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Sábado 21 de Marzo de 2015 21:39

I I SUBIDA A LA MADERA

por Alejandro Lazcano

I I SUBIDA A LA MADERA

El pasado 22 de Junio de 2014 se celebró la prueba de regularidad de vehículos históricos denominada informalmente como “Memorial Jose Motores” y formalmente con el nombre indicado en nuestro titular.


Para nosotros iba a ser nuestro segundo intento de aprender a enfrentarnos a este tipo de actividad, de manera que como primera medida y dadas nuestras dificultades de cronometraje en la primera prueba, tratamos en esta, de mejorar nuestro equipamiento de medida.

En primer lugar adquirimos un equipo con tres relojes digitales, que se usa en cualquier tipo de rallye, y plasma la hora con minutos y segundos en su primer marcador, el cual se usa como referencia en todo momento. Los otros dos marcadores permiten medir intervalos, siendo el central el que mide el tiempo total transcurrido desde que marcamos el inicio de cualquier tramo, mientras que en el tercero de los marcadores se mide de forma inversa, es decir, se fija un tiempo para hacer un recorrido, y al marcar inicio comienza a descontar el tiempo que transcurre y por tanto podemos ver lo que nos queda para terminar.


Complementariamente a estos marcadores, estuvimos evaluando los que permitiesen medir la distancia recorrida, que en su formato más sencillo llevan las bicicletas aplicados a la rueda delantera, y que permiten también medir la velocidad, partiendo del mismo principio, es decir el número de vueltas dadas por la rueda. Estos aparatos se denominan odómetro y velocímetro, pudiendo encontrarse en el mercado en formato mecánico como el que acabamos de comentar, electromecánico o electrónico, siendo las marcas más conocidas Terratrip, Brantz o Blunik.

En nuestro caso nos decidimos por un Monit Q 20 de producción Neozelandesa ya que permitía calcular la velocidad media, como novedad respecto a otros modelos. Además adquirimos una sonda que se instala sobre la pinza de freno de la rueda delantera derecha y es el elemento de envío de información al equipo.

Lo primero que hay que hacer después de instalarlo es calibrarlo, por lo que salimos a la carretera y aprovechamos un poyete de medición de punto kilométrico como señal de inicio y se para al llegar al siguiente. Con esta información y la proporcionada por la sonda, el equipo comienza a representar las distancias y tiempos de nuestro recorrido, sin más que iniciar el aparato, cada vez que queramos tomar mediciones.

A continuación, y aprovechando el rutómetro que teníamos de nuestro primer rally, empezamos a hacer los mismos tramos midiendo tiempos y tratando de mejorar nuestra percepción. Lo cierto es que no siempre se mejora, ya que lo normal es encontrar tráfico y se desbarata toda la medición, por lo que se progresa con mucha dificultad.


Por fin una tarde nos fuimos hacia Gijón, donde está el puerto de la madera, y uno de nuestros puntos de referencia fue la Escuela de futbol de Mareo donde paramos para enviar unas fotos a los chicos que en su día hicieron un curso de verano allí. Después seguimos recorrido y llegamos a la estación de servicio de Cepsa, al lado de la cual estaba la explana desde la que saldríamos, y que sería el punto de concentración entre los tramos.

Tomando como referencia este enclave, tratamos de dar unas vueltas por las carreteras adyacentes hasta el propio puerto de la madera, pero dado que no teníamos todavía el rutometro, era mera especulación y solo servía para conocer el tipo de carreteras que había por la zona.

Una vez hecho este trabajo preparatorio, solo quedaba esperar al día de la prueba para ver que tal salía todo, así que nos dedicamos a disfrutar de toda la zona de Llanes y alrededores, incluyendo alguna que otra prueba con el medidor Monit por la antigua carretera entre Ribadesella y Llanes que pasa por Nueva de Llanes y Celorio, pero que debido al tráfico, a pesar de ser una carretera bastante tranquila, impedía tomar referencias en la mayor parte de nuestros intentos.


Por fin llego el día 22 y salimos temprano hacia Gijón por la autovía del Norte en dirección al punto de neutralización. Al llegar nos encontramos con algunos de los vehículos que participaron en la otra prueba, como eran el R5 Maxi Turbo o un Porsche 911 Turbo, si bien me llamo mucho la atención un Renault Alpine, muy similar en lo que a aspecto se refiere, al que utilizo Jean Pierre Darniche en el Montecarlo.

Es evidente que para los aficionados a los vehículos históricos como es mi caso, este es un magnifico momento de dar una vuelta y aprovechar para ver los coches participantes, si bien el deber nos llamaba y tras recoger la documentación, colocamos los números en el coche, en este caso el 58, y comenzamos a anotar las horas de referencia de cada tramo sobre el propio rutómetro en base a la hora de partida del primer participante y nuestro número.

Acto seguido nos llamó la organización para repasar las últimas instrucciones, y por fin al coche para esperar la formación de la cola de salida y la cuenta atrás en la carpa para iniciar nuestro recorrido.


He de decir que este era un recorrido para los lugareños ya que a poco del recorrido dejamos de encontrar las referencias del recorrido que se mencionaban en el rutometro, y comenzamos a encontrar coches que iban en sentido contrario, tratando de recuperar la ruta preestablecida, si bien, era prácticamente imposible, por lo que al cabo de un rato de intentarlo, regresamos al principio del tramo y comentamos lo acontecido a la organización, que lo tomo como inexperiencia, pero que en lo que a nosotros respecta, lo tomamos como resultado de una mala organización, de lo que a priori era un rally de regularidad, pero que en realidad consistía en un recorrido de celebración para los residentes de la zona.


En definitiva, una mala experiencia, que ha minado nuestras ganas de mejorar en este mundo y que contamos para que los que se inicien, en caso de ocurrirles lo mismo, no se depriman.

Otra vez será.

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  • Tema Los Coches Clásicos
Viernes 20 de Marzo de 2015 21:07

XVIII RALLYE COSTA CANTABRICA

por Alejandro Lazcano

XVIII RALLYE COSTA CANTABRICA

El pasado día 27 de abril de 2014, organizado por la Peña Motorista de Asturias, en colaboración con la Escudería GES, se celebró la 61ª CONCENTRACION DE COCHES HISTORICOS, denominada Rallye Costa Cantábrica.

El reglamento aplicado en esta prueba se basa en la normativa de la Federación Española de Vehículos Antiguos (FEVA). En cuanto a los admitidos a participar se consideró a aquellos vehículos fabricados con anterioridad al 31 de diciembre de 1974. Se establecía también un trofeo específico GEMAR para vehículos deportivos y versiones deportivas de vehículos de gran serie matriculados después del 1 de Enero de 1975, siempre y cuando hubieran cumplido 25 años desde su fabricación ó primera matriculación, debidamente documentados, atendiendo primordialmente a su estado original, y no permitiéndose vehículos con transformaciones importantes.

El principal motivo por el que estamos describiendo este rallye de vehículos históricos y no otro, es porque supuso nuestro bautismo en este tipo de prueba a los mandos de nuestro Porsche 944 de 1985, por tanto nos inscribimos en la segunda categoría de vehículos según antigüedad.

Dado que el 944 tiene el velocímetro en millas por haber sido comprado en Seattle, teníamos un primer problema para seguir la velocidad máxima y media por tramo. Por otro lado, el reloj es muy suyo, y funciona a su aire, con lo que suponía el segundo problema a resolver, ya que es fundamental salir de cada tramo a la hora fijada puesto que de lo contrario, y para recuperar retrasos, habría que ir más rápido y por tanto exceder la velocidad máxima establecida y ser penalizado en los controles ocultos que se instalan a lo largo del recorrido.


La única solución que se nos ocurrió fue utilizar el iPhone como elemento de control de hora, y así empezamos a practicar sobre lo que nos habían soplado que iba a ser el primer tramo, ya que se repite todos los años, y que parte de la salida de Cue hacia Andrin, para luego tomar la carretera nacional hacia Colombres.

Lo cierto es que te das cuenta al hacer estas prácticas, que o bien te dedicas a controlar la velocidad media a cumplir, o bien te dedicas a seguir la ruta fijada en cada recorrido, pero ambas cosas se hacen complejas para el navegante, sobre todo si es su primer rallye, ya que el piloto solo debe conducir, escuchar las instrucciones del navegante y sobre todo mantener la calma de este según nos recomendaron los veteranos de estas lides.

En cuanto a las normas básicas de un rallye de regularidad, indicar que al inicio y no antes, para evitar malas prácticas, te dan lo que se conoce como RUTOMETRO, que es un mapa de cada tramo, en el que te indica si hay dirección a la derecha o izquierda, salida primera, segunda, etc de cada rotonda, elementos de referencia a lo largo de la ruta como puede ser un puente, un paso a nivel, una iglesia o una gasolinera, pero lo más importante son los cruces en los que hay varias posibilidades de continuación, ya que pueden provocar una pérdida de rumbo, y volver a situarte es a veces imposible, con lo que penalizas todo el tramo.

En la parte izquierda del rutómetro está el mapa de cada trozo de tramo y además a la derecha te indica las referencias y las direcciones que debes tomar, además de dejarte espacio para que apuntes la hora de salida y la de llegada. Estas horas dependen de la hora de salida del primer participante, y tu número, ya que como los intervalos de salida de cada participante son iguales, solo tienes que sumar a la hora de inicio, el producto de tu número por el intervalo fijado por la organización entre cada participante.


Por fin llego el día 27 de abril, en el que nos levantamos temprano para echar gasolina, y llegar al parque cerrado de Llanes a las 8h30 para recibir la documentación. Este parque estaba situado en la zona de la antigua cofradía de pescadores al lado del puerto deportivo, y ya teníamos asignado un espacio concreto para aparcar el coche en batería junto a los demás, según el número que nos fue asignado, en nuestro caso el 33.

Tras ir a la carpa de la organización, nos dieron la documentación que constaba de las pegatinas anterior y laterales con nuestro número, el rutómetro, e información genérica sobre la prueba y la escudería y club organizador. Volvimos al coche y pegamos en el capó y puertas respectivamente nuestro dorsal y comenzamos a cumplimentar sobre el rutómetro, las horas de salida y llegada que nos correspondían en cada tramo. A continuación hicimos una revisión del recorrido, que hasta ese momento se había mantenido secreto, y su distribución en los distintos tramos, y casi sin darnos cuenta, oímos la llamada de la organización que nos citaba a todos en un círculo para comentarnos los últimos detalles, así como una desviación que se tenía que hacer en uno de los tramos, y que no figuraba sobre las copias del rutómetro que nos habían proporcionado.


Entre tanto y al volver al coche vimos que nos habían pegado a la ventanilla el transceptor de señal para localizarnos a lo largo de toda la prueba, y vimos como se situaba el primer participante en la carpa de salida hacia el primer tramo.

A partir de ese momento se te acelera un poco el ritmo cardiaco, y vas esperando a que los participantes anteriores a ti se sitúen en la fila de salida, hasta que ves que sale el anterior, en nuestro caso un Renault 5 Maxi Turbo, y por fin nos situamos en la carpa. El organizador nos deseó suerte, nos recordó que respetásemos los límites de velocidad y sobre todo que fuésemos cuidadosos con las indicaciones que nos hiciesen los componentes de la guardia civil de tráfico y los asistentes de la organización, desplegados a lo largo de la prueba, y ya comenzamos a ver los cinco dedos de la mano izquierda del comisario; cuatro, tres, dos, uno, y subidon. Notas que todo en ti funciona más deprisa, ves a la gente a tus costados moviéndose, y tratas de concentrarte en oír lo que te comenta el navegante, y llegas al primer tramo cronometrado, parada detrás del participante anterior a nosotros, sale, te sitúas, te avisa el navegante de que es la hora de salida, primera y arrancando sin pasarte de la cuenta, para que no superes la velocidad límite. Una vez controlado todo, lo más importante es no equivocarte en ninguno de los cruces, ya que al haber tanta gente apostada en la carretera, a veces te impiden ver las indicaciones de las poblaciones o desvíos que te han indicado en el rutómetro.

Al llegar al final del primer tramo, te das cuenta que la tensión te ha superado, y que has ido más rápido de lo previsto, y que hay dos coches esperando para salir hacia el siguiente tramo, con lo que hay que tomar la marcha con más calma, ya que has superado la velocidad media establecida y tienes penalización.

Así, tramo tras tramo por carreteras de montaña llenas de curvas, y posible tráfico de frente, ya que en este tipo de prueba no cierran la carretera y por tanto no solo es que te encuentres vehículos de frente, sino que puedes encontrarte un camión delante y resulta difícil poder adelantar, con lo que el resultado es otra posible penalización por llegar fuera de la hora marcada para finalizar el tramo. Antes de darte cuenta, la primera neutralización, y allí paras y comentas con los compañeros de prueba como ha ido la cosa hasta ese momento, y aprovechas para hacer una parada técnica corporal en el bar próximo.


Después nuevo protocolo de salida y nuevos tramos, así hasta que por fin llegas hasta la neutralización final y se dejan los coches en el parque cerrado de final de rallye.

Todos los que podemos, y no tenemos que volver conduciendo o con el coche en el remolque a las ciudades de origen, ya que estamos alojados cerca, o no trabajamos al día siguiente, nos quedamos al ágape de entrega de trofeos y comentamos con los compañeros lo mal que nos ha ido, así como las penalizaciones que nos han puesto en lugares insospechados, al recibir la clasificación final con las puntuaciones por tramo, y ya por fin saludo y hasta la próxima.

La experiencia fantástica, pero el grado de dificultad muy por encima de lo que cabría esperar, y esto es todo.


Como complemento a nuestra descripción, indicar que además de participar en este rallye con el 944, también lo hizo otro de nuestros coches, en concreto el Seat 600 E, que a los mandos de nuestro buen amigo Cesar Coro habitual piloto de rallies, también quiso probar esta especialidad, pero que según nos indico, se le quedo corta ya que lo suyo no es cumplir un tiempo específico en un tramo, sino llegar lo más rápido posible, de manera que tendrá que tomarlo con más calma.


REFERENCIAS

XVIII Rallye Costa Cantabrica a su paso por Llanes

https://www.youtube.com/watch?v=mJmZl5jF90s

Datos de la escudería

http://gesypma.wix.com/gesypma#!actividades/cdk6

Informacion adicional

  • Tema Los Coches Clásicos
Domingo 08 de Marzo de 2015 17:52

Leandro Barbieri, un Gato con muchas vidas

por Leopoldo Simó

8/03/2015

Leandro Barbieri, un Gato con muchas vidas

 

Hay quien dice que fue su primera esposa, Michelle, quien le puso el apodo de "Gato" a Leandro Barbieri, otros aseguran que fue un amigo de la juventud quien lo hizo. Y ahora (el mismo día que he publicado este artículo) me dice su segunda y actual esposa, Laura, que fue su madre quien le dio el nombre de Gato, porque tocó una noche en dos o tres clubs de Buenos Aires y pasaba de uno a otro a través de los callejones como un gato. Sea cual sea el origen, lo cierto es que en todo el mundo es conocido como Gato Barbieri, uno de los saxofonistas más importantes del jazz y especialmente del jazz latino. Nació en Rosario (Argentina), en noviembre de 1932 (ó 1934, sus biógrafos no se ponen de acuerdo y Gato no les saca de dudas). Así que en el momento que escribo este post Gato tiene 82 (u 80) años y sigue actuando en los clubs y salas de concierto de este mundo y muy especialmente en los de la ciudad en la que reside desde hace 40 años, que es Nueva York. Pero no siempre ha sido así, porque en la vida de Gato Barbieri ha habido algún que otro parón musical.

Gato Barbieri

Gato Barbieri

Quienes hayan leído algunos de mis artículos saben que no suelo extenderme demasiado en las biografías, porque ya hay muchos sitios que las recogen. Y en este caso, aunque sólo me ceñiré a los principales hitos o momentos que han marcado su trayectoria musical, la biografía de Gato es tan extensa que me ocupará algunas líneas más de lo habitual.

Empezó con doce años a tocar el clarinete y cuando escuchó tocar a Charlie Parker le resultó irremediable pasarse al saxo. Todo eso ocurría aún en su Argentina natal, entre Rosario y Buenos Aires, ciudad a la que se desplazó para continuar con sus estudios de saxo. Y allí, en Buenos Aires, empezó a tocar primero en la orquesta del compositor y pianista Lalo Schifrin, en la que los saxos eran Juan Foti, El Gato (altos), Jorge Barone, Arturo Schneider (tenores) y Mariano Grisiglione (barítono) y más tarde con su quinteto Nuevo Jazz formado por Gato, su hermano Rubén (trompeta), Jorge López Ruiz (contrabajo), Óscar López Ruiz (guitarra) y Osvaldo "Pichi" Mazzei (batería). Esta información me ha sido facilitada por una de sus amigas de juventud, Gladys Corral, y por Jorge López Ruiz, a quienes sinceramente doy las gracias.

 

Y ese fue el inicio de su carrera como músico profesional. En 1962 se trasladó con Michelle, que era de origen italiano, a Roma, recorre algunas ciudades europeas y en Paris conoce al trompetista Don Cherry y se incorpora a su grupo comenzando así una etapa en la que se dedica al jazz de vanguardia y al free jazz que representaba, entre otros, el propio Cherry. Al mismo tiempo se interesa por el cine europeo de la época y participa como intérprete o compositor en algunas bandas sonoras de películas. Como consecuencia de ello se produce un hecho que lo va a lanzar definitivamente a la fama y reconocimiento mundiales. Bernardo Bertolucci le propone que haga la banda sonora de una de sus películas, destinada a ser una de sus más famosas, El último tango en Paris. A partir de ese momento, el año 1972, Gato Barbieri pasa de ser un músico de jazz conocido a ser uno de los más solicitados en todo el mundo. Película y banda sonora están perfectamente acopladas y casi me atrevería a decir que no serían lo mismo ninguna de las dos sin la otra, ambas impregnadas de una sensualidad que ha reconocido el mundo entero.

En este enlace https://www.youtube.com/watch?v=_uQNkFmgyzI podéis escuchar a Gato interpretando el tema principal de la película (5:09 minutos).

Comienza así una etapa de abandono del free jazz y búsqueda de formas más melódicas y latinas que incorpora a todas sus composiciones. Son los años inmediatamente posteriores al Mayo del 68, que Gato vivió intensamente, cuando publica El Tercer Mundo y El Pampero que rompen con su estilo anterior convirtiéndose en uno de los representantes más genuinos del jazz latino. En la serie de cuatro discos Chapter (Chapter One a Chapter Four), que graba entre 1973 y 1975, Barbieri incorpora instrumentos y elementos musicales del folclore sudamericano, especialmente del argentino. Esta serie le proporciona un gran éxito, que le lleva a actuar en el festival de Montreux, pero al mismo tiempo sus detractores, que también los hay, aprovechan este nuevo giro musical de Barbieri para criticar abiertamente su desviación y abandono del jazz más puro.

Circulan muchos vídeos por Internet de actuaciones suyas. En este vídeo (8:03 minutos), subido a YouTube por el usuario Cuthbert J. Twillie (no creo que sea el protagonista de My Little Chickadee), Gato interpreta con Carlos Santana en 1977 el tema Europa, uno de los más celebrados éxitos de Santana, con quien Gato Barbieri colaboró en varias ocasiones.

Gato_y_Santana

Carlos Santana y Gato Barbieri. "Europa" (directo, 1977)

https://www.youtube.com/watch?v=h4Mrp6wuSwk

Durante unos años Gato sigue en la cúspide de la fama, continúa actuando y grabando discos, pero poco a poco se nota en él y en su música una cierta decadencia y en el año 1983, después de publicar su álbum Bahía, deja de grabar (aunque se editan un par de discos más) y unos pocos años más tarde, sobre 1988, Gato entra en un periodo de parálisis musical que le dura varios años y que se acentúa con el fallecimiento de su madre en 1991 y más tarde el de Michelle en 1995. Su estado de ánimo se deteriora y quizá la conjunción de estos acontecimiento sean causa en parte de los problemas de corazón que empiezan a surgirle y que dan con él en el quirófano. Pero Gato demostró tener fuerza suficiente para aparecer de nuevo en los escenarios y en los estudios de grabación. Era el año 1997 y publicó uno de sus grandes discos, Qué Pasa, al que siguieron Che Corazón (1999) y The Shadow of The Cat (2002).

Una vida tan extensa y tan intensa y que musicalmente ha transitado por diferentes estilos da para mucho. Gato Barbieri ha grabado más de 40 álbumes de estilos muy variados, ha tocado con los músicos de jazz más importantes, ha creado sus propias bandas, le han concedido numerosos premios, fue uno de los protagonistas de la película-documental Calle 54, de Fernando Trueba, excelente película dedicada al jazz latino, y hoy sigue tocando su saxo tenor en los clubs y festivales de medio mundo. En el Blue Note de Nueva York siempre hay sitio para él. Sólo en esta primavera ya tiene programadas cuatro actuaciones en este club neoyorkino. Es admirable comprobar cómo un músico que ya era famoso hace más de 50 años y que casi desapareció de los escenarios y de los estudios de grabación durante un periodo largo de su vida sigue despertando el interés de los aficionados al jazz y sigue llenando de público los locales en los que actúa. Prolífico como compositor y como intérprete hasta ha grabado con su saxo el himno del equipo de fútbol del que es hincha desde su infancia, el Newell's Old Boys de Rosario, su ciudad natal.

No resulta difícil identificar el saxo de Gato Barbieri, siempre con notas largas y desgarradas que quizá tengan su origen en aquellas primeras actuaciones suyas en Argentina donde no sólo tocaba jazz; era una época en la que todas las bandas, cualquiera que fuera su estilo, debían de incluir repertorio nacional en sus actuaciones (tangos, boleros, carnavalitos, chacareras). Gato buscó siempre su propio sonido. Admiró a Parker, a John Coltrane, del que dice que era un genio, a Sonny Rollins y a muchos otros saxofonistas, pero él sabía que no tenía que hacer lo mismo que ellos, que tenía que buscar su propia identidad, su propia sonoridad y vaya si la encontró. Un sonido y un fraseo inconfundibles y una música llena de melodía y a la vez impregnada de ese apasionamiento latino que siempre seduce.

Gato Barbieri ha sido un músico al que no ha importado asumir riesgos, un saxofonista decidido. Y pongo como ejemplo unos de sus discos, Yesterdays, editado en 1974 por Flying Dutchman, discográfica para la que grabó Barbieri en los primeros años 70. Contiene sólo cuatro temas: Yesterdays, A John Coltrane Blues (Village Blues), Marnie y Cariñoso. El primero de ellos, Yesterdays, es un tema compuesto en 1933 por Jerome Kern para el musical Roberta (el tema más conocido de este musical quizá sea Smoke Gets in Your Eyes). Yesterdays es un tema que ha sido interpretado por muchos músicos y vocalistas como Artie Shaw, Billie Holiday, Carmen McRae, Ella Fitzgerald, Frank Sinatra o Barbra Streisand entre otros. Un tema que se ha convertido en uno de los estándares de jazz. En 1944 Coleman Hawkins, considerado como el padre del saxo tenor en el jazz y el primero que lo convirtió en instrumento solista, decide incorporar este tema a su repertorio, hace su propia versión, lo graba y lo toca en numerosas ocasiones. Después del gran Hawkins pocos saxofonistas se han atrevido a tocarlo y uno de esos pocos ha sido Gato Barbieri (también hay una grabación de este tema en la que Sonny Rollins toca junto a Coleman Hawkins).

Yesterdays

Portada y contraportada del disco Yesterdays, de Gato Barbieri

La versión de Hawkins es sensacional y de una técnica prodigiosa. Su sonoridad es realmente nítida y su estilo elegante y armónico como corresponde a la balada que está tocando. Creo que nadie le ha superado en la interpretación con el saxo de este tipo de temas, lentos y melódicos. Gato Barbieri ataca el tema de una manera diferente a como lo hace Hawkins. Sus notas son más largas y sus pausas distintas, pero sobre todo la sonoridad de ambos es bien diferente. No trato de comparar ambas versiones para concluir si una de ellas es mejor que la otra, faltaría más, sino de poner de manifiesto lo que es capaz de hacer Gato arriesgándose con un tema que había "hecho suyo" uno de los saxofonistas con mejor técnica de la historia del jazz. Algo similar puede decirse del segundo tema del disco, el de Coltrane.

Ahora, en el 2015, con más de 80 años y algunos problemas de visión, Gato Barbieri sigue siendo tan actual como en los años 70 en que era reconocido como uno de los grandes del saxo y posiblemente el músico argentino de jazz más destacado de cuantos ha habido en la historia de esta música. Estando aún en activo, una trayectoria como la de Gato no podía dejar de aparecer en este blog de jazz actual. Y aunque yo no lo he disfrutado nunca en directo (lo que lamento pero aún no descarto), le debo a él y a su saxo muy buenos momentos escuchándoles.

Lunes 02 de Marzo de 2015 10:38

canción de Rock en Castellano Mejorada

por FPP

Para escuchar y descargar las canciones puede pulsar AQUÍ

 

canción en Castellano Mejorada:

 

 

Domingo 22 de Febrero de 2015 09:47

ILUSIONES

por Juan Pedro Escanilla

A mí también me gustaría ser secretario general de la FSM, ¿Cómo no? Aunque no puedo decir que sea la ilusión de mi vida. En realidad la ilusión de mi vida era ser director de cine y me quedé de funcionario, eso sí por partida doble.

Para Antonio Miguel Carmona, la ilusión de su vida es ser secretario de la FSM, pero se tendrá que conformar con ser alcalde de Madrid. Sin embargo, ser alcalde de Madrid es, o era, la ilusión de Juan Carlos Monedero quien seguramente ocupará algún otro puesto. Merecido, que por algo se ha pasado la vida, según parece, siendo el alma de la emisión “la tuerka” que es a PODEMOS lo que la abadía de Monserrat al nacionalismo catalán.

Y probablemente, ese puesto de Monedero será la ilusión de algún otro que, más abajo en la cadena trófica, tendrá que conformarse con menos, o con nada: ¡Valle de lágrimas!

Así que parece que se avecina un interesante juego de sillas musicales. Y eso sin tener en cuenta las ilusiones de los del PP, incluida Esperanza Aguirre, cuya mayor ilusión es la de tener bajo su mando a los agentes de movilidad del ayuntamiento de Madrid.

Y en todo este asunto, lo sorprendente es la cantidad de gente que descubre ahora que su mayor ilusión es ser presidente de la Comunidad de Madrid. Sorprendente, sobre todo, por lo sobrevenido de la cosa ya que hace apenas unos días ninguno la había manifestado y ahora se descubren esa ilusión: Ha bastado que se fuera (de grado o no) Tomás Gómez. ¡Y eso que sólo era secretario general! Entiendo que estos ilusionados pensaban que serlo le bastaba para ser candidato (¡Vaya! Lo mismo que le niegan a Pedro Sánchez) y que la plaza estaba ocupada.

Ilusiones volátiles, que un día van y al siguiente vuelven. Y que, de seguir así, y en la misma lógica de rebajas de los casos anteriores, quizás tengan que conformarse con ser diputados de la oposición. Claro, que eso siempre es mejor que ser simples militantes del partido en el gobierno.

Menos mal que en todo este lío de ilusiones e ilusos, los militantes de base están tomándose en serio el proceso y consolidando, en las asambleas, una candidatura digna capaz de ser una alternativa de gobierno. Probablemente sean los que menos ilusiones se hagan, pero son los que están tirando del carro.

 

 

Martes 17 de Febrero de 2015 12:12

EL TRANVIA

por Juan Pedro Escanilla

Hace unos días, una de mis hermanas me dio una foto, que había encontrado en un cajón, en la que aparecía yo, adolescente, tocando la batería. La peculiaridad del asunto es que yo no recuerdo haber tocado nunca la batería, ni siquiera haber posado mimando el gesto. Sin embargo, ahí estaba la foto, bien conservada y autentificada con la letra manuscrita de mi madre: “Juan Pedro y el gordo de Antolín tocando la batería”.
 
Parece que la imagen que nos hacemos de nosotros mismos, el “yo” que nos vamos construyendo, se forma, no con la vida tal y como ha sucedido, sino con lo que recordamos de ella, bien porque somos incapaces de tenerlo todo en la cabeza, bien porque filtramos, tan interesada cómo inconscientemente, los recuerdos, intentando librarnos de la realidad. De forma que lo olvidado no existe … hasta que reaparece.
 
Uno puede pensar que es un gran líder político, que sus triunfos sucesivos y su capacidad de gestión hacen de él un personaje de futuro, imprescindible, dispuesto a arreglar España empezando por Madrid. Hasta que alguien pone encima de la mesa la olvidada factura del tranvía y el pasado viene a trastocar unos planes basados en la idea que se tenía de un mismo.
 
En el libro “The reincarnation of Peter Proud” (Max Erlich, 1973, adaptada al cine en 1975), el protagonista va recordando escenas de una vida anterior que no acierta a comprender hasta el último momento en el que se produce un drama al que sucumbe.

Cómo él, Tomás Gómez ha ido ignorando o malinterpretando las señales del pasado pensando quizás que el problema se reducía a un problema de corrupción. Así la cosa, todo es simple: Si él no es culpable de nada deshonesto, cosa que tiendo a creer, no tiene nada que temer y si lo es, puede esperar, en circo actual del “y tú más”, que practican todos los partidos, hasta los emergentes, acogerse a la benevolencia de la tan manida “presunción de inocencia”.
 
Grave error. Porque el asunto del tranvía de Parla no es un problema de corrupción (o no sólo). Es, sobre todo, un problema de malísima gestión y ahí es donde duele. En los tiempos que corren, el tranvía de Parla es el paradigma mismo del despilfarro inútil de la época en la que “vivíamos por encima de nuetras posibilidades” ¿Quién querría entregarle la gestión del presupuesto de Madrid, en un momento en que cada céntimo cuenta, a alguien que pagó su juguete tres veces más de lo que valía? A pesar de las apariencias, políticos honestos se encuentran por montones. Que además sepan gestionar bien, ya son muchos menos. Y Tomás Gómez no es uno de ellos.
 
Su segundo error ha sido perder la flema: podía haber guardado sus oportunidades para el futuro con una retirada digna, cómo la de Rubalcaba o la de Carme Chacón, entre otras muchas, pero ha preferido despreciar a su propio partido organizando una resistencia épica de opereta decimonónica, incluyendo la asonada de medio centenar de seguidores ante Ferraz. Sin olvidar, por supuesto, la teoría conspiratoria que incluye hasta al periódico “el país”.
 
Claro que ser paranoico no impide que a uno le persigan, pero en política el problema no estriba en no tener enemigos, eso es algo casi inevitable, el problema se reduce a evitar darles la cuerda para que te cuelguen.

Sábado 14 de Febrero de 2015 19:26

Canción en Castellano 2:

por FPP

Para escuchar y descargar las canciones puede pulsar AQUÍ

Nueva canción en Castellano:

 

 

Jueves 12 de Febrero de 2015 10:22

CUERDAS Y CINTA AISLANTE

por Juan Pedro Escanilla

Es inminente, si no se ha producido ya, el estreno de la película “Fifty shades of grey”, basada en la novela homónima (2011) de E. L. James (Erika Leonard) a quien se atribuye la creación del llamado “porno para mamás”. Es una expresión que me parece exagerada. No leí la novela, aunque la empecé, porque a la tercera página decidí que lo light no es lo mío y que en realidad no era más que una novela cursi, de las que antes se llamaban románticas, adornada con un poco de picante. Así que dejémoslo en que la Señora Leonard ha encontrado su propio momio aggiornando el género, algo que falta hacía porque, ahora que no hay una sola película sin escena de sexo ni serie televisiva en la que los protagonistas no encadenen palabrota tras palabrota, a nadie le entusiasman las frases ñoñas.
Siempre me interesé por los relatos subidos de tono. Clandestinamente al principio claro, porque a aquellas edades y con aquel ambiente, en el que una mirada de reojo al escaparate de una corsetería te costaba una buena colleja, los colegas del cole nos limitábamos a buscar en el diccionario las palabras más gruesas que conocíamos y a sorprendernos con sus asépticas, precisas y absolutamente inútiles, definiciones.
A escondidas también o casi, me atreví con novelas de las que en casa se comentaba que “eran muy fuertes”, cómo “la tía Tula” (1921) de Unamuno, con las consiguientes decepciones no tanto por la prosa y el estilo, que no estaba en edad de apreciar, sino porque el contenido no era el que yo me esperaba. Recuerdo que incluso me tragué un ladrillo de Ibsen (1828-1906) en el que lo más fuerte que se decía, eso si, varias veces, es que uno de los protagonistas había tenido de joven una vida muy disoluta. Supongo que en las heladas noches invernales de Oslo, las ideas evocadas por esta frase debían ser muy reconfortantes pero, desde entonces, odio a los puritanos.
Por suerte, en mi entusiasmo investigador, acabé dando en casa con una colección de comedias de Aristófanes (444-385 a.c.) que mi abuelo guardaba de épocas mejores en su despacho y que, por arte de magia o la protección de la diosa Afrodita, se habían salvado de las diversas censuras del momento incluida la de mi abuela. Las realistas descripciones que entremezcla Aristófanes en sus historias burlescas son auténticas joyas. Un puntazo el griego (sin segundas).
Volviendo a lo nuestro. Parece que con motivo del estreno de “Fifty…” una cadena inglesa de tiendas de bricolaje ha previsto un incremento notable de la demanda de cuerdas y cinta aislante y no solo ha aumentado su stocks de estos productos sino que además, no sé si considerarlo una mejora extra convenio, ha repartido entre sus empleados ejemplares del libro para que puedan aconsejar a la clientela.
¿Efecto de marketing? ¿Deseo de atraer y fidelizar a una parroquia que raramente distingue un tornillo de un clavo? ¿O simplemente agradecimiento del gerente cuya mujer ha leído el libro? En todo caso es impresionante la forma en que la vida real y la imaginaria desbordan una sobre otra y se entrecruzan a través de ese espejo de Alicia que es la literatura.
En todo caso, e insisto en que no terminé la novela, me cuesta imaginar el papel de la cinta “aislante” en una relación en la que lo que todo el mundo quiere es acabar con la solución de continuidad entre moléculas propias y extrañas pero, en fin, hay variedades para todos los gustos.
Algo más claro tengo lo de la cuerda, para la que puedo imaginar múltiples usos incluido el que Vargas Llosa atribuye a los monjes tibetanos en una de sus novelas, ¿El elogio de la madrastra? (1988). Sin embargo, debo advertir a los que quieran utilizar las cuerdas para aquello a lo que están genuinamente destinadas, atar o ser atado, que les conviene, a modo de precaución y para actuar con conocimiento de causa, la lectura del libro de Stephen King, “Gerald’s Game” (1992). Si, a pesar de todo, se deciden a ir a comprarlas, no traten de explicarle a ese vendedor que disimula una sonrisa que tienen que arreglar el tendedero.
El también ha leído el libro.

 

Jueves 05 de Febrero de 2015 11:30

EUROPA II : LA TROIKA

por Juan Pedro Escanilla

Es difícil sorprenderse de que la primera reacción de Syriza tras la toma del poder en Grecia haya sido la de declarar que no quiere volver a ver a la Troika: Cuándo se escriba la crónica negra de esta interminable crisis más de un capítulo habrá que dedicarlo a esa banda de funcionarios clónicos, disfrazados del cobrador del frac con gomina, armados con tabletas de 800 euros y teléfonos a los que sólo les falta un master para ser más listo que ellos, amamantados en inglés con la idea de que si alguien es pobre es porque "algo habrá hecho", que se dedican a aterrorizar a los despreciables PIGS blandiendo su ideología del horror al déficit presupuestario y la sacralización de la deuda.

Si este ejército de ocupación llevara armas de fuego estaríamos protegidos de sus desmanes por la Convención de Ginebra pero, desgraciadamente, sólo disparan palabras, órdenes y amenazas. Convencidos de que su inclemencia será el mérito más valorado en sus futuras carreras, por donde animan ordenan y pasan si quieren pasar, que escribía Garcia Lorca. Van, implacablemente, cuadrando las cuentas y al hacerlo cierran escuelas, dejan sin autobuses a zonas rurales y sin médicos a enfermos, provocan precariedad, paro, desahucios. Y, sobre todo, dejan a toda una economía sin la capacidad de consumo e inversión necesaria para cebar la bomba y relanzarse.

Dicen los economistas de izquierda, en un intento por hacer recapacitar a los poderosos, que la austeridad ha fracasado porque ha generado pobreza y desigualdad. ¡Que ingenuidad! ¡Cómo si hubiera sido otro el objetivo! El mundo en el que iluminados como Jacques Delors construían una Comisión Europea cuyo proyecto era la convergencia entre sus diversos miembros se ha acabado. Y se ha acabado porque el fin del bloque comunista, del que todavía nos regocijamos en aniversarios puntuales, dejó al capitalismo, que hasta entonces había tenido que contemporizar con la socialdemocracia y consentir a regañadientes que un estado del bienestar se desarrollara en los países periféricos, las manos libres para destrozar todo lo que se había construido.

El sueño de una Europa, libre, cohesionada, convergente y armónica no es del gusto de todos. Y así, a golpes de tratados ultra liberales, de "soberanía de los mercados", de deslocalizaciones y de una carrera hacia la competitividad en detrimento del empleo, se está deshaciendo sistemáticamente todo lo construido en décadas de solidaridad intra - europea a base de fondos estructurales y políticas comunes. No es algo casual, ni forzado por la situación, que, con la aquiescencia beata de los mayores perjudicados por ello, se reduzca el presupuesto de las instituciones europeas. Es algo querido para que, al cabo de los años mil, las aguas vayan por donde debían ir y los del sur (no sus ricos, claro) volvamos al lugar que nos correspondía antes del utópico sueño de vivir por encima de nuestras posibilidades.

No las tengo todas conmigo con los de Syriza. Aparte del apoyo conservador, o la ausencia de mujeres en su gobierno, que son cosas graves pero que pueden ser circunstanciales, los rescoldos marxistas de mi formación universitaria me provocan siempre una cierta desconfianza ante los movimientos basados en el simple descontento sin una reflexión profunda sobre la situación en sí: El pataleo sin ideología puede tener malas consecuencias. Pero benditos sean si logran mantener la Troika fuera de las fronteras de Grecia.

Porque eso significa que, tarde o temprano, también los pondremos fuera de las nuestras.

 

El jueves día 29 de enero se celebró una sesión de la Academia en la que el académico D Francisco Ramos Fernández Torrecilla disertó sobre ¿Cómo reformar la Constitución y no morir en el intento? A lo largo de su exposición, Francisco Ramos pasó revista a los principales puntos necesitados de reforma, deteniéndose especialmente en los relacionados con el los partidos políticos y el sistema electoral así como  con el Titulo VIII y  la administración de Justicia. El conferenciante desgranó las dificultades de consenso en la génesis de la Constitución de 1978, en cuya ponencia constitucional del Senado participó, y se mostró partidario de que las principales fuerzas políticas realicen un esfuerzo para consensuar las reformas necesarias. En las páginas de administracióndigital.es puede consultarse la transcripción exacta de la conferencia.

El académico Felix Muriel realizó la contestación de la lección magistral en un exposición titulada ¿Es posible reformar la Constitución? En la que iniciando su estudio por los constituyentes norteamericanos y sus debates (Jefferson y Hamilton), se extendió en consideraciones sobre la dificultad de reformar las Constituciones españoles y la facilidad en que la historia del siglo XIX habían sido sustituidas en lugar de reformadas. De forma crítica puntualizó también aspectos de necesaria reforma y de inevitable acuerdo, dada la previsible división política española, a pesar de las actuales encuestas que parecen anunciar cambios de relevancia.

A continuación tuvo lugar una Asamblea de la Academia, en la que participaron más de setenta académicos .Se admitieron como nuevos miembros  a D. Fernando Sánchez Beato, D. Carlos Ortiz y Dª Maria de los Desamparados Navarro, cuyas candidaturas fueron votadas de forma positiva por los asistentes, tras su presentación por las académicas Dª Marta Cimas y Dª Soledad Sanz. Se  procedió en el mismo acto al cobro de las cuotas por parte del Tesorero.

Sin más asuntos que tratar tuvo lugar una cena en la que participaron más de treinta académicos y académicas.

 

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