asamblea General.
g) Cualquier otra función, propia de su cometido, contemplada en la legislación aplicable.

Artículo 23º.- El Presidente de la Junta Directiva, que lo será al mismo tiempo de la Academia y de su Asamblea General, tiene las siguientes atribuciones:

a) Convocar y presidir las reuniones, ordinarias y extraordinarias, de la Junta Directiva y de la Asamblea General.
b) Representar a la Academia en todos los órdenes, actuando en su nombre en la ejecución de los acuerdos tomados por la Asamblea General o la Junta Directiva.
c) Fijar el orden de día, con la antelación precisa.
d) Autorizar las actas de las reuniones con su visto bueno.
e) Con carácter general, todas las demás funciones propias del cargo.

Artículo 24º.- El Vicepresidente o Vicepresidentes, por su orden, asumirán las funciones del Presidente en los casos de ausencia, vacante o enfermedad, y las que éste les pueda delegar.

Artículo 25.- Son funciones de los Vocales, colaborar con los restantes miembros de la Junta Directiva en la ejecución de los acuerdos y asumir la personal responsabilidad de las funciones concretas que la junta Directiva acuerde encomendarles.

Artículo 26º.- Son funciones del Tesorero:

a) Custodiar los fondos de la Academia y llevar los libros de contabilidad y la documentación probatoria respectiva.
b) Preparar los balances y presupuestos de la Academia para que la Junta Directiva los someta a la aprobación de la Asamblea.
c) Cobrar las cuotas establecidas a los miembros.
d) Gestionar todos los ingresos económicos y realizar los pagos por servicios prestados en el ejercicio de las actividades de la Academia.


Artículo 27º.- El Secretario, cargo que ostentará el Secretario General de la Academia, tiene los siguientes cometidos:

a) Llevar los libros de actas de la Asamblea y de la Junta Directiva, pudiendo expedir certificaciones con el visto bueno del Presidente.
b) Redactar las convocatorias de los órdenes del día de los órganos colegiados.
c) Llevar el Libro registro de altas y bajas de los miembros y el fichero de los mismos y de los socios colaboradores.
d) Las funciones que le sean delegadas por la Asamblea General, la Junta Directiva o por el Presidente.

Artículo 28º.- Los miembros de la Junta directiva son elegidos por la Asamblea General por el voto de la mayoría simple de los miembros. El mandato tendrá una duración de tres años, reelegibles.
Los cargos directivos cesarán:

a) A petición propia.
b) Por acuerdo de la Asamblea General adoptado por mayoría absoluta de sus miembros, conforme al procedimiento que se establezca en el Reglamento de Régimen Interior.
c) Al término de su mandato.

El desempeño de cargo en la Junta Directiva de la Academia será incompatible con el de cargo representativo en cualquier nivel o alto cargo  en cualquiera de las Administraciones Públicas

CAPÍTULO III. DE LA SECRETARÍA GENERAL

Artículo 29º.- La Secretaría General es el órgano el que le viene encomendado el funcionamiento y desarrollo de las actividades de la Academia. A su frente, estará el Secretario General que será nombrado por la Asamblea General de entre sus socios fundadores. Tendrá las siguientes competencias:

a) Ejecutar e implementar operativamente las decisiones de los órganos colegiados, según las instrucciones dadas por el Presidente.
b) Informar a la Junta Directiva del resultado e incidencias de su gestión.
c) Dirigir los servicios de la Academia.
d) Llevar el registro y fichero de los miembros.
e) Asesorar a la Junta Directiva y a la Asamblea General, así como tener informados a los Miembros de los asuntos que puedan ser de interés.
f) Realizar las actuaciones oportunas para fomentar el uso de las nuevas tecnologías de la información con el fin de dar a conocer las actividades de la Academia y mantener informados a sus miembros, lo que podrá ser llevado a cabo directamente o mediante acuerdo con otras organizaciones.


TÍTULO IV. DEL RÉGIMEN ECONÓMICO DE LA ACADEMIA


Artículo 30º.- Los recursos económicos y otros bienes de la Academia, estarán constituidos por:

a) Las cuotas ordinarias de sus miembros.
b) Las cuotas extraordinarias que la Asamblea General acuerde.
c) Las subvenciones y ayudas, públicas o privadas.
d) Las herencias, legados y donaciones que se hagan en su favor.
e) Los rendimientos por la explotación de sus bienes.
f) Cualesquiera otros que se puedan obtener para sufragar los fines de la Academia.

Artículo 31º.- Las cuotas obligatorias se establecerán por la Asamblea General a propuesta de la Junta Directiva, dedicándose a atender las necesidades de la Academia.

La administración de los recursos compete a la Junta Directiva quien la llevará a efecto a través de la Tesorería.

Artículo 32º.- Los fondos dinerarios de la Academia se depositarán en una entidad bancaria a nombre de la misma. Serán necesarias las firmas del Presidente y del Tesorero para disponer de los mismos.

La Junta Directiva llevará a cabo una auditoria anual con el fin de garantizar la transparencia económica.


TITULO V. DE LA DISOLUCIÓN DE LA ACADEMIA


Artículo 33º.- La Academia podrá disolverse por voluntad de la Asamblea General Extraordinaria, que acuerde la cesación de sus actividades por una mayoría de dos tercios.

Artículo 34º.- Acordada la disolución, la Asamblea General Extraordinaria designará como Entidad Liquidadora a la última Junta Directiva. Al haber resultante se le dará un destino acorde con lo previsto en la Ley Orgánica 1/2002.

DISPOSICIÓN ADICIONAL

En todo lo no previsto en estos Estatutos se aplicará la vigente Ley Orgánica 1/2002, reguladora del Derecho de Asociación y sus disposiciones complementarias.

 

 

 

 

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