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FIGURA 23.1

Las piezas que vamos a analizar, pertenecen todas al reinado de Domiciano, cuatro de ellas se acuñaron durante su periodo como  emperador a partir  de la muerte de  su hermano Tito, mientras que la otra, que corresponde a la FIGURA 23.3 fue acuñada durante el reinado de Vespasiano en el que ambos hermanos realizaron funciones de dirección en el Imperio con el título que solía asignarse a los que estaban llamados a suceder al emperador, el de Cesares.
Estos Sestercios, aún correspondiendo a ejemplares muy medianos, ya presentan un grado de conservación superior a los mostrados en el capitulo anterior, siendo la carencia o defectos en la pátina, el factor que mas contribuye a rebajar su precio de mercado. Siendo de rareza equivalente los Sestercios de Domiciano a la de los de Vespasiano, sin que exista para ello razón aparente, la realidad es que frecuentemente es tan mas deteriorados que los de Vespasiano y no solo por el desgaste, sino por presentar mayores corrosiones y signos de haber sido limpiados o manipulados.
Domiciano había  nacido en Roma en 51 D.C. siendo hijo de Vespasiano y Flavia Domitila. Cuando Vespasiano fue aclamado por su ejército como emperador tras la muerte de Galba, Domiciano se encontraba en Roma que en ese momento estaba bajo la autoridad de Vitelio que tras la deposición de Oton había sido así mismo proclamado emperador por las legiones de Germania. Esto supuso un peligro cierto para la vida de Domiciano ya que la guardia de Vitelio trató de prenderle para ejecutarle o utilizarle como rehén. Ello le llevó a ocultarse en el templo de Isis junto con su tío Flavio Sabino. Este fue muerto por los soldados de Vitelio, pero Domiciano disfrazado de sacerdote pudo escapar.

                          

FIGURA 23.2


Tras la defección de las tropas de Vitelio, como consecuencia del avance de las legiones fieles a Vespasiano sobre Roma, la guardia pretoriana aclamó a Domiciano como Cesar en un momento en el que su padre se encontraba aún lejos de Roma y su hermano mayor Tito estaba en Palestina al frente de ejército encargado de reprimir la sublevación del pueblo judío.
Esta circunstancia ya le llevó a comenzar a destapar su carácter violente y autoritario. Sin esperar al regreso de su padre, tomó mediadas represivas sobre los senadores que habían apoyado a Vitelio, y así mismo medidas de fuerza dirigidas a asegurar el orden público, no todas la cuales fueron comprendidas por Vespasiano en el momento de asumir las funciones de emperador. Esto ocasionó que durante el reinado de su padre siempre fuera reservado para el ejercicio de funciones de inferior rango que las que él se creía capacitado para asumir.
Esta situación no varió en los dos años del reinado de Tito que aunque mantuvo siempre una buena relación con su hermano, siempre se pensó en Roma que su confianza en él no era del todo plena. Tras la muerte de Tito en 81 D.C., el Senado y la guardia pretoriana reconocieron inmediatamente a Domiciano como emperador. Esto supuso un paso muy significativo hacia  una transmisión hereditaria del Imperio, ya que aunque anteriormente ya se había verificado esa transmisión de padre a hijo fuera vía adopción, como en los caos de Tibério respecto a Augusto y de Nerón respecto a Claudio ó vía natural como Tito respecto a Vespasiano, en todos estos casos, ya la persona llamada a la sucesión estaba, de hecho, asociada al ejercicio de las funciones imperiales de su antecesor, lo que no era precisamente el caso de Domiciano.
Tan pronto asumió el poder, Domiciano mostró en seguida las características de su carácter avaro, desconfiado y autoritario, cualidades que probablemente se habían incrementado durante los 12 años en que no tuvo la oportunidad de ejercer directamente el poder. No obstante, la realidad es que Domiciano en sus 15 años de reinado, ejerció su mando con mano de hierro y fue un factor de gran importancia en la consolidación del Imperio, después de la época convulsa que siguió a la muerte de Nerón en la que hasta cuatro emperadores llegaron a disputarse casi simultáneamente el trono.

                           

FIGURA 23.3


Factores decisivos de esta consolidación fueron las campañas militares que se llevaron a cabo durante su reinado. La primera de ellas fue la terminación de la pacificación de la parte de Britania dominada por Roma en la que como ya hemos indicado, Agrícola desempeño papel decisivo. Tras ello, se consiguió la estabilización de las fronteras del alto y bajo Rhin, campañas desarrolladas en los años 83 y 89 D.C. en las que intervino personalmente el emperador, así como las incursiones sobre Dacia en 86 D.C., aunque la dominación de este territorio, no llegaría hasta los tiempos de Trajano. Factor no desdeñable en el respaldo que en todo momento le dio el ejercito fue el aumento de 10 a 13,5 sestercios en la paga a los soldados de la legiones, paga que había permanecido inalterada desde los tiempos en que Julio Cesar la había doblado pasando de 5 a 10 sestercios.
Igual que en el caso de emperadores anteriores y, quizá, con mas razón que ellos, Domiciano asumió el título de Germánico que aparece como GERM en sus monedas, a partir de las victorias conseguidas en la primera campaña en Germania en 83 D.C.. También a partir de su XI consulado asumió el título de Censor perpetuo, lo que a la manera de sus antecesores, Tito y Vespasiano, le permitió ejercer un control total del Senado a través de nombramientos y ceses de senadores elegidos a su arbitrio, aunque dentro de la nobleza tanto romana como provincial.
La opinión de los historiadores coetáneos a Domiciano no fue tan unánime como en el caso de Nerón. Así, Silio Itálico, autor de una muy popular historia de la II Guerra Púnica, Marcial en sus Epigramas e incluso Quintiliano alabaron las actuaciones del emperador, resaltando su sentido de la autoridad y la sensación del orden y seguridad que se mantuvo en el Imperio a lo largo de su reinado, mientras que Suetonio y sobre todo Tácito, molesto con el desagradecimiento que había notado hacia su yerno Agrícula, le criticaron fuertemente destacando su codicia, crueldad y lo que hoy hubiéramos denominado como manía persecutoria.

                         

FIGURA 23.4


 El Sestercio de la FIGURA 23.1 representa el mismo tipo del de la Figura 22.4 de la entrada anterior, si bien en este caso, la cabeza del emperador está orientada hacia la derecha en vez de hacia la izquierda. La orientación hacia a la derecha es mucho mas común que hacia la izquierda, lo que no era el caso en la piezas acuñadas por Tito. El año de su consulado es el octavo (COS VIII) y en el reverso figura también  la inscripción DES, VIIII sin que podamos describir cual es su significación. La presencia de Minerva (Palas Atenea en la mitología griega) es característica de monedas de mucho tiraje dentro de las acuñadas por Domiciano (especialmente Denarios) ya que todos los testimonios coinciden en afirmar la alta devoción que tenía el emperador a está diosa, probablemente por simbolizar, junto con Marte la protección de Roma frente a sus enemigos, lo que se evidencia en el casco y jabalina que adorna la figura de Minerva. Muestra de esta devoción es el templo que el emperador mandó erigir en honor de la diosa en el Campo Marcio.
Este Sestercio, igual que el de la FIGURA 22.4, es algo mas raro que el tipo MINERVA normal ya que el año de acuñación corresponde al VIII de su consulado en lugar del VII. Esto significa que, por ejemplo, CAYON 1984 lo valore en 1.000 FS y CAYON 1985 en 65.000 P en lugar de valorarlo prácticamente a la mitad en el caso de que hubiera sido acuñado en el año del séptimo consulado de Domiciano (COS VII). El aspecto de la moneda es poco agradable como consecuencia de las fuertes corrosiones que acumula especialmente en su reverso, que contrapesa el mayor detalle de la figura de Minerva y de la corona del emperador, que el que aparece en la figura anterior. En tal caso su conservación sería equivalente, VG, a la que correspondería un valor de 175€ que quedarían reducidos a 125€ al tenerse en cuenta la corrosión y falta de pátina del reverso.
Por el contrario, el Sestercio de la FIGURA 23.2 corresponde al mismo tipo (IOVI VICTORI) que el de la FIGURA 22.5 aunque puede observarse que se encuentra en mejor conservación. En efecto, aunque los detalles de la figura de Júpiter no se diferencian prácticamente en nada, sin embargo en este caso todas las leyendas son completamente legibles y en el rostro del emperador podemos distinguir con claridad sus rasgos faciales, como pómulo, cejas, nariz y labios, así como los detalles del pelo y prácticamente la mitad de las hojas de la corona. No obstante, debemos reconocer que los detalles no son suficientes para llegar VF, ya que el desgaste es claramente generalizado y si algún rasgo facial puede llegar a hacer pensar en un grado superior, este detalle es visible ciertamente por la ausencia de pátina, ya que caso de no haber sido removida, este detalle quedaría velado. Por tanto le asignaríamos un grado F, al que correspondería un valor de 350€, que la carencia de pátina en grandes zonas del reverso, reduciría su precio de mercado a 330€.
La pieza de la FIGURA 23.3 representa un ejemplo muy claro de una pieza que conserva mucho relieve y que resulta muy vistosa para el observador poco avezado, pero que sin embargo tiene un valor de mercado bastante menor de lo que puede aparentar. Además, esta pieza presenta dos variantes, una en el anverso y otro en el reverso que permitiría considerar que, como tal, no está catalogada en las obras de consulta de mas amplia utilización a las que estamos en algún momento haciendo referencia. Así, en el anverso, vemos que la pieza está fechada en el año del cuarto consulado de Domiciano (COS IIII) mientras que los subtipos catalogados con PAX en el reverso, corresponden a otros años de consulado como COS II y COS V. También en el reverso, vemos que las inscripción es PAX AUGUSTI, en lugar de lo que es normal, PAX AUGUST. No obstante debemos recordar aquí lo ya dicho en entradas anteriores, respecto a no valorar excesivamente el peso que puede tener una variante, en el precio, incluso aunque ésto pueda corresponder a subtipos que por el momento no figuren en la mayor parte de los catálogos. Lo que sí se debe valorar es que el Sestercio corresponda al periodo de Domiciano como Cesar y no al de emperador. Ello se manifiesta en que la pieza es notoriamente mas escasa, por ser indudable que se acuñaron mucho menos ejemplares con Domiciano como Cesar que como emperador, para prácticamente todos los tipos en los que se emitieron Sestercios con los dos títulos, como es éste el caso.
Esta es, también, una buena ocasión para apreciar la diferencia de estilo entre las primeras y las últimas emisiones de Domiciano. Aquí, la cabeza aparece redondeada con el cuello grueso pero bastante corto, en la misma manera que aparece en los casos de Tito y Vespasiano. El desgaste aquí no es generalizado, afectando solamente a las partes mas altas de la corona y del vestido de la figura de la Paz. Por tanto, el grado de conservación es claramente un VF al que correspondería un  valor de 700€. Sin embargo, como ya hemos indicado, la pieza carece totalmente de pátina por lo que su precio ya sería la mitad del que le correspondería con pátina intermedia y además se evidencia que la pieza ha sido limpiada (probablemente para resaltar su relieve con un procedimiento químico o electroquímico), lo que no solo ha removido la pátina, sino que ha dejado huella de pequeños poros que se adentran en la superficie de la moneda, como puede apreciarse con claridad en la fotografía. Por todo ello, su valor final de mercado no superaría los 250€.

                           

FIGURA 23.5


El Sestercio reproducido en la FIGURA 23.4 es uno de los numerosos tipos de Sestercios de Domiciano en los que aparece la figura del emperador combatiendo o recibiendo la rendición de sus enemigos, sean éstos lo combatidos en sus campañas en Germania, como en Dacia. En este caso, el reverso representa el emperador a caballo con lanza en la mano derecha y escudo en la izquierda cargando sobre un enemigo germano, portando igualmente, en actitud defensiva, lanza y escudo. Este reverso aunque COHEN  lo valora a 4 FF y RIC lo considera corriente, debemos considerarlo como raro aunque no muy raro, si atendemos al número de veces que aparece en subastas, en relación con otros Sestercios de Domiciano. Por tanto, en principio, duplicaríamos el valor que obtengamos considerando el resto de características a tener en cuenta. CAYON considera esta circunstancia, valorando este Sestercio en CAYON 1984 en 800 FS y en CAYON 1985 en 65.000 P, aproximadamente el doble de un Sestercio común de Domiciano. También, en este mismo sentido, SEAR 2000 valora este Sestercio en 225 L en F, frente  a 110 L en F, del Sestercio IOVI VICTORI.
En cuanto a conservación, si atendemos al anverso tendríamos una pieza con desgaste generalizado pero en la que se puede apreciar con claridad todas las leyendas, además de la mayor parte del pelo, corona y rasgos faciales del emperador, por lo que se trataría de un F que relegaríamos a F-, ya que el reverso (con independencia de las raspaduras) no superaría un VG ya que aunque se distinguen los contornos de la figura del emperador, sus armas, el caballo y la figura del enemigo, dentro de cada uno de sus límites, no se puede vislumbrar detalle alguno. A esta conservación, le correspondería un valor de 300€, que,  en principio, elevaríamos al doble, 600€, al entrar en consideración la rareza del reverso.
Por otra parte, la pátina del reverso podría ser calificada de intermedia lo que no disminuiría el valor de la pieza. Sin embargo, las raspaduras realizadas con instrumento cortante, presentes en el reverso, sin duda para tratar de resaltar la figura, son de tal calibre y denotan tal manipulación, que el valor total de mercado habría de reducirse a algo menos de la tercera parte, quedando en 175€.
A diferencia de lo anterior, el Sestercio que aparece en la FIGURA 23.5, pese a su apariencia tiene una dosis muchísimo menor de manipulación. Corresponde al tipo PAX AGUST, con la figura de la Paz en el reverso, con rama de olivo y cornucopia, similar al empleado en acuñaciones de Vespasiano y Tito. La pieza, por el detalle en la cabeza del emperador, el pelo y la corona, así como en los pliegues del vestido de la figura de la Paz llegaría a VF, pero el no poder apreciar partes substanciales de la leyenda, tanto del anverso como del reverso, no permitiría asignar mas de F, a lo que correspondería un precio de 350€. La buena pátina verde que conserva la moneda permitiría aumentar el valor de la pieza, quizá hasta un 50%, pero la influencia de las corrosiones, aunque sean de origen natural, es suficientemente importante como para quedarnos con un valor de mercado de 250€.

23.THE FLAVIAN AND THE CONSOLIDATION OF THE EMPIRE

All of the pieces that we are going to analyze belong to the reign of Domitianus, four of them were minted during his time as emperor after the death of his brother Titus, while the other one, which corresponds to Figure 23.3 was minted during the reign of Vespasian when both brothers held leadership roles in the Empire with the title that was used to design those who were called to succeed the emperor, Caesar.
These sesterces, even corresponding to very middle copies, show a superior degree of conservation than those shown in the previous chapter, considering the lack or defects in the patina, the factor that contributes most to reduce its market price. Being of equal rarity the sesterces of Domitianus to those of Vespasian, without an apparent reason, the reality is that they are often more damaged than the Vespasian ones and not just from the wear, but because a higher corrosion and signs of having been cleaned or handled.
Domitianus was born in Rome in 51 A.C. and he was the son of Vespasian and Flavia Domitilla. When Vespasian was hail as emperor by his army after the death of Galba, Domitianus, who was in Rome at that time, was under the authority of Vitellius, who after the deposition of Otho, was likewise declared emperor by the legions of Germania. This was a clear danger for the life of Domitianus because the guard of Vitellius tried to arrest him for killing him or use him as a hostage. This led him to hide in the temple of Isis with his uncle Flavius Sabinus. The last one was killed by the soldiers of Vitellius, but Domitian disguised as a priest he could escape.
After the defection of the troops of Vitellius, as a consequence of the advance of the legions loyal to Vespasian in Rome, the Praetorian Guard hailed Domitianus as Caesar in a time when his father was still far from Rome and his elder brother Titus was in Palestine at the head of the army in charge of suppressing the revolt of the Jewish people.
This circumstance led him to begin to uncover its violent and authoritarian character. Without waiting for the return of his father, he took measures of repression the senators who had supported Vitellius, and also forceful measures aimed to ensuring public order, not all of them were understood by Vespasian at the moment of assuming his functions as emperor. This fact made that during the reign of his father it was always reserved to him the exercise of functions of a lower rank than he believed he was able to assume.
This situation continued in the two-year reign of Titus, who though always maintained a good relationship with his brother, it was always thought in Rome that his confidence in him was not quite full. After the death of Titus in 81 A.C., the Senate and the Praetorian Guard immediately recognized Domitianus as emperor. This was a significant step toward inheriting the empire, because although it was warranted before that this transmission from father to son could be via adoption, as in the cases of Tiberius related to Augustus and of Nero related to Claudius or via natural as Titus related to Vespasian, in all these cases, the person called to the succession was, in fact, associated with the exercise of imperial functions of its predecessor, which was not exactly the case of Domitianus.
As soon as he took power, Domitianus showed rapidly his characteristics of his greedy nature, suspicious, authoritarian character, qualities that were likely to have increased during the 12 years that he had no opportunity to exercise directly this power. However, the reality is that Domitianus in his 15 year reigning, he exercised his power with firm hand it was the major factor in the consolidation of the Empire, after the turbulent period that followed the death of Nero when four emperors came to be competing almost simultaneously for the throne.
Decisive factors in this consolidation were the military campaigns that took place during his reign. The first one was the completion of the pacification of the part of Roman Britain dominated by Rome in which as we have already indicated, Agricola played a decisive role. After that, it was possible to stabilize the borders of upper and lower Rhine, campaigns conducted in the years 83 and 89 A.C., in which there was the emperor's personal intervention as in the raid in Dacia in 86 A.C, although the dominance of this territory did not arrive until the time of Trajan. Non-negligible factor in the support that he always gave to the army was increment from 10 to 13.5 sesterces in the payment of the soldiers of the legions, payment that had remained unchanged since the days when Julius Caesar had doubled from 5 to 10 sesterces.
As in the case of previous emperors and, perhaps, with more reason than them, Domitianus assumed the title of Germanicus that appears as GERM on his coins, after the victories obtained in the first campaign in Germania in 83 A.C. Also since his eleventh consulate, he took the title of perpetual Censor, which, like his predecessors, Titus and Vespasian, allowed him to exercise a total control of the Senate through appointments and removals of senators elected at his discretion, but within the nobility both Roman and provincial.
The view of the contemporary of Domitianus historians was not as unanimous as in the case of Nero. Thus Silius Italicus, author of a popular history of the Second Punic War, Martial in his epigrams and even Quintilian praised the actions of the emperor, highlighting his sense of authority and a sense of order and security which was maintained in the Empire throughout his reign, while Suetonius and over all Tacitus, angry because the ingratitude he had noted to his father in law Agricola, criticized strongly him highlighting his greed, cruelty and what today we call persecution mania.
The sesterce of Figure 23.1 represents the same type as in Figure 22.4 of the previous post, although in this case, the emperor's head is looking right instead of left. The right orientation is much more common than the left, what was not the case in the pieces minted by Titus. The year of its consulate is the eighth (COS VIII) and in the back there is also the inscription DES VIIII without being able to describe its meaning. The presence of Minerva (Pallas Athena in Greek mythology) is characteristic of long circulation coins minted by Domitianus (especially denarius) as all the testimonies agree in affirming the high devotion the emperor had for this goddess, probably because she symbolize, along with Mars, the protection of Rome against its enemies, as evidenced in the helmet and the spear that graces the figure of Minerva. A sign of this devotion is the temple which the emperor ordered to build in honour of the goddess in the Campus Martius.
This sesterce, like the one in Figure 22.4, is a little rarer than the normal type of MINERVA, given that the year of issue is the eighth of its consulate in place of the VII. This means that, for example, in Cayon 1984 it is valued at 1,000FS and in Cayon 1985 at 65,000P instead of practically the half of this value if it had been coined in the year of the seventh consulate of Domitianus (COS VII). The appearance of the coin is unpleasant because of the heavy corrosion that accumulates particularly in his back, which counterbalances the greater detail of the figure of Minerva and of the emperor's crown, compared with the previous figure. In this case its conservation would be equivalent, VG, which would correspond to a value of 175€ which would be reduced to 125€ taking into account the corrosion and the lack of patina on the back.
By contrast, the sesterce in Figure 23.2 corresponds to the same type (IOVI VICTORI) of that of Figure 22.5, although it shows that its conservation is better. Indeed, although the details of the figure of Jupiter almost cannot being identified, in this case all the legends are completely legible and in the face of the emperor we can clearly distinguish his facial features like cheekbones, eyebrows, nose and lips, as well as the details of his hair and nearly half of the leaves of the crown. However, we have to recognize that the details are not enough for a VF, since the wear is clearly widespread and if any facial feature can suggest a higher level, this detail is certainly visible in the absence of patina, because if it had not been removed, this detail would be hidden. Therefore, we assigned a degree F, which correspond to a value of 350€, that the lack of patina on large areas of the back would reduce its market price at 330€.
The piece of Figure 23.3 represents a clear example of a piece that keeps much of the relief and that is very showy for some skilled observer, but nevertheless it has a market value far less than it may appear. In addition, this piece has two variants, one in front and another on the back that would be considered, as such, is not listed in the reference works of most extensive use to which we are referring to. Thus, in the front, we see that the piece is dated in the year of the fourth consulate of Domitianus (COS IIII), while the subtypes identified with PAX on the back correspond to other years of consulate as COS II and COS V. Also, in the back, we see that the inscription is PAX AUGUSTI, rather than what is normal, PAX AUGUST. However, we must remember what it has been said in previous posts, related to not appreciating excessively the weight on the price that a variant can have, even though this may correspond to subtypes that till now are not listed in most catalogues. What must be appreciated is that the sesterce corresponds to the period of Domitianus as Caesar and not as emperor. This is reflected in the piece is well scarcer, being certainly that there were much less copies minted with Domitianus as Caesar than as emperor, for almost all types in sesterces which were issued with the two titles, as in this case .
This is also a good opportunity to appreciate the difference in style between the first and last issues of Domitianus. Here, the head is rounded with a thick neck, but rather short, in the same way as it appears in the case of Titus and Vespasian. The wear here is not widespread, affecting only the higher parts of the crown and the dress of the figure of the Peace. Therefore, the degree of conservation is clearly a VF which corresponds to a value of 700€. However, as already mentioned, the piece is totally lacking in patina, so its price would be half of that which would correspond with intermediate patina and it is also evident that the piece has been cleaned up (probably to emphasize his relief with a chemical or electrochemical procedure), which has not only removed the patina, but it has also left traces of pores that penetrate the surface of the coin, as it can be clearly seen in the photograph. Therefore, the final market value would not exceed 250€.
The sesterces reproduced in Figure 23.4 is one of the many types of Domitian sesterces in which the figure of the emperor appears fighting or accepting the surrender of his enemies, whether the ones he fought against in the campaigns in Germania, or in Dacia. In this case, the back depicts the emperor by horse with a spear in his right hand and a shield on the left, fighting against a Germany enemy, also bearing, in a defensive attitude, a spear and a shield. This back although it is valued by Cohen at 4FF and RIC considered it common, we have to consider it unusual but not very rare, if we consider the number of times it appears at auctions, in relation with other sesterces of Domitianus. Therefore, in principle, we would double the value we get considering the other features we have to consider. Cayon considers this circumstance, assessing this sesterce in Cayon 1984 at 800FS and in Cayon 1985 at 65,000P, about the double of common sesterces of Domitianus. Also, in this sense, in Sear 2000 this sesterce is valued at 225L in F, compared to the 110L in F of the OIVI VICTORI sesterce.
In terms of conservation, if we look at the front we would have a piece with general wear, but in which it can be clearly seen all the legends, as well as the most part of the hair, crown and facial features of the emperor, so it would be a F, which we would relegate to an F-, because the back (apart from the shavings) would not exceed a VG, because although the contours of the emperor are distinguished, his weapons, the horse and the figure of the enemy, within each of its limits, you cannot discern any detail. In this conservation, there could be a value of 300€, which, in principle, we would raise till the double, 600€, taking into consideration the rarity of the back.
Moreover, the patina on the back could be classified as intermediate which does not diminish the value of the piece. However, the shavings made with a cutting instrument, found in the back, probably to try to highlight the figure, are of such a size and denote such manipulation, the total market value would be reduced to just under the third part, resting at 175€.
Unlike the above, the sesterce shown in Figure 23.5, although its appearance it has a much lower dose of manipulation. It corresponds to the type PAX AGUST, with the figure of the Peace on the back, with an olive branch and a cornucopia, similar to that used in the coinage of Vespasian and Titus. The piece, because the detail in the emperor's head, hair and crown, as well as the folds of the dress of the figure of the Peace would come to VF, but the failure of not appreciating substantial parts of the legend, both in the front and in the back, it would not be classified more than in F, which would correspond to a price of 350€. The good green patina that keeps the coin would increase the value of the piece, perhaps to 50%, but the influence of corrosion, although natural, is important enough to stay with a market value of 250€.

 

27/02/2011

Trompetistas actuales (herederos de los grandes) 

 

 Trompeta

La trompeta, junto con su derivado el fiscorno o fliscorno (flugelhorn), es uno de los instrumentos básicos en el jazz. Ya comenté, en un artículo anterior sobre el estilo dixieland, que los tres instrumentos de viento-metal más utilizados en las primeras bandas de jazz eran la trompeta, el clarinete y el trombón. La historia del jazz está llena de grandes trompetistas. El gran Louis Armstrong (sin el que el jazz no sería lo mismo), Dizzy Gillespie (uno de los introductores del bebop), Freddie Hubbard (que hizo sus incursiones en el jazz fusión y en el free jazz), Chet Baker (máximo representante del estilo cool, más melódico y con influencias de música clásica) y Miles Davis (uno de los músicos de jazz más prolíficos) son ejemplo de ellos. Pero quizá el que más influencia haya tenido en los trompetistas actuales ha sido este último, que fue un verdadero innovador en el uso de este instrumento. El jazz moderno debe mucho a Miles Davis y es raro que alguno de los trompetistas de hoy no reconozca su influencia.

 

Pero como se trata de hablar de la situación actual del jazz, me centraré en nombrar  y dar algunos datos de varios de los trompetistas actuales de mayor renombre, no sólo del país donde nació el jazz, sino de otras zonas geográficas, con la certeza de que cualquier lector(a) añadiría (no creo que quitara ninguno) otros de su preferencia. Como diría insistentemente quien fue presidente del concurso de Miss España durante varios años, “no están todos los que son, pero sí son todos los que están”.

 

Los de New Orleans

 

No va a ser fácil quitarle el primer puesto a New Orleans en esto del jazz, aunque New York y Chicago le andan cerca. He aquí tres trompetistas nacidos en esa ciudad.

 

Wynton Marsalis. Hijo de un pianista de jazz, se crió en un ambiente musical y comenzó a tocar la trompeta a los seis años. Su hermano Branford es uno de los mejores saxofonistas del momento. El mismo Wynton reconoce la influencia que, sobre su modo de interpretar, ha tenido Miles Davis. Wynton Marsalis rompió con el estilo imperante en los años 80 más cercano al jazz fusión y free jazz, para volver a tocar un jazz más tradicional. Actualmente es el director musical de la Lincoln Center Jazz Orchestra, una de las big band de mayor prestigio. Ha actuado en los festivales más importantes, entre ellos el de Vitoria-Gasteiz (ciudad en la que se le erigió una estatua), y ha grabado más de 20 discos. Por recomendar uno, Tune in Tomorrow, disco grabado en 1989 y sobre el que gran parte de la crítica coincide en que es el primero que le identifica con un sonido más propio.

 

Nicholas Payton. De nuevo un músico nacido en un entorno familiar musical y que empezó a una edad muy temprana, siendo aún niño. Discípulo de Wynton Marsalis, a los 18 años ya había tocado con las mejores orquestas de New Orleans. En 2008 tocó en el Festival de Jazz de Barcelona. Posiblemente Marsalis y él sean los dos trompetistas vivos de mayor reconocimiento internacional. Entre sus discos, destacar Into the Blue.

 

Chistian Scott. Músico joven, nacido en 1983, realizó una gira por España en 2010 que le llevó a tocar en Madrid, Valladolid y Terrassa. Ha participado en numerosas grabaciones con distintos músicos y ha grabado cuatro discos con su quinteto. El último de ellos Yesterday You Said Tomorrow.

 

Más de USA

 

Tom Harrell. Bueno, ya aparece un trompetista de raza blanca. Nacido en el Estado de Illinois, es uno de los compositores y arreglistas de mayor producción. Ha pasado por varios estilos de jazz y será uno de los músicos que inaugure el festival de jazz de Terrassa el 17 de marzo de 2011. Roman Nights es su último álbum.

 

Jon Hassell. Nació en Memphis. He aquí un músico verdaderamente innovador que ha experimentado con los sonidos de su trompeta y de otros instrumentos. Admirador de Miles Davis (escribió un artículo en la revista WIRE titulado “Miles and me”) ha tocado con músicos como Peter Gabriel, Bono y Bryan Eno. De su discografía destacar Maarifa Street y también sus dos álbumes Fourth World (I y II), que le consagraron como gran compositor y trompetista.

 

Jerry González. Nació en New York y lleva varios años residiendo en Madrid, donde se le puede ver tocar en los clubs más importantes. Le vi por última vez el 17 de febrero de 2011 en Sala Clamores, como siempre tocado con su sombrero. Es también un gran percusionista, en sus conciertos alterna la trompeta y el fiscorno con las congas. Llegó a tocar con Dizzy Gillespie y participó con su Fort Apache Band en la película Calle 54 de Fernando Trueba. Es uno de los máximos representantes del Latin Jazz y desde que fijó su residencia en España ha tocado también con guitarristas y cantaores flamencos, como Juan José Heredia “Niño Josele” y Diego “El Cigala”. Su último disco, “Avísale a mi contrario que aquí estoy yo”.

 

Europeos

 

Enrico Rava. Trompetista italiano del que ya escribí (lo podéis leer) en el artículo que inauguró este blog, Jazz actual. Rava es uno de mis trompetistas preferidos.

 

Erik Truffaz. Trompetista franco-suizo (nació en Suiza y ha pasado la mayor parte de su vida en Francia). Músico polifacético que ha recorrido diferentes estilos en sus 14 álbumes.

 

David Pastor. Es conocido que el levante español es tierra de buenos músicos. En Valencia nació David Pastor, uno de los mejores trompetistas españoles, y allí se formó como músico. Ha grabado dos discos (Introducing y Stringworks) y participado en muchos otros. Se le puede ver principalmente por los clubs de jazz de Cataluña y la costa levantina, además de en sus participaciones en el programa de televisión de Andreu Buenafuente.

 

Cuba

 

Arturo Sandoval. Nacido en Artemisa (Cuba), se le considera un genuino representante del Latin Jazz y de la música Afro-Cubana. Como Jerry González (los dos nacieron en 1949) también tocó con Dizzy Gillespie, de quien se considera discípulo.

 

Sudamérica

 

Juan Cruz de Urquiza. Músico argentino, de Buenos Aires, es uno de los trompetistas más conocidos de Sudamérica. En España tocó con el pianista Chano Domínguez en 2007 y con su quinteto en el Festival de Terrassa de 2003.

 

La cuota asiática

 

Tiger Okoshi. Nació en Japón en 1950 y a los 22 años se trasladó a Estados Unidos, donde actualmente es profesor en el Berklee College of Music de Boston.

 

La cuota femenina

 

Ingrid Jensen. Trompetista canadiense, nacida en Vancouver, es posiblemente la más conocida. Ha tocado con María Schneider Jazz Orchestra y participó en el Festival de Jazz de Barcelona en 2008.

 

No han existido ni existen muchas instrumentistas de jazz del sexo femenino, aunque sí grandes vocalistas. Mahalia Jackson, Ella Fitzgerald, Billie Holiday, Sarah Vaughan, Diana Krall, son algunas de ellas. Otra excepción puede ser la citada María Schneider. Tampoco conozco muchas aficionadas al jazz. Sin ánimo de generalizar (que nunca es bueno), creo que el jazz no es una música que guste mucho a las mujeres, al menos esa es mi percepción tras los muchos años que llevo aficionado al jazz. Siempre hay excepciones, como mi prima Montse que “descubrió” el jazz viendo la película “El Gran Gatsby” y sigue siendo una entusiasta de esta música. Y está el otro extremo, tengo una compañera de trabajo que dice que le gusta todo tipo de música, excepto el jazz. Quizá el hecho de que en los clubs de jazz sea ahora habitual ver un número similar de hombres y de mujeres indique que mi percepción es errónea.

 

No quiero terminar sin incluir entre los trompetistas españoles a mi admirado Pepe Núñez, que lleva tocando un buen número de años con Canal Street Jazz Band. Ya hablé de él y de la Canal en un artículo anterior.

 

Introducción

Cohesión social

Equivalencia posicional

Otros criterios

Próximo articulo

Introducción

En el artículo anterior describíamos algunas medidas típicas de las redes relacionadas con la conectividad global de la red y la posición de los actores. En el presente artículo introducimos procedimientos analíticos para identificar  subgrupos, con sus peculiaridades, dentro de la red social de una organización.

Disponemos de dos aproximaciones diferentes, aunque complementarias,  en la tarea de  aflorar  subgrupos dentro de una red. La primera aproximación, relacional o de cohesión social, se basa en  la cohesión de los subgrupos, resultado de las relaciones directas e indirectas entre los actores. En esta aproximación,  el criterio seguido para la asignación de los actores a  un subgrupo son las conexiones directas o indirectas existentes entre ellos. La segunda aproximación, equivalencia estructural o posicional,  la agrupación  de los actores no se realiza por la existencia de  relaciones entre ellos, incluso en algunos casos inexistentes, sino por la forma en que están conectados con otros actores. El principio subyacente es la similitud de los patrones de conexión de los diferentes actores, frente a la cohesión de sus conexiones de  la aproximación relacional.


Figura 1. Diferentes subgrupos en una red social

Cohesión social

Dentro de una red existen grupos de actores con más interacciones entre ellos que con el resto de los otros actores de la red. Es importante identificar estos grupos, examinando si existen atributos comunes u otros principios, que permitan dar razón de porque presentan mayor cohesión en sus relaciones entre ellos al compararlos con  los otros actores de la red. Esta no es una tarea obvia, a veces sutil,  donde encontramos gran diversidad de situaciones. En algunos casos los actores forman grupos abiertos y no tienen inconveniente en ser identificados como grupo, dándose  una mayor o menor conciencia como tal grupo. En otros casos, sin embargo la ocultación  es consustancial a su conducta (grupos terroristas, bandas de delincuentes, etc).

Comenzaremos por las definiciones  más exigentes de interacción para su consideración como subgrupos,  e ir relajando las condiciones para su agrupamiento.


Cliqués (camarillas): Son grupos especiales, completamente conectados, en los  que cada miembro debe tener relación directa con cada uno de los otros miembros. Es la estructura que está más fuertemente cohesionada. Se le considera la columna vertebral de la red. En la Figura 1 vemos que los nodos 1,2,3, y 4 están conectados entre si, formando un 4-Cliqué. Por otra parte los nodos (3,4,5), {7,9,10} y {7,8,10} forman  3-Cliqué. Los actores de una red pueden pertenecer a diferentes cliqués


Figura 2. Varios cliqués


k-plexos: Este tipo de subgrupos reduce la exigencia de los cliqués y considera la formación de un k-plexo cuando cada uno de los actores que  forman el subgrupo esta conectado  a todos los demás menos a k actores. Es decir en el caso de 1-plexo, el subgrupo muestra conexiones entre todos los actores excepto a si mismo. En ese caso estaríamos ante un cliqué. Si fuera un 2-plexo cada actor estaría conectado con todos los demás excepto a uno de ellos, y  así mismo. En la Figura 1, {7,8,9,10} forma un  2-plexo. Mediante los k-plexos podemos ir relajando la exigencia de formación de subgrupos e ir descubriendo agrupaciones con menor grado de cohesión


Circulo social: Subgrupo integrados por actores con distancias cortas de conexiones indirectas. No existen en general sensación de pertenencia, ni consciencia de grupo. Los límites del grupo son difusos, por lo que se trata de grupos emergentes y poco institucionalizados. Los cliqués sirven de base para facilitar la identificación de los círculos sociales. Tal como hemos visto anteriormente, los actores pueden pertenecer a diferentes cliqués, su solapamiento sirve de mecanismo para ir integrando los cliqués en unidades mayores en función del  porcentaje de solapamiento (arbitrario) que hayamos estimado conveniente.
En la figura 3 se han integrado los siguientes cliqués  (1,2,8,9), (5,6,7,8), (5,6,8,9), (1,7,8), (2,3,8), (3,4,5), (4,5,9).


Figura 3. Circulo social en el que se ha integrado diversos cliqués


K-núcleos. Un núcleo de grado k es un subgrupo donde sus actores se relacionan con al menos otros K actores dentro del subgrupo.
Facciones. Veíamos que en los subgrupos descritos en los párrafos anteriores los actores podían pertenecer simultáneamente a diferentes subgrupos (cliqués, plexos, etc) e igualmente existían actores que no pertenecían a ningún subgrupo. Otra aproximación a la formación de subgrupos consiste en organizar la red de tal manera que todos y cada uno de los actores pertenezcan a un único subgrupo. Es necesario para realizar la partición determinar a priori el numero de subgrupo en los que deseamos dividir la red. También será necesario alguna medida de la eficacia con la que se realiza la asignación y  conocida como función de coste. Una medida podría ser, por ejemplo, la densidad. En ese caso la partición debería hacer máxima la densidad en cada grupo.

 

Equivalencia posicional

Esta aproximación se fundamenta en la estimación  de la similitud o equivalencia de las relaciones de los actores  con otros actores dentro de la red social. El análisis de la equivalencia de las  posiciones  dentro de una red social tiene mucho que ver con el concepto sociológico de rol social. El rol de marido es indicativo de una similitud relacional de los maridos dentro de la red familiar, al igual que el rol de profesor es indicativo del parecido relacional de cada profesor con sus alumnos en un centro de formación. El nivel de equivalencia denota relaciones con intereses comunes con los actores similares (padres respecto a hijos) al igual que también potenciales conflictos de competencia; por ejemplo productores  agrícolas minoristas que suministran a un mayorista.

En función del nivel de exigencia y abstracción en el grado de similitud distinguiremos tres tipos  de equivalencia estructural, auto-mórfica y equivalencia regular.


Equivalencia estructural: Dos actores son estructuralmente equivalentes si tienen  las mismas relaciones con todos los otros actores. Dos actores son estructuralmente equivalentes, cuando están conectados de manera idéntica al resto de los miembros de la red y, por tanto, son sustituibles el uno por el otro.
Para agrupar los actores de una red social en función del grado de equivalencia estructural  se utiliza  el método “CONvergence of iterated CORelations”. CONCOR  esta basado en la convergencia de una iteración de correlaciones entre filas y columnas  de la matriz relacional cuyo resultado final es una matriz de solo +1 o -1. Lo que permite dividir la matriz en dos partes. Repitiendo el procedimiento obtendremos un agrupamiento jerarquico (dendograma) de los actores en función de su grado de similitud (Figura 4)


Figura 4. Dendograma de equivalencia estructural en un grupo alumnos


Equivalencia auto-mórfica: Dos actores son equivalentes auto-mórficamente si se pueden intercambiar  sin  que  cambie  ninguna de las propiedades del grafo. Deben de tener el mismo número de conexiones y estar conectados a otros actores  también equivalentes.


Equivalencia regular
Dos actores son regularmente equivalentes si están relacionados de forma parecida con actores diferentes de la red social, es decir, desempeñarán papeles similares en diferentes subgrupos de la red social. Por ejemplo dos madres son equivalentes por sus relaciones parecidas con maridos, hijos y parientes


Figura 5. Diferentes tipos de equivalencia

 

Otros criterios

Además de las propuestas anteriores en la  identificación de subgrupos existen otros criterios que permiten la agrupación de actores clave por su significación para la red social. El criterio optimiza algún desempeño tal como maximizar el desbaratamiento de la red, en el caso de una red criminal o la difusión eficaz de mensajes dentro de la redes de clientes en el lanzamiento de un producto nuevo.En artículos posteriores analizaremos algunos de estos retos.

Próximo articulo: Capital social

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Viernes 25 de Febrero de 2011 10:08

Pizza de bacon y calabaza

por Ana Martínez Arce

Hace unos meses descubrí un pequeño sitio en la calle del Barco llamado pizza al cuadrado que sirve trozos de pizza al peso para tomar en la barra o para llevar. Lo bueno es que suelen tener unos 5 tipos de pizza y puedes coger un trozo de cada uno. Lo malo es que la barra es un poco justa y no hay baños, con lo cual yo siempre acabo comiendome la pizza por la calle de vuelta a casa, que no es tarea fácil si hay que hacer equilibrios con la caja, la botella de agua, la servilleta y la pizza calentita.


Aún así estas pizzas tienen un efecto hipnótico sobre mí: me apetecen a todas horas, así que ultimamente acabo visitándoles un domingo sí y otro también  y el pasado descubrí que por fin han habilitado otro local con mesas para evitar ir dejando rastro a base de tomatitos cherry de camino a casa a lo Hansel y Gretel. Las pizzas a simple vista tienen pinta de tener una masa gorda y blandurria, pero están crujientes por debajo y tienen la suficiente masa para aguantar los ingredientes que llevan encima que son el punto fuerte: prosciutto con champiñones con una salsa de trufa, calabaza con panceta, etc.

 

 


Obviamente en cuanto probé la que llevaba el aceite de trufa pensé: ya está, he encontrado la madre de todas las pizzas, la gente cuando venga a casa me va a pedir que les adopte!! El problema está en el dichoso aceite de trufa. Una botellita pequeña que encontré eran 15 euros y la verdad es que la economía no está como para esas alegrías, así que dejé aparcada momentáneamente la idea...


Hasta el fin de semana pasado que volví a probar la de calabaza y decidí que ya era hora de hacer una pizza original, así que compré calabaza en el supermercado (algo que yo creía que los españoles no comprábamos ni para hacer decoraciones de halloween, pero que parece que cada día se ve más) y me puse manos a la obra. La receta de la masa es esta y lo suyo es hacer una buena cantidad, dividirla en varias bolas y congelarlas para cuando hagan falta.

 

 

La calabaza que compré la corté en daditos, la puse en una bandeja de horno y la cociné a unos 200º hasta que se quedó blanda y con algún borde tostado, con algo de sal, pimienta, un chorrito de aceite, algún trozo de bacon y dos dientes de ajo enteros. Esta receta la verdad es que merece la pena aunque solo sea por lo bien que huele la cocina cuando esto está en el horno.


Cuando estuvo todo hecho lo trituré et voilá: crema de calabaza (o eso creo porque la verdad es que hice lo que me pareció sin seguir ninguna receta). La consistencia es perfecta para la pizza, ya que queda como una salsa de tomate muy espesa. Además al echarle el bacon y el ajo se equilibra un poco el dulzor de la calabaza, que si no puede ser algo excesivo. Obviamente hice para más de un día porque la media calabaza que compré era bastante hermosa, aún siendo de las alargadas que son más pequeñas.


Para montar la pizza esparcí la crema de calabaza sobre la masa extendida, añadí algo de mozzarella por encima y finalmente el bacon. Como mis rodajas de bacon eran algo más gordas que las que usan ellos decidí cortarlo en trocitos y saltearlo un poco antes para asegurarme de que el bacon estuviese hecho al mismo tiempo que la masa de la pizza.


El resultado: un éxito total, es una pizza muy sabrosa, con el buen sabor que le da el bacon a todo, pero también con un toque un poco dulce por la crema de calabaza. La pimienta en la crema de calabaza es imprescindible para darle un puntito picante al final. De hecho nos gustó tanto que voy a repetir mañana con la crema que sobró.


Tengo que hacer algo con las fotos de las recetas saladas, pero esto de esperar para comerla recién salida del horno se me sigue haciendo un poco cuesta arriba, así que a ver si cuando la haga mañana tengo más paciencia y consigo algo mejor.

 

 

Miércoles 23 de Febrero de 2011 19:10

Otro ególatra en el trono

por Ernesto Gutiérrez Guinea

                         

FIGURA 22.1

En esta entrada, una vez ya expuesto el entorno  en el que tuvieron lugar las acuñaciones de Tito, analizaremos dos Sestercios de este emperador emitidos en vida de Vespasiano, durante su etapa en la que ostentó el título de Cesar y aún no el de Augusto. Después nos detendremos en comentar las características del único tipo de Sestercio conocido acuñado a nombre de Julia Titi, hija de Tito y amante de Domiciano, para finalizar refiriendo las circunstancias que determinaron la transición del reinado de Tito al de Domiciano, estudiando dos de los Sestercios mas populares de éste último, los de MINERVA en pie y el de JUPTER sentado, emitidos durante su etapa como regidor único del Imperio, con el título de Augusto.
Los Sestercios de las FIGURAS 22.1 y 22.3, a diferencia de los de Tito publicados anteriormente, se encuentran ya en un estado de conservación suficiente como para que podamos contemplar, no solamente vislumbrar, los rasgos faciales del emperador, de tal manera que si por defectos en las leyendas no pudiéramos distinguir si la pieza es atribuible a Tito o a Vespasiano, en función de estos rasgos no tendríamos duda alguna en identificar si se trataba de uno u otro. Las conservación de las piezas, como se ve a primera vista es por lo menos F ya que aunque hay un gastage generalizado, todas las parte substanciales del diseño son reconocibles.
Claro está que este aspecto agradable de las piezas cuando va asociado a una cierta rareza de las emisiones de un emperador, como es el caso de Tito, significa que si la pátina no es claramente inexistente o defectuosa, vamos a tener que pagar un precio superior a 500€ para adquirirlos, en situaciones normales. Esto nos lleva otra vez a hacer algunas consideraciones sobre qué grado de conservación debemos exigir en el momento de adquirir, en este caso, Sestercios pero también cualquier otro tipo de monedas.

                           

FIGURA 22.2


 En cualquier libro sobre coleccionismo de monedas editado en los países de nuestro entorno, sean europeos o americanos siempre nos encontraremos con la consideración de que debe adquirirse una moneda en la mejor conservación posible que se pueda encontrar, siempre que su precio se encuentre a nuestro alcance. Este enunciado viene decirnos que en el coleccionismo de monedas para una determinada cantidad de dinero a gastar es preferible optar por comprar pocas monedas y bien conservadas, que por muchas y mal conservadas. Esto, efectivamente, era bastante cierto en el momento en que se escribieron la mayor parte de los libros a los que nos hemos referido (el boom de los 50/60), ya que en esos momentos que llegaron aproximadamente hasta 1975 dependiendo de los países, la importancia que se daba a la conservación de las piezas en general, y de los Sestercios en particular, no era tan grande como llegó a ser a partir de esa fecha.
Sin embargo, la obsesión por la calidad que se desarrolló principalmente a lo largo de la década de los 70, consecuencia en gran parte de las expectativas de gran incremento de la inflación, desatadas por la primera crisis del petróleo, ha hecho que en la actualidad no esté en absoluto claro que entre la rareza y la conservación, haya siempre que optar por la conservación.
Así, en un mercado básicamente de inversionistas que dominaban la oferta y demanda de monedas en los 70 es lógico que la conservación primara ya que aunque no fácil de apreciar para el profano, puede llegar a determinarse en función de criterios objetivos y ser estimada con la ayuda de fotografías de piezas disponibles en cada grado. Mientras que el otro parámetro de una pieza, su rareza, ya es mas difícil de estimar correctamente para el inversor, ya que aunque estemos al tanto de índices de rareza y precios estimados para cada tipo de moneda, o fecha concreta de emisión y ceca donde se acuño, es fácil constatar que estos índices están fuertemente influidos por la opinión de cada estudioso o comerciante concreto, en un país concreto y en una época concreta, por lo que su variabilidad es muy grande.
Por eso, porque la rareza es mas difícil de estimar, el coleccionista siempre tendrá ventaja frente al inversor en este terreno. Solo cuando se ha intentado encontrar una pieza determinada a un precio razonable, y no se ha conseguido pese a una búsqueda que varios años, aunque la pieza no sea considerada demasiado rara en los catálogos a nuestro alcance, es posible llegar a valorar cual es su verdadera rareza. Claro está que siempre que nuestra búsqueda no se ciña a un mercadillo dominguero de nuestra ciudad y que hayamos utilizado sistemas de información suficientemente amplios, como catálogos de subastas o actualmente, Internet, ya que la moneda puede ser escasa a nivel local, y muy corriente si consideramos el mercado global que en numismática no es solo una realidad actual sino que existe desde hace muchos años.

                          

GIGURA 22.3


En el caso concreto de los Sestercios, parece lo razonable que en función del número de emperadores o reversos diferentes que queramos abordar en el curso de nuestra inversión en el coleccionismo de este tipo de monedas y de la cantidad periódica de dinero que estemos en condiciones de gastar, nos fijemos una conservación a la que podamos llegar para los emperadores mas usuales; y para los que no lo son tanto, estemos dispuestos a rebajar nuestro nivel de exigencia en la conservación, haciendo que, en definitiva la cantidad que vayamos desembolsando por cada Sestercio no sea muy distinta y sea relativamente independiente del emperador de que se trate. Actualmente, el pretender comprar Sestercios en buenas condiciones a precio de ocasión es muy difícil, ya que las mas recientes publicaciones (la edición de SEAR 2000 en 3 tomos, por ejemplo) ya indican precios en diferentes grados de conservación, mientras que en tiempos anteriores, solamente se daban precios en una sola conservación. En todo caso, para los Sestercios al menos, creemos que la rareza del emperador debe primar claramente sobre la rareza del reverso, ya que la mayor parte de los coleccionistas se orientan a reunir Sestercios de la mayor cantidad de emperadores o miembros relevantes de su familia, distintos, mucho mas que a buscar diferentes tipos de reversos.
Sirva de ejemplo práctico de lo anterior, el siguiente dilema: preferimos un Sestercio de Tito en la conservación de los que se muestran en las FIGURAS 22.1 o 22.2 cuyo precio es aproximadamente el mismo que lo Sestercio de Vespasiano que se muestra en la FIGURA 20.2 cuya conservación es aproximadamente un grado superior, o bien preferimos uno de estos Sestercios de Tito frente a 3 Sestercios comunes de Trajano cuyo precio viene a ser la tercera parte de los de Tito.
 Evidentemente, la respuesta no es fácil ya que estamos comparando cosas que tienen un valor de mercado, hoy, muy semejante. Predecir cuál va a ser la variación de precio de una u otra cosa en el futuro, está ciertamente sujeto a grandes márgenes de error. Por ello, el coleccionista en caso de duda, debe realmente dejarse llevar por sus preferencias personales, estando seguro de que si realmente es un coleccionista con el suficiente buen gusto y buena información, la elección habrá sido adecuada, probablemente no solo para su placer actual, sino también como protección del valor que pueda recuperar de su compra, en el futuro. Insistimos claro está, siempre que los valores de mercado ahora, correctamente estimados, sean equivalentes. Si no lo son, entonces, en general, debemos optar por lo que tenga un valor superior en el mercado, hoy, a igualdad de precio, o por lo que cueste menos dinero si la valoración de mercado de ambos bienes es equivalente.

                           

FIGURA 22.4

 La pieza de la FIGURA 22.1 es del tipo SPES del que ya hemos analizado los ejemplares de las FIGURAS 20.2, 20.3 y 21.3, si bien en este caso se trata de un Sestercio acuñado en el periodo en que Tito actuaba como Cesar antes de su nombramiento como emperador. En general, estos Sestercios de Tito son mas escasos que los emitidos a título de emperador, aunque en algunos casos, ésto depende del tipo de reverso. En este caso concreto, frente a una consideración de muy común para este reverso, con Tito como emperador (recordemos, con IMP T CAES al comienzo de la leyenda frente a T CAES), tenemos que en el caso de Tito como Cesar, el tipo ya no es tan común, señalando RIC como índice de rareza, S, si se emitió en el quinto consulado de Tito ( COS V) e incluso R, si se emitió en el segundo (COS II), como es éste el caso, como podemos comprobar mirando la parte final de la leyenda del anverso. Así, este subtipo aparece valorado en CAYON 1984 y CAYON 1985 en 750 FS y 70.000 P respectivamente, frente al tipo común de SPES con Tito como emperador, que es valorado en 500 FS y 40.000 P respectivamente.
No obstante, a efectos de valoración, no somos muy partidarios de entrar demasiado en la consideración de diferenciar el precio por pequeñas variantes ya que no corresponde a una realidad del mercado. Eso sí, en el caso de que hayamos efectuado una compra atendiendo solo al emperador y tipo de reverso, luego podremos alegrarnos mucho cuando detenidamente en casa, veamos al consultar los catálogos, que corresponde a una subvariante mas escasa de lo normal.
La pieza tiene suficiente detalle en el anverso en cuanto a leyenda, pelo, corona y rasgos faciales, como para merecer un grado VF-, pero lo apagado de su reverso (probablemente rebajado con utensilio cortante para quitar concreciones) impide asignar mas que un F+. A este grado le correspondería un precio de 500€. Por lo que se refiere a la pátina, al estar erosionada en las partes mas altas del pelo y de la corona, podemos decir que se trata de un caso típico de pátina intermedia, por lo en principio, no alteraríamos el precio antes señalado. Sin embargo, al restringirse las erosiones de la pátina solamente al anverso y no al reverso, elevaríamos algo el valor de mercado que quedaría en 520€.
La pieza de la FIGURA 22.2 tiene un reverso idéntico a la correspondiente de Vespasiano mostrada en la FIGURA 19.4. Se trata efectivamente del mismo tipo, el FORTUNAE  REDVCI que como sabemos conmemora la vuelta a Roma del emperador después de un viaje a otro lugar del Imperio. Teniendo en cuenta que ambos Sestercios, el de Vespasiano y el de Tito, están fechados en el mismo año 72 D.C. en el que ambos ejercían el Consulado (COS IIII para Vespasiano y COS II para Tito), es muy probable que ambas piezas conmemoren el regreso conjunto de ambos personajes, Tito como Cesar y Vespasiano como Augusto. La conservación de esta moneda, como ya hemos razonado en el caso anterior es F+, pero en este caso la pátina aunque no excelente (principalmente por la del reverso que parece que ha sufrido cierto tratamiento) es suficientemente buena con relación a la estándar para elevar un 50% el valor de la pieza, por lo que nos quedaríamos con un precio de mercado de 750€.
La pieza de la FIGURA 22.3 corresponde al único tipo de Sestercio conocido de Julia Titi, hija de Tito y de Marcia Furnila. La pieza fue emitida en el año 91 D.C., año correspondiente al quinceavo consulado de Domiciano. A la manera de los Sestercios de Livia (FIGURA 10.1)  y de Agripina Madre (FIGURAS 12.1 y 12.2) esta pieza muestra en su anverso un carro tirado por dos mulas alrededor del cual se inscribe la leyenda  DIVAE JULIA AVG DIVI TITI F, figurando en la base SPQR alusiva al Senado y el Pueblo de Roma.

                            

FIGURA 22.5


La leyenda indica la filiación de Julia como hija de Tito (F) y su condición de haber sido divinizada por Domiciano tras su muerte (DIVAE JULIA). En el reverso, la leyenda se refiere a los títulos de Domiciano, ya proclamado emperador (IMP CAESAR DOMIT), vencedor de los germanos en 83 D.C. (GER) y su condición de Censor Perpetuo (CENS PER) que ejerció a partir de su onceavo consulado, así como la de Consul (COS XV).
El precio base de este Sestercio con pátina intermedia en G, como es el caso, se estima en 375€, por lo que en la condición de VG+, le corresponderían 1.000€. Esta cantidad, a nuestro juicio, se reduce drásticamente como consecuencia de las grandes corrosiones que afean la pieza y especialmente por la escasa visibilidad de las leyendas que al ser producto de falta de presión en la acuñación, no reducen el grado de conservación, pero sí el precio, que llegaría a bajar hasta un valor de mercado de 300€.
Los dos Sestercios de Domiciano, ya como emperador, en conservación pobre, que incluimos a continuación, corresponden, el primero (FIGURA 22.4) a un tipo de cabeza, en este caso excepcionalmente orientada a la derecha, muy similar a la de Vespasiano y sobre todo a la de Tito, y el segundo a un tipo de cabeza ya muy diferente, empleado en los últimos años de su reinado, caracterizado por una disminución del tamaño relativo de la cabeza  y un alargamiento del cuello manteniendo su grosor. Este cambio de estilo, señalado muy acertadamente por Carradice, es extraordinariamente significativo, puesto que constituye un punto de inflexión en cuanto al diseño, entre las acuñaciones de los anteriores Flavios  (hasta cierto punto continuadores de la tradición Julia) y las de los siguientes emperadores como Nerva, Trajano, Adriano o los posteriores Antoninos, cuyo estilo de acuñación se asemejará mas a este tipo de emisión de Domiciano (FIGURA 22.5) que a las primeras (FIGURA 22.4) de este mismo emperador.
Siendo el precio base de los Sestercios de Domiciano (95€) claramente inferior a los de Tito (150€) y encontrándose estas dos piezas en clara conservación VG por el elevado aunque homogéneo desgaste que presenta tanto la cabeza del emperador como las figuras de los reversos, tenemos que asignarles una conservación VG que correspondería a un valor de 175€. La calidad de pátina, ligeramente superior a la intermedia en el primer caso y ligeramente a la intermedia en el segundo, nos haría fijar unos precios de mercado de 160€ y 180€, respectivamente.

 22.ANOTHER EGOMANIACAL IN THE THRONE

In this post, once exposed the context in which they took place the coinages of Titus, we will analyze two sesterces of the Emperor issued when Vespasian was still alive, during the time at which held the title of Caesar but not the Augustus yet. Then we will stop for commenting the characteristics of the unique type of sesterces known coined on behalf of Julia Titi, Titus’ daughter and Domitianus’ lover. Finally we will make reference to the conditions that determined the transition from the reign of Titus to the Domitianus, studying two of the most popular sesterces of the last one, those of MINERVA standing and the JUPTER sitting, issued during the time when he was the single ruler of the Empire, with the title of Augustus.
The sesterces of Figures 22.1 and 22.3, in contrast with the previously published of Titus, are in a sufficient condition for us to contemplate, not only to glimpse, the facial features of the emperor, so that if the defects in the legends could not tell if the piece is attributed to Titus or Vespasian, according to these features would not certainly have any doubt to identify whether it was one or the other. The conservation of the pieces, as seen at first sight, is at least F, because while there is a widespread wear, all the substantial part of the design is recognized.
It is clear that this nice looking in the pieces when it is associated to a certain rarity of the emissions of an emperor, as it is the case of Titus, it means that if the patina is not clearly lacking or defective, we will have to pay a higher price than 500€ to purchase it under normal circumstances. This leads us again to make some observations about what degree of conservation we have to require at the time of purchasing, in this case, sesterces but also any other coin.
In any book on collecting coins published in countries around us, Europeans or Americans, we will always find the consideration that a coin must be purchased in the best conservation we may be found, provided that its price is within our possibilities. This statement is telling us that in the collecting coins for a certain amount of money to spend it is preferable to buy few and well conserved, than many coins and poorly conserved. Indeed, this was true enough at the time most of the books which we mentioned were written (the boom of the fifties and sixties), because in those times that last until about 1975, depending on the country, the importance given to the conservation of the pieces in general, and of the sesterces in particular, was not as significant as it became since that date.
However, the obsession with quality that was developed mainly along the 70's, due in long extend to the expectations of a large increases of the inflation, produced by the first oil crisis, it has made that today it is not at all clear that between the rarity and the conservation, we should always choose the option based on its conservation.
Thus, in a market basically of investors that dominated the supply and the demand of coins in the 70 it is logical that the conservation prevailed, because although it is not easy to appreciate for a non expert, it may be established on the basis of objective criteria and be estimated with the help of photographs of pieces available in each degree. While the other parameter of a piece, its rarity, it is more difficult to estimate properly for the investor, because although we were aware of the rarity and price indexes estimated for each type of coin, or for a specific date of issue and the mint where it was coined, it is easy to see that these indexes are strongly influenced by the opinion of each scholar or trader, in a particular country and at a particular time, so its variability is very large.
Therefore, because the rarity is harder to estimate, the collector will always have an advantage over the investor in this field. Only when trying to find a particular piece at a reasonable price, and it has not been achieved despite a search for several years, although the piece is not considered too rare in the catalogues at hand, it is possible to assess which is its actually rarity. It is clear that our search does not adhere to a Sunday flea market of our city and we have used sufficiently large information systems, as auctions catalogues or nowadays Internet, because that coin may be limited locally, and very common considering the overall market that in numismatics it is not only a current reality, but the existing for many years.
In the specific case of sesterces, it seems reasonable that depending on the number of emperors or different backs that we want to cover in the course of our investment in the collecting of these coins and on the periodic amount of money that we are able to spend, we would look to conservation we can afford for the more common emperors; and for those who are not so  known, we would be ready for lowering our requirements in degrees of conservation, so that, ultimately, the amount that we will pay for each sesterce is not very different and relatively independent of the Emperor is concerned. At present, pretending to buy sesterces in good condition at a bargain price is very difficult, since the most recent publications (Sear edition of 2000 in 3 volumes, for example) already show prices in different degrees of conservation, while in earlier times, it was given only a price in a single conservation. In any case, at least for sesterces, we believe that the rarity of the emperor should clearly prevail over the rarity of the back, since most collectors try to gather different sesterces of the most significant number of emperors or of the important members of his family, much more than to find different types of backs.
It is a practical example of this, the following dilemma: we prefer a sesterces of Titus in the conservation of those shown in Figures 22.1 or 22.2 which have about the same price of a sesterce of Vespasian shown in Figure 20.2 whose conservation is about one degree higher, or we would prefer one of these sesterces of Titus more than 3 common sesterces of Trajan whose price is the third part of one of Titus.
Obviously, the answer is not easy because we are comparing things that have a very similar market value nowadays. Predicting what will be the price variation of one or another in the future is certainly subjected to a large margin of error. Therefore, the collector, in the case of doubt, should really act on his personal preferences, being sure that if he really is a collector with enough good taste and good information, the election will be right, probably not just for his today pleasure, but also to protect the value he can recover from its purchase in the future. We insist of course, if the market values, now correctly estimated, are equivalent. If they are not, then, in general, what we should choose is the one that has a higher value on the market today, for the same price, or what would be cheaper, if the market valuation of both goods is equivalent.
The piece of Figure 22.1 is the type of SPES of which we have already analyzed the copies of Figures 20.2, 20.3 and 21.3, although in this case it is a sesterce coined in the period that Titus acted as Caesar before his appointment as emperor. In general, these sesterces of Titus are scarcer than those issued as emperor, although in some cases, this depends on the type of back. In this specific case, apart from a consideration common for this reverse, with Titus as emperor (remember, with IMP T CAES at the beginning of the legend instead of T CAES), we have in the case of Titus as Caesar, the type is not so common, as RIC states its rarity index, in S, if it was issued in the fifth consulate of Titus (COS V) and even in R, if it was issued in the second (COS II), as in this case, as we can see by looking at the end of the legend in the front. Thus, this subtype appears valued in Cayon 1984 and in Cayon 1985 at 750FS and at 70,000P respectively, compared with common type of SPES with Titus as emperor, which is valued at 500FS and at 40,000P respectively.
However, for valuation purposes, we are not very in favour of taking too much in consideration the differences in price based on small variations because it does not correspond to a market reality. Of course, if we have made a purchase based only on the emperor and the type of back, then we can rejoice greatly when carefully at home we see consulting the catalogues that it corresponds to a sub-variant scarcer than normal.
The piece has enough details on the front in terms of legend, hair, crown and facial features to warrant a degree VF-, but the dull of its back (probably recess with sharp utensils to remove concretions) prevents classifying it in a degree more than F+. The price that corresponds to this degree is of 500€. As regards the patina, being eroded in the higher parts of the hair and the crown, we can say that this is a typical case of intermediate patina, so in principle, we would not alter the aforementioned price. However, given that the erosion of the patina is only restricted to the front and not in the back, we would raise a little its market value till 520€.
The piece of Figure 22.2 has an identical back as the one of the Vespasian sesterce shown in Figure 19.4. Indeed, this is the same type, the REDVCI FORTUNAE that as we know it commemorates the emperor's return to Rome after a trip to another part of the Empire. Given that both sesterces, that of Vespasian and that of Titus, are dated in the same year 72 A.C. when both exercised the Consulate (COS IIII for Vespasian and COS II for Titus), it is likely that both pieces commemorate the return of both figures, Titus as Caesar and Vespasian as Augustus. The conservation of this coin, as we have explained in the previous case is F+, but in this case the patina, even not being great (mainly because in the back it seems to have undergone some treatment) is good enough compared to the standard in order to increase 50% the value of the piece, so we would establish a market price of 750€.
The piece of Figure 22.3 corresponds to the only known type of sesterce of Julia Titi, Titus’ daughter and of Marcia Furnilla. The piece was issued in the year 91 A.C., the year of the fifteenth consulate of Domitianus. In the same way as the sesterces of Livia (Figure 10.1) and of mother Agrippina (Figures 12.1 and 12.2), this piece shows on its front a chariot pulled by two mules and around it there is inscribed the legend DIVAE JULIA AVG DIVI TITI F, appearing in the base SPQR alluding to the Senate and to the People of Rome.
The legend indicates the parentage of Julia as daughter of Titus (F) and the condition of being deified by Domitianus after her death (DIVAE JULIA). On the back, the legend indicates the titles of Domitianus, already proclaimed emperor (IMP CAESAR DOMIT), winner of the Germans in 83 A.C. (GER) and its status as perpetual Censor (CENS PER) which served from his eleventh Consulate and the Consul title (COS XV).
The base price of this sesterces with intermediate patina in G, as in this case, is estimated at 375€, so in VG+, it would receive a price of 1,000€. This amount, in our view, is drastically reduced as a result of the corrosion that makes the piece ugly and especially because the poor visibility of the legends caused by the lack of pressure on the coinage, do not reduce the degree of conservation, but the price would come down to a market value of 300€.
The two sesterces of Domitianus, as emperor, in a poor conservation, which are included now, correspond, the first (Figure 22.4) to a type of head, in this case exceptionally oriented to the right, very similar to that of Vespasian and particularly to that of Titus, and the second to the type of head but very different, used in the last years of his reign, characterized by a relative decrease in the size of the head and by the enlargement of the neck maintaining its thickness. This change in the style rightly pointed out by Carradice, is extremely significant, because it represents a turning point in the design, between the coinage of the earlier Flavian (to some extent carry on the Julio tradition) and the following emperors as Nerva, Trajan, Hadrian or the later Antonines, whose style of coinage will be more similar to this type of issue of Domitianus (Figure 22.5) than the first ones (Figure 22.4) of the same emperor.
Since the base price of the sesterces of Domitianus (95 €) clearly lower than those of Titus (150 €) and found these two pieces in clear conservation of VG because its high although uniform wear present in both the head of the emperor and in the figures of the back, we have to assign to them a conservation VG, which would correspond to a value of 175€. The quality of the patina, slightly above the intermediate in the first case and slightly to the intermediate in the second, we would set a market price of 160€ and 180€, respectively.

 

Miércoles 23 de Febrero de 2011 18:48

Los sestercios de Tito

por Ernesto Gutiérrez Guinea

                          

FIGURA 21.1

Esta entrada se dedica por entero al análisis de los Sestercios de Tito, de cuya significación histórica al lado de su padre Vespasiano y de las características generales de sus acuñaciones ya hemos hablado en entradas anteriores al tratar el periodo del reinado de la dinastía Flavia como un conjunto. Es difícil encontrar algún otro emperador cuya figura sea tan unánimemente admirada (quizá Antonino Pio) como la de Tito. Es de suponer que ello no fue ajeno al hecho de haber ejercido el poder, primero con Vespasiano y después solo, entre dos emperadores tan repudiados por la historiografía como Nerón y Domiciano, dicho todo ello sin querer desmerecer sus características personales y capacidad de gobierno que, sin duda, debieron ser excepcionales.
Tito, hijo de Vespasiano y de su esposa Domicia nació en Roma en el 39 D.C.. Está documentada su amistad juvenil con el hijo de Claudio y Mesalina nacido en 42 D.C. y por tanto, solo 3 años menor que él. Desde el punto de vista numismático, es precisamente esta amistad la principal causa de que se relacionara durante largo tiempo la entonces rarísima acuñación de un Sestercio a nombre de Británico con las que hemos venido llamando acuñaciones de Restitución, realizadas por Tito a nombre de las principales figuras de la dinastía Julia. Daba para ello pie, el que la figura de Marte andando del reverso de esta pieza fuera de un tamaño y características similares a las de determinados Sestercios de la época de Tito. Hoy en día, recientes hallados de un número importante de estas monedas en el territorio de la actual Bulgaria han hecho situar esta emisión así como la de Nerón Joven sin corona en una ceca situada en algún lugar de Tracia.

                          

FIGURA 21.2

La afabilidad y nobleza de carácter del joven Tito, así como su capacidad para la organización y el mando militar, le hicieron pronto llegar a ser considerado, en palabras de los historiadores del periodo, como “delicia del género humano”. Su carera militar se desarrolló básicamente en Germania y Britania, donde participó en la conquista de la Isla al mando de una legión, antes de acompañar a su padre en la expedición punitiva contra el pueblo judío, que acabó con la toma de Jerusalén y la destrucción de su Templo en 70 D.C. .
La labor de Tito como militar fue continuada tanto como colaborador en los gobiernos de Vespasiano como en el corto tiempo en que rigió directamente el Imperio. Esta colaboración padre hijo se manifestó en el campo civil especialmente fecunda en el año 73 D.C. en el que ambos ejercieron la función de Censores, lo que les permitió una regeneración del Senado en el sentido de posibilitar que se llegara a pertenecer a él como una culminación del “Cursus Honorum” para todas las clases sociales y no solamente para la aristocracia como así había sido desde los tiempos de la República.
De esta manera, miembros distinguidos de la clase dirigente de las provincias como Hispania, la Galia o Oriente del Imperio pudieron llegar a formar parte de la clase senatorial. El único inconveniente de ello,  fue que se generalizara la costumbre de un mayor control, no solo de la exclusión de senadores por su conducta impropia ( papel tradicional de los Censores), sino también de su nombramiento, lo que en manos de emperadores con menos escrúpulos como los que accedieron al trono después de Marco Aurelio, ocasionó un progresivo deterioro del papel del Senado en la conducción de los asuntos públicos, lo que perjudicó a la población de Roma, acostumbrada a ostentar en forma casi exclusiva los privilegios de la ciudadanía.
En beneficio directo de esta ciudad, Tito, durante la época de su octavo consulado, intervino personalmente en la planificación y ejecución de grandes obras públicas como fueron la construcción de las llamadas Termas de Tito (cuyo acceso facilitó en forma gratuita a todos las habitantes de Roma) y la terminación de las obras de construcción del Coliseo en 80 D.C., el gran anfiteatro de Roma con capacidad para 70.000 espectadores, cuyo aspecto aun hoy, asombra, pese al deterioro de parte de su infraestructura al ser utilizado en la época medieval como cantera de mármol para la construcción de palacios y basílicas. En conmemoración de este hecho, Tito acuñó un Sestercio, muy raro hoy en día, con la representación del Coliseo en su reverso, cuyo subtipo con SC en el anverso en lugar de en reverso fue publicado por primera vez por CAYON, en CAYON 1984.
Los últimos años de Tito se ensombrecieron como consecuencia de dos  grandes calamidades que se cernieron sobre Roma y sus alrededores cerca del final de su reinado. La primera fue la violente erupción del Vesubio, volcán cercano a la actual ciudad de Nápoles, que sepultó entre cenizas y lava a las ciudades de Pompeya y Herculano, causando un número elevadísimo de victimas entre las que se contó el historiador Plinio. Desde el punto de vista arqueológico este catástrofe no fue estéril, ya que el desarrollo de los medios de excavación ha permitido que en un proceso que ya comenzó en el siglo XVIII, se haya podido recobrar la planta y parte de los muros de sus edificaciones, lo que ha posibilitado  llegar a conocer como era la estructura de una ciudad romana de cierta importancia, así como el utillaje, objetos artísticos, mosaicos y pinturas que componían el ajuar,  no solo de los palacios, sino de las casas en las que desarrollaban su vida y su trabajo los habitantes de las ciudades romanas.

                          

FIGURA 21.3

También fue altamente destructivo el incendio que en este tiempo asoló el centro de la ciudad de Roma que derribó un número de edificios considerablemente mas alto que el producido en la época de Nerón. Este incendio tuvo importante incidencia en las labores de acuñación de la moneda de oro y plata cuya fabricación hubo de ser trasladada desde las faldas del monte Capitolio a las del Celio, lo que se tradujo en una mayor escasez relativa de los Denarios de Tito respecto a los de Vespasiano, mayor aún que la que se da en los Sestercios. Aunque la acuñación de las monedas de latón y bronce bajo la autoridad del Senado se realizaba en otra casa de moneda diferente, las consecuencia que pudo tener esta situación en la acuñación, todavía son discutidas actualmente atribuyéndose a cecas diferentes de Roma las acuñaciones finales de Tito. Así, tradicionalmente, estas acuñaciones caracterizadas por el gran tamaño de la cabeza del emperador, se venían atribuyendo a Lyón (Lugdunum), aunque en los años cincuenta Cahm defendió la tesis de Bitinia en el Asia Menor como origen de ellas, basado en la identidad de estilo con otras monedas allí acuñadas. Mas recientemente, Caradice ha vuelto a atribuir a Roma la producción de estas monedas, especialmente los Ases, aunque considerando que probablemente fueron acuñados en una oficina situada en una ubicación diferente dentro de la ciudad.
Quizá afectado por estas calamidades, Tito muere en el 81 D.C. a la escasa edad 42 años, siendo desde entonces, como ya hemos indicado, largamente llorado por los pueblos del Imperio. A partir de ese momento, su hermano menor Domiciano que ya había sido colaborador de su padre y hermano mayor, se hizo rápidamente con los resortes del poder, inaugurando una nueva época y un tipo de acuñaciones que analizaremos en posteriores entradas.
La totalidad de los Sestercios de Tito que se reproducen en esta entrada fueron acuñados en los dos últimos años de su vida en los que ostentó el titulo de emperador, siendo todos ellos producidos en el año en que recibió su octavo consulado, identificado por los caracteres COS VIII situados al final de la leyenda del anverso. Si bien su conservación, y por tanto su precio, no son muy elevados, son algo mas altos que los 3 Sestercios de Tito, analizados en la entrada anterior.
La pieza de la FIGURA 21.1 corresponde al tipo de PAX AUGUSTI, con rama de olivo en la mano derecha de la figura de la Paz y cornucopia en la izquierda. Este reverso es idéntico a los tipos equivalentes de Vespasiano y Domiciano, correspondiendo a la identidad de elementos que presentan las acuñaciones de los Flavios, antes de las de la segunda época de Domiciano. La visibilidad de la leyenda del reverso es escasa, debido principalmente a poca presión en la acuñación, mas que al desgaste. También resulta afectada por esta falta de presión, la primera parte de la leyenda del anverso cuya visibilidad está limitada también por el fuerte desentraje. Este tipo es muy corriente, tal como lo señala tanto COHEN que lo valora en 4 FF, como RIC que lo considera corriente, así como CAYON 1984 que lo valora en 650 FS solo ligeramente por encima del tipo SPES y CAYON 1985 donde se le asigna un precio de 50.000 P. SEAR le considera también en el escalón mas bajo de los Sestercios de Tito con un precio de 20 L en 1970 en F, 300 L en 1988 en VF y 150 L, 375 L y 1.100 L en 2000, en F, VF y XF respectivamente.
La pieza debemos graduarla como VG-, ya que aunque si consideramos aisladamente la cabeza de Tito podríamos llegar a F por apreciarse suficientes rasgos del rostro, ojo, corona y pelo, pero el poco relieve original del reverso, ha hecho que no sean visibles partes tan substanciales como leyenda completa del reverso. A esta conservación le correspondería un precio de 250€, que rebajaríamos algo, hasta un valor de mercado de 220€ por quedar compensada la calidad de la pátina, que aunque delgada es bastante superior a la intermedia, por el fortísimo descentraje del anverso que incluso impide la lectura de la parte inicial de la leyenda, de tal manera que incluso para hacer la atribución a Tito, necesitamos analizar la impronta de su rostro para distinguirlo del de Vespasiano, e incluso Domiciano, que también acuñaron Sestercios con este reverso y cuya segunda parte del leyenda del anverso es prácticamente igual.

                           

FIGURA 21.4

La pieza de la FIGURA  21.2 corresponde al tipo FELICITAS, con la figura de la Felicidad de  pie con cetro en la mano derecha y cornucopia en la izquierda rodeada de la leyenda FELICIT  PVBLIC. Este tipo, especialmente cuando, como es éste el caso, la cabeza del emperador está orientada hacia a la derecha es algo mas raro que el normal de Tito, como el PAX o SPES. Esta circunstancia es señalada por CAYON 1984 que le asigna un valor de 700 FS, por encima de los precios de 650 FS y 500 FS que indica para los otros dos tipos. COHEN, RIC y SEAR 2000 no hacen matización con respecto a la valoración de este tipo en relación con los reversos mas comunes de Tito, aunque es significativo de su superior escasez que en las ediciones de 1970 y 1988 no figure este Sestercio entre los mas populares de Tito.
La pieza no llega a alcanzar la categoría de F por la omisión casi total de detalles del pelo, corona y casi la mitad del rostro. La asignaremos por tanto un grado VG al que correspondería un valor de 300€, doble de el del Sestercio base de Tito (150€). La pátina, aunque presenta algún resto de la original es inferior a la intermedia, por lo que su precio de mercado quedaría fijado en 200€.
En la FIGURA 21.3 tenemos un Sestercio del tipo SPES, ya mostrado en la entrada anterior (FIGURAS 20,3 y 20.4). Así como en este último caso se trataba de piezas en conservación G- cuya defectuosa pátina rebajaba su precio al orden de la mitad del que le correspondería por su grado, en este caso (FIGURA 21.3) tenemos una pieza con una conservación muy semejante a la de la FIGURA anterior que podemos considerar en VG ya que son visibles suficientes detalles de la cabeza del emperador y del vestido de la figura de la Esperanza en el reverso, como para merecer esa calificación. A este grado le correspondería un valor de 300€, doble de el del Sestercio base de Tito en G, aunque su pátina fuertemente erosionada y el descentraje del anverso, fuerte aunque no impida la legibilidad de la leyenda, reduciría su precio de mercado a 180€.
La pieza de la FIGURA 21.4 muestra el Sestercio de Tito, ya emperador, con el reverso del tipo MARTE, con la figura del dios de la guerra caminando, con trofeo en la mano izquierda y lanza en la derecha. El manto que en los reversos del tipo MARTE de Vespasiano y en los de Tito como Cesar aparece plegado sobre la mano izquierda, se muestra aquí completamente desplegado a un lado y a otro de la figura de Marte. El gran tamaño de la cabeza del emperador y el despliegue del manto, así como la indudable diferencia de estilo con la mayoría del de los Sestercios de Tito acuñados en Roma, ha llevado a la mayor parte de los autores, a considerar que este Sestercio fue acuñado en Lyon. A partir de los testimonios escritos de los que hoy podemos disponer, es realmente imposible afirmar con seguridad donde fue acuñado este Sestercio.

                          

 FIGURA 21.5


El tipo es algo mas difícil que el normal de MARTE, reconociéndolo así RIC que lo considera escaso y CAYON 1984 que lo valora en 850 FS, lejos de los Sestercios comunes de Tito (500 FS). Su conservación puede considerarse como F-, ya que aunque su anverso merecería un F, la ausencia total de detalles en el cuerpo y pierna derecha de Marte en el reverso, impide asignar esa calificación. A este grado le correspondería un valor de 500€, que rebajamos a un precio de mercado de 400€, ya que la pátina, evidentemente, no corresponde a la original de la pieza, aunque a partir de una limpieza realizada hace muchísimo tiempo, se ha ido acumulando nuevamente por oxidación, a través de un proceso que aunque natural no corresponde al que tuvo que tener lugar sobre la pieza en el momento en que fue retirada de la circulación.
Los detalles de pelo, corona (la mitad de la cual puede apreciarse), los pliegues de las figuras del reverso y la completa legibilidad de la leyendas, tanto del anverso como del reverso, llevarían a la asignación de un grado F-, al que correspondería un valor de 500€. Sin embargo, la pátina no merece ser clasificada mas que como inexistente (y por tanto valorada a la mitad de la intermedia) ya que claramente ha sido obtenida a base de ennegrecer la pieza y posteriormente tratar de fijarla con aceite. Por ello, su precio de mercado seria solamente de 250€.

21.THE SESTERCE OF TITUS 

This post is entirely addressed to the analysis of the sesterces of Titus, whose historical significance beside his father Vespasian and the general characteristics of their coinage which we have already discussed in previous posts making reference to the period of the reign of the Flavian dynasty as a whole. It is hardly to find any other emperor whose figure is so universally admired (perhaps Antoninus Pius) like Titus. Presumably, this was not indifferent to the fact of having exercised the power, on first place with Vespasian and then alone, just in between two emperors as repudiated by historians like Nero and Domitian, saying all of this we do not want to demerit from his personal characteristics and ability of government which undoubtedly had to be exceptional.
Titus, Vespasian's son and of his wife Domitia, was born in Rome in 39 A.C. It is documented his youth friendship with the son of Claudius and Messalina, born in 42 A.C., and therefore, only 3 years younger than him. From a numismatic point of view, it is precisely this friendship the main reason because it was connected for a long time what in that period was considered a rare coinage of a sesterces on behalf of Britannicus with which we have called coinage of Restitution, made by Titus in the name of the main Julia dynasty figures. The relation of this was the fact that the figure of Mars walking on the back of this piece had a similar size and characteristics of certain sesterces of the time of Titus. Today, it was recently found a significant number of these coins in the territory of the present Bulgaria which have situated this issue, as well as the young Nero without crown, in a mint located somewhere in Thrace.
The kindness and nobility of the character of the young Titus, as well as his ability to organize and military command, made him rapidly to become to be recognized, in the words of the historians of that period as "the delight of the mankind." His military career was mainly developed in Germania and Roman Britain, where he participated in the conquest of the island under his command of a legion, before accompanying his father on the punitive expedition against the Jewish people, which ended with the seizure of Jerusalem and the destruction of the Temple in 70 A.C.
Titus's military work was continued as collaborator not only in the governments of Vespasian, but also in the short time when he ruled directly the Empire. This collaboration between father and son was shown in the civil field particularly fruitful in 73 A.C., when both brought the role of Censors, what allowed them the regeneration of the Senate in the sense of making possible to belong to it as a culmination of the "Cursus honorum" for all social classes and not just for the aristocracy as it had been since the days of the Republic.
In this sense, distinguished members of the ruling class in the provinces as Hispania, Gaul and the East part of the Empire could become part of the senatorial class. The only drawback of this was that the practice of more control widespread, not only the exclusion of senators for his misconduct (the censors traditional role) but also of their appointment, which in the hands of the emperors with less scruples as those who accessed to the throne after Marcus Aurelius, what caused a progressive deterioration of the Senate's role in the conduct of its public affairs, what harm the people of Rome, used to hold almost exclusively the privileges of citizenship.
For the direct benefit of this city, Titus, during the time of his eighth consulate, intervened personally in the planning and execution of a large public works included the construction of the so-called Baths of Titus ( whose entrance was provided for free for all residents of Rome) and the completion of the construction of the Colosseum in 80 A.C., of the huge amphitheatre of Rome with a capacity for 70,000 spectators, whose appearance even today is amazing, despite the deterioration of part of its infrastructure caused by being used in the medieval times as marble quarry for the construction of palaces and basilicas. In commemoration of this fact, Titus coined a sesterce, a very rare today, in which was depicted the Colosseum on its back, whose subtype with SC on the front rather than in the back was first published by Cayon in Cayon 1984.
The last years of Titus were darkened as a result of two major calamities which hovered over Rome and its surroundings near the end of his reign. The first was the violent eruption of the Vesuvius, a volcano near the present city of Naples, which between ashes and lava buried the cities of Pompeii and Herculaneum, causing a high number of victims among them there was the historian Pliny. From the archaeological point of view, this disaster was not in vain, since the development digging procedures has allowed that, in a process that began in the eighteenth century, we were able to regain the ground and part of the walls of their buildings, what made possible us to know how was the structure of a Roman town of a certain importance, as well as the tools, artistic objects, mosaics and paintings that made up the trousseau, not just of the palaces, but also the houses in which they developed their life and work the people of Roman cities.
It was also highly destructive the fire which in that time hit the centre of the city of Rome that demolished a considerably higher number of buildings than the one produced at the time of Nero. The fire had an important impact on the work of coinage in the gold and silver coin whose production had to be moved from the slopes of Capitoline Hill to the Caelian’s, what resulted in a greater relative scarcity of the Titus denarius compared to those of Vespasian, even higher than that given in the sesterces. Although the coinage in brass and bronze under the authority of the Senate was made in other and different houses of coinage, the consequences that this situation might have on the coinage, are still discussed today and attributed to different coinage of Rome, the last coinages of Titus. Thus, traditionally, these coinages characterized by the large size of the head of the emperor, were attributed to Lyon (Lugdunum), although in the fifties Cahm defended the thesis of Roman Britain in Asia Minor being the origin of them, based on identity of style with other coins minted there. More recently, Caradice has attributed again to Rome the production of these coins, especially the As, but considering that they were probably coined in an office located in a different location within the city.
Perhaps affected by these calamities, Titus died in 81 A.C. with the short age of 42 years, and since then, as we already indicated, long mourned by the people of the Empire. Since that time, his younger brother Domitianus, who had already been partner of his father and of his elder brother, took quickly the power, inaugurating a new era and a type of coinage to be discussed in subsequent posts.
All the Titus sesterces which are depicted in this post were coined in the last two years of his life when he held the title of emperor, all of them were produced in the year he received his eighth consulate, identified by the characters COS VIII located at the end of the legend on the front. While its conservation, and therefore its price, are not very high, they are a little higher than the 3 sesterces of Titus, discussed in the previous post.
The piece of Figure 21.1 corresponds to the type of PAX AUGUSTI, with the olive branch in the right hand of the figure of the Peace and the cornucopia in left. This back is identical to the equivalent type of Vespasian and Domitianus, corresponding to the identity of elements representing the coinage of the Flavian before those of the second period of Domitianus. The visibility of the back legend is scarce, mainly due to the low pressure in the coinage, and not because the wear. It is also affected by this lack of pressure, the first part of the legend in the front whose visibility is also limited by the strong decentring. This type is very common, as not only Cohen points out, who values it at 4FF, but also RIC, who considers it current and in Cayon 1984 it is valued at 650FS, just slightly above the rate of the type SPES and while in Cayon 1985 where it is assigned a price of 50,000P, Sear also consider it in the lowest rung of the sesterces of Titus with a price of 20L in 1970 in F, 300L in 1988 in VF and 150L, 375L and 1,100L in 2000, in F, VF and XF respectively .
The piece must be evaluated as VG-, because even if we consider separately the head of Titus we could reach an F, considering the enough appreciation of the facial features, eye, crown and hair, but the little original relief on the back made no visible parts as substantial as the complete legend on the back. In this conservation, it could be a price of 250€, which would reduce a little its market value to 220€, being offset by the quality of the patina, which is thin but well above the intermediate, caused by the very strong decentring of the front which even prevents the reading of the initial part of the legend, even to make the attribution to Titus, that we have to examine the stamp of his face to distinguish it from the Vespasian, and even Domitianus, who also coined sesterces with this back and whose second front part of the legend is almost equal.
The piece of Figure 21.2 corresponds to the type FELICITAS, with the figure of Happiness standing with the sceptre in his right hand and the cornucopia in the left surrounded by the legend FELICIT PVBLIC. This type, especially when, as in this case, the emperor's head is looking right is a little rarer than the normal of Titus, like those of PAX or SPES. This circumstance is indicated by Cayon 1984 that assigns a value of 700FS, prices over those of 650FS and 500FS that indicates to the other two types. Cohen, RIC and Sear 2000 do not do nuance regarding the valuation of this type regarding the most common backs of Titus, although its significant superior shortage in editions of 1970 and 1988 of this sesterces not listed among the most popular of Titus.
The piece does not reach the category of F because the almost total omission of details of the hair, crown and nearly half of the face. Therefore we will assign it a VG degree to which would correspond a value of 300€, the double of the base sesterces of Titus (150 €). The patina, although it presents some traces of the original one, is below the intermediate, so its market price would be set at 200€.
In Figure 21.3, we have a sesterce of the SPES type, already shown in the previous post (Figures 20.3 and 20.4). Just as in the last case it is a piece in G- degree whose faulty patina lowered its price to about the half of which would correspond to this degree. In this case (Figure 21.3) we have a piece in a very similar conservation as in to the last figure which we can consider in VG it has enough visible details of the emperor's head and of the clothing of the figure of the Hope on the back, to warrant this valuation. To this degree could correspond a value of 300€, the double of the base sesterces of Titus in G, although its strongly eroded patina and decentring of the front, which is strong but it does not impede the legibility of the legend, would reduce its market price at 180€.
The piece of Figure 21.4 shows the sesterces of Titus, already emperor, with the back of MARTE type, with the figure of the god of the war walking, with a trophy in his left hand and a spear in the right. The cloak on the backs of MARTE type of Vespasian and in those of Titus as Caesar appears folding on the left hand; here it is fully deployed on either sides of the figure of Mars. The large size of the head of the emperor and the deployment of the cloak, as well as the unquestionable style unlike most of Titus sesterces minted in Rome, has led most authors to consider that this sesterce was coined in Lyon. From the written testimony that we have today, it is really impossible to say with certainty where this sesterces was coined.
The type is somewhat more difficult than the normal of MARTE, considered y RIC as scarce and in Cayon 1984 it is valued at 850FS, far away from the common sesterces of Titus (500 FS). Its conservation can be considered as F-, because although its front deserves an F, the total absence of details in the body and right leg of Mars on the back prevents assigning that rating. To this degree it could be a value of 500€, which lowers to the market price of 400€, as the patina, of course, does not correspond to the original piece, but from a cleaning process made very long time ago, it has built it up again by oxidation through a process though not natural but it does not correspond to the one that had to take place on the piece when it was withdrawn from circulation.
The details of the hair, crown (half of which can be seen), the folds of the figures on the back and full readability of the legends of both the front and the back would lead to assigning a degree F-, to which correspond a value of 500€. However, the patina does not deserve to be classified more than non-existent (and therefore valued at half of intermediate) as it has clearly been obtained by a darken process the piece and then trying to fix it with oil. Therefore, its market price would be only 250€.

 

Lunes 21 de Febrero de 2011 20:51

Los zurbaranes anglicanos

por Manuel Martínez Bargueño

Las últimas noticias las ha leído recientemente, pero su pista la vengo siguiendo desde 2001 [1]   . Resulta que en el comedor del castillo de Auckland, al norte de Inglaterra, residencia  del obispo de Durham, se guardan, desde 1756, una serie de doce cuadros de Zurbarán conocidos como “Las doce tribus de Israel. Jacob y sus hijos”. Son un conjunto de doce lienzos, de grandes proporciones (1.98 metros de alto por 1.02 de ancho) cada uno con una figura de tamaño natural, ambientada en un fondo de  paisaje y referida al pasaje del Génesis (49, 1-18) en que Jacob moribundo, bendice a  sus doce hijos conjeturándoles el porvenir. Los cuadros ostentan, junto al nombre del personaje representado, un número romano indicativo del orden que ocupan en la relación bíblica. Son: Jacob. Rubén I. Simeón II. Leví III. Judá IV. Zabulón V. Isacar VI. Dan VII. Gad VIII. Aser IX. Neftalí X. José XI. Benjamín (este último es una copia  del original realizada en el siglo XVIII).

La historia de estos lienzos es cuanto menos novelesca. Se cree que fueron pintados en el taller de Zurbarán para alguna iglesia o convento de la América hispana. Es conocido el ciclo exportador de este maestro y su taller, especialmente al Perú, a a partir de 1637 o 1638, lo que daría lugar, por imitación de los modelos que habían dado fama al pintor de Fuentetodos, a un comercio masivo de obras de arte realizadas por pintores sevillanos casi desconocidos hacia este floreciente mercado hispanomericano [2]  .  El barco que los trasportaba a América, quizás a Méjico, se cree que fue apresado por unos corsarios ingleses y su cargamento llevado a Inglaterra donde los cuadros aparecieron en 1756 en poder de un comerciante judío de origen portugués, de nombre James Mendez, establecido en Surrey. Fue a la muerte de dueño, cuando el obispo de Durham, Richard Trevor (1707-1771), que nunca antes había mostrado interés en la adquisición de obras de arte  de cuadros, adquirió doce de los trece cuadros por unas 124 libras para colgarlos  en el “Long Dining Room”  en el castillo de Auckland, luego de la realización de obras de ampliación, iluminación y decoración de este espacio. Únicamente no pudo comprar el último de los cuadros que representaba a Benjamín el cual fue adquirido por un comprado de nombre Jones Raymond y ahora se exhibe en Grimsthorpe Castle, en Lincolshire. No obstante el obispo consiguió que un amigo de Raymond, el artista, copista y crítico de arte Arthur Pond, le hiciera una copia de este lienzo. 

Figura interesante la de este obispo Trevor. Fue un decidido defensor de los derechos de los judíos en Inglaterra. Unos años antes de la compra de los “Zurbaranes”, en 1749, había conseguido el apoyo de otros obispos para la aprobación del respaldo del “Jew Bill” que permitía a los inmigrantes judíos naturalizarse británicos. El hecho de comprar los cuadros y exponerlos en el comedor del castillo puede interpretarse como el deseo por su parte de dejar pública constancia ante sus influyentes y distinguidos invitados de que los judíos eran una comunidad valiosa para el porvenir de Inglaterra.  

Desde entonces los cuadros, de imponente tamaño, apenas han salido del lugar donde fueron colocados, aunque, en 1995 (del 16 de febrero al 30 de abril) fueron expuestos en el Museo del Prado, en una exposición que lamento haberme perdido. En el catálogo de esta exposición figura  un extenso artículo del profesor de Historia del Arte de la Universidad de Alcalá de Henares, Benito Navarrete, en que considera a esta serie  como cuadros de la máxima calidad solo comparables a los que pintó Zurbarán para la Cartuja de Jerez, en 1639, actualmente en el Museo de Grenoble[3]   . Opinión que no es compartida por otro experto, Enrique Valdivielso, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla quien afirma que no son de lo mejor de la extensa producción del artista: “Están  realizados con gran participación del obrador del pintor. Se percibe en ellos  el trazo de alguno de sus discípulos. Entonces trabajaban casi en serie. Y del obrador de Zurbarán, que además tenía fábrica y tienda propia salían centenares de cuadros” [4]    

Pues bien el asunto es que los Church Commisioners, el organismo  que maneja las propiedades y los bienes de la iglesia anglicana, esta tratando de vender estos cuadros cuyo valor en el mercado del arte se estima en unos 24 millones de dólares. La razón de la pretendida venta es clara: la iglesia anglicana necesita dinero. Con la venta de las pinturas, cuyo coste de mantenimiento y seguridad es elevado, se podría atender -dicen-  las necesidades de las parroquias pobres y de la clerecía durante al menos diez años. La progresión de las hipótesis de venta no acaba en las pinturas, el propio  castillo de Auckland, que ahora alquila sus instalaciones para eventos como bodas, podrá estar también en el punto de mira de las enajenaciones.

La posible venta ha levantado críticas en la comunidad anglicana (en especial por parte del director del Museo Británico Neil Mac Gregor y del ex obispo de Durham, Tom Wright), por eso sus  promotores han encargado a una agencia de relaciones públicas que vaya “allanando el terreno”  antes de proceder en los próximos meses a su venta en la casa de subastas Sotheby´s.

Lo ideal dicen los expertos es que no se desmembrara la colección, si no que, si llegara a venderse, sería conveniente que fuera aparar a un solo comprador. Hay quien dice  que ya hay bimillonarios rusos tras de ella. Hasta el momento ningún responsable cultural o de museos español se ha pronunciado sobre un posible interés de la colección para su adquisición por el Estado español agobiado financieramente en una época de “vacas flacas”. Ahora bien, a muchos españoles, entre los que me cuento, les gustaría que esta colección, pintada en España, por un maestro español de la talla de Francisco de Zurbarán, (aunque fuera con ayuda de su taller) retornara a España, su patria de origen. El esfuerzo económico, con la ayuda de patrocinadores privados, merecería la pena y las generaciones actual y futuras lo sabrían valorar y agradecer.  Amén que quiere decir “así sea”.

Notas

[1]    “La Iglesia anglicana pone en venta su colección de Zurbarán”. El País 21.09.01

[2]    Este mismo año hemos podido ver uno de estos  cuadros “americanos” de Zurbaran en la exposición “Pintura de los Reinos. Identidades compartidas en el mundo hispánico”, en concreto, “Santiago el Mayor, perteneciente a la serie “el Apostolado” de l colección de la Orden Franciscana Seglar del Convento de San Francisco de Lima.

[3]    No he podido comprobar este aserto en el catálogo citado, que no tengo, pero contrasta este juicio con el del mismo historiador recogido en el diario  El Pais de 21.09.01: “Es una serie  de una calidad muy variable, donde, sin ser autógrafa, intervinieron el pintor  y su obrador. Es la primera de ellas y existen otras dos en América pintadas por el taller. Por el conjunto hago una estimación de mil millones [de pesetas], como mucho”.

[4] Zurbarán "el anglicano", El País, 6 de febrero de 2011

                          

FIGURA 20.1

Dentro de la dinastía Julia, la sucesión al título de emperador, se había venido produciendo, como una práctica normal, dentro de los miembros de una misma familia. Esta práctica no debe extrañarnos, dada la extraordinaria importancia en los orígenes de Roma que tenian los conceptos de tribu y de familia, de tal manera que la República siempre se consideró como una agrupación de orden superior que englobaba, pero no diluía dentro de ella a otros grupos humanos como los referidos anteriormente.
En los casos de Tibério y de Nerón, la sucesión se había realizado a través del procedimiento de la adopción que, después de los Flavios, sería empleado extensivamente por los Antoninos. En otros casos como los de Caligula y Claudio, la sucesión se había producido mediante la búsqueda de una figura de la misma familia considerada por el Senado o guardia pretoriana como mas conveniente para su interés, por unas u otras razones.
Una vez que Vespasiano accedió el poder, la novedad fue que en práctica, el emperador compartió el gobierno, en forma plena, con sus hijos Tito y Domiciano. De tal manera que el poder fue ejercido conjuntamente por los tres hasta la muerte de Vespasiano y después, por los dos hermanos hasta la muerte de Tito y finalmente, por el único sobreviviente de los tres, Domiciano. Así, en vida de Vespasiano, éste siempre fue reconocido como emperador y Augusto, mientras que sus dos hijos eran reconocidos únicamente como Césares y después de la muerte de Vespasiano, únicamente Tito ostentó el título de emperador, continuando Domiciano como Cesar hasta que a la muerte de su hermano, es reconocido como emperador.
La influencia de estos avatares en los títulos que identifican a cada personaje en las acuñaciones de los Flavios puede seguirse plenamente a través de las leyendas que rodean los retratos de Vespasiano, Tito y Domiciano en estas  monedas. Las leyendas de Vespasiano siempre empiezan con el título de emperador (IMP), seguido del de Cesar (CAE), seguido de su nombre (VESP, VESPAS o VESPASIAN) y de sus títulos (típicamente: Augusto, Pontífice Máximo, Tribuno, Padre de la Patria y Consul) representados por sus abreviaturas sin puntos, ni separaciones intermedias (IMPCAESVESPASAVGPMTRPPPCOSIII, por ejemplo) añadiendo en algunos casos otro título como el de Censor (CENS) ejercido ad personam en algún año determinado.
Este sistema de gobierno colegiado funcionó perfectamente hasta el momento de la muerte de Tito y fue operativo en tiempos posteriores como la asociación entre Adriano y Aelio, seguido por la asociación con Antonino tras la muerte de Aelio. Este esquema se reproduce también en la asociación al poder imperial entre Antonino y Marco Aurelio, entre Marco Aurelio y Lucio Vero (después con Cómodo, tras la muerte de Lucio Vero) o en el gobierno de Septimio Severo con sus hijos Caracalla y Geta, aunque en este caso el resultado final, asesinato de Geta, no fue tan feliz. En todos estos casos una persona actuaba con el título de emperador (sinónimo de Augusto) y las personas a las que había asociado al poder, actuaban con el título de Césares.
En esta tradición se basó, mas de dos siglos después Diocleciano para establecer la llamada Tetrarquía, en la cual dos personas con el  título de Augustos regían cada uno parte del Imperio (Oriente con capital en Bizancio y Occidente con capital en Roma) identificando cada uno de ellos a un heredero que hasta el momento que le sucediera actuaría como su auxiliar, con el título de Cesar. 

                           

FIGURA 20.2


La razón fundamental de la accesibilidad de las acuñaciones de Vespasiano para el coleccionista de moneda romana, es el gran número de ejemplares que fueron acuñados durante su reinado, tanto en oro (Áureos) como en plata (Denarios), latón (Sestercios y Dupondios) o bronce (Ases, Semis y Cuadrans). Esta abundancia en las acuñaciones fue uno de los elementos de la reforma hacendística de Vespasiano, que renovó totalmente el sistema fiscal romano a través de una estimación objetiva de la riqueza y capacidad de pago de ciudadanos y súbitos basado en un levantamiento catastral que afectó a todas la provincias del Imperio. El aumento del circulante producido por las acuñaciones, especialmente en plata, realizadas en base al empleo de las especies metálicas que la labor de los recaudadores de impuestos facilitaba a la Hacienda, estimuló notablemente las relaciones comerciales no solo dentro del Imperio, sino también con pueblos situados fuera de su órbita, especialmente en Asia, como Arabia y Persia.
En la FIGURA 20.1 aparece uno de los Sestercios mas populares emitidos por Vespasiano, el tipo con reverso JUDAEA CAPTA, conmemorativo de la victoria de Vespasiano y Tito en la guerra subsecuente al levantamiento judio contra el poder de Roma, con objeto de restituir la independencia a los territorios bíblicos. Ya encauzada la guerra, Vespasiano partió para Roma en 69 D.C.,  dejando a su hijo Tito con 6 legiones y el mismo número de tropas auxiliares, el mandato de completar la campaña, no a través de la pacificación, sino con el aniquilamiento del pueblo judío. Este aniquilamiento se materalizó en el sitio, toma y final destrucción de Jerusalen, incluyendo el Templo construido originariamente por Salomón.
La guerra, de extraordinaria virulencia, produjo mas de 500.000 victimas aparte de unos 10.000 prisioneros que en su mayoría fueron vendidos como esclavos en las principales ciudades del Imperio. Las discordias entre Celotes e Idumeos, así como entre otras facciones de los propios judíos, tuvieron también una parte importante en el desarrollo de la guerra, cuyo el final fue celebrado con el Triunfo en Roma de Vespasiano y Tito y el encadenamiento a su carro de los principales jefes hebreos, como Juan y Simón.
Al final de esta guerra, alude el reverso de esta moneda que muestra una palmera en el centro como símbolo de Palestina, bajo la cual se encuentra una figura femenina sentada llorando, y una figura masculina con las manos atadas a la espalda, al lado de despojos de guerra. Las monedas de Vespasiano con este reverso fueron acuñadas todas ellas durante su tercer consulado (COS III) en el año 71 D.C.. Con un reverso muy semejante fueron también acuñados Sestercios a nombre de Tito, ya como emperador, en el año de su octavo consulado (COS VIII) el año 80 D.C., tras la muerte de Vespasiano.
En estas monedas de Tito la leyenda JUDAEA CAPTA aparece no a ambos lados de la palmera como en la de Vespasiano, sino en horizontal sobre la propia palmera. Estas piezas aparecen en el mercado con una frecuencia mucho menor (del orden de 1 a 7) que las de Vespasiano. Mucho mas raras todavía son las piezas de JUDAEA CAPTA emitidas a nombre de Tito a título de Cesar (COS II) en 72 D.C. durante el reinado de Vespasiano, de las que en  CAYON 1984 se reproducen dos ejemplares, aunque creemos que el precio asignado (muy similar al de los emitidos por Tito a título de emperador) no se encuentra en proporción con su rareza.

                           

FIGURA 20.3


La pieza JUDAEA CAPTA de Vespasiano no es demasiado rara, aunque la popularidad de este conflicto que ha llegado hasta nuestros días, ha hecho que los coleccionistas, en toda época, hayan tenido interés en poseer alguna de ellas, por lo que tradicionalmente su precio ha sido superior a su rareza. Aquí, se considerará este reverso como raro, pero no muy raro. Ya COHEN valoraba este Sestercio al doble de los normales de Vespasiano y RIC lo consideraba escaso (S) pero no raro.
La pieza aquí mostrada es ciertamente bella, debido principalmente a su gran módulo y perfecta redondez, así como al tamaño y buena delimitación de los caracteres de la leyenda del anverso. La conservación no puede exceder a F, ya que la mayor parte de la corona no resulta visible y el gastaje en general, está bastante extendido. En cuanto a su pátina, marrón, tiene cierta calidad, pero sus discontinuidades no permiten que merezca mas allá de la calificación de intermedia.
SEAR valora la pieza en sus tres ediciones a unas 3 veces el precio menor de los Sestercios de Vespasiano e incluso en su edición de 1970 a 5 veces, calificación con la que ya hemos indicado no podemos estar de acuerdo. Mas en línea, están las estimaciones de CAYON 1984 y 1985 que la valoran en 1.300 FS y 10.000 P respectivamente, el doble del Sestercio común de Vespasiano. Así, con un precio del Sestercio base de Vespasiano de 350€ en F y 700€ en F, teniendo en cuenta su consideración de raro, llegaríamos a un precio de mercado de 1.000€ al tomar en consideración, las características apuntadas de gran módulo y redondez.
La pieza de la FIGURA 20.2 corresponde al tipo ROMA de pie en reverso, a nuestro juicio, uno de los mas comunes Sestercios de Vespasiano, junto con el tipo de MARTE caminando. Tres piezas de este mismo tipo se muestran también en las FIGURAS 18.2, 18.3 y 18.4, cuyos grados de conservación son VG-, G y VG- respectivamente. De esta manera, podemos ver que la diferencia de dos grados, como es éste el caso, es distinguible inmediatamente, incluso para el mas profano en la materia. No lo es tanto, si hablamos de un único grado. Así, la pieza que estamos analizando (FIGURA 20.2) no presenta un relieve de anverso demasiado acusado. Pero se evidencia que éso se debe a la forma aplanada del cuño y no al gastaje, ya que la corona (elemento básico para graduar Sestercios) está completa, pudiendose distinguir todas las hojas. Esto ya es indicativo de VF en lugar de F, ya que el gastaje no es generalizado.

                         

FIGURA 20.4


También si examinamos detalles del pelo, arrugas en la frente, pómulo y especialmente pliegues del vestido de la figura de Roma, vemos que se trata de un VF+. A esta conservación ya le correspondería un valor de  700€. Ahora, al tener en cuenta la pátina, vemos su completa continuidad en anverso y reverso por lo que debemos considerarla con una calidad superior a la intermedia, aunque no alcance la belleza que le permitiría duplicar el valor estándar. Por tanto, nos quedaría a medio camino entre 700€ y 1.400€, por lo que le asignamos a la pieza un precio de mercado de 1.000€. Esta pátina aunque que no se conserven granos de arena adheridos a ella, es característica del enterramiento en este material. 
Las dos piezas de las FIGURAS 20.3 y 20.4 corresponden ambas al tipo de Esperanza de pie, similar al de esa misma figura de Claudio. Es la pieza mas común de Tito, el hijo de Vespasiano, quizá, con la de PAX AUGUSTI. Vemos que en la primera, la cabeza del emperador mira a la izquierda y en la segunda, a la derecha. Esta circunstancia como ya se apuntaba al hablar de los Sestercios de Nerón es característica de estos dos emperadores, en los cuales el precio es independiente de la orientación de la cabeza. Evidentemente, la conservación de las dos piezas es muy pobre, pero sin embargo no debemos despreciar ejemplares muy gastados, siempre que al comienzo de nuestro interés por los Sestercios, se trate de emperadores de los cuales no es fácil conseguir piezas bien conservadas por poco dinero, como es el caso de Tito.
El precio base que se considera para los Sestercios de Tito en G con pátina intermedia es 150€, igual que el caso de Claudio, pero algo menor que para los de Nerón (190€). Ambas monedas corresponden al periodo de Tito en el que actuó como emperador, a la muerte de su padre, del 79 D.C. al 81 D.C.. A esta circunstancia corresponde el comienzo de la leyenda del anverso que comienza con IMPTCAES, indicando IMP su condición de emperador, título que no tenia asignado durante el reinado de Vespasiano, en el que acuño monedas solo con el título de Cesar.

                        

FIGURA 20.5


Su nombre es simplemente indicado por la letra T detrás de IMP, por lo que cuando las leyendas están muy gastadas y no es posible leer el comienzo de ellas, es necesario observar detenidamente la cabeza del emperador para identificar si se trata de Tito o de Vespasiano. En este sentido, para esta identificación nos puede ayudar el tener en cuenta que, de ordinario, la cabeza de Tito presenta un aspecto mas rechoncho y con una expresión menos hirusta que la de Vespasiano. La primera pieza se encuentra en G-, ya que no todos los caracteres de la leyenda son legibles, mientras que la segunda estaría en G ya que se pueden identificar todos los caracteres de las leyenda del anverso, aunque alguno de ellos éste muy débil. A estas calidades corresponderían precios de 125€ y 150€ que rebajaríamos a valores de mercado de 80€ y 95€ al tener en cuenta la muy baja calidad de la pátina, casi inexistente, lejos de la de pátina intermedia. Ambas piezas fueron acuñadas en el año del octavo consulado de Tito (COS VIII) en el 80 D.C..
El Sestercio que aparece en la última fotografía (FIGURA 20.5) es algo mas raro que los anteriores, pero no mucho mas raro. Alude al igual que el tipo semejante de Nerón (FIGURA 14.5) al reparto de trigo a los ciudadanos de Roma al que se refiere la figura de la Abundancia de pie con figura de la Equidad en la mano derecha y cornucopia llena de grano en la izquierda, mostrándose en el fondo un recipiente con espigas de trigo y una proa de nave. La leyenda es poco legible pero el gastaje de la cabeza de Tito que es claramente inferior al de las piezas anteriores, nos hace consider un valor en G+, de 200€, que se reduciría a la mitad por la defectuosa pátina y una visibilidad de leyenda mas baja que la que le correspondería a la definición de las figuras. Estos determinaría un precio de mercado de 100€.

 

 

Medidas en las redes sociales (1)

Introducción

Conectividad global de la red

Posiciones de los actores

Proximo articulo

Introducción

Una primera evaluación de una red social nos lleva de manera simple a contar el número de actores y las conexiones existentes entre ellos. Encontramos actores que tienen muchas conexiones y otros actores pocas. Cuando las relaciones sean dirigidas, es decir que el sentido importa,  habrán actores fuente (generadores de relaciones) y actores sumidero (receptores de relaciones). Estas diferencias son útiles para explicar diferencias de como los actores ven el mundo y como el mundo los ve a ellos. Algunos actores gozarán de posiciones privilegiadas; más cercanas al resto, o uniendo grupos separados, etc. También vemos que hay actores con un número y tipo de conexiones muy similares. El grado de similitud o disimilitud entre ellos es la base para una posible clasificación. A nivel individual el numero y tipo de conexiones determinan la imbricación de cada actor dentro de la red condicionando sus oportunidades, influencia y poder.

No siempre las redes analizadas están totalmente conectadas, de tal manera  que existen grupos desconectados. Estas separaciones tienen relevancia sociológica siendo la base para la estratificación y origen de conflictos  También es importante, a nivel de cada actor, medir su separación del resto ya que esta separación influye en su facilidad para obtener apoyo, aprender o influir en otros.

Un aspecto interesante es observar las diferentes formas de conexiones vecinas. Por ejemplo, entre parejas  de actores se pueden dar tres tipo de estructuras: no existe conexión, una  conexión de un hacia otro y dos conexiones  en reciprocidad. Dependiendo del tipo de relación las formas tiene diferente estabilidad siendo la inexistencia o las conexiones reciprocas las más estables y las conexiones asimétricas las más inestables. Por tanto a nivel global, las redes con mas relaciones inexistente o reciprocas  serán mas estables que las redes con mayoría de conexiones asimétricas.

Otras formas de estructuras vecinas son las triadas. Para algunos autores la triada es la unidad básica  de estudio de las redes y donde se puede observar todas las formas fundamentales de relación social. Existen hasta 16 formas de conexión entre tres actores. De especial interés son las triadas transitivas consideradas como el estado natural a preservar en una red (A esta conectado con B que esta conectado con C que esta conectado con A). Es por tanto útil medir en una red tanto a nivel individual como en el conjunto de la red la proporción de sus triadas transitivas.

Figura 1. Diferentes tipos de triadas

Las consideraciones anteriormente  expuestas han llevado a los expertos a proponer diferentes medidas con las que evaluar las redes sociales. Nos apoyaremos, tal como veíamos en el artículo anterior, en  los procedimientos y medidas de la teoría de grafos y cálculo  matricial. Para ello y en   función de la perspectiva analítica evaluamos:

1. Posiciones de los actores

2. Conectividad global de la red

3. Grupos y cohesiones

4. Equivalencia estructural

En este artículo  abordamos las medidas más frecuentes para describir la conectividad global de las redes sociales y las posiciones individuales de sus actores.

 

Conectividad global de la red

Densidad: mide la proporción de las conexiones que existen en la red con respecto al número total de las posibles. Cuantas más conexiones mas rápido y preciso el flujo de información. La densidad típicamente disminuye conforme crece el número de personas. Ya que es muy difícil en grupos numerosos que existan relaciones entre todos los actores. Como alternativa se utiliza el número de enlaces por nodo.

Figura 2. Densidades y distancias en dos redes

Distancia (cercanía): muestra el promedio de nodos que debe cruzarse para alcanzar de todos los nodos a todos los nodos. Distancias cortas significan poder transmitir y compartir  con mayor rapidez y precisión. Las personas tienen mas posibilidades de llegar a una persona a una distancia de dos (un amigo de un amigo), reduciéndose drásticamente la probabilidad  más allá de esa distancia. Diámetro es la máxima distancia de la red entre dos actores

Reciprocidad: porcentaje de nodos con vinculo reciproco con respecto al total de pares de nodos vinculados

Transitividad: El ratio de dividir el numero total de triadas transitivas entre el total de triadas transitivas e intransitivas.

Agrupamiento (clustering): Para cada nodo se listan todos los nodos vecinos y se calculan las conexiones posibles entre esos nodos vecinos. El cociente entre los dos valores es el coeficiente de agrupamiento de ese nodo. Para la totalidad de la red es el promedio de todos los coeficientes.

Posiciones de los actores

Grado: Número de conexiones que tiene un actor con todos los demás actores de la red. Se distingue, en redes dirigidas, entre el grado de salida (conexiones que tiene el origen en el actor) y grado de entrada (conexiones que tienen como destino el actor). El grado es un índice  de exposición a lo que está circulando a través de la red. Por ejemplo, en una red de rumores: el actor con más grado tendrá más probabilidades de escuchar un dado rumor. El grado se interpreta como la oportunidad de influir o ser influido directamente por su capacidad para comunicar con otros.

Figura 3. Grado de un actor

Cercanía: Los actores se conectan con otros actores bien directamente o bien  indirectamente mediante otros actores que hacen de intermediarios.

La cercanía entre dos actores es el número de conexiones a recorrer desde un actor para llegar a otro. Los actores con recorridos mas cortos  gozan de una posición de mas independencia puesto que les permite llegar con facilidad a los otros actores sin intermediarios.

 

Intermediación: Para llegar de un actor a otro es imprescindible, en muchos casos,  pasar por otros actores. La intermediación de un actor es  la frecuencia  con que su nodo en la red social aparece  en los caminos más cortos de unos actores a otros.

Los actores con  posiciones altas en intermediación tienen capacidad para modificar o parar los flujos dentro de la red, son cuellos de botellas con gran incidencia en muchos procesos empresariales (transmisión de información, conocimientos, toma de decisiones, etc.).

En otras ocasiones el significado es distinto; ya que estos actores, con frecuencia, integran partes de una red que de otro modo permanecerían separadas. La medida de su intermediación proporciona  una aproximación de su peso como conector, de su importancia como integrador de la red.

La intermediación representa la influencia al medir  el control que un actor tiene sobre la comunicación y los flujos en la red. Cuantos mas flujos pasen por el actor más influencia tendrá para restringir, modificar o beneficiarse de ellos.

Figura 4. Intermediación

Eigenvector: Mide la posición en la red de  un actor teniendo en cuenta la posición de los actores a los que esta conectado. Una puntuación alta significa que el actor puede acceder a muchos otros actores que están bien conectados y es relativamente independiente de ellos. Es por tanto un indicador  de la popularidad o relevancia de los conocidos. Tiende a identificar el centro de los grupos cohesivos.

Figura 5. Eigenvector

 

Proximo articulo: Medidas en las redes sociales (2)

 

 

Martes 15 de Febrero de 2011 10:53

"The Baked Brownie" + The Civil Wars

por Ana Martínez Arce

Hace años que no hacía un brownie y hay que ver lo que me estaba perdiendo. A diario intento hacer bizcochos que sirvan para desayunar y que, preferiblemente lleven aunque sea 50 gramos de plátano o zanahoria para sentirme menos culpable. Así lo haces y mientras te lo comes estás pensando y diciéndole a todo el que te pregunta: si comiendo este bizcocho estoy comiendo fruta. Vamos, que con un poco más cumplo la cuota diaria de 20 piezas de fruta diaria que recomiendan los endocrinos. Esa es otra, a mí que alguien me explique esta regla, porque en verano o primavera, a base de cerezas, fresas y frambuesas, igual hasta la cumplo, pero en el triste invierno lo de comerme 10 manzanas y 10 peras se me hace un poco cuesta arriba.

 

 


Además no entiendo por qué pero yo, que como a toda velocidad, tardo unos 30 minutos en comerme una manzana cruda. No es que no me gusten, me gustan, y en postres casi más, pero crudas yo no sé si tienen algún tipo de sustancia que hace que mi mandíbula trabaje más despacio o algo así  pero, vamos, que se me hacen un mundo. Aún así, no creo que ni la gente que no tiene mi problema sea capaz de tomarse dos manzanas para desayunar, dos a media mañana, dos antes de comer y así sucesivamente. Esa es otra, la gracia de tomarse la fruta antes de comer porque si te la tomas después engorda. Pues mire señor endocrino, yo si no me como la dichosa manzana después de comer, para quedarme con un buen sabor de boca le doy a la tableta de chocolate, así que me da a mi que voy a pasar de la moda esta rara.

 


Por eso una para hacer un brownie necesita una excusa, porque no creo que me lo vaya a recomendar ningún cardiólogo... En este caso se trató de hacer un postre para una cena de mi madre. Que no es el típico postre refinado que se sirve después de una lubina, pues no, pero yo acababa de recibir el libro "Baked: New Frontiers in Baking" y quería probar la receta del brownie que tantos premios había ganado, que había hecho famosos a los dueños de este "coffee shop-bakery" de Brooklyn y que tanto le ha gustado a Oprah. El problema es que no contaba con que los americanos no solo miden los volúmenes en "cups", sino que las raciones normales para ellos aquí dan de comer a una familia de 4. Conclusión: hice el brownie, recorté circulos y los puse uno encima de otro a modo de torre para la cena y aún así me sobró media plancha de brownie. Pero la verdad es que duró más bien poco.

 

 

Este brownie es merecedor de todos los premios que ha recibido y más y no necesita la típica bola de helado de vainilla que acompaña a los brownies más mediocres que sirven en los restaurantes americanos.  Combina las mejores características de un brownie: la jugosidad y el intenso sabor a chocolate, con el buen saber de los autores de "Baked" que añaden algo de sal y café a la masa. La sal es fundamental y como pasa con el caramelo con sal, hace que lo dulce no sea tan dulce y te queden siempre ganas de probar más. El café es sutil, pero tabién le da un toque especial. Yo diría que es el MEJOR brownie que he probado y como Brooklyn queda un poco lejos, la opción más fácil es sacar la fuente mayor que tengáis y ponerse a hacer brownie para 50 como un buen americano. Ahora solo me queda probar la versión rubia del brownie (los blondies), aunque sinceramente, me extrañaría que llegase al nivel de la versión morena.


Para completar la dosis de cosas buenas del día os recomiendo la canción que tengo en modo repetición desde hace varios días. Además el videoclip me encanta: Poison and Wine de The Civil Wars (y no, no es Johnny Depp el que canta aunque lo parezca).

 


RECETA: Para un molde de 23x34cm (lo que yo decía: brownie para el cuartel)


290gr harina

1 cucharadita de sal

2 cucharadas de cacao en polvo

319gr chocolate

232gr mantequilla

1 cucharadita de café soluble

348gr azúcar

116gr azúcar moreno

5 huevos

2 cucharaditas de extracto de vainilla


La verdad es que vista así la lista de ingredientes da un poco de miedo, pero un día es un día!


1. Precalentar el horno a 180º y engrasar el molde con mantequilla.

2. En un bol mezclar la harina, la sal y el cacao en polvo.

3. Poner el chocolate, la mantequilla y el café soluble en un bol sobre un cazo con agua hirviendo y derretir la mezcla.

4. Apartar del fuego sin quitar el bol de encima del cazo y añadir los azúcares. Batir hasta que todo esté bien mezclado y levantar el bol del cazo. Apartar hasta que alcance la temperatura ambiente.

5. Añadir 3 huevos a la mezcla de chocolate y batir hasta que todo esté mezclado.

6. Añadir el resto de los huevos y el extracto de vainilla y batir hasta que tod esté mezclado, teniendo cuidado de no pasarse para evitar que el brownie quede como un bizcocho.

7. Echar la mezcla de la harina sobre la del chocolate y mezclar utilizando una espátula hasta que se vea solo un poco de la mezcla de la harina.

8. Echar la mezcla sobre el molde y cocer al horno durante 30 minutos, hasta que al insertar un cuchillo en el centro salga con alguna miga húmeda. Este paso es muy relativo, pero en mi opinión es mejor pecar a que el brownie quede poco hecho que mucho.


Envueltos en papel film a temperatura ambiente aguantan bien hasta tres días.

 

 

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