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Sábado 25 de Diciembre de 2010 10:02

La familia de los emperadores

por Ernesto Gutiérrez Guinea

                                                  

FIGURA 12.1

El fuerte sentimiento de orgullo de pertenecer a una familia, como la Julia, a la que se identificaba con el advenimiento de una era de grandeza y prosperidad para Roma a través del establecimiento del Imperio, tiene una clara plasmación en el campo de la numismática, a través de frecuentes acuñaciones con las que se honra a figuras tanto masculinas como femeninas que, aunque miembros relevantes de la familia Julia, no habían alcanzado la dignidad imperial.
Normalmente, estas acuñaciones, a diferencia de las realizadas con la figura del emperador, se efectuaban después de la muerte del personaje, conmemorando ciertos hechos notables ocurridos durante la vida de éste. Esta costumbre se inicia en tiempos de Tibèrio, siempre interesado en resaltar elementos que lo identificasen con descendientes naturales directos de Augusto, dada su filiación adoptiva. La costumbre tendrá continuidad durante los reinado de Calígula y Claudio, y tras  el paréntesis de Nerón, se reanudará con los miembros de la dinastía Flavia, Vespasiano y sus hijos, así como con los emperadores de la época Antonina, con muy extensa emisiones especialmente a nombre de las esposas de los emperadores, y en general, no serán discontinuadas hasta el fin de la acuñación de Sestercios con Pòstumo, ya en el siglo III D.C..
A este tipo de acuñaciones pertenecen los 5 ejemplares que se analizan en esta entrada. Las FIGURAS 12.1, 12.2 y 12.3 reproducen Sestercios a nombre de Agripina Madre, los dos primeros acuñados durante el reinado de Calígula y el tercero durante el reinado de Claudio, mientras que las FIGURAS 12.4 y 12.5 se refieren a Sestercios a nombre de Druso el Viejo acuñados también durante el reinado de Claudio. Ninguna de estas acuñaciones es escasa en ningún grado de conservación, ya que si bien muchos ejemplares circularon extensamente a lo largo de los siglos, otros por su belleza, tamaño y la presencia de retratos menos comunes que los de los emperadores, fueran retenidos por acaparadores y coleccionistas, y han llegado hasta nosotros sin un gastaje excesivo. Así, sus precios, en general, son algo superiores a los de los Sestercios de Claudio en G (150 €), pero inferiores a los de Calígula en G (300€), pudiendo estimarse para los de Agripina en G, 250€, y para los de Druso un precio algo inferior, 190€.

                                                  

FIGURA 12.2

Esta Agripina que suele denominarse como Agripina Madre o Agripina Senior para diferenciarla de Agripina Joven, hermana de Calígula y madre de Neròn, cuyos Sestercios son prácticamente inalcanzables ( 10.000 € en F), nació en 15 A.C. , siendo hija de Agripa y Julia, hija de Augusto. Al casarse Agripina Senior con Germánico, hermano de Claudio, constituyó uno de los elementos básicos para el entronque de las familias Julia y Claudia cuya compleja red de interrelaciones, con su repetición de nombre semejantes, tantos dolores de cabeza dan a los que se inician en el estudio de los primeros tiempo del Imperio Romano.
Todos los autores que se han ocupado de esta época, coetáneos y posteriores, coinciden en afirmar la fortaleza de carácter y dechado de virtudes que adornaban a Agripina, considerada aun antes de su muerte, como el prototipo de la matrona romana. Tenemos testimonios indudables de su amor, en la gloria y en la adversidad, a su esposo Germánico al que siempre acompañó tanto en sus victoriosas campañas en el limes norte del Imperio como en su triste final y muerte, instigada por Tibério, cerca de la ciudad de Antioquia en 19 D.C., tras lo cual el proprio Tibério la desterró a la isla de Pandataria, donde murió en 33 D.C..
Las dos primera piezas reproducidas representan el primer tipo de Sestercio emitido en recuerdo de Agripina por su hijo Calígula. Si bien, se trata en ambas del mismo tipo, el estado de las dos piezas respecto a patina y manipulación de superficie, es muy diferente, por lo nos permitirá discutir con detalle los factores que determinan el precio de ambas monedas. Asì, COHEN  asigna a este tipo un precio de 8 FF, lo que es solamente el doble del de los Sestercios de Alto y Medio Imperio mas comunes opinión con la que, en la actualidad, es difícil estar de acuerdo y que no refleja en modo alguno la realidad del mercado que, especialmente en conservaciones medias y bajas, valora este Sestercio aproximadamente en 4 veces lo que un Sestercio común de Trajano o Adriano.
Es difícil estimar con precisión si un Sestercio de Agripina con carro tirado por mulas en el reverso es mas o menos raro que el que lleva en èste los títulos de Claudio alrededor de las letras SC. Creemos en verdad, basados en el número de ejemplares de uno u otro tipo subastados en los últimos años, que el segundo es ligeramente mas raro que el primero. Sin embargo, hay que señalar que esta opinión no se comparte ni en CAYON 1984 que los valora en 1.200 FS,  el primero, y 800 FS, el segundo, ni en CAYON 1985 que los valora en 100.000 P el primero  y 70.000 P el segundo, ni en SEAR que en su edición de 1970 los valora en 50 L  y 45 L respectivamente, en la edición de 1988 en 900 L y 800 L y en su edición de 2000 en 450 L (F), 1.250 (VF) y 5.000 L (XF) el primero, y 350 L, 850 y 2.500 L el segundo.
En todo caso, es muy significativa la extraordinaria apreciación en SEAR de este Sestercio entre 1970 y 1988, muy superior a la de mayoría de otros Sestercios, con lo que se está en completo acuerdo. Sin embargo, es mas difícil coincidir con la opinión de que un precio en F del primero casi equivalente al del segundo en la misma conservación, se pase en el caso del primero a un precio de vez y media superior, en VF y doble respecto al segundo, ya que la dificultad real de encontrar ambos tipos de Sestercios en buena conservación, respecto a la de encontrarlos en conservación normal, es prácticamente equivalente.

                                                 

FIGURA 12.3

Asignando a la pieza da le FIGURA 12.1 un grado VG- en cuanto al gastaje, y a la pieza de la FIGURA 12.2 un grado F, tendríamos en principio, precios de 400 € y 1.000€ respectivamente. Sin embargo, el fuerte desentraje en ambas caras de la moneda, la práctica ausencia de pátina y especialmente la fuente manipulación con cepillo de puas que, al parecer, ha sufrido para resaltar su relieve, dejaría el valor de mercado en la cuarta parte: unos 90€; sin embargo, en la segunda, con pátina media y ligero desentraje en el reverso, solo la rugosidad de su superficie con apariencia de haber sido limpiada de corrosiones, haría que su precio no alcance mas de la mitad del normal, estimándose, por tanto, un precio de mercado de 500€.
El otro tipo de Sestercio de Agripina que se muestra en la FIGURA 12.3, nos proporciona a primera vista, una impresión diferente. No es de extrañar ya que su grado de conservación seria un VF+. Debemos tener en cuenta que para la asignación de tal grado, se està haciendo abstracción de otros aspectos que no influyen en el grado atribuido (que depende solo de su gastaje) aunque naturalmente sí en su precio, y que por tanto, como cualquier otro defecto, de acurdo con las normas de buena práctica que rigen en las ventas públicas, deberían ser mencionadas separadamente.
Ya se ha indicado que en la mayor parte de los catálogos, esta pieza aparece a un precio ligeramente inferior a la anterior, con un grado de conservación equivalente, así como nuestro desacuerdo con esta disminución en la estimación de valor, que bien pudiera ser consecuencia del menor interés que tiene para los coleccionista, al tener un reverso similar al de otros Sestercios de la época, que prodiga la imagen del SC enmarcada por la leyenda con los títulos del emperador.
El anverso de los dos tipos de Sestercios de Agripina continúan la tendencia, ya iniciada en las acuñaciones de Calígula y continuada por Claudio, Neròn, Galba y los Flavios hasta la muerte de Tito, de enmarcar la cabeza del personaje representado, con una leyenda en forma de corona circular con los caracteres en tamaño muy grande. Esto que es totalmente ajeno a la moneda griega, produce una sensación de clasicismo al que contempla estos Sestercios, que parece evocar las inscripciones que aparecen en los restos de monumentos romanos conservando, aún hoy, leyendas con este tipo de caracteres.

                                                 

FIGURA 12.4

Este tipo de configuración de leyendas perdura aún en tiempos modernos, en el diseño de piezas reconocidas unánimemente como de gran belleza, como las 5  liras de Italia de 1926 a 1930, y especialmente las 20 liras de 1936 de Victor Manuel III,  en el que este tipo de anverso se complementa con un reverso claramente inspirado en carruaje tirado por animales, como en el del Sestercio precedente de Agripina.
En el caso del Sestercio de la FIGURA 12.3, la pieza tiene un reverso en el que los caracteres tienen el mismo tipo y la misma disposición que los del anverso, dando a la moneda en su conjunto, una gran prestancia. En cuanto a su valor, a tratarse de un grado VF+, le correspondería en principio, un valor de 2.600€, ya que si pátina, aunque débil, podríamos llegar a considerarla como intermedia. No obstante, a partir de ese grado, tenemos que considerar el efecto de la fuertes corrosiones que aparecen especialmente a lo largo de todo el reverso que nos hacen, incluso, pensar que aunque la débil pátina no sea artificial, tampoco es la original formada tras su extravío o atesoramiento, si no acumulada tras un proceso de limpieza de la pieza realizado mucho tiempo atras para eliminar fuertes oxidaciones que han dado paso a las correcciones que se observan. Esto, unido al ligero desentraje del reverso, nos conduciría a un valor de mercado, de 1.100€ únicamente.
Nerón Claudio Druso Germánico, conocido como Druso el Viejo para distinguirle de Druso el Joven, hijo de Tibério, fue hermano de emperador, Tibério, y padre de emperador, Claudio. Fue un miembro preeminente de la familia Claudia, que llegaría a enlazar con la familia Julia a través del matrimonio de Tibério con la hija de Augusto.
Nació en 38 A.C. como hijo de Livia, posterior esposa de Augusto, y de su primer marido. Se casó con Antonia, hija de Marco Antonio y Octavia y fue padre de Germánico  y Claudio, así como abuelo de Calígula. Fue un jefe militar de gran prestigio que obtuvo victorias importantes en el norte del Imperio, lo que le valió el titulo de Germánico que distinguió también a su hijo y que fue posteriormente adoptado por Claudio y por Nerón. Murió al caer del caballo que montaba, en 9 A.C. .
Conocemos un solo tipo de Sestercio de Druso el Viejo emitido por Claudio, con dos variantes, una sin las letras PP ( Padre de la Patria) al final de los títulos de Claudio, en el reverso (FIGURA 12.4) y la otra ( FIGURA 12.5), ligeramente mas corriente, con la presencia de estos caracteres. El precio base de estos Sestercios en G, la estimamos en 190 € en un punto intermedio entre los de Agripina (250€) y los de Claudio ( 125 €), separándonos de COHEN  que fijó un precio superior ( 10 FF)  a los Sestercios de Druso frente a los de Agripina (8FF).
Es de notar también, la fuente diferencia que aparece en CAYON  1984 entre estas dos variantes, 500 FS la pieza con PP y 1.200 FS sin PP, lo que parece algo alta si comparamos las frecuencias de aparición en ventas públicas de ambas piezas.

                                                

FIGURA 12.5

Así, la primera pieza la podemos considerar en grado XF- ya que su gastaje es mínimo como puede observarse en el detalle de los rizos del pelo y los pliegues del vestido de Druso en el reverso en el que aparece sentado sobre trofeos de guerra. Esto supondría un precio de 2.400€, considerando una pátina intermedia (original, pero con discontinuidades), pero el fuerte desentraje tanto del anverso como del reverso y la tosquedad de su acuñación ( que podría haber sido realizada en alguna ceca provincial) reduciría su valor de mercado a 1.400€.
Este valor es semejante a que alcanzaría el Sestercio de la FIGURA 12.5 que aunque incorpora los caracteres PP, en principio, lo graduaríamos como VF- ( ya que la partes altas del pelo y de la vestimenta están claramente gastadas, con evidentes discontinuidades en las líneas de detalle); pero su buen centraje y muy buena pátina original harían subir su precio de mercado, de los 800€ que le corresponderían por conservación y rareza, a 1.500€, al tener en cuenta otro componente básico del precio, como es la pátina.

12.THE FAMILY OF THE EMPERORS

The strong feeling of the pride of belonging to a family, like the Julia, which was identified with the advent of an era of greatness and prosperity for Rome because of the establishment of the Empire, has a clear manifestation in the field of numismatics, with frequent coinage with which honoured both male and female figures that, although relevant members of the Julian family, had not reached the imperial dignity.
Normally, these mints, unlike those made with the figure of the emperor, took place after the death of the personage, for commemorating certain events that have occurred during his lifetime. This custom began in the time of Tiberius, who always was interested in highlighting elements that identify him with his natural direct descendants of Augustus, given his adoption situation. This practice will be continued during the reign of Caligula and Claudius, and, after the parenthesis of Nero, it will retaken by the members of the Flavian dynasty, Vespasian and their sons, as well as the emperors of the Antonine period, with especially extensive emissions addressed to the emperors’ wife, and in general, will not be discontinued until the end of the coinage of sesterces of Posthumus, in the third century AD.
To this type of coinage belong the 5 copies discussed in this post. The Figures 12.1, 12.2 and 12.3 reproduced the sesterces addressed to Agrippina Mother, the two first minted during the reign of Caligula and the third during the reign of Claudius, while Figures 12.4 and 12.5 refer to sesterces addressed to Drusus the Elder also coined during the reign of Claudius. None of these coinages is scarce in any degree of conservation, because many copies circulated extensively throughout the centuries, others for their beauty, size and the presence of less common portraits of the emperors, were retained by hoarders and collectors, and have come to us without an excessive wear. Thus, prices in general are in general higher than Claudius sesterces in G (150 €), but lower than those of Caligula in G (300 €) and can be estimated for Agrippina in G, 250 €, and for those of Drusus a price slightly lower price, 190 €.
This Agrippina is often referred to as Agrippina Mother or Agrippina Senior to differentiate her from Young Agrippina, sister of Caligula and mother of Nero, whose sesterces are practically unattainable (10,000 € in F), was born in 15 BC, the daughter of Agrippa and Julia, Augustus’ daughter. By marrying Agrippina Senior with Germanicus, Claudius’ brother, was one of the basic elements for the blood- relationship between the Julia and Claudia families whose complex network of relationships, with the repetition of similar names, give so many headaches to those who start to study the first times of the Roman Empire.
All authors who have dealt with this period, contemporary and posterior, agree in the strength of the character and paragon of virtue that adorned Agrippina, considered even before her death, the prototype of the Roman matron. We have undoubted testimonies of her love, in glory and in adversity, to her husband Germanicus to who always made company in his victorious campaigns in the northern limes of the Empire until in his sad end and death, instigated by Tiberius, near the city of Antioch in 19 AD, after which Tiberius himself exiled her to the Pandataria Island, where she died in 33 AD.
The two first pieces reproduced are the first type of sesterces issued in memory of Agrippina by her son Caligula. Though, both are of the same type, the status of the two pieces with regard to the patina and surface manipulation is very different, so we will discuss in detail the factors that determine the price of both coins. Thus, COHEN estimated for them a price of 8 FF, which is only the double of that of the more common High and Middle Empire sesterces, a opinion that, nowadays, it is difficult to agree with because it does no reflects at all the market realities that, especially with middle and low conservations coins, rated this sesterces approximately 4 times what a common Trajan or Hadrian sesterces.
It is difficult to estimate accurately whether a sesterce of Agrippina with mule-drawn cart on the back is more or less rare than the one in which we can see Claudius titles around the letters SC. In fact is believed, based on the number of exemplar of one kind or another auction in the last few years, that the second one is lightly more rare than the first one. However, it should be noted that this point of view is not shared by CAYON, 1984, who value them at 1,200 FS, the first, and 800 FS, the second one, nor by CAYON, 1985, that valued them at 100,000 P 70,000 P the first and the second one, nor by SEAR in the edition of 1970, where the values given are 50 L and 45 L respectively in the 1988 edition are 900 L and 800 L and in the 2000 edition  450 L (F), 1,250 (VF) and 5,000 L (XF) the first, and 350 L, 850 and 2,500 L the second one.
In any case, the extraordinary appreciation of SEAR, between 1970 and 1988, of those sesterces is very significant, much higher than that of the most other sesterces, with what one is in complete agreement. However, it is more difficult to agree with the opinion that a price in F of the first one, almost equivalent to the second one in the same conservation, it become a price one and a half higher, in VF and the double of the second, because the real difficulty to find both types of sesterces in good preservation, compared to finding them in normal maintenance, is practically equivalent.
Assigning to the piece of Figure 12.1 a degree of VG -regarding the wear, and to the piece of the Figure 12.2 a degree F, in theory we would have prices of 400 € and 1,000 € respectively. However, the clear decentring on both sides of the coin, the practically absence of patina and especially the power brush picks manipulation used, apparently, for highlighting the relief, it would leave the market value in quarter of its value: 90€, but in the second one with half patina, light decentring on the back and only the ruggedness of its surface with appearance of having being only cleaned of corrosions, it would lead to a price of no more than a half of the normal one, therefore a market price estimated of 500 €.
The other type of Agrippina sesterces shown in Figure 12.3 provides at first sight a different impression. It is not surprising that its degree of conservation is VF +. We should note that for the assignment of such a degree, it is being disregarding other aspects that do not influence in the degree assignment (which depends only on the wear) but of course it influence in its price, and therefore, as any other defect according to the good practice guidelines applied in public sales, they should be listed separately.
It has already been indicated that in most of the catalogues, this piece appears at a price slightly lower than the one mentioned before, with a equivalent conservation grade, as well as our disagreement with this decrease in the estimated value, which could well be the result of a lower interest for the collectors, because they have a similar back to other sesterces at that time, that reads the image of the SC framed by the legend with the title of Emperor.
The front of the two types of Agrippina sesterces continue the trend which was already begun with the coinage of Caligula and continued by Claudius, Nero, Galba and Flavian until Tito's death, of frame the personage’s head represented, with a circular crown shape legend with very large characters. This is totally alien to the Greek currency, and it gives a sense of classicism to who contemplates these sesterces, what seems to evoke the inscriptions on Roman monuments preserved, even today, with legends of such characters.
This type of configuration the legend persists even in modern times, in the design of pieces recognized unanimously of great beauty, as the 5 Italy lire from 1926 to 1930, and especially the 20 lire of 1936 by Victor Emmanuel III, in which this type of front is complemented with a back clearly inspired by animal-drawn carriage, as in the previous sesterce of Agrippina.
In the case of the sesterce of Figure 12.3, the piece has a back where the characters have the same type and the same disposition of those on the front, giving, as a whole a great presence to the currency. In terms of value, being a grade VF +, in principle would have a value of 2,600 €, because even with patina, although weak, we might consider it as intermediate. However, from that level, we must consider the effect of corrosion that appear especially strong along all the back, what makes us think that even the weak patina is not artificial, nor is the original formed after its lost of or hoarding, but accumulated after a cleaning process of the piece done a long time ago to remove heavy oxidation what have given rise to the corrections we can observe. This, with the slight decentring on the back, would lead to a market value of only 1,100 €.

            Nero Claudius Drusus Germanicus, known as Drusus the Elder to distinguish him from Drusus the Younger, son of Tiberius, was the brother of Emperor Tiberius, and father of Emperor Claudius. He was an important member of the Claudian family, who would join to the Julian family through the marriage with the daughter of Tiberius Augustus.

            He was born in 38 BC as the son of Livia, later wife of Augustus, and of her first husband. He married Antonia, daughter of Marco Antonio and Octavia and he was the father of Germanicus and Claudius, and Caligula's grandfather. He was a highly respected military leader who won important victories in the north of the Empire, what made him receive the title of Germanicus that also distinguished his son who was adopted later by Claudius and Nero. He died after falling down from horse, in 9 BC.

            We only know one type of sesterces of Drusus the Elder issued by Claudius, with two variants, one without the letters PP (Padre de la Patria) at the end of the titles of Claudius on the back (Figure 12.4) and the other (Figure 12.5 ), slightly more common, with the presence of these characters. The base price of these sesterces in G, is estimated at 190 €, at an intermediate point between Agrippina (250 €) and Claudius (125 €), by withdrawing from COHEN to set a higher price (10 FF) to sesterces of Drusus opposite to those of Agrippina (8FF).

             It also noted the significant difference that appears in sources of CAYON 1984 between these two alternatives, the 500 FS of a piece and 1,200FS without PP, which it seems rather high if we compare the frequency of appearance in public sales of both pieces.
So, the first piece can be considered in the degree XF -regarding that its wear is minimal as shown in the details of the curls of the hair and in the folds of the Drusus dress on the back in which he is sitting on war trophies. This would imply a price of 2,400 €, considering an intermediate patina (original, but with discontinuities), but the strong decentring both in the front and in the back and the boldness of its coinage (which could have been performed on some provincial mint) would reduce its value market to 1,400€.

            This value is similar to that reached the sesterces in Figure 12.5 even with the PP characters, at first, it would be graduated as VF- (because the upper parts of the hair and clothing are clearly worn, with obvious discontinuities in the lines of detail), but its good centring and very good original patina would raise its market price from 800 € which would correspond to it for its conservation and rarity, to 1,500 €, when taking into account other basic component of the price, as the patina.

 

Viernes 24 de Diciembre de 2010 09:03

El terror entra en Roma

por Ernesto Gutiérrez Guinea

                                               

FIGURA 10.1

Calígula es, quizá, uno de los emperadores romanos que nos resulta mas fácil evocar. Todos hemos oído hablar aquello de que nombró Consul a su caballo y de sus excentricidad en el trato con familiares y prohombres romanos, que al cabo, llegarían a provocar su muerte a manos de miembros de su propia guardia.  También es, junto con Nerón y Heliogábalo, el símbolo de la crueldad gratuita.
Asimismo al lado de los mencionados emperadores se le atribulen toda clase de excesos y perversiones en los que habría introducido el proprio Tiberio en el último periodo de su vida, en Capri.
En el caso de Calígula disponemos de la suficiente evidencia de la realidad de estas características de carácter mas allà de la descripción que le dedican autores como Tàcito y  Suetonio. No obstante hasta el momento de su acceso al trono, fue una figura, como hermano del admirado Germánico, muy querida por el pueblo y especialmente por el ejército.
El nombre real de Calígula era Cayo Cesar Germánico. Cesar en reconocimiento a su pertenencia a la dinastía fundadora del Imperio que siempre se consideró continuadora de la obra de Julio Cesar; Germánico, en conmemoración de su hermano Germánico muerto en Antioquia en 19 D.C., posiblemente  por envenenamiento instigado por el proprio Tibério.
El sobrenombre de Calígula , por el que es mas conocido es un apelativo que le asignaron las tropas de su hermano Germánico en sus campañas, que alude al nombre latino de unas sandalias de tipo militar que portaba frecuentemente. Normalmente en las obras de autores americanos se  le suele aludir como Cayo, su nombre original.
Calígula nació en Antium el año 12 D.C.. Era hijo de Julia, hija de Augusto y de Agripa, uno de los mas significados generales del mismo. Era por tanto, hermano de Germánico y cuñado de la esposa de èste, Agripina. Suele asignarse a Calígula la muerte de Tibério, ahogándole en su lecho en Capri. Fue educado por Antonia,  hija de Marco Antonio y Octavia, esposa de Druso el Viejo  y madre de emperador Claudio, de Germánico y del propio Calígula.
Al igual que gran parte de sus sucesores, las medidas adoptadas por Calígula al comienzo de su reinado en 37 D.C., fueron celebradas por los ciudadanos, permitiendo la rehabilitación de la mayor parte de los represaliados en los últimos años de Tibèrio. Pero poco después de su acceso al trono, a consecuencia de la súbita aparición de una enfermedad mental, probablemente esquizofrenia, perdió totalmente la razón y los siguientes años de su reinado fueron una continua sucesión de desatinos y crueldades, a los que solo puso fin su muerte a manos del jefe de su propia guardia Casio Querea en 41D.C..
Las extravagancias y excesos de reinado de Calígula no se reflejan en las monedas acuñadas durante el mismo. En particular, los Sestercios se caracterizan por un diseño de un acusado clasicismo  que parece presagiar la perfección en el retrato que vendrá en la época de Neròn, lejos ya del estilo arcaico que caracterizaba las emisiones de Augusto y Tiberio. También es característico de las acuñaciones de Calìgula, la atención mostrada hacia miembros notables de su familia, como sus padre Agripina y Germànico, costumbre que sería continuada posteriormente por su hermano Claudio, con acuñaciones incorporando las figuras de la propia Agripina, su madre Antonia y Druso el Viejo.

                                                    

FIGURA 10.2

Calìgula emitió 4 tipos básicos de Sestercios con alguna variantes a las que después nos referiremos: El tipo ADLOCUTIO, con reverso con la figura del emperador arengando a las tropas, el dedicado a sus tres hermanas, Agripina Joven, Drusila y Julia retratadas en el reverso representando a la Seguridad, la Concordia y la Fortuna, el tipo con la leyenda SERVATOS en el reverso similar a la de los Sestercios de Augusto y la de la Piedad en anverso y Calìgula realizando un sacrificio frente al templo de Augusto, en el reverso.
Los Sestercios de Calìgula son, en general, escasos y muy bellos. Salvo quizá, el tipo de la Piedad, es difícil encontrarlos en cualquier tipo de estado de conservación por lo que es uno de los emperadores mas característicos que echaremos en falta al principio, si empezamos a coleccionar Sestercios, en la manera mas usual, adquiriendo un ejemplar a nombre de cada emperador, con independencia de què tipo de reversos tengan. No es extraña la escasez de los Sestercios de Calìgula, dado lo corto de su reinado comparado con los de los emperadores anteriores. También es normal la dificultad de conseguirlos, a precio razonable, aunque su estado de conservación sea muy bajo, ya que cabe suponer que la mayor parte de los Sestercios acuñados en su nombre es muy probable que desaparecieran de la circulación, dado el extraordinario mal recuerdo que había dejado, especialmente entre los senadores, de los que se ha dicho  que expreso que su única pena es que no tuvieran todos ellos una única cabeza, para poder cortarla de un solo tajo.
El tipo de Sestercio con sus tres hermanas en el reverso no es muy raro, pero sì debe considerarse raro, en el sentido de difícil de encontrar, ya que es muy buscado por los coleccionista a causa de la especial belleza de su reverso y a lo inusual de aparecer tres familiares del emperador en èl. Ejemplares con pàtina de Sestercios con este reverso en VF pueden llegar a valer del orden de 10.000€.
La FIGURA 11.1 representa un Sestercio del reinado de Tibério, acuñado en el año de su muerte, como se muestra en la leyenda, aludiendo al año 38 (XXXIIX) de su asignación de la potestad tribunicia. El anverso representa el templo  de la Concordia en forma idéntica al de la FIGURA 10.3. El hecho de poder comparar el mismo tipo de Sestercio en dos conservaciones diferentes, los de la FIGURAS 10.3 Y 11.1 nos permitirá comenzar a iniciarnos en la práctica de estimar el valor de los Sestercios en función de su conservación, a la que nos hemos referido con insistencia en anteriores entradas.

                                                  

FIGURA 10.3

En efecto, el primer Sestercio le habíamos clasificados como G+ y después de un análisis que no repitiéremos del resto de sus características, habíamos estimado que tenía un valor de mercado de 150 €. Es claro, que el segundo tiene un aspecto completamente diferente, lo que sin alguna duda ya le hará ser clasificado con una diferencia de al menos un grado, VG+ frente a G+. No nos cansaremos de repetir que la variación de un grado completo en la escala de grados de conservación, supone que las piezas tiene un apariencia diferente que, en principio, conduce a que dos personas ajenas por completo a este campo, digan siempre en forma coincidente cual de ellas tiene un menor gastaje y que a un coleccionista con cierta formación o a un comerciante en este campo, le surjan dudas de cual de ellas le conviene mas adquirir, si se encuentra frente a dos piezas con 1 grado de conservación de diferencia, igualdad en el resto de su características y un precio doble para la pieza mejor conservada.
No volveremos a citar las valoraciones de este tipo de pieza en distintas publicaciones, ya realizada en la entrada anterior; simplemente decir que con un precio base de 300 € ( correspondiente a un Sestercio común de Tibério con pátina intermedia), seria asimilable un precio de 800 € en VG+, como es el caso. Respecto a la pátina, en principio, podría considerársela como intermedia, al estar cubriendo gran parte de su superficie con notoria discontinuidad, pero el hecho de ser gruesa en el anverso, dificulta la visualización de detalles que, de otro modo en una pieza en VG+  serian perceptibles, lo que reduciría el valor de mercado a unos 500 €.
La pieza de la FIGURA 11.2, en principio, desconcierta, ya que comparada con la de la FIGURA 11.3, con un tipo semejante, resalta de inmediato que presenta un trazo irregular en los caracteres de la leyenda y una indefinición de detalles en la corona  y en el rostro, aun en las partes bajas que no son consecuencia de gastaje, muy diferentes de la rotundidad de los caracteres y de los detalles de las partes bajas del relievo de la segunda pieza, aunque los estados de conservación no son muy diferentes.
Esto podría llevar, y lleva en muchos casos a considerar que se trata de una  falsificación. Sin embargo, en un estudio cuidadoso de la pieza para el cual la lupa es imprescindible podemos apreciar la consistencia de la pátina y la acumulación de oxido real, que nos lleva a concluir la autenticidad de la pieza en cuanto a su circulación en la época ( para lo que es factor fundamental la regularidad de gastaje que tiene una pieza autentica). Ello podría conducir a la que la pieza fuera de las llamadas falsas de época (piezas que circularon, aunque era producidas por particulares a imitación de las oficiales) o bien que se trate de acuñaciones provinciales con cuños manufacturados localmente a imitación de los oficiales, aunque validados por las autoridades locales.

                                               

FIGURA 10.4

Realmente, la distinción entre ambas posibilidades resulta imposible en gran número de casos y en cierto modo es bastante indiferente en cuanto al precio, ya que en los dos casos son piezas coleccionables, aunque de un valor inferior a las acuñadas en la propia Roma, que tiene una apariencia mucho mas agradable, y una garantía mayor para su autenticidad. Considerando estos factores, la pieza tendría un valor de mercado de unos 480€, estando valorada en CAYON 1984 y 1985 en forma ligeramente superior, 1350 FS y 90.000 P respectivamente a la de la FIGURA 11.3 debido a que, en efecto, la variante con los caracteres PRON en la leyenda ( que alude a la condición de nieto de Augusto) la hacen ligeramente mas rara.
Esta segunda pieza es semejante, aunque al corresponder al primer año del reinado (TRP) se omite en la leyenda los caracteres PRON, lo que la hace algo mas corriente. El CO HEN  la valora en 8 FF de 1880 lo que desde luego se desmarca de su rareza real; CAYON 1984 y 1985 la asigna un precio de 1.000 FS y 75.000 P respectivamente, lo que ya constituye un precio mas realista; SEAR hace subir considerablemente su precio de 65 L en F en 1970 a 750 L en VF en 1988, lo que en principio parece exagerado, si bien en 2000 mantiene este precio, asignando 400 y 3.000 L  en conservaciones F y XF respectivamente.
De acuerdo con nuestro criterio, la pieza tiene una conservación F-  que correspondería a un valor de 1.000, si bien la práctica ausencia de pátina y una corrosión que interrumpe la leyenda del reverso, la reduciría a un valor de mercado de 600€.
La FIGURA 11.4  reproduce el tipo ya aludido de Piedad en el anverso, y reverso con el emperador ofreciendo un sacrificio en templo dedicado a Augusto al que se alude con leyenda a ambos lados del templo. La pieza es un F típico con un detalle suficiente para apreciar cada una de las figuras, pero sin permitir distinguir detalles suficientes de su vestimenta. Esta pieza a nuestro juicio esta sobrepreciada tanto en COHEN  como en CAYON  1984 y 1985 donde se la asigna un precio casi doble al de tipo SERVATOS con el mismo grado de conservación, cuando en la actualidad, en la mayor parte de las subastas los precios de adjudicación de esta última son superiores.
Mas en línea con los valores que asigna a este tipo SEAR en sus sucesivas ediciones, se considera un precio de mercado en la conservación asignada (F) de 840 € en lugar de los 1.200 que le correspondería como un Sestercio común de Calígula, ya que pátina, aunque no ausente, es bastante escasa.

                                           

FIGURA 10.5

Por último, la FIGURA 11.5 muestra ya un Sestercio que a primera vista ya podemos suponer que tiene un valor que hay que expresarlo en miles de euros. El principal punto de discusión para una adecuada valoración de esta pieza, es si se trata de un grado VF+ o XF-, lo que con pátina intermedia supondría una apreciable diferencia de valor de 3.200 € a 4.000€. Aunque la pieza, con gran módulo, es realmente muy bella, la visibilidad de las hojas de laurel pero al proprio tiempo, la ausencia  de los nervios de èstas, hace que nos decantemos por un VF+ y, a partir de ahí la belleza de la pátina atemperada por el desentraje del reverso y ciertas irregularidades en la superficie, llevaría a considerar un valor  de mercado de 4.000€

11.TERROR ARRIVES IN ROME

Caligula is perhaps one of the Roman emperors that it is easier to evoke. We all have heard about him appointing his horse as consul and about his eccentricities in dealing with his family and notables Romans, after all, they would cause his death by members of his own guard. Moreover he is, along with Nero and Heliogabalus, the symbol of wanton cruelty.
Also, together with the mentioned emperors they attributed to him all sorts of excesses and perversions in which Tiberius had introduced him in the last period of his life in Capri.
In the case of Caligula, we have sufficient evidences of the reality of these character traits further than the description that involved authors such as Tacitus and Suetonius. However till the time of his accession to the throne, he was a figure, as brother of the admired Germanicus, loved by the people and especially by the military forces.
The real name of Caligula was Gaius Caesar Germanicus. Cesar in recognition of his membership to the founding dynasty of the Empire which always was considered as a continuation of the work of Julius Caesar; Germanicus is in commemoration of his brother Germanicus died in Antioch in 19 A.C. possibly by poisoning instigated by Tiberius himself.
The nickname of Caligula, by which he is better known is a nickname given to him by the troops of his brother Germanicus in their campaigns, which makes reference to the Latin name of military-style sandals that he carried frequently. Normally in the works of American authors, they often refer to him as Caius, his original name.
Caligula was born in Antium in the year 12 A.C. He was Julia’s son, daughter of Augustus and Agrippa, one of the more significant generals of it. He was therefore the brother of Germanicus and brother in law of his wife, Agrippina. Usually it assigned to Caligula the death of Tiberius, by choking on his bed in Capri. He was educated by Antonia, daughter of Mark Antony and Octavia, wife of Drusus the Elder and mother of Emperor Claudius, of Germanicus and of Caligula himself.
Like many of his successors, the measures taken by Caligula at the beginning of his reign in 37 A.C. were commemorated by citizens, allowing the rehabilitation of most of the repressed in last years of Tiberius. But a few time after his accession to the throne, as the consequence of the sudden onset of mental illness, probably schizophrenia, he go completely out of his mind and in the following years of his reign there was a continuous succession of blunders and cruelties, which just ended because of his death, killed by the head of his own guard Cassius Chaerea in 41 A.C.
The extravagances and excesses of Caligula's reign are not reflected in the coins minted during it. His sesterces are especially characterized by a design of a great classicism that seems to presage the perfection of the portrait that will take place in the period of Nero, far from the archaic style that characterized the issues of Augustus and Tiberius. Il is also characteristic of the coinage of Caligula, the attention shown to prominent members of his family, as his parents Agrippina and Germanicus, a tradition that afterwards was continued by his brother Claudius, with coinages incorporating the figures of Agrippina herself, his mother Antonia and Drusus the Elder.
Caligula issued 4 basic types of sesterces with some variants that later on we will refer to: The ADLOCUTIO type, with a back with the emperor inciting the troops, the one dedicated to his three sisters, Agrippina the younger, Drusilla and Julia portrayed on the back representing Security, Concord and Fortune, the type with the legend SEVATOS on the back similar to the Augustus sesterces and the one with the Pietà in front and Caligula making a sacrifice in front of the temple of Augustus, on the back.
The Caligula sesterces are generally scarce and very beautiful. Except from, perhaps, the type of Pietà which is hard to find in any degree of conservation because of this fact, he is one of the most characteristic emperors that we will miss at the beginning, if we start to collect sesterces, in the most usual way, acquiring an copy in name of each emperor, regardless what kind of backs they have. It is not strange the lack of sesterces of Caligula, given the shortness of his reign, compared with those of the previous emperors. It is also normal the difficulty to get one by a reasonable price, even though its conservation were very poor, because it is assumed that it is very likely that most of sesterces coined on behalf of him disappeared from circulation given the extraordinary bad memory he had left, especially among the senators, of who it is said that he expressed that his only regret was that they did not have a single head for been able to cut it in a single cut.
The type of sesterces with his three sisters in the back is not very rare, but should be considered rare in the sense of being hard to find, because it is highly looked for by collectors given the special beauty of its back and the unusual fact of appearing three relatives of the emperor. Issues with the patina of sesterces with this back in VF may be worth around 10,000€.
Figure 11.1 represents a sesterce the reign of Tiberius, minted in the year of his death, as shown in the legend, referring to the year 38 (XXXIIX) of its assignation of the tribune legal authority. The front is the Temple of Concord in an identical manner to Figure 10.3. Being able to compare the same type of sesterces in two different degrees of conservation, in Figure 10.3 and 11.1, allows us to begin to practice the assessment of the value of sesterces in terms of conservation, which we have referred with emphasis in previous posts.
In fact, the first sesterces we had classified as G+ and after an analysis of the rest of its features that we are not going to repeat it again, we estimate that had a market value of 150€. It is clear that the second one has a completely different aspect, what will make without any doubt that it will be classified with a margin of at least one degree, VG+ compared with G+. We will not stop repeating that the variation of a full degree in the scale of degrees of conservation means that the pieces have a different appearance, in principle, it makes that two people completely unrelated with this field, coincidentally they will always say which one has less wear and a collector with some experience or a trader of this field, might have doubts about which one will choose to purchase, when you are facing two pieces with 1 degree of conservation of difference, equality in the rest of its features and a double price for the best preserved piece.
We are not going to mention again the ratings for this type of pieces in different publications, already made in the previous post, just saying that with a base price of 300€ (corresponding to a common sesterces of Tiberius with an intermediate patina), a price of 800€ would be comparable in VG +, as it is the case. With regard to the patina, in principle, would be considered as intermediate, because the fact of being covering much of its surface with a evident discontinuity, but the fact of being thick in the front makes the visualization of the details more difficult that, otherwise in a piece in VG+ they would be noticeable, reducing the market value at about 500€.
The piece in Figure 11.2, in principle, disconcerts, because compared to the one in Figure 11.3, with a similar type, immediately highlights an irregular line featuring the characters of the legend and a undefined details in the crown and in the face, even in the lower parts which are not result of the wear, very different from the categorically of the characters and the details of the lower parts of the relief of the second piece, even though their conservation degree are not very different.
This could lead, and leads in many cases to consider that this is a fake. However, in a careful study of the piece for which the magnifying glass is indispensable we see the consistency of the patina and the accumulation of real oxide, which leads us to conclude the authenticity of the piece based on its circulation at that time (for what is fundamental factor of the regular wear that an authentic piece has). This could lead to a piece which was a fake money of that time (pieces that circulated, though it was produced by individuals in imitation of the official one) or the result of provincial coinage with locally manufactured stamps in imitation of the official, but validated by local authorities.
Actually, the distinction between the two possibilities is impossible in many cases and in some ways it is quite indifferent as regards price, since in both cases are collectible pieces, although with a lower value than those minted in Rome itself, which have a much nicer appearance, and a greater guarantee of its authenticity. Considering these factors, the piece would have a market value of about 480€, being valued in CAYON 1984 and 1985 at a slightly higher prize 1350FS and 90,000P respectively to the FIGURE 11.3 due, in fact, to the variant with the letters PRON in the legend (which refers to the condition of grandson of Augustus) makes it slightly more rare.
This second piece is similar; although corresponding to the first year of the reign (TRP) the characters PRON in the legend are omitted, making it a little more current. Cohen values it at 8FF in 1880 what of course is different from its real rarity; Cayon 1984 and 1985 assign it a price of 1,000FS and 75,000P respectively, what is a more realistic price; Sear raises significantly its price of 65L in F in 1970 to 750L in VF in 1988, what at first time seems exaggerated, but in 2000 he maintains its price, assigning 400 and 3,000L in F and XF conservations respectively.
According to our opinion, the piece has an F- conservation which would correspond to a value of 1,000, while the almost absence of patina and the corrosion that interrupts the back legend reduce it to a market value of 600€.
Figure 11.4 reproduces the type already mentioned of the Pietà in the front, and a back with the emperor offering a sacrifice in the temple dedicated to Augustus making reference to him in the legend at both sides of the temple. This piece is a typical F with enough details to identifying the figures, but it does not allow distinguishing enough details of their dress. This piece, in our view, is overpriced in both Cohen and Cayon 1984 and 1985 where it is assigned a price nearly the double of the type SERVATOS with the same degree of conservation, when nowadays, in most of the auctions, the prices for sale of this piece are higher.
More in the line of the values assigned to this type SEAR in its successive editions, it is considered a market price on the assigned conservation (F) of 840€ instead of the 1,200 that would correspond to a common sesterces of Caligula, because of the patina, though is not absent, is very scarce.
Finally, Figure 11.5 shows a sesterce which at first sight we can assume that it has a value that must be situated in thousands of euros. The main point of discussion for a proper valuation of this piece is whether it is a degree VF+ or XF-, what with a intermediate patina would have a significant difference in value from 3,200€ to 4,000€. Although the piece, with a great diameter, it's really beautiful the vision of the leaves of laurel, but, at the same time, the absence of their nerves makes us opt to a VF+, and from there the beauty of the tempered patina by the descentring on the back and some irregularities on the surface, it would be considered a market value of 4,000€.

 

Jueves 23 de Diciembre de 2010 01:06

El estilo Dixieland. Canal Street Jazz Band

por Leopoldo Simó
22/12/2010

El estilo Dixieland. Canal Street Jazz Band

 

 

Situémonos en Nueva Orleans, primeros años del siglo XX. Era habitual ver por sus calles bandas de músicos tocando en desfiles, fiestas, funerales o bodas. Bandas que eran herederas de las primeras manifestaciones musicales (blues y gospel) de los esclavos, la mayoría de ellos africanos, liberados tras la finalización de la guerra de secesión en 1865.

 

Neww Orleans

Música en las calles de New Orleans (por Vk Assi)

 

Estos grupos estaban compuestos generalmente por un número de entre 5 y 8 músicos en los que predominaban los instrumentos de viento. Su popularidad hizo que poco a poco fueran contratándolos para tocar en bares y otros locales cerrados, lo que obligó de alguna manera a seleccionar los instrumentos. La música que interpretaba este tipo de bandas, mezcla de música africana y europea, dio origen a lo que se conoce como estilo New Orleans o Dixieland, algunos prefieren llamarle Jazz tradicional. Música que también se ha utilizado para acompañamiento de muchas películas del cine mudo. Recordemos algunas de Charles Chaplin, Buster Keaton o Harold Lloyd.

 

En el dixieland los protagonistas son los instrumentos de viento, principalmente trompeta, clarinete y trombón y la parte rítmica pueden ponerla el piano, guitarra, banjo, contrabajo y batería. El jazz tiene mucho que ver con el nacimiento de la batería como instrumento musical. Al pasar de la calle a los clubs se hizo necesario fusionar los distintos instrumentos de percusión que llevaban los componentes de las bandas en uno único, la batería. Actualmente la formación más clásica de dixieland es la del quinteto, compuesto por trompeta, trombón, piano, contrabajo y batería. Algunos grupos añaden clarinete o tuba y raramente el saxo. El dixieland es el estilo que imperó en el jazz en el periodo comprendido aproximadamente entre 1900 y 1930.

 

Las primeras grabaciones de jazz fueron precisamente dixieland y las hizo para Columbia y Victor en el año 1917 la Original Dixieland Jazz Band -que se había formado un año antes-, conocida por sus siglas ODJB (¡ojo! no confundir con OJDBC o JDBC; los informáticos me entenderán). La ODJB la componían cinco músicos: trompeta, clarinete, trombón, piano y batería.

 

Y tras esta brevísima introducción a los orígenes del dixieland me sitúo ya en España y en la actualidad de este estilo. Y siendo así, y no olvidándome de mencionar el Festival Internacional de Dixieland de Tarragona (único festival dixieland que se celebra en España y al que me referiré en el capítulo dedicado a los festivales), me parece obligado escribir (y lo hago con mucho gusto) de la banda dixie que posiblemente haya tenido una más larga presencia en los escenarios de jazz españoles, Canal Street Jazz Band.

 

La Canal -como se la conoce- se creó en el año 1967 y cuarenta y tres años después aún sigue actuando en clubs, conciertos y fiestas privadas. Impresionante su trayectoria.

 

Empezó siendo un grupo de músicos que, liderados por el saxofonista Robert Borde, tocaba en conciertos en colegios universitarios y en algún club, como el Bourbon Street de la calle Diego de León en Madrid. Puede que sea ese el motivo por el que se les conociera como Bourbon Street Jazz Band, aunque no estoy muy seguro de que fuera ese su nombre. Quizá este dato pueda confirmarlo Juan José González, verdadero erudito y experto en jazz, que por aquel entonces estaba en el CMU Nebrija y fuera posiblemente él quien los contratara. En uno de esos conciertos compartieron escenario con una banda de jazz del ejército norteamericano y fue allí donde conocieron al trombonista Jim Kashishian, que unas semanas más tarde se unió a ellos, adoptando la banda ya el nombre definitivo de Canal Street Jazz Band.

 

El grupo lo forman actualmente cinco músicos. Jim Kashisian (trombón y único miembro no español, nacido en California), Pepe Núñez (trompeta), Antonio Domínguez (bajo), Fernando Sobrino (piano) y Antonio Calero (batería). Han grabado cuatro CDs.

 

Aunque a Jim le gusta definir el estilo de la banda como New York o Chicago más que como New Orleans, lo cierto es que en España todo el mundo la identifica con este último y así la suelen anunciar en los locales en que actúa. Fueron célebres sus martes en el Whisky Jazz Club durante muchos años, también los sábados en un periodo de los años 80 en el Arenal Jazz Club, y ahora se les puede ver y escuchar en varios de los clubs de jazz, principalmente en el Populart de Madrid, donde tocan varios días todos los meses. Recuerdo una actuación suya, hace ya algunos años, en la Sala Clamores, de Madrid, (últimamente no suelen tocar allí) en la que el público aplaudió durante largo tiempo su versión (creo que esa vez ampliada) del chotis “Madrid”. Pepe Núñez se luce en este tema con su trompeta. Tanto es así, que cuando en alguna ocasión ha faltado Pepe y han tenido que sustituirle, no incluyen este tema en sus conciertos. Lo que sí os garantizo es que si os gusta el tradicional disfrutaréis con ellos. Como ha dicho el propio Jim, quizá haciendo suyas palabras de Duke Ellington, “cuando alguien me dice que no entiende esta música yo le contesto: no tienes que entenderla, lo único que tienes que hacer es disfrutarla. Sólo yo tengo que entenderla”.

 

La Canal fue contratada para tocar el 22 de mayo de 2004 en el escenario que se instaló en la Plaza del Callao de Madrid con motivo de la boda del Príncipe Felipe y Doña Letizia. Es curioso que esto no deje de ser una vuelta a los orígenes del jazz en New Orleans, cuando las bandas tocaban en las calles con motivo de alguna boda, aunque en este caso se tratara de una Boda Real. He aquí una foto de este acontecimiento (por cortesía de Canal Street Jazz Band).

 

 

Boda Real

 

No me queda sino agradecer a este quinteto los buenos momentos que nos han hecho pasar y desear que nos sigan deleitando con su jazz tradicional.

 

 

 

 

 

Lunes 20 de Diciembre de 2010 21:00

El Petronio de la Arganzuela

por Julián Castedo


Así llamaban a Cayetano Sanz ,famoso espada , nacido en Madrid en la canícula de 1821 , y nada menos que en la popular      calle del Bastero , como luego la Colasa del chotis clásico : " La Colasa de la calle del Bastero / tié un negocio que por nada lo traspasa / los golfillos lleva siempre al retortero / porque son  de los que buscan la fusión ... /  (luego la  chica informa ) : " Yo soy mas chula que un ocho / tengo mas humos que un tren /   pa fumar de mi tabaco / hay que ser un pollo bien ... /  Tabaco y cerillas / aquí no hay colillas / si quiere fumar / no debe dudar / mi estanco está abierto / y puede usted entrar ... ( y continúa en este plan ) .
Pronto , por huérfano , requiere el amparo de sus abuelos , le  envían a la escuela poco tiempo , debe trabajar como zapatero remendón . No le gusta nada . Mucho mas , los domingos y días de guardar , perderse por los pueblos , villorrios y pedanías de los Madriles , para  admirar , primero, y participar después , en toda suerte de ceremonias taurinas . Allí encontró su verdadera vocación , en aquellas aulas tan rudas , casi insustituibles por entonces para bien formarse como futuro matador de toros .  El mozo era feliz ,no reconocía la estrechez de su existencia porque estaba enamorado de su   oficio .
 Pasan días y meses  sin malgastar su tiempo .  Consigue anunciarse en Aranjuez , con novillos de Veragua . Cayetano tiene ya 23 años . El Duque ganadero se sorprende de las maneras  tan excelentes del joven aspirante  y decide apoyarle, como hará desde entonces. Se abre así el periodo mas decisivo  : formar parte de la cuadrilla de un matador de toros . Y seguro que por sus méritos , acaso apoyados por la ayuda ducal , logró estar a las órdenes de la flor y nata del escalafón de la torería de aquellas calendas : El Chiclanero , El Tato y El Gordito ... Cuatro años mas tarde. Se decide a tomar la alternativa . Está ya preparado . Se la ofrece un espada legendario : Curro Cúchares , que pertenece además a una de las mas ilustres dinastías del toreo : Costillares y  Curro Guillén  ,entre ellos .  El nuevo doctor domina todos los tercios . Con el capote es un grande , que crea la larga cambiada . En banderillas seguro siempre, en la perfecta reunión , en juntar los pies y en el adorno , saliendo de la suerte sin apuro ,andando tranquilamente... Con la muleta es  profundo, sobrio , elegante... mucho mas cerca de Ronda que de Sevilla... inteligente y sereno . Fácil al ejecutar la " suerte suprema " aunque sus críticos hagan reparos  a esa "facilidad", Sanz  respondía  que " cuando el toro no tenía condiciones, mejor no hacer la suerte por derecho que hacerla mal ".
Fue Cayetano un torero romántico, el de la Corte de Isabel || , el protagonista de las Corridas Regias  . En Cádiz, una de sus plazas predilectas , mató en solitario siete bureles , en presencia de la Soberana y su marido . Luego  interrumpió su merecido retiro para intervenir en otra. Pero sobre todo es cierto que, por su nacimiento , simpatía , señorío en el ruedo y en la calle... fue el primer "torero de Madrid" y seguro antecedente de otros maestros como Vicente Pastor, Marcial Lalanda ,  Luis Miguel Dominguin,  Antoñete, José Miguel Arroyo "Joselito" etc     
Tras su doctorado (eran los tiempos en que se decía que " los toreros ,de Jaén para abajo , toreaban , y de Jaén para arriba , trabajaban ... " A esa situación se enfrenta Sanz , y empieza el boicoteo de los matadores andaluces , en especial  el de su propio padrino de alternativa , el maestro Cúchares , pero él no ceja  y sigue luchando , y llega a conquistar Sevilla , en 1851 . Y después confirma su doctorado en  Madrid, al mismísimo Lagartijo, ídolo de Córdova, venciendo todos los impedimentos en su camino.
Se ha convertido en una gran figura de la tauromaquia. Es el primer torero español que lidia en Francia: en Bayona y en Paris, con motivo de la boda de Napoleón||| y Eugenia de Montijo. Un acto suntuoso celebrado en Notre Dame, en el invierno de 1853. Ante el Senado reunido, el novio Imperial embalado dijo estas sorprendentes palabras  sobre el futuro de Eugenia: " Graciosa y bondadosa revivirá en su mismo lugar, tengo la firme esperanza, las virtudes de la Emperatriz Josefina..."  Era  seguramente un ingenuo o un bromista al mencionar las virtudes de su señora tía, esposa del Napoleón Grande. Una dama bastante frívola. Quede así la historia. Cabe decir que nuestra joven Emperatriz era una buena aficionada, que dio mucho empuje a la Fiesta en Francia.  Y el bello Paris disfrutó de varias plazas : Les arènes de la Rue Pergolese, las del Bois de Boulogne, las del Hipódromo de Paris...  además Eugenia no se perdía ninguna corrida durante el veraneo en Biarritz ,  iba de incógnito a San Sebastián y a otras poblaciones , y trataba y conocía a muchos toreros , como Cayetano Sanz , que a su maestría en los ruedos había añadido , fuera de ellos , una innovación, llena de inteligencia y estética: recortar los faldones de la antigua casaca de torear , para evitar los enganches y derrotes de las cornamentas y al mismo tiempo modernizar tal prenda, dando lugar al nacimiento de la actual chaquetilla del vestido de torear  que , por cierto , se llama así , nunca traje
Van pasando los años y el maestro Sanz ,  cuando se cumplen , mas o menos , treinta  años de su alternativa y muchos mas de  brega , por esos mundos de Dios , ve mermando sus facultades , antaño admirables ,  y llega el momento de retirarse en Málaga , 1877 , a los cincuenta y seis  años , cuando se siente incapaz de matar al toro de Murube, que le corresponde lidiar , lo cede a Chicorro , que alternaba ese día con él .  Decide abandonar los ruedos, pero no dejar de ser torero hasta su muerte. Se retira a su finca del pueblo madrileño Villamantilla, pasa en ese lugar sus últimos catorce años, y muere en 1891.

 

Miércoles 08 de Diciembre de 2010 09:47

La continuidad de la dinastía Julia

por Ernesto Gutiérrez Guinea

 

Livia fue la cuarta esposa de Augusto y durante su larga vida, 87 años, especialmente para la época, tuvo ocasión de conocer y tratar, o maltratar para algunos, a la mayor parte de los miembros de la familia Julia que mantuvo el poder en Roma hasta el año 68 D.C. con la muerte de Nerón, su último representante. De las características de su carácter se ha escrito lo suficiente desde los tiempos de Tacito y Suetonio hasta el autor de la obra en se basó la archiconocida serie televisiva Yo Claudio, para que nos resulte un personaje familiar.
Especialmente denigrada por los autores citados, es preciso tener en cuenta el momento en que se escriben sus obras, reinando la dinastía Flavia con la que se quieren congraciar, para no tomar al pie de la letra sus relatos en los que nos describen con todo lujo de detalles como propició la muerte de todos los herederos naturales de Augusto para hacer posible el ascenso al trono de su hijo Tiberio, nacido de su anterior marido Tiberio Claudio Nerón. Si objetivamos la información que poseemos sobre ella, podemos concluir que tuvo una extraordinaria capacidad administrativa y de gestión al modo de nuestro Felipe II, lo que permitió a Augusto descargar en ella todo el trabajo de este tipo, reservando su intervención para los grandes asuntos de Estado. A esta circunstancia, mas que a cualquier otra característica suya, parece que se debe la extraordinaria influencia que, en efecto, ejerció sobre Augusto.
Los Sestercios de Livia son en verdad, raros, incluso si los comparamos con los de otros familiares de Augusto ninguno de los cuales es común. Además las características de su relieve y lo bajo de sus bordes hace que normalmente se encuentren en grados de conservación muy bajos. En la FIGURA 10.1 se reproduce el único tipo conocido de Sestercio de Livia, acuñado a nombre su hijo Tiberio en un momento en que éste ya ostentaba la condición de emperador, una vez muerto Augusto.  El año de su emisión es el 22 D.C. correspondiente a la 24 designación de poder tribunicio a Tiberio, por tanto es acuñada en vida de Livia, según reza la leyenda de reverso alrededor del SC, en la que los caracteres, TI identifican a Tiberio y la F que antecede  a DIVI AVG expresa su condición de hijo (adoptivo) de Augusto. En el anverso se representa un carro (Carpentum) tirado por dos mulas. Curiosamente la presencia de este tipo de carro se reproduce sistemáticamente en los reversos de personajes femeninos, mientras que la cuadriga es característica de personajes masculinos.
Sobre la cuadriga figura la leyenda SPQR (abreviatura de Senado y Pueblo de Roma) que indicaba en todo tipo de expresiones, a nombre de quien se actuaba por parte de los emperadores. Tras ella, figuran las palabras Julia Augusta que aunque nombra a la familia de la que, como esposa de Augusto, formaba parte, no la identifica con su propio nombre que no se explicita en ninguna moneda relativa a Livia.
La pieza de la FIGURA 9.1 de Livia se encuentra en conservación G-, pese a la relativa legibilidad de la mayor `parte de los caracteres de las leyendas. Esta pieza en conservación G alcanzaría los 400 €, lo que supondría unos 325 € en G-. No obstante, la muy baja calidad de la escasa pátina que conserva y la existencia de numerosas corrosiones, supone que se estime su valor de mercado en 72€.
Los Sestercios de Livia en general están infravalorados en la mayor parte de los catálogos de moneda romana, especialmente si tenemos en cuenta su extraordinaria rareza en altas conservaciones. Quizá esta tendencia se inicia en COHEN que los valora en 15 FF solo el doble que los de Agripina, esposa de Germanico, que en sus dos tipos, que son mucho mas corrientes. CAYON 1984 los valora en 800 FS ( no olvidemos que como ya se ha indicado, en esta obra el grado MBC lo consideramos equivalente al F  del sistema americano que estamos utilizando) . CAYON 1985 la valora en 85.000 P, precio que sorprende en relación con las 50.000P que asigna a un Sestercio corriente de Trajano.
En SEAR 1970 aparece en grado F valoradA en 60 L cuando un Sestercio corriente de Trajano se valora, como sabemos, en 10 L, es decir 6 veces mas que el de Livia, lo que en verdad es consistente con la diferencia de rareza respecto al personaje. Esta diferencia se atenúa en SEAR 1988 que la valora en 350 L en VF y especialmente en SEAR 2000,  cuando aparece a 175 L  en F, 400 en VF y 1.500 XF, solamente ya  al doble de la valoración de Trajano en VF.


La FIGURA 10.2  reproduce el único Sestercio conocido de Druso el Joven hijo de Tiberio y de su primera esposa. Druso nació en 15 A.C. y muere a los 37 años en 23 D.C. , se sospecha que envenenado por Livilla a instancia de Sejano, favorito de Tibério. El anverso muestra dos cornucopias desde las que salen las cabezas de los dos hijos de Druso. El diseño sorprende por su simplicidad, y pervivirá mas tarde como inspiración de otras piezas que van desde el numerario romano al T aler de Luis I de Baviera que reproducen las cabezas de dos infantes enfrentadas, en su reverso. La significación política de Druso era importante ya que tras la muerte de Germánico, fue proclamado heredero del trono. Así en la leyenda del reverso se alude, aparte de su condición de hijo (biológico, en este caso de Tibério), a que la pieza se acuñó en el segundo año en que ostentó la potestad tribunicia.
Los Sestercios de Druso  el Joven son relativamente corrientes incluso en alto estado de conservación ya que por su especial apariencia se conservaron en tesorillos y colecciones. Estos Sestercios aparecen claramente sobrevalorados en el COHEN  que les asigna un precio de 60 FF, 4 veces por encima de los de Livia que son claramente mas raros, al menos en la actualidad. Siguiendo esta tendencia, CAYON 1984  los valora en 1.300 FS y CAYON 1985 en 110.000 P. SEAR 1870 y 1988 continúa en esta línea asignando 55 L en F y 500 en VF  respectivamente, si bien SEAR 2000, se corrige , adecuadamente aunque en forma quizá exagerada al asignarles un precio de 75 L en F, 185 en VF y 450 en XF.
A estos Sestercios les podemos asignar como precio base en G 400€. El Sestercio de Druso el Joven de la FIGURA 10.2 le podríamos asignar un grado de G- en base a la legibilidad de leyenda y el contorno de las figuras, lo que conduciría a un precio de 600 €. No obstante, el estar la pátina muy mermada y el presentar claras corrosiones en el reverso, reduce su precio de mercado a 300 €.
Tibèrio, segundo emperador romano, hijo adoptivo y sucesor de Augusto, tras la temprana muerte de varios de sus herederos, nació en el año 42 A.C.  y murió  en 37 D.C. siendo proclamado emperador tras la muerte de Augusto en 14 D.C. 


Si queremos profundizar en la enigmática personalidad de este emperador, mas que recurrir a traducciones de autores latinos, es recomendable la lectura de la obra de Marañon “Tibèrio, historia de un resentimiento”, donde analiza al personaje con la precisión de un médico distinguido. Este resentimiento y deseo de venganza sería, lo que inspiraría los crímenes y crueldades que cubren la última parte de reinado.
Tibério, pese a la longitud de su mandato, solo acuñó 4 tipos de Sestercios de los cuales solo uno reproduce su rostro, el acuñado con el título de Cesar, no habiendo todavía accedido a la condición imperial ( apareciendo por tanto, sin corona de laurel) acuñado en Lyon a semejanza de correspondiente de Augusto (FIGURA 9.1). Este tipo es muy raro.
De los 3 restantes, el dedicado a conmemorar la reconstrucción efectuada por Tibério de la ciudad Sardis en la Asia romana, es también bastante raro. Los otros dos tipos son relativamente corrientes en bajas conservaciones, apareciendo reproducciones de dos ejemplares de cada uno en la FIGURA 10.3 y las 3 posteriores.
Las FIGURA 10.3  tiene como anverso el frontón del templo de la Concordia situado en la parte norte del Foro que fue restaurado por Tibério en 10 D.C., durante el reinado de Augusto. El frontón se soporta en 6 columnas añadiéndose figuras de estatuas contenidas en el interior del templo. Esta es la primera moneda romana de los llamados tipos arquitectónicos que es un subcampo de la numismática romana muy apreciado por los coleccionistas temáticos.
 La pieza reflejada en la FIGURA 10.3 se encuentra en estado de conservación G+; aunque no es legible la leyenda completa. Podemos valorar, el Sestercio base de Tibèrio en G  en 300 €, por lo que el valor de mercado de esta pieza con poca pátina, acuñación floja y raspaduras en el reverso, sería de 150 €. Este tipo de Sestercio presenta una valoración en los catálogos ligeramente superior al tipo de cuadriga en anverso que aparece en las siguientes figuras, que ya comienza con COHEN  que le asigna un precio de 30 FF en lugar de 25 FF para el tipo con cuadriga en anverso.  Así, también CAYON 1984 la valora en 1000 FS frente a 800 FS del otro tipo, y CAYON 1985 en 90.000 P en MBC/BC frente a 65.000 P para el otro tipo en la misma conservación.


Como ya  se ha ido indicando, las FIGURAS 10.4 y 10.5  reproducen ejemplares del Sestercio de Tibério con cuadriga en el anverso y el tipo usual de reverso con leyenda rodeando SC que también era característica del Sestercio anterior. Este tipo de pieza se acuñó durante los tres últimos años del reinado de Tibério, los que corresponden a la potestad tribunicia 36, 37 y 38. Debemos hacer notar que la escritura del 38 en números romanos es distinta de la versión actual de este mismo número (XXXIIX en vez de XVIII) . La conservación de ambas piezas es muy semejante aunque en cuento al gastaje la primera la calificaríamos como G+ al ser mas legibles los detalles de la cuadriga, especialmente la patas de los caballos, y la segunda en G. Así, las corrosiones presentes en las dos piezas nos harían fijar un valor de mercado equivalente a la mitad del Sestercio de base de Tibério en G, o sea 150 €.

10.THE CONTINUITY IN THE JULIO DYNASTY


Livia was the fourth wife of Augustus and during his long life, 87 years, especially for that time, he had the opportunity to know and treat, or mistreat for someone’s perception, most of the Julia family members who held power in Rome until the year 68 A.C. with the death of Nero, the last representative of this family. About the features of his character is written enough, from the times of Tacitus and Suetonius to the author of the work on which was based the well-known television series “I Claudius”, to be a familiar character for us.
Especially denigrated by the mentioned authors, it must be taken into account when their works are written, during the reign of the Flavian dynasty with who she want to ingratiate, not to take literally the stories in which it is described in luxury details how she led to the death of all the natural heirs of Augustus to make possible the accession to the throne of her son Tiberius, born of her previous husband Tiberius Claudius Nero. If we evaluated the information we have about her, we can conclude that she had an extraordinary administrative and management capacity in the manner of our Philip II, allowing Augustus to delegate on her all the work of this kind, reserving his intervention to the big issues of the State. Because of this circumstance, more than any other characteristic of her, it seems to be reason of her extraordinary influence, in effect, she had on Augustus.
The Livia sesterces are indeed rare, even when compared with those of other relatives of Augustus, which none of them are common. Besides, the features of their relief and the low edges make them to be at very low levels of conservation. Figure 10.1 reproduces the only known type of sesterce of Livia, coined on behalf of her son Tiberius at a time when he already held the status of emperor, once Augustus had dead. The year of issue is 22 A.C., corresponding to the 24 appointment of tribune power to Tiberius, so it is coined when Livia is still alive, according to the legend of the back surrounding the SC, in which the letters TI stand for Tiberius and the F before DIVI AVG  express his condition of son (adoptive) of Augustus. The front shows a chariot (Carpentum) pulled by two mules. Curiously, the presence of this kind of chariot is used consistently on the backs of female figures, while the quadriga is characteristic of male figures.
Over the quadriga there is the legend SPQR (abbreviation of The Senate and People of Rome) signaling in all kinds of expressions, on behalf of who was acted by the emperors. After it there are the words Julia Augusta that although names the family of which, as the wife of Augustus, made part, she was not identified by her own name which does not appear in any currency related to Livia.
The piece of Livia in Figure 9.1 is in a G- degree of conservation, despite the relative readability of most of the letters of the legend. This piece in conservation G would reach 400 €, what in degree G- would be about 325 €. However, the poor quality of the low patina that it keeps and the existence of several corrosions make that its market value would be at 72 €.
The Livia sesterces are in general undervalued in most of the catalog of Roman coins, especially if we consider their extraordinary rarity in high conservations. Perhaps this tendency began in Cohen who values them at 15FF, only the double of those of Agrippina, Germanicus’ wife, which, in its two types, are much more common. In Cayon 1984, they are valued at 800FS (remember, as already indicated, in this work we consider MBC degree equivalent to F of the American system that we are using). In Cayon 1985, it is valued at 85,000P, price that surprises in relation to the 50.000P assigning to a current sesterce of Trajan.
In Sear 1970, it appears in degree F rated at 60L when a common sesterce of Trajan is valued, as we know, at 10L, i.e. 6 times more than the Livia one, what indeed is consistent with the difference regarding the rarity of th figure. This difference is attenuated in Sear 1988 where it is valued at 350L in VF and especially in Sear 2000, when it is valued at 175L in F, at 400 in VF and at 1,500 in XF, only twice the valuation of Trajan in VF.
Figure 10.2 reproduces the only known sesterces of Drusus the young son of Tiberius and his first wife. Drusus was born in 15 B.C. and died with 37 years old in 23 A.C., it is suspected of being poisoned by Livilla at the request of Sejanus, Tiberius' favorite. The front shows two cornucopias from which appears the heads of the two sons of Drusus. The design is surprising for its simplicity and will remain later as inspiration for other pieces from the Roman coinage to the Ludwig II of Bavaria which reproduce the heads of two infants facing each other in the back. The political significance of Drusus was important because after the death of Germanicus, he was proclaimed heir to the throne. Thus, in the legend of the back, it is alluded to, apart from its status as son (biological, in this case, of Tiberius), the fact that the piece was coined in the second year that he held the tribune legal authority.
The sesterces of Drusus Minor are relatively common even in high conservation state because of their special appearance were kept in hoards and collections. These sesterces are clearly overvalued in Cohen that assigned them a price of 60FF, 4 times higher than those of Livia which are clearly rarer, at least today. Following this tendency, Cayon 1984, valued them at 1,300 FS and Cayon 1985 at 110,000P. Sear 1870 and 1988 continues this line by assigning 55L in F and 500 in VF, respectively, while Sear 2000, where it is corrected, properly even though perhaps exaggerated by assigning a price of 75L in F, 185 in VF and 450 in XF.
To these sesterces we can assign as the base price in G 400€. The sesterce of Drusus Minor of Figure 10.2 we may assign a grade of G- based on the readability of the legend and the outline of the figures, leading to a price of 600€. However, being the patina really reduced and presenting clear corrosion on the back reduces its market price at 300€.
Tiberius, the second Roman emperor, adopted son and successor of Augustus, after the early death of several of Augustus’ heirs, was born in 42 B.C. and died in 37 A.C. and he was proclaimed emperor after the death of Augustus in 14 A.C.
If we want to go deeper into the enigmatic character of this emperor more that using the translations of Latin authors, we recommend reading the work of Marañon, "Tiberius, the history of resentment", where he analyzes this figure with the precision of a distinguished doctor. This resentment and revenge would be what inspire the crimes and cruelties which took place in the last part of his reign.
Tiberius, despite the length of his term, coined only 4 types of sesterces of which only one depicts his face, which was coined with the title of Caesar, not having acceded yet to the imperial status (appearing therefore with no laurel crown) coined in Lyon like of Augustus (Figure 9.1). This type is very rare.
Of the 3 remaining, the one dedicated to commemorate the reconstruction made by Tiberius of the Sardis city in Roman Asia is also quite rare. The other two types are relatively common in low conservations, appearing reproductions of the two copies of each in Figure 10.3 and in the posterior 3.
The Figure 10.3 has in its front the pediment of the Temple of Concord situated in the northern part of the Forum which was restored by Tiberius in 10 A.C., during the reign of Augustus. The pediment is supported by 6 columns with figures of statue inside the temple. This is the first Roman coin of the types called architectural which is a subfield of Roman coins very prized by thematic collectors.
The piece depicted in Figure 10.3 is in a G+ level of conservation, although it is not legible the full legend. We can evaluate the base sesterce of Tiberius in G level at 300€, so the market value of this piece with little patina, loose mint and scratches on the back, would be at 150 €. This type of sesterces has a valuation in the catalogs slightly higher than the type of chariot in front that appears in the following figures, which is shown by Cohen that assigns a price of 30 FF instead of 25FF for type with chariot in front. So, as well as Cayon 1984 who valued it at 1000FS versus the 800FS of the other one, and Cayon 1985 at 90,000P in MBC/BC compared to 65,000P for the other one in the same degree of conservation.
As I have been indicating, figures 10.4 and 10.5 reproduce copies of the sesterces of Tiberius with chariot on the front and the usual type of back with the legend surrounding the SC which was also a characteristic of the previous sesterce. This type of piece was coined during the last three years of the reign of Tiberius, which correspond to the tribune legal authority 36, 37 and 38. We should note that the way of writing 38 in Roman numerals is different from the current version of this issue (XXXIIX instead of XVIII). The conservation of both pieces is very similar although regarding the wear of the first we would classify it in a G+ degree because of the legibility of the details of the quadriga,  especially the legs of horses, and the second one in a G degree. Thus, the corrosion present in the two pieces would make us establish a market value equivalent to half the base sesterces of Tiberius in G, i.e. 150 €.

 

 

 

 

Miércoles 08 de Diciembre de 2010 09:13

Los Sestercios de Augusto

por Ernesto Gutiérrez Guinea

 

A partir de esta entrada, se pasa al análisis de Sestercios concretos  de los que se incluye reproducción fotográfica de anverso y reverso, a partir de la cual se comentaran sus características que inciden en su valor de mercado, como: escasez de las emisiones de ese emperador o familiar, rareza del reverso, grado de conservación y calidad de pátina, a partir de las cuales se emitirá opinión sobre el referido valor actual de mercado, así como sobre la evolución estimada del precio de este tipo de Sestercios en el mercado desde 1965 hasta ahora.

Antes de este análisis, para las piezas de cada emperador se hará una brevísima referencia a los datos mas elementales de su reinado con objeto de situar cada figura en su contexto histórico. Queda indicado por adelantado que aunque se ha intentado reunir un número suficiente de Sestercios a estudiar de los que se pudo acceder a su reproducción fotográfica con calidad aceptable,  exigiendo siempre que se dispusiera de la explicita autorización de su poseedor  en la fecha de publicación. Queda excluida por tanto, toda la pretensión de exhaustividad, ya que el número de tipos de Sestercios conocido es muy alto y la rareza de alguno de ellos es mucha, por lo que solo se pretenden analizar los que es mas fácil que encuentre el coleccionista medio en el mercado con una rareza y conservación no excesivamente altas.

Conviene citar, ya en este momento, las obras de referencia mas autorizadas, en inglés y castellano a las que podemos recurrir para un exhaustivo examen del numerario imperial romano, especialmente para los emperadores mas inusuales y los reversos mas raros.

 

La segunda edición de la Descripción Histórica de la Moneda acuñada durante el Imperio Romano de COHEN se publico en 1880 en cuatro tomos en francés. Un ejemplar original pueda costar 1.500€ y unos 500€ las reediciones. Las valoraciones se efectúan en francos franceses de la época que podemos evaluar aproximadamente a 3 € actuales. Para hacernos una idea, un Sestercio común de Trajano se valora en el COHEN a 4 FF (12€), de tal manera que queda claro que se está refiriendo a piezas consideradas en conservación estándar, es decir , en la que se encuentran la mayoría de los Sestercios que se recuperan, la cual no es superior a lo que se viene considerando como ABOUT GOOD (AG), es decir una moneda con muy escasa legibilidad y sin exigencia de pátina, por lo que podemos decir que, en este sentido, los precios de COHEN tienen aun cierta vigencia, especialmente al comparar la rareza actual relativa de la piezas que en la mayor parte de los casos no ha variado demasiado; es decir que lo que entonces era raro, lo continua siendo.

 Las Monedas Imperiales Romanas (RIC), cuya publicación se inició en 1923, en inglés, por MATTINGLY y SYDENHAM  en 8 tomos, puede costar unos 1.500€ la obra original y unos 1.000€ las reediciones. La obra en lugar de precios, proporciona grados de rareza en función del emperador y de los reversos y leyendas, yendo desde escaso (S) a raro (R) y muy raro (RR), con objeto de tratar de conservar vigencia frente a la evolución de los precios.

Como obra mas asequible, en inglés, tenemos las Monedas Romanas de DAVID R SEAR cuya primera edición se publicó en 1964 en inglés y cuyas sucesivas ediciones, cada vez con mayor información, se han publicado con la suficiente regularidad como para permitir un análisis de la evolución de los precios de mercado, al menos en el Reino Unido. Aquí, en concreto, se tiene en cuenta a este fin, las ediciones de 1970, 1988 y 2000.

En castellano, podemos considerarnos afortunados de contar con las dos obras monumentales de JUAN R CAYON, Compendio de la Monedas del Imperio Romano, publicado en 1984 en 4 tomos y Los Sestercios de Imperio Romano publicada en 1985 en 3 tomos. El Compendio abarca todo tipo de monedas romanas que pueden adquirirse mas usualmente, incluyendo la valoración de COHEN  en francos franceses de 1880 así como el grado de rareza asignado en el RIC en el momento de la publicación de cada tomo. Del nivel de precios nos da idea que un Sestercio común de Trajano en conservación BC/MBC equivalente en nuestra opinión a un VG americano, se valora en 50.000 P de 1985. La mayor parte de los Sestercios, Dupondios y Ases que se describen, se acompañan de fotografías.

 

En la obra sobre los Sestercios, la relación de piezas con la descripción de cada tipo, es prácticamente exhaustiva , incluyéndose todos los Sestercios de COHEN y del RIC, mas un número muy alto de piezas no identificadas en estas obras. En cuanto a las reproducciones fotográficas, se incluyen, para cada tipo, fotografías de alta calidad de gran número de Sestercios publicados en 112 catálogos de subastas celebradas desde 1925 a 1980, especializadas en este tipo de monedas. La inclusión de varios ejemplares para muchos de los tipos no es ociosa   ya que permite admirar la variedad de cuños que hace de cada Sestercio, una pieza única.

En cuanto a los grados empleados en España para indicar la conservación de los Sestercios, en los catálogos españoles de subastas nos encontraríamos con: Excelentemente bien conservada (EBC), Muy  bien conservada (MBC), Bien conservada (BC), Regular conservada (RC) y Mal conservada (MC), equivalentes en teoría a los grados americanos XF, VF, F, VG y G, a los que cabría añadir las categorías Flor de cuño (FDC) para piezas sin circulación y sin marcas de contacto y Sin circular (SC), aunque lógicamente estos dos últimos grados no son aplicables a los Sestercios. Grados intermedios se indican con los signos + y – con los que ya estamos familiarizados, y también con el símbolo / que indica un estado intermedio entre los grados que aparecen delante y de tras del /.

Por la extraordinaria importancia que tiene el dominar las equivalencias reales entre los grados americanos y españoles, se  incluyen, a continuación, las correspondencias que se estiman como mas adecuadas.

Así, MS-65 equivaldría a FDC, MS-63 a FDC-, MS-60 a FDC-/SC, AU+ a SC, AU a SC/EBC+, AU- a EBC+, XF+ a EBC+/EBC, XF a EBC, XF- a EBC/EBC-, VF+ a EBC-, VF a EBC-/MBC+, VF- a MBC+, F+ a MBC+/MBC, F a MBC, F- a MBC/MBC-, VG+ a MBC-, VG a MBC-/BC+, VG- a BC+, G+ a BC+/BC, G a BC, G- a BC/BC-, AG+ a BC-, AG a BC-/RC+, AG- a RC+ y FAIR a RC.

 

La denominación Sestercio como cuarta parte del Denario, en plata, se emitió raramente durante el tiempo de la República, dado su escaso tamaño que hacia incomoda su circulación. Así, el primer Sestercio emitido en bronce con un peso aproximado de 21 gramos, reconocido como tal por la mayor parte de los estudiosos, es el emitido por Marco Antonio, clasificado dentro de las llamadas acuñaciones de las flota, con cabezas enfrentadas de Antonio y, presumiblemente Octavia, en el anverso, y ambos en cuadriga en el reverso. Esta pieza es raramente accesible especialmente en conservaciones altas.

La producción generalizada de Sestercios únicamente comienza con el reinado de Augusto. Octavio, su nombre de nacimiento, nació en las cercanías de Roma en el año 63 A.C. .  Fue adoptado como hijo por Julio Cesar antes de su muerte en 44 A.C.. En 29 A.C. recibió del Senado el titulo de Imperator, no en el sentido, común entonces, de jefe de los ejércitos, sino como comandante supremo, otorgándosele, 2 años después, el titulo de Augusto por el que se le conoce habitualmente. Augusto terminó con el turbulento periodo de las guerras civiles a las que dio lugar la liquidación del primer triunvirato: Pompeyo, Cesar y Craso y el segundo: Marco Antonio, Octavio y Lepido, dando lugar a un largo periodo de calma en el Imperio, conocido como Pax Augusta.

En la FIGURA 9.1, se muestra un ejemplar de los primeros Sestercios emitidos por Augusto. Excepcionalmente, estas monedas no incorporan su nombre, sino el del acuñador. Estas piezas llevan la leyenda OB/CIVIS/SERVATOS, en el anverso, que también aparecen en otros Sestercios como los de Claudio y Calígula y que tienen el significado de Salvador de los Ciudadanos, en conmemoración de la liberación de soldados romanos capturados por los partos.

El reverso incorpora una SC, muy grande, en el centro, rodeada del nombre y títulos del acuñador. Esta SC en gran tamaño será una característica común a muchos de los Sestercios acuñados por la dinastía Julia, desde de Augusto a Nerón. Las letras SC indican que la pieza  ha sido acuñada bajo la autoridad del Senado, y su presencia, normalmente a los lados o debajo de la figura del reverso, será una característica común de la práctica totalidad, no solo de los Sestercios, sino también del resto de las acuñaciones en latón y bronce.

El SEAR incluye 12 tipos de Sestercios de este formato producidos por otros tantos acuñadores desde el año 18 A.C. hasta el 15 A.C.. La pieza mostrada en la FIGURA 9.1,  podemos considerarla en conservación VG ya que partes substanciales del diseño y la leyenda están borradas, especialmente en los bordes, aunque la parte central tiene un relieve suficiente como para hacernos fijar este grado. Los Sestercios de Augusto con reverso corriente en grado G con pátina intermedia podemos valorarlos en 300€, por lo que a esta pieza, en principio, le corresponderían 600€, pero la fuerte irregularidad de su pátina, su desentraje y las corrosiones en su superficie, disminuyen su precio de mercado, el cual podríamos situar en unos 90€. Este tipo aparece valorado en CAYON  1984 en 250 FS en conservación MBC y en CAYON 1985 en 20.000 P  en BC/MBC. SEAR la valora en 17´50 L en F en 1970, 175 L en VF en 1988 y en 200 L en VF en 2000.

En la FIGURA 9.2  se muestra un Sestercio de Augusto de especial interés por tratarse del primer Sestercio  en el que aparece la corona del emperador coronada de laurel que será una característica común de prácticamente todos los Sestercios acuñados por los restantes emperadores, a partir del momento del comienzo de su reinado.

 

 Este tipo puede considerarse de una rareza doble que el del reverso común, como era el anterior, y su grado sería también VG, atendiendo principalmente a la legibilidad de la corona. Esto nos llevaría a un precio del orden de 1.200€, pero nuevamente la irregularidad de su pátina, y su desentraje, le reduciría a un valor estimado de mercado de 300€. Este tipo aparece en CAYON 1984 valorado en 650 FS en MBC y en CAYON 1985 en 45.000 P en BC/MBC.

SEAR valora este tipo en 100 L en F en 1970, 1.250 L en 1988 en VF y 1.750 L en 2000 en VF. La leyenda del anverso identifica a Augusto como hijo de Cesar y Padre de la Patria, título que será muy común dedicado a los primeros emperadores. El reverso representa el Altar de Lyon (Lugdunum), dedicado a Roma y Augusto, coronado por dos Victorias, habiendo sido acuñado en Lyon en el año 10 D.C. . Una pieza similar, mucho mas rara aún, se emitió en Lyon en el quinto año del reinado de Tibério. Excepcionalmente, ambas monedas no incorporan la leyenda SC.

En las FIGURAS 9.3 y 9.4, se muestran Sestercios con la leyenda “Divino Augusto”, emitidas por su sucesor, su hijo adoptivo Tibério, como acreditan las leyendas  del reverso que rodean a las letras SC. Estas leyendas nos permiten corroborar que la primera fue emitida en el año en que Tibério ostentó su 37 año de poder tribunicio, y la segunda, su 38 año ( TR POT XXXVII y XXXIIX). Su primer nombramiento para esta magistratura tuvo lugar en el 6 A.C., siendo todavía emperador Augusto, y el 37 y 38 nombramientos se producen en el año en que muere, en 37 D.C. . Esta práctica de divinizar emperadores, tras su muerte, y emitir monedas a nombre de su sucesor, o de él mismo, para conmemorarlo, será seguindo también por las dinastías Flavia y Antonina.

 El diseño de la pieza de la FIGURA 9.3  está inspirado en el de la FIGURA 9.1, aunque la acuñación está mucho mas cuidada. Su reverso es corriente y la pátina irregular. Por tanto, si atendemos a su grado de conservación, visualizándose todas la leyendas, pero sin detectarse ningún nervio de las hojas, tendríamos un grado F+ al que correspondería un precio de 1.600 €. Sin embargo la irregularidad de la pátina y las oxidaciones en su reverso, hacen estimar su precio de mercado de 600€.

 En cuanto a la pieza de la FIGURA 9.4, con un anverso con Augusto sobre carro tirado por cuatro elefantes, es similar a las acuñadas por Tito, tras la muerte de su padre Vespasiano, y por Domiciano, tras la muerte de su hermano Tito. La pátina negra, es correcta, pero no excepcional, y la conservación es F, por lo que correspondería a un precio de 1.200€, pero el hecho del fuerte gastaje de sus bordes, dejaría su precio de mercado en unos 720€.

Por último, en la FIGURA 9.5 aparece una pieza que aunque no es propiamente un Sestercio, sus dimensiones y peso hacen que muy frecuentemente se considere como tal en catálogos de subastas. Suele ser atribuido a alguna ceca (casa de moneda) de la parte oriental del Imperio, si bien sus caracteres no son griegos, como suele ser usual en esta zona, sino latinos. Su conservación seria F-, con una valoración de 1.000€, aunque las fuertes corrosiones del reverso, reducirían su valor de mercado a 780 €. La CA del reverso podría ser atribuida a una abreviatura de Cesar Augusto o a la de la ciudad de Cesarea.

 

9.THE SESTERCES OF AUGUSTUS
From this post, we start to analyze specific sesterces and photographic reproduction of their front and back are included, from which we are going to comment the characteristics that affect their market value, such as: lack of issues of a specific Emperor or relative, rarity of the back, degree of conservation and quality of the patina, from which is given an opinion about its current market value, as well as about the estimated evolution of the cost of this type of sesterces in the market since 1965 so far.
Before this analysis, it is made a brief reference to the most basic data of the reign of each emperor pieces, in order to put each figure in his historical context. We have to point out in advance that although we have attempted to gather an enough number of sesterces for studying, of those whose photographic reproduction with acceptable quality was available, we have always demanded the explicit authorization of the owner of the piece in the date of publication. Therefore it is excluded any pretension to comprehensiveness, since the number of known types of sesterces is very high and the rarity of some of them is huge, so our challenge is only to analyze those which are easier to find by the common collector in the market, with a not too high rarity and a conservation.
At this point, it should be mentioned the most recognized reference books in English and Castilian to which we resort to the comprehensive valuation of a Roman imperial coinage, especially for the more unusual emperors and rarer backs.
The second edition of the Historical Overview of the Coins minted during the Roman Empire, by Cohen, was published in 1880 in four volumes in French. An original copy can cost 1,500€ and about 500 € the reprints. The assessments were made in French francs of that time, which we can valued approximately at 3 € of today. To get an idea, a common sesterces of Trajan, in Cohen’s is valued at 4 FF (12 €), so it is clear that he is referring to pieces considered in standard conservation, i.e., in which most of recovering sesterces are, which does not exceed what is being considered as ABOUT GOOD (AG), i.e. a currency with very little legibility  and no requirement of patina, so we can say that in this sense, Cohen prices are still somewhat effective, especially when comparing the current relative rarity of the pieces which in most cases has not changed much, meaning that what was rare then, continues to be considered today.
The original work of the Roman Imperial Coins (RIC), whose publication began in 1923, in English, by Mattingly and Sydenham in 8 volumes, can cost around 1,500 € and around 1,000 € its reprints. The work, rather than prices, provides degrees of rarity in terms of their emperor their backs and legends, ranging from scarce (S) to rare (R) and very rare (RR), in order to try to preserve effectiveness even the price evolution.
The most accessible work, in English, that we have is the Roman Coins of David R. Sear whose first edition was published in 1964 in English and whose successive editions, each time with more and more information, have been published with enough regularity to allow the analysis of the market prices evolution, at least in the UK. Here, in particular, it is taken into account for this purpose, the editions of 1970, 1988 and 2000.
In Castilian, we can consider ourselves lucky for having the two monumental works of Juan R. Cayon, Compendium of the Coins of the Roman Empire, published in 1984 in 4 volumes and The Roman Empire Sesterces published in 1985 in 3 volumes. The Compendium covers all types of Roman coins that can be purchased more often, including the valuation of Cohen in French franc of 1880 and the degree of rarity assigned by RIC at the time of publication of each volume. The price level gives us an idea of how a common Trajan sesterce in BC / MBC conservation equivalent in our view to a U.S. VG, was valued at 50,000 P, in 1985. Most of the sesterces, of the Dupondius and As which are described, are accompanied by photographs.
In the work on sesterces, the relationship between the pieces with the description of each type is practically exhaustive, including all of sesterces of Cohen and RIC, plus a very large number of pieces not identified in those works. Regarding the photographic reproductions, for each type of sesterce, high-quality photographs of many of them are included, from those published in 112 catalogs of auctions held from 1925 to 1980, specializing in this type of coins. The inclusion of several copies of many of the types is not pointless, but for being able to admire the variety of stamps that makes every sesterce unique.
As regards the degrees used in Spain to indicate the conservation of sesterces, in Spanish auction catalogs we can find: Amazingly well conserved (Excelentemente bien conservada – EBC), very well conserved (muy  bien conservada - MBC), well conserved (bien conservada - BC), regular conserved (regular conservada - RC) and poorly conserved (mal conservada - MC), in theory equivalent to American degrees XF, VF, F, VG and G, to which we can add the categories Flor de cuño (FDC) for the pieces without being in circulation nor contact marks and without circulation (Sin circular - SC), but obviously the two latter degrees are not applicable to sesterces. Intermediate degrees are indicated by the “+” and “-” with which we are already familiar, and also with the “/” symbol indicating an intermediate stage between degrees displayed before and after the “/”.
Given the extraordinary importance of knowing well the real equivalence between the American and Spanish degrees, so we include the following equivalents which are considered the most appropriate.
Thus, MS-65 would be equivalent to FDC, MS-63 to FDC-, MS-60 to FDC-/SC, AU+ to SC, AU to SC/EBC+, AU- to EBC+, XF+ to EBC+/EBC, XF to EBC, XF- to EBC/EBC-, VF+ to EBC-, VF to EBC-/MBC+, VF- to MBC+, F+ to MBC+/MBC, F to MBC, F- to MBC/MBC-, VG+ to MBC-, VG to MBC-/BC+, VG- to BC+, G+ to BC+/BC, G to BC, G- to BC/BC-, AG+ to BC-, AG to BC-/RC+, AG- to RC+ and FAIR to RC.
The name sesterce as a quarter of the denarius, in silver, was rarely issued during the period of the Republic, given its small size because it made difficult its circulation. Thus, the first sesterce issued in bronze weighing approximately 21 grams, recognized as such by most academics, is the one issued by Mark Antony, classified within the so-called coinages of the fleet, with the opposing heads of Antony and presumably of Octavia on the front, and both in a quadriga on the back. This piece is rarely accessible especially with a great conservation.
The widespread production of sesterces only begins with the reign of Augustus. Octavius, his birth name, was born near Rome in 63 B.C. It was adopted as a son by Julius Caesar before his death in 44 B.C. In 29 B.C. he received from the Senate the title of Imperator, not in the sense, knowing, at that time, as head of the armies, but as supreme commander, and conceding to him, two years later, the title of Augustus by which was commonly known. Augustus ended the turbulent period of civil wars which were the result of the liquidation of the First Triumvirate: Pompey, Caesar and Crassus and of the second, Mark Antony, Octavius and Lepidus, leading to a long period of calm in the Empire, known as Pax Augusta.
In the Figure 9.1, we can see a copy of the first sesterces issued by Augusto. Exceptionally, these coins do not include his name, but the coiner’s. These pieces had the legend OB / CIVIS / SERVATOS, on the front, which also appears in other sesterces as in the sesterces of Claudius and Caligula, which means Savior of the Citizens, in commemoration of the liberation of Roman soldiers captured by the Parthians.
The reverse features a very large SC, in the center, surrounded by the name and titles of the coiner. The large SC will be a common feature in many sesterces coined by the dynasty Julia, from Augustus to Nero. The letters SC indicate that the piece was minted under the authority of the Senate, and their presence, usually on the sides or below the figure on the back, is a common feature of almost the whole coinage, not just of sesterces, but also of others in brass and bronze.
In Sear’s work, there are included 12 types of sesterces of this format produced by other coiners from 18 B.C. to 15 B.C. The piece shown in Figure 9.1 is consider being in a degree of conservation VG since substantial parts of the design and of the legend are erased, especially at the edges, although the central part has enough relief for us to set it in this level. The Augustus sesterces with a common back, in degree G and with intermediate patina can be valued at 300 €, so this piece, in principle, would correspond to 600€, but the high irregularity of its patina, its no-centring and corrosion on its surface decrease its market price, which could be placed in about 90€. This type is valued by Cayon 1984 at 250 FS with conservation MBC and in Cayon 1985 at 20,000P in BC / MBC. Sear values it at 17'50L in F in 1970, at 175 L in VF in 1988 and at 200 L in VF in 2000.
Figure 9.2 shows a sesterces of Augustus of particular interest because it is the first sesterce in which there is the emperor crown crowned of laurel which will be a common feature in every sesterces coined by almost all of the remaining emperors, since the moment of the beginning  of their reign.
This type can be considered of double rarity than the one of common back, as was the one before, and its degree would also be VG, based primarily on the readability of the crown. This would lead to a price of around 1,200€, but again the irregularity of its patina, and no-centring would reduced its prize to an estimated market value of 300€. This type appears in Cayon 1984 valued at 650FS in MBC and in CAYON 1985 at 45,000P in BC / MBC.
Sear values this type at 100L in F in 1970, at 1,250L in 1988 in VF and at 1,750L in 2000 in VF. The legend of the front identifies Augustus as the son of Caesar and Father of the Nation, a title that is very common dedicated to the early emperors. The back depicts the Altar of Lyon (Lugdunum), dedicated to Rome and Augustus, crowned by two victories, having been coined in Lyon in the year 10 A.C. A similar piece, still much rarer, was issued at Lyons in the fifth year of the reign of Tiberius. Exceptionally, the two currencies do not incorporate the legend SC.
The Figures 9.3 and 9.4 show sesterces with the words "Divine Augustus", issued by his successor, his adopted son Tiberius, as is proved by the legends of the back surrounding the letters SC. These legends allow us to confirm that the first one was issued in the year that Tiberius held his 37 year of tribunician power, and the second one, his 38 year (TR POT XXXVII and XXXIIX). His first appointment to the magistracy took place in 6 B.C., when Augustus was still emperor, and the appointments of his 37 and 38 years are made in the year he died, in 37 A.C. This practice of deifying emperors after his death, and issuing coins on behalf of his successor, or of himself, to commemorate it, will also continued by the Flavian and Antonine dynasties.
The design of the piece in Figure 9.3 is based on that of Figure 9.1, although the coinage is much more carefully made. Its back is common and its patina irregular. Therefore, if we consider its degree of conservation, visualizing all the legends, but not detecting any nerve of the leaves, we would have an F+ degree, what would correspond to a price of 1,600€. However, the irregularity of the patina and rust in the back, lead to a market price estimated in 600€.
Regarding the piece in Figure 9.4, with a front with Augustus on chariot drawn by four elephants, is similar to those coined by Titus after the death of his father Vespasian, and Domitian, after the death of his brother Titus. The black patina is correct, but not exceptional, and its conservation is F, so it would correspond to a price of 1,200€, but the fact of high wear of their edges would lead to a market price of around 720€.
Finally, Figure 9.5 shows a piece even it is not really a sesterce, its size and weight make it being considered very often as such in auction catalogs. It is usually attributed to a ceca (mint) of the Eastern Empire, although its characters are not Greek, as it is usual in this area, but Latin. Its conservation would be F-, with a valuation of 1,000€, although the heavy corrosion on the back would reduce its market value to 780€. The CA on the back could be attributed to an abbreviation of Caesar Augustus or of the city of Caesarea.

 

 

Domingo 05 de Diciembre de 2010 18:16

Orígenes

por Fernando Martín Moreno

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Orígenes

 

                                                                                                          

La referencia más antigua que se tiene sobre el golf data del año 1457 cuando el rey Jacobo II de Escocia prohibió la práctica del golf y fútbol ya que usaban los terrenos que ellos necesitaban para practicar el tiro con arco.
Se reconoce al club "BlackHeath", el más antiguo de los que se ha encontrado rastro. Fue creado en 1608 por cortesanos de Jacobo VI, Rey de Escocia, convertido en Jacobo I, Rey de Inglaterra, apasionado él mismo por el golf.  Se reconoce al pueblo de Saint Andrews como la ciudad santa del golf, las reglas fueron redactadas allí en 1834.
La palabra “golf” parece tener sus orígenes en las palabras escocesas de aquellos tiempos "golve", "gowl" o "gouf" las cuales probablemente provienen del holandés medieval "colf" (palo de golf) y "spel metten colven" (juego que se juega con los palos de golf) y éste era un juego holandés muy parecido al golf.
María I Estuardo, nieta de Jacobo IV de Escocia, llevó el juego a Francia. Sus ayudantes en el campo de golf eran conocidos como cadets (alumnos); el término se adoptó luego en Escocia e Inglaterra y se convirtió en caddy o caddie.
En el siglo XVIII se establecieron las primeras asociaciones de golf, como la Honourable Company of Edinburgh Golfers (1744), la St. Andrews Society of Golfers (1754), que en 1834 tomó su nombre actual, el Royal and Ancient Golf Club of St. Andrews por concesión del Rey Guillermo y el Royal Blackheath (1766), cerca de Londres, donde se acordó fijar la fecha de la introducción del golf en Inglaterra en 1608.

 

En España, el primer club de golf se creó en Las Palmas (Gran Canaria) en 1891.
En 1894, se estableció la Asociación Americana de Golf (United States Golf Association - USGA) para regular el juego en Estados Unidos y México. Además de las reglas se ocupaban del sistema de handicap.
En 1921, el R&A impuso un límite en el tamaño y peso de la bola de golf que produjo una separación entre el juego en Europa y América (regulada por el USGA). La mayoría de las diferencias se resolvieron en 1951 cuando ambas asociaciones aceptaron unas reglas comunes. Sin embargo las diferencias en la bola no se regularon hasta 1988. Actualmente el golf mundial se regula conjuntamente por la R&A y la USGA. Cada cuatro años acuerdan las modificaciones que se publican en las Reglas Oficiales de Golf.
En el año 2005 había en España 308 campos construidos (treinta y cinco de estos campos son de carácter público) y se tiene la previsión de duplicar esta cifra en los próximos diez años. Actualmente en España hay unas 300.000 personas federadas. Estos datos reflejan el carácter popular que está experimentando este deporte.


Campeonatos más importantes

  

Campeonato Abierto de Golf (The Open Championship), también conocido como "Abierto británico" se lleva a cabo cada año en el Reino Unido. Es uno de los campeonatos a nivel profesional más importantes en el mundo. El primer campeonato se jugó en 1860.

Copa Ryder (Ryder Cup) en el cual compiten jugadores de la rama varonil de Europa y Estados Unidos de América cada dos años.


El golf un deporte para todos


El golf es una fuente de beneficios para las personas, tengas la edad que tengas, jugando al golf te mantendras en forma y oxigenarás tu mente, además mientras lo practicas podrás ir disfrutando de la compañía y del entorno natural.

Una de las grandes ventajas de practicar este deporte es la de conocer paisajes idílicos, bien en zonas de interior como de costa   

 

Iniciarse

 

 

Lo normal es empezar a practicar este deporte con un profesor que nos dé unas clases para enseñarnos los movimientos que tenemos que hacer para golpear la bola con cada palo, así como las normas del juego (es importante conocerlas para poder puntuar correctamente). Tendremos que sacar la licencia federativa para poder salir al campo y comenzar a jugar. Posteriormente obtendremos el handicap inicial para comenzar a puntuar en los partidos. Por otro lado siempre aconsejo al principio salir a jugar con amigos para sentirnos más cómodos y con menos presión en el juego.  Tenemos que ser pacientes y constantes y como tantas otras actividades de la vida, dependerá también de la facilidad que tengáis para este deporte.
El famoso swing es el típico movimiento de balanceo que el jugador hace para golpear la bola. Observando a los grandes jugadores se aprecia que la potencia del swing reside en la estructura muscular del tronco, que irradia a las extremidades. Pero el swing comprende más de sutileza que de fuerza. Antes de golpear la bola hay que pivotar. En el momento final del golpear es necesario relajación y equilibrio. Todos estos pasos requieren ritmo, sincronización y perfecto equilibrio.

 El juego

El golf se rige por una serie de normas estrictas y un protocolo de comportamiento.
El juego consiste en hacer entrar la bola en 18 hoyos repartidos a lo largo del campo. Estos hoyos están situados unos de otros a distancias variables y se encuentran en el llamado green, están señalizados con un banderín. El objetivo del juego es introducir la bola en los hoyos con el menor número de golpes posible.

La dificultad de un hoyo se mide por el número de golpes necesarios para introducir la bola. Así, los golfistas hablan de ‘par’ como la puntuación ideal de un hoyo: se dice que un hoyo es ‘par 3’, ‘par 5’, etc. El jugador puede encontrarse con muchos obstáculos en el campo; arroyos, lagos, arena (bunker), lomas, árboles, etc..
Siempre hay que golpear la bola desde donde se encuentre. Una bola es considerada perdida después de cinco minutos de búsqueda, a no ser que se encuentre visiblemente fuera de los límites del campo, lo que supone una penalización.
Para llegar a los hoyos, los jugadores comienzan en una superficie  denominada tee de salida. En el primer golpe intentamos siempre acercarnos lo posible al hoyo. El recorrido entre el tee de salida y la zona del hoyo se llama calle, y la zona alrededor del hoyo green.  El jugador que consigue meter la bola en un hoyo realizando el número de golpes establecido, ha cumplido el par del hoyo. Si consigue lo mismo en todo el recorrido, aunque sea una media por haber hecho más golpes en unos hoyos y menos en otros, habrá cumplido el par del campo.
En total, un jugador puede utilizar en un recorrido 14 palos. Los palos con los que se puede golpear más fuertemente se denominan maderas, aunque en la actualidad ya no son de este material, sino de hierro o fibra de carbono. Se llevan normalmente tres o cuatro maderas para los golpes largos. Para los restantes golpes se emplean los hierros, de los que se llevan nueve o diez. Todos estos palos se diferencian entre sí por el ángulo de sus bases, mediante el cual varía su inclinación para que la bola salga lanzada en trayectorias más horizontales o más verticales, según la distancia al hoyo. Finalmente se utiliza un palo denominado putter o simplemente put, para golpear la bola hacia el hoyo en los green. Los agujeros miden 108 mm. de diámetro.
El peso de la bola no debe sobrepasar los 45,9 gr. y no puede tener un tamaño menor de 6,55 cm.. El factor más común que se mira cuando vamos a seleccionar una bola es el número de capas. Podemos encontrar bolas de una, dos, tres o multicapa. La superficie tiene unos pequeños hoyuelos, distribuidos regularmente, para proporcionar estabilidad a la bola durante el vuelo.
Cada jugador tiene su propio número de golpes que se le descuentan en una competición. Esta cifra se denomina en golf handicap. El handicap depende de los resultados que obtiene el jugador en competiciones. Cuanto mejor juegue, más bajará su handicap, y por lo tanto menos golpes se le descontarán en el siguiente torneo. El sistema de handicap es una de las características propias del golf, ya que permite que jugadores buenos y menos buenos hagan juntos un partido.
El equipo normalmente lo forman cuatro jugadores, aunque podemos salir solos a jugar (una de las ventajas de este deporte).

Normalmente al final del partido los jugadores se juntan en el conocido como “hoyo 19”,  en el cual se comentan las jugadas más importantes del partido. 

 

Resumen

 

 Es evidente que con los años los que venimos de deportes más exigentes físicamente como el fútbol, tenis, etc. hemos encontrado en este deporte una nueva forma de motivación deportiva y de relación personal y familiar. La variedad de campos en entornos de especial valor paisajístico dan a este deporte un encanto especial.
Podemos decir que el golf se ha socializado tanto por el alto número de campos de golf que existen en la actualidad (muchos de ellos municipales a precios razonables)  y que están aumentando cada día, como por el precio asequible con el que podemos comprar hoy el equipamiento básico que necesitamos para jugar a este deporte. Considero con todo ello, que jugar al golf es hoy en día un lujo a nuestro alcance.
Para los que todavía no hayáis tenido la oportunidad de practicarlo, os animo a que lo intentéis, sabiendo que la mayoría de vosotros en poco tiempo estaréis “enganchados” y con el tiempo me agradeceréis que os haya animado a practicarlo.

 


Vocabulario básico
Grip
: La manera de coger el palo.
Swing: Modo de golpear la bola.
Green: Zona de hierba muy corta donde está situada la bandera.
Calle: La zona del campo que precede al Green.
Par: Número de golpes en los que se debe hacer el hoyo.
Birdie: La bola entra en el hoyo utilizando un golpe menos de lo que indica el par.
Boogey: La bola se introduce en el hoyo utilizando un golpe por encima del par.
Eagle: La bola entra en el hoyo utilizando dos golpes menos de lo que indica el par.
Albatross: La bola entra en el hoyo utilizando tres golpes menos de lo que indica el par.
Hándicap: Credencial que indica tu conocimiento del juego, dándote una ventaja mayor o menor para completar el par del campo.

 

 

La ùltima pero no la menor variable básica que determina el precio de un Sestercio dado es el grado de conservación o sea el gastaje que ha sufrido la pieza desde el momento de su acuñación hasta que dejó de circular y fue retenida en una colección o un tesorillo. Efectivamente, no solo no es la menor sino que es la variable con una mayor incidencia en el precio de la pieza ya que  la pertenencia a un determinado personaje puede suponer un rango de variación en el precio de 1 a 8, la rareza de reverso, de 1 a 4, y la calidad de la patina también de 1 a 4, la relación de valores de un Sestercio dependiendo de su grado de conservación puede ser fácilmente de 1 a 24. Pensemos, por ejemplo, en un Sestercio de Orbiana, esposa de Alejandro Severo, uno de los emperadores cuyos Sestercios son mas corrientes, cuyo precio en calidad de GOOD bajo (G-) con un reverso corriente y una pàtina media puede valer unos 200 euros, mientras que  la misma pieza con calidad EXTREMELY FINE (XF) alcanzaría un precio de mercado de unos  4.800 euros.
Asi, en esta entrada se analizarán la repercusión que tienen las diferencias de grado de conservación en la valoración de los Sestercios. Gran parte de lo expuesto nos será igualmente de utilidad para la valoración no solo de los Sestercios, sino también para la valoración de piezas que hayan tenido una circulación durante tiempo equivalente, en función de su grado de conservación.
Para referencia de los nombres asignados en el sistema de graduación de Estados Unidos, se utiliza la escala de grados descrita al final de la Entrada 6 (como Graduar las monedas), empleándose en general para economía de espacio las abreviaturas: G,VG, F, VF y XF.
Queda advertido en primer lugar que en la enumeración anterior de grados comúnmente utilizados para su asignación a Sestercios, en primer lugar aparecen el grado GOOD (G) y en el ultimo  EXTREMELY FINE (XF) en lugar de empezar con  ABOUT GOOD (AG) y  terminar con  ABOUT UNCIRCULATED ( AU) como sucedía en la escala de la referida Entrada 6.
Esta circunstancia se debe a que no es demasiado fácil el encontrar en el mercado Sestercios en conservaciones inferiores a GOOD ya que aunque el tiempo de circulación de los Sestercios ha sido muy largo, al estar hechos en  latón y no en una aleación de plata, el metal presenta una cierta resistencia a la abrasión por lo que es difícil que lleguen a estar en un grado de  ABOUT GOOD , y aun en el caso en que su desgaste le hiciera merecedor de la asignación de tal grado, es bastante corriente que la desagradable apariencia y escaso legibilidad de la pieza hubiese conducido a su abandono o destrucción o bien que la acción de los agentes atmosféricos operando sobre un Sestercio, ya con muy bajo relieve, hubiera depositado sobre él una capa de tierra u oxido, tal que no fuera en absoluto identificable lo que sería condición necesaria para que llegáramos a considerarle como en grado ABOUT GOOD (AG).


En obras inglesas y americanas aparecen referenciados precios para piezas en grados inferiores con las denominaciones POOR o FAIR, para piezas que debido a su aleación peso y tamaño pueden considerarse dentro de una determinada denominación, pero no es este el caso de los Sestercios, para lo cuales no resulta factible encontrar referencias inferiores al AG.
También en el lado alto de la escala, el grado de ABOUT UNCIRCULATED (AU) se encuentra con dificultad, aplicado a los Sestercios. Ello es debido a que aunque un Sestercio prácticamente no haya tenido circulación  desde que fue acuñado, las características de alterabilidad de la aleación de la que están constituidos, frente a los agente atmosféricos hace que, aun en este caso, alguna de la líneas de detalle ( frecuentemente, los nervios centrales de las hojas de laurel de la corona del emperador o los pliegues mas sobresalientes de las figuras del reverso) aparezcan discontinuadas como consecuencia de que la pátina, aunque sea uniforme y muy valiosa, ha recubierto de tal manera la pieza que estas líneas no aparecen completas, lo que sería necesario para poder clasificar apropiadamente la pieza en el grado  AU.
Por tanto, nos conformaremos únicamente con distinguir para los Sestercios solo 5 grados de conservación: AG, UG, F, VF y XF, y puede creerse que con ello ya tenemos dificultad suficiente. No obstante ya en este punto es conveniente no ignorar la existencia del resto de los grados, ya que para piezas acuñadas en plata y cobre no romanas que hayan tenido una circulación comparable a la de los Sestercios, el resto de los grados de la escala americana ya sí resultan aplicables. Valga por el momento simplemente adelantar que estos grados son los que en la escala referida se consideran dentro del UNCIRCULATED (UNC) aplicable a las piezas que no han circulado nunca, o del llamado también MINT STATE (MS) que en USA tiene un significado equivalente.
Para que nos hagamos una idea de las dificultad de diferenciar entre los distintos grados dentro de la categoría general MS, diremos ahora simplemente que son 11, yendo desde el llamado MS-60, moneda de la que lo único bueno que se puede decir de ella es que no ha circulado, al MS-70, grado solamente aplicable a la moneda perfecta. Así como las denominaciones en inglés de los grados americanos no supone dificultad para su comprensión con un mínimo conocimiento de este idioma, sin embargo la asignación de esta serie de números del 60 al 70, ya sí requiere una pequeña explicación.


Estos números, ahora omnipresentes en los textos numismáticos, especialmente en los editados por autores americanos, provienen del uso que hizo de ellos el Dr. Willian H. Sheldon en su obra clásica en la que propone un sistema de clasificación de las piezas de un centavo de tamaño grande de Estados Unidos con cabeza de la Libertad acuñados desde 1793 a 1857.Esta escala empezaría con el numero 1 , correspondiente a una pieza de la que solo puede saberse que se trata de 1 centavo de esas características, sin que sea distinguible ningún detalle adicional, hasta el numero 70, correspondiente a una pieza perfecta. Así, el numero 60 correspondería a la pieza sin circular pero con numerosísimas marcas de contacto con otras monedas producidas dentro del propio proceso de acuñación o por su roce con otras monedas durante su transporte (normalmente, en sacos de tela, cuando las piezas no se encartuchaban) desde el lugar de producción al de su puesta a disposición del público, normalmente en los tiempos modernos, en las sucursales de los bancos. Inicialmente en el momento de la publicación de la escala de Sheldon, el valor de mercado de una pieza se estimaba como el de su precio en estado  correspondiente al número 1 de la escala, multiplicado por el número que le correspondería en cuanto a su conservación dentro de la escala. Así, un grado 5 querría decir que valía en principio 5 veces el precio de una pieza semejante en grado 1, y una pieza con grado 50, 10 veces que la de grado 5.
Realmente, dada la extrema dificultad para el ojo humano de distinguir en forma consistente entre 70 grados de conservación diferentes, el uso real de la escala de Sheldon por los comerciantes era el estimar  primero cual era el valor de mercado de una pieza, lo que no resulta excesivamente complicado para quien los está comprando y vendiendo todo los días ( especialmente, como era el caso, si el know how lo circunscribían a las monedas de Estados Unidos), y conociendo el valor de la moneda en conservación mínima, se determinaba de inmediato, por una simple división, cuál era el número que le correspondía en esta escala.
Esta relación entre valores y conservación básicamente aplicable a la valoración de los centavos americanos de su época y que incluso se podía aplicar a diferentes piezas acuñadas en los primeros tiempos de la existencia de los Estados Unidos, pronto quedó obsoleta por seguir caminos distintos la evolución del precio de las distintas denominaciones de monedas en el mercado, respecto al precio en un momento dado, en función de su conservación. No obstante, el hecho de necesitarse un gran número de escalones intermedios entre el MS-60 (monedas sin circular) y el MS-70 (moneda perfecta) para discretizar la gran diferencia de precio que, a finales de los 80, llegó a darse entre monedas similares con grados desde el MS-60 al MS-70 principalmente en función del número de marcas de contacto que presentaban, lo acusado de su detalles  de acuñación y su tipo de brillo original, ha hecho que los números de Sheldon hayan pervivido entre la abreviaturas de los grados tradicionales usados por los comerciantes y coleccionistas de los Estados Unidos, inicialmente aplicados a la moneda americana, y posteriormente, por extensión, a la del resto del mundo.


Aunque a la hora de describir y valorar monedas americanas se facilitaran detalles adicionales, por el momento, será suficiente enumerar un primer nivel de desarrollo de los grados que venimos comentando tal como hace la Asociación Numismática Americana (ANA), en su publicación de 1977 para la graduación de la conservación de las monedas acuñadas por el gobierno de los Estado Unidos. Tendríamos así: Perfecta UNC (MS-70), Escogida UNC (MS-65), Típica MS (MS-60), Escogida AU (AU-55), Típica AU (AU-50), Escogida XF (XF-45), Típica XF (XF-40), Escogida VF (VF-30), Típica VF (VF-20), Típica F (F-12), Típica VG (VG-8),Típica G (G-8) y Típica AG(AG-3).
No obstante, podemos tomar algo de aliento, ya que por momento estamos dentro del campo de los Sestercios en los que no tendremos que tener en cuenta tantos grados, números y letras, para una adecuada clasificación que nos resulte útil para valorarlos. Así, a la escala de 5 grados ya comentada de G a XF solamente tendremos que añadir delante de cada símbolo el signo + ó  –  , cuando observemos que la conservación de la pieza en cuestión sin llegar a caer del lado del grado anterior o posterior, se encuentra suficientemente cerca de él. De esta manera, por ejemplo, entre los grados F y VF tendríamos 2 subgrados intermedios F+ y VF– , lo que nos permite ya aquilatar la asignación del valor de mercado con precisión suficientemente afinada. En general, podremos decir que varios expertos son capaces de realizar una graduación suficientemente exacta de los Sestercios, cuando la mayor parte de las veces coincidan en los grados de conservación que asignan a un Sestercio determinado.
Esto, si tenemos un grupo de varios expertos y un número alto de piezas, es muy difícil que se dé en la mayoría de los casos, pero obstante debemos sentirnos satisfechos, si al menos, alcanzamos lo que se suele denominar como consistencia en la graduación, es decir que si volvemos a observar la misma moneda en ocasiones diferentes, la asignemos el mismo grado.
Teniendo en cuanta todo lo dicho anteriormente, ya estamos en condiciones de relacionar el valor del mercado de un Sestercio ( y en general de un gran número de otros tipos de monedas que se ajusten a este tipo de patrón de circulación) con su grado de conservación. En este caso la regla es sencilla. Nos basta tener en cuenta que, aproximadamente, el valor de mercado de una pieza con un determinado grado de conservación se acerca al doble del de la misma pieza en el grado de conservación inmediatamente anterior.


Así, una pieza en VF valdrá aproximadamente el doble que otra en F y así sucesivamente, siempre que se den una equivalencia respecto al personaje representado en el anverso, tipo de reverso y calidad de pátina. Para la valoración de los grados intermedios realizaremos una interpolación en base a dividir por 3 la cotización de la pieza en el grado completo inmediatamente inferior y este valor sumárselo al valor de la pieza en el grado completo inferior, para obtener el valor de la pieza en el primer grado intermedio, y el doble de la cantidad anterior, para la pieza en el segundo grado intermedio. Así con un tipo de Sestercio  que en  F valiera 1.200 euros y, por tanto, en VF 2.400 euros, en F+ valdría 1.600 euros y en VF- 2.000 euros.

 8. DEGREE OF CONSERVATION AND MARKET PRICE

The last but not the least basic variable that determines the price of a sesterce is the degree of conservation or the wear that the piece has suffered from the time of minting until it was out of circulation and was retained in a collection or hoard. Indeed, not only this is not the least but is the variable with a higher incidence in the price of the piece because belonging to a particular figure can be a range of variation in the price from 1 to 8, the rarity of the back means from 1 to 4, and the quality of the patina also from 1 to 4, the ratio of values of a sesterce depending on their degree of conservation can easily be from 1 to 24. Considering, for example, one of Orbiana sesterces, wife of Alexander Severus, one of the emperors whose sesterces are more common, whose price with a low GOOD (G-) degree with a common back and  half patina may be worth about 200 euros , while the same piece with EXTREMELY FINE (XF) quality would achieve a market price of about 4,800 euros.
Thus, in this post we will examine the impact that the differences in degree of conservation have in the valuation of sesterces. Much of this consideration will also be useful for assessing not only sesterces, but also for the valuation of pieces that have been in circulation for a equivalent time, according to their degree of conservation.
For reference of the names given in the grading system of the United States it is used the grading scale described at the end of the Post 6 (How We Can Classify Coins), being used Abbreviations in general for economy the space: G, VG, F , VF and XF.
First of all be aware that in the list above of commonly used grades for assignment to sesterces, the first degree displayed is GOOD (G) and the last EXTREMELY FINE (XF) rather than starting with ABOUT GOOD (AG) and ending with ABOUT UNCIRCULATED (AU) as was the scale of that post 6.
This circumstance is due to the fact that it is not too easy to find on the market sesterces in preservations below GOOD because although the circulation time of sesterces was very long, being made of brass and not of an alloy of silver, this metal has a certain resistance to abrasion so it is difficult to reach a ABOUT GOOD degree, and even if their wear make him worthy the assignment of such a degree, it is quite common that the unsightly appearance and poor readability of the piece would have led to their abandonment or destruction or even the action of atmospheric agents operating on a sesterces, with very low relief, it would have produced a layer of hearth or rust, so it was not at all identify what would be necessary for us to considerate it as in ABOUT GOOD degree (AG).
In English and American works appear referenced prices of pieces of lower grades with the designations POOR or FAIR, for pieces that due to its alloy, weight and size can be considered within a particular denomination, but this is not the case of sesterces, for which is not feasible to find references below AG.
Also it is difficult to find sesterces in the high side of the scale, in the degree of ABOUT UNCIRCULATED (AU). This is because although the sesterces that had almost not being in circulation since its coinage, the characteristics of perishability of the alloy from which they are made, suffered from the atmospheric agents makes that, even in this case, some of the detail lines (often, the central nerves of the leaves of the laurel crown of the emperor or the most outstanding folds of the figures in the back) appear discontinued as a result of the patina, even consistent and very valuable, has covered the piece so these lines do not appear in their entirety, the necessary fact for the piece being  properly classified at the AU level.
Therefore, we shall only distinguish sesterces for only 5 degrees of conservation: AG, UG, F, VF and XF, and believe that this difficulty is enough. Nevertheless at this point should not being ignored the existence of the other degrees, because for no roman pieces coined in silver and copper that have had a circulation comparable to that of sesterces, the rest of the degrees of the U.S. scale are applicable. For the moment we simply highlight that these degrees are in the referred scale considered UNCIRCULATED (UNC) applicable to the pieces that have not circulated ever, or also called MINT STATE (MS) that in USA has an equivalent meaning.
To give us an idea of the difficulty of distinguishing between different levels within the general category of MS, we just point now that they are 11, ranging from the so-called MS-60, a coin of which the only good thing you can say about it is that it has not circulated, to the MS-70, grade only applies to a perfect coin. While the English denominations for the American grades are no difficulty to understand with a minimal knowledge of the language, the allocation of this series of numbers from 60 to 70 requires a little explanation.
These numbers, now ubiquitous in numismatic texts, especially in those published by American authors, came from the use made of them by Dr. William H. Sheldon whose classic work proposes a system of classification of the pieces of a penny of U.S. with large size of the head of Liberty coined from 1793 to 1857. This scale starts with number 1, corresponding to a piece of which we can only known that it is 1 cent of those features, without any any further distinguishable detail, to the number 70, corresponding to a perfect piece. Thus, the number 60 corresponds to the piece with no circulation but with numerous marks of contact with other coins produced by the same minting process or by rubbing against other coins during their transport (usually in cloth bags when the pieces were not cartridged) from the place of production to the moment of making available to the public, usually in modern times, at the branches of banks. Initially at the time of the publication of the Sheldon scale, the market value of a piece was considered as the state price for the number 1 on the scale, multiplied by the number that would correspond to it in terms of conservation within scale. Thus, a grade 5 would mean that in principle it worth 5 times the price of a similar piece in grade 1 and a piece in grade 50, 10 times that of grade 5.
Actually, given the extreme difficulty for the human eye to distinguish consistently between 70 different degrees of conservation, the actual use of the Sheldon scale made by traders was in first place to estimate which was the market value of a piece, what is not is too complicated for anyone who is buying and selling them every day (especially, as it was the case, if the know how was confined to the U.S. currency), and knowing the value of the coin in minimum conservation, it was determined immediately by a simple division, which was the number that corresponded to it in this scale.
This relation between values and conservation essentially applicable to the valuation of American cents of that time and even being applied to different pieces minted in the early days of the existence of the United States, it soon became outdated to follow different paths of evolution price of the different denominations of coins in the market regarding the price at a given time, depending on their conservation. However, the fact of requiring a large number of intermediate steps between the MS-60 (no circulation coins) and the MS-70 (perfect coins) to discretize the large difference in price that, in the late 80's, took place between similar coins with degrees from the MS-60 to MS-70 primarily in terms of number of marks of contact that they had, the pronounced details of issue and their type of original brightness, has made that the numbers of Sheldon have survived in the traditional degrees abbreviations used by traders and collectors from the United States, initially applied to the American currency, and after that, by extension, to the rest of the world.
Although when describing and assessing American coins we will give additional details, at the moment, it is enough to list the first level of development of degrees that we have been discussing as does the American Numismatic Association (ANA) in its publication of 1977 for the degree of conservation of coins minted by the United States government. It would be like this: Perfect UNC (MS-70), Chosen UNC (MS-65), Typical MS (MS-60), Chosen AU (AU-55), Typical AU (AU-50), Chosen XF (XF-45) , Typical XF (XF-40), Chosen VF (VF-30), Typical VF (VF-20), Typical F (F-12), Typical VG (VG-8), Typical G (G-8) and Typical AG (AG-3).
However, we can take some encouragement, because for the moment we are in the field of sesterces in which we will not have to take into account all the degrees, numbers and letters for a proper classification which were useful to evaluate them. Thus, to the scale of 5 degrees and already mentioned from G to XF we only have to add before every symbol the + or -, when we see that the conservation of the piece in question without falling on the side of the previous or later grade, it is sufficiently close to it. So, for example, between the degrees F and VF we would have two intermediate subgrades F+ and VF-, which allows us to assay the allocation of the market value with enough rigorous precision. In general, we can say that several experts are able to make a sufficiently accurate degree of sesterces, when most of the time it coincide in the degree of conservation assigned to a particular sesterces.
This, if we have a group of several experts and a large number of pieces, it is difficult to happen in most of the cases, but nevertheless we can be satisfied if, at least, we reach what is often referred to as consistency in ranking, i.e. if we observe the same currency at different times, we assign the same degree to it.
Taking into account everything mentioned above, we are able to relate the market value of a sesterces (and in general of a large number of other types of coins that fit in this pattern of circulation) to their degree of conservation. In this case the rule is simple. We just have to consider that approximately the market value of a piece with a certain degree of conservation is about twice that of the same piece in the preceding degree of conservation.
Thus, a VF piece worth about twice one in F and so on, provided that they have an equivalence regarding the figure portrayed on the front, type of back and quality of patina. For the evaluation of the middle degrees we will make an interpolation based on dividing by 3 the price of the piece of the full extent degree immediately below and this value is added to the value of the piece in full degree lower for obtaining the value of the piece in the first intermediate degree, the double of the previous amount for the piece in the second intermediate degree. So with a type of sesterces that in F worth 1,200 euros and, therefore, in VF 2,400 euros, in F + would worth 1,600 euros and in -VF 2,000 euros.

 

 

 

Ya conocemos como poder valorar aproximadamente la rareza del reverso de un Sestercio y la calidad de su patina y en qué forma podemos utilizar sus distintos grados, para a partir del valor de una pieza tipo con reverso corriente y patina media, de ese mismo emperador y con el mismo grado de conservación llegar a determinar el valor de mercado de un Sestercio dado que podamos observar en vivo o en fotografía. Es claro que el afinar este criterio solo es posible con la visualización de piezas concretas o de sus fotografías reproducidas con la calidad suficiente para las que alguien experimentado en la valoración de este tipo de piezas, haya emitido sobre ellas una opinión sobre qué grado de calificación merece cada una de estas piezas reales respecto a los estados de estas dos variables.
Esta necesidad de ir contrastando la manera comúnmente conocida de estimar el valor de la tercera variable, el grado de conservación de una moneda, a partir de la definición sucinta de los grados de calidad generalmente aceptados, tal como se describían en la entrada anterior, necesitan, mas aun que en el caso de la rareza del reverso y la calidad de la patina, sea contrastada con una extensa visualización de piezas junto con el grado de conservación que le han sido asignadas por alguien suficientemente experimentado. Esta visualización es la que permite que cualquiera que tenga un mínimo de afición a las monedas, llegue a convertirse en muy poco tiempo en auténtico experto en el conocimiento, al menos para un tipo determinado de piezas de su interés, de cómo evaluar lo que reza el título del blog “El valor de las monedas”.
En efecto, si nos pasamos  por algún sitio publico en el que haya una variedad de comerciantes o comerciantes/coleccionistas que en su mayoría exhiben los mismos tipos de monedas con indicaciones de a què precio están dispuestos a venderlas, la primera sensación que nos invade es la de desánimo. Así, la misma moneda, mas aùn, si se trata de Sestercios, èstos nos aparecen, a los  que estamos tratando de iniciarnos en lo coleccionismo, con unos precios absolutamente diferentes (no es raro que con un rango de variación de 1 a 10) y lo que es peor, no solo publicitados por vendedores distintos, sino que incluso un mismo vendedor nos estará ofreciendo diferentes ejemplares de una misma moneda, sin que ni una sola coincida en su precio, con cualquiera de la demás.


Hablamos de desánimo, y efectìvamente èste es el efecto que nos produce. Como iniciarnos en un campo en  que cada pequeña compra de una pieza a un determinado precio, pueda llegar a frustrarnos, al comprobar, que, literalmente a la vuelta de la esquina de ese mercadillo dominical, encontramos la misma pieza a un precio claramente inferior e incluso muchas veces con una apariencia e incluso grado de conservación claramente superior.
La respuesta nos la da precisamente la expresión “pequeña compra” utilizada en el párrafo anterior. El evitar equivocarnos al comprar algo es inevitable, no solo en el campo de la numismática sino en cualquier otro, el de los electrodomésticos, por ejemplo. Como estar seguro de la relación precio calidad es la correcta. En el caso de un restaurante, simplemente tomando la comida y estimando el efecto que nos produce, no solo en el momento sino en los posteriores, tenemos resuelto  el problema. Sin embargo cuando adquirimos algo ya de mas precio y mas difícil de evaluar, como una casa o un coche, por ejemplo, es claro que en general, antes de su compra, nos documentamos en el doble sentido de hablar con las personas mas cercanas cuyo criterio estimamos y examinar con cuidado ofertas en internet y catálogos de precios y características publicados en medio especializados. De esta manera si la primeras compras son pequeñas  o/y  si nos hemos documentado mínimamente, los riegos de adentrarnos en la numismática ya se hacen mas pequeños. Recordemos que en  la primera entrada en este blog, dedicada exclusivamente a animar a los lectores a iniciar el coleccionismo de monedas, minimizando el riego de que desperdicien su dinero, ya se indicaba que la forma mas eficiente de empezar a coleccionar monedas es sencillamente como rezaba el titulo de esta entrada ” Del monedero al monetario”, es  comenzar identificando las monedas que tenemos en nuestro monedero al final del día reteniendo aquellas que todavía no tengamos incorporadas a nuestro monetario (al comienzo frecuentemente solo una caja, después ya un álbum, luego muchos) por corresponder a una fecha, denominación o país que todavía no tenemos en la colección, o bien que aunque la tengamos, estimamos que la nueva pieza se encuentra en una conservación mejor que la anterior.
Esto hace que “ la pequeña compra” incluso no sea tal, sino que realmente no  nos hace desembolsar ningún dinero, sino que simplemente tengamos  la atención de retenerla o ahorrarla, sin que la moneda pierda el valor por el hecho de retenerla, en una época en que la baja inflación y el bajo tipo de interés, no devalúan  ni desperdician el valor adquisitivo de nuestra monedas de euro, su múltiplo, y sus divisores.
No obstante, es preciso,  considerar  que esta no pérdida de valor por el hecho de retener alguna moneda será en, y solo en, monedas que hayamos retenido de nuestro monedero procedentes del cambio, ya que para todas la demás, debemos tener en cuenta que el mero hecho de su compra, incluso en el caso de que se haya efectuado a un precio correcto, por el mero hecho de realizarse, puede decirse que, en términos generales, reduce su valor a algo aproximadamente la mitad de lo que ha costado, en  el sentido de que la persona que nos las ha vendido, o un comerciante tipo, estarían dispuesta a comprárnosla de inmediato por la mitad de lo que nos ha costado (salvo que medien relaciones personales, de amistad, interés o confianza).


Esto que puede parecernos dramático, en realidad no es tal, ya que difícilmente encontraremos en campos colaterales a la numismática, relaciones tan favorables como 2 a 1, en cuanto al precio de compra por un comerciante respecto a algo que èl mismo nos ha vendido, pensamos que por ejemplo en filatelia o en los artículos de joyería, en los casos en que el valor de una pieza no sea básicamente determinado por su contenido en metal precioso, o en el mercado de arte, o artesanía. El comerciante para volver a vender esa pieza ha de afrontar los fenómeno de su transporte su conservación su seguridad, su espacio de almacenaje y posible depreciación circunstancias especialmente relevantes si tenemos en cuenta que el ciclo medio de una moneda determinada en el inventario de un comerciante puede alcanzar fácilmente varios años, especialmente si el precio de la moneda es alto en relación con su rareza y calidad.
La otra vía para recuperar el dinero que hemos desembolsado por una moneda no nos conduce a un resultado mas halagüeño. Seria èsta, la de su venta en una de las múltiples subastas que se organizan por diferente Casas especializadas. Decimos que el resultado, no es en principio mejor, ya debemos descontar aproximadamente un 10% que la Casa de Subastas carga al que vende, un 20% que carga al que compra, y del resultado (del orden del 70%), si no disponemos de la factura de venta, como suele ser el caso de las piezas adquiridas en mercadillos o convenciones, que debemos deducir de la repercusión del incremento sobre nuestro impuesto sobre la renta, que nos cobrarà Hacienda, al considerarse que por la venta de un objeto del que no podemos acreditar su coste de adquisición, hemos obtenido una cantidad que se sumarà  sin mas a nuestra base imponible, con lo que su repercusión será en % la que indique nuestro tipo marginal, con lo cual el precio que obtengamos por la moneda subastada será también aproximadamente la mitad de lo que nos costò, siempre, claro està que realicemos la operación en un momento en que la pieza en cuestión no se ha revalorizado no depreciado todavía.
Este negro panorama para quièn decida desprenderse de monedas que ha adquirido, no cabe desconocerlo, aunque tampoco debemos pensar que las dificultades con las que previsiblemente nos encontraremos a la hora de vender nuestras monedas si así lo precisamos, sean insalvables o nos conduzcan a la perdida de la mitad del dinero que hayamos pagado por ellas.


Aunque sea recalar algo en el humor negro, si pensamos en el bienestar de nuestros descendientes, debemos tener en cuenta que, de acuerdo con nuestra legislación, en la liquidación mediante venta pública de los bienes de alguien que ha fallecido no se considera que exista plusvalía, a abonar por los herederos, por lo que la obligación de los sucesores con Hacienda queda satisfecha con el abono del impuesto de sucesiones que en gran parte del territorio español se reduce, al menos por un momento, a un cantidad simbólica. A este hecho se debe en que en España la mayor parte de las colecciones de cierta importancia únicamente se liquiden en venta pública y solo se dispersen tras la muerte de àquel que las formò. No es este el caso de la mayoría del resto de los países, en los que criterios mas realistas a la hora de la valoración de los bienes tangibles, hace posible que los coleccionistas puedan razonablemente vender en subasta sus piezas y que pueda dejar el coleccionismo o ejercerlo en otros campos, antes de la muerte de el que  las reunió.
También, no  cabe desconocer, en este sentido, que el pensamiento de que las monedas tienden en general a revaluarse por encima de la inflación es una idea absolutamente equivocada. En un sector en el que los precios internacionales tienden a ser equivalentes, si tomamos como referencia nuestro país, desde 1965 hasta 2010, efectivamente el precio medio de las monedas de colección ( excluyendo aquellas que cuyo precio, por su contenido metálico y  conservación, dependen casi exclusivamente de la variación del precio del oro y de la plata) se ha multiplicado aproximadamente en este periodo, por 20, lo que no es muy diferente del multiplicador de la inflación. Esto  significaría que el precio en términos reales o de valor adquisitivo, es ahora igual, mas o menos, que en 1965. Sin embargo es preciso tener en cuenta que este incremento de precio, en términos corrientes, a lo largo del periodo 1965- 2010, no se ha acompasado, en años intermedios, con la inflación, ya que , en términos generales, el precio medio de una moneda media se ha multiplicado por 20 en los primeros 15 años del periodo, de 1965 a 1980, mientras que en los últimos 30 años ha permanecido prácticamente constante en términos corrientes.
Si examinamos estas cifras con cierto cuidado, podemos darnos cuenta de que de 1980 a ahora, 30 años, con un nivel del índice de vida en España de 100 en 1980 a 300 en 2010, el precio de las monedas de colección, tal como las hemos definido, se ha dividido por 3 en términos reales o sea que tienen el 33% del  valor que tenían en 1980. Este fenómeno, ajeno a la creencia popular, no debe extrañarnos demasiado, si tenemos en cuenta que el precio de la plata ( componente básico  de la mayoría de las monedas de colección), pese a su reciente revalorización que ha duplicado su precio en los últimos meses, aun no ha alcanzado en términos corrientes, el precio que llegó a alcanzar al comienzo de 1980.


Esta circunstancia no debe desanimar al coleccionista, sino aunque a primera vista parezca lo contrario, estimularle, ya que pese a todo ello, si nos documentamos debidamente y compramos con lógica, de menos a mas, podremos llegar a recuperar la mayor parte del efectivo que hayamos empleado en la compra de monedas. La buena noticia es que los Sestercios, de los que por el momento nos estamos ocupando, son de las pocas monedas que han tenido en este periodo una evolución prácticamente paralela a la infracción en cada país, ya que se coleccionan prácticamente en todo el mundo, especialmente en los países occidentales.
Valga para ello como ejemplo, los cinco Sestercios del emperador Nerón, cuya rareza de reverso, grado de conservación y calidad de pátina no son muy distintos, que podrían tener un valor medio aproximado de 4.200 pesetas ( 25 euros) en torno a 1965 y ahora, un valor medio aproximado de unos 500 euros.

7.THE EVOLUTION OF THE PRICE OF SESTERCES

 We already know how we can to assess the rarity of the back of a sesterce and the quality of its patina and how we can use its various degrees, so from the value of a type piece with a common back and medium patina, of the same emperor and with the same degree of conservation, we are able to determine the market value of a sesterces when we observe it directly or in a photography. It is clear that it is only possible to refine this approach with the observation of the specific pieces or their photographs reproduced with sufficient quality for the one who is experienced in the valuation of such pieces, issues an opinion of what level of qualification deserves each of these real pieces because of the state of these two variables.

This necessity of contrasting the way commonly known to estimate the value of the third variable, the degree of preservation of a coin, from the succinct definition of quality grades generally accepted, as we described in the previous post, it is need, even more that in the case of the rarity of the back and the quality of the patina, to be contrasted with an extensive display of pieces along with the degree of conservation assigned by someone sufficiently experienced. This examination is what allows anyone with a minimum love for coins to become very quickly an authentic expert in this area, at least for a certain kind of pieces of his interest, about how to assess as the title of this blog states "The Value of Coins."

In fact, if we go through a public place where there are a variety of merchants or traders / collectors who most of them exhibit the same types of coins with indications of at what price they are willing to sell them, the first sensation that grips us is the discouragement. Thus, the same currency, even more if they are sesterces, those appear to us, to who is trying to lead in collecting, with quite different prices (it is not uncommon that with a variation range from 1 to 10) and what is worse, they are not only advertised by different sellers, but even the same seller will be offering different copies of the same coin, and not a single match in price with any of the other ones.

We talk about disappointment, and indeed this is the effect that makes us feel. So how a starter in a field in which each small purchase of a piece at a certain price, you can get frustrated, when we verify that literally just around the corner from the Sunday market, we find the same piece at a price much lower and even sometimes with a even much higher appearance and degree of conservation.

The answer is given precisely by the term "small purchase" used in the previous paragraph. Avoiding mistakes when buying is an inevitable thing, not only in the field of numismatics, but in any other, the electrical appliances, for example. Being sure about the relation between quality and price is the right thing. In the case of a restaurant, simply eating the food and estimating the effect it has on us, not just at the moment but also after it, we have solved the problem. However, when we buy something of a higher value and more difficult to assess, as a house or a car, for example, it is clear that in general, before purchasing, we document ourselves in the double sense of talking to people close to us whose criteria we consider and of carefully reviewing online offers and price lists and the features published in specialized publications. Thus if the initial purchases are small and / or if we are minimally documented the risks we assume in numanistic get smaller. Remembering that in the first post in this blog, dedicated exclusively to encourage readers to start collecting coins, minimizing the risk of wasting money, we indicated that the most efficient way to start collecting coins is just like the title of that post stated "From the Purse to the Monetary Person" is to begin identifying the coins we have in our wallet at the end of the day to retain those that we have not incorporated yet into our currency (at the beginning often just a box, then an album, then many) to correspond to a date, name or country that we still do not have in our collection, or that even though we estimate that the new piece is in a conservation better than the previous one.

This makes that the "small purchase" is not so, but also without spending any money, just being aware of keeping or saving it, without the currency losing value by the fact of retaining it, at the time that low inflation and low interest rate, it does not devalue or waste its purchasing power of our euro coins, their multiples and dividers.

However, it is necessary to consider that this no loss of value by the fact of retaining some coin happens only with coins we have kept from our purse from change, because with all the other coins, we should bear in mind that the mere fact of their purchase, even if it was made at the right price, by the mere fact done, we can say that in general terms that it reduces their value to something about half of what it cost, in the sense that the person who has sold it to us, or a trader type, would be disposed to buy it immediately from us for the half of the price we paid (unless there were personal relationships, friendship, interest or trust between both).

This may seem dramatic, but it is not so much, because we hardly find in collateral fields of numismatics, as beneficial relations as 2 to 1, regarding the purchase price from a trader given to something he has sold, we can think about in stamps or jewelry items for example, when the value of a piece is not primarily determined by its content of precious metal, or in the case of the art market, or craft. The trader to re-sell that piece has to face the phenomenon of preservation, transportation, security, storage space and possible depreciation, circumstances particularly relevant if we consider that the average cycle of a particular coin in the inventory of a business man can easily reach several years, especially if the coin price is high due to its rarity and quality.

The other way to recover the money we paid for a coin does not lead to a more satisfying way. It would be the sale of one of the many auctions that are organized by different specialized houses. We say that the result is not in principle better, because we deduct about 10% of cargo to the seller by the Auction House, 20% loading to the one that purchases, and from the result (about 70%), if we have not the bill of sale, as it is the case of pieces acquired at flea markets and conventions, we must deduct from the impact of the increase on our income tax, finance charge by the Treasury, because the sale of an object that we cannot prove its cost of acquisition, we obtained an amount that will add just like that to our tax base, so their impact will be in % which indicates our marginal rate, so the price that we will obtain for the coin auction will also be about the half of what it cost us, provided, that we perform the operation at a time when the piece in question has not been revalued nor reduced its value yet.

This black picture for those who decide to dispose of coins that have purchased, it should not be ignored, but we should not think that the difficulties that we expected to find when we will sell our coins if we need to do it are insuperable or will lead us to loss half of the money that we paid for them.

Although going deeper is something in the black humor, if you think about the welfare of our descendants, we must bear in mind that, according to our legislation, in the liquidation by public sale of the assets of someone who has died is not considered that there is surplus, payable by the heirs, so that the duty of the successors with the Treasury is satisfied with the payment of inheritance tax which to a large part of Spanish territory is reduced, at least for some time, to a token amount. This fact is due to the fact that in Spain most of the collections of some importance are only settled by public auction and they are only dispersed after the death of the one that formed them. This is not the case of most of other countries, where there are more realistic criteria when assessing tangible property, what allows collectors to be able to sell reasonably at auctions their pieces and to stop collecting or exercise in other areas, before the death of the one who made it.

Also, it cannot be ignored in this sense that thinking that currencies generally tend to be revalued over inflation is an absolutely wrong idea. In a sector where international prices tend to be equivalent, if we take as a reference our country, from 1965 to 2010, effectively the average price of collector coins (excluding those whose price, because its metal content and maintenance, depend almost exclusively on the change in the price of gold and silver) has multiplied in this period almost by 20, what is not very different from the inflation multiplier. This means that the price in real terms or of purchasing power now is equal, more or less, than in 1965. But we must bear in mind that this price increase, in current terms, over the period 1965 - 2010, has not been measured, in the intermediate years, with inflation, because, in general terms, the average price of an average currency has increased by 20 in the first 15 year period from 1965 to 1980, while in the past 30 years has remained fairly constant in current terms.

If we examine these numbers with some caution, we realize that from 1980 to now, 30 years, with an index level of living in Spain from 100 in 1980 to 300 in 2010, the price of collector coins, such as we have defined it, it is divided by 3 in real terms or whether they have 33% of their value in 1980. This phenomenon, oblivious to popular belief, should not be too surprised if we consider that the price of silver (basic component of most collectible coins), despite its recent appreciation has doubled in price in recent months, has not achieved yet in current terms the price was as high at the beginning of 1980.

This situation should not discourage collectors, but although at first sight seem otherwise, encourage him, because despite all this, if we are properly documented and buy with logic, from least to most, we will be able to recover most of the money we used in the purchase of coins. The good news is that sesterces, of which at the moment we are dealing, are among the few currencies those that have evolved in this period almost parallel evolution to the inflation in every country, given that they are collected almost all over the world especially in Western countries.

As an example of this, the five sesterces of Emperor Nero, whose rarity of back, degree of preservation and quality of patina are not very different, which could have an approximate average value of 4,200 pesetas (25 euros) around 1965 and now, an average value of about 500 euros.

 

 

Jueves 02 de Diciembre de 2010 14:05

Gaviño "El reformador"

por Julián Castedo

Dama esquiva es la señora fama y , víctima suya ,  el diestro Bernardo Gaviño , que nació en Puerto Real, el señaladísimomo año de1812. Sus primeras armas taurinas las templa , en esa famosa escuela que fué el Matadero de Sevilla , donde luego llegarían alumnos como Juan Belmonte o Pepe Luis Vázquez y sus hermanos. Como no podía soportar las disciplinas del Seminario Hispalense , tiró por la calle de en medio y se anunció como banderillero de diestros como Bartolomé Ximenez . Con tal bagaje , y con lo aprendido de su pariente Juan León ("Leoncillo) , por razones desconocidas , emprende un largo viaje del que jamás volverá a España . Se detiene ,un tiempo , en Montevideo , pasa luego a La Habana ,  donde torea y , sobre todo , encuentra al Cónsul de México que ,  que buen aficionado ,  le animó y  ayudó a viajar a su país , para que ofreciera su arte.
 Así llego a tierra azteca el joven espada,   fue alrededor del año 1835 . Encontró allí  esta realidad : el arte del toreo a la española había casi  desaparecido , sustituido por las suertes a la criolla , con el fenómeno de volver al predominio del  toreo a caballo , superado   en  España por el del hombre  pie a tierra , a iniciativa de la Escuela Rondeña y a la familia de los Romero , en particular.
                    Halló también otro factor negativo : las más que reservas alimentadas por la influencia los triunfantes independentistas , que , más que pronto , habían olvidado que el principal de ellos , el sacerdote Miguel Hidalgo , había sido no solo buen aficionado sino también ganadero de reses bravas . Consideraban que la Fiesta era un espectáculo de españoles y mexicanos , diremos "colaboracionistas"  . Contra eso y contra las naturales resistencias hubo de luchar  Gabiño pero no cejaba , era un hombre de cuerpo  entero , de corazón firme y gracia natural , que no se contagiaba del toreo criollo ,  y observaba celosamente  el  andaluz . Así fue ganándose a los públicos , empleando toros de las mejores ganaderías , como la de Atenco , que guardaba el tesoro de su sangre hispánica . De esta manera fue desarrollando su reforma de la fiesta brava , con un magisterio constante ,- con  discípulos tan notables como el famoso Ponciano Díaz , primer espada mexicano en confirmar su alternativa en Madrid  - que solo cesó en los malos tiempos , que los hubo , como en la vida de casi  todos los toreros... y en su muerte gloriosa a los setenta y cinco años en el ruedo de Texcoco , despachando un burel de la ganadería de  Ayala , a los dos días , falleció  de sus heridas en la ciudad de México . Pero también hubo tiempos buenos : los años del Imperio de Maximiliano , que como había sido marino de la flota Imperial , incluso su almirante , tuvo la oportunidad de visitar Andalucía , donde conducido por el duque de Montpensier ,cuñado de Isabel ll , vió la Fiesta y se enamoró de aquel espectáculo tan natural y varonil ,y tan alejado de los placeres degenerados y falsos , en su opinión , de otros países. Sin embargo . Cuando llegó Juarez , con él la prohibición de las corridas de toros .Durante años la Fiesta vivió en la casi clandestinidad , fuera de las principales ciudades , y casi únicamente en los poblados próximos  a los criaderos de ganado bravo. Luego llegó don Porfirio Díaz y se arregló todo. Pero Gaviño envejecía y combatía como un león contra sus paisanos españoles que llegaban con un toreo más moderno que el suyo , y les incordiaba todo lo que podía en los despachos , empeñando toda su influencia de torero mandón por su cartel .Aquello le levanto odio en España y malas críticas ,en México ,  de los que le tenían por antiguo . Pero lo cierto es que cuando luego fueron viniendo los grandes maestros españoles encontraron los frutos el terreno allanado , por Gaviño para ellos ... sin recibir otro agradecimiento que el organizado por su discípulo Ponciano Díaz ,un festival humilde y algo solanesco : figuraban la cabeza de "Chicharrón" , el toro homicida , el traje de torear que portaba el difunto...se interpretaron los himnos de ambos países...pero al final , nadie sabe cómo , la gente empezó a gritar : ¡mueran los gachupines ! y  allí se armó  la mundial .     
                                Como decían en México , el maestro Gabiño era simpático y "gastaba largo " , "no era codo ni con la villetita ni con las pelucas de oro que llevaba en su bolsa " , más bien que tenía un agujero en cada mano... y murió en la miseria. Recuerdo, ahora, un episodio de su vida que leí hace unos treinta años, era así: corrían malos tiempos , para Gaviño , no salían contratos para torear , y estaba " sin tabaco " . Cuando menos   lo esperaba le hicieron una oferta , bien pagada porque era en el norte de la República y había que llegar allí por caminos infames . Aceptó al punto y luego avisó a su cuadrilla,  que estaba también en las últimas . Luego hizo su pequeño equipaje  sin olvidar los trastos de torear y el traje ,cuyas luces andaban semi apagadas .Después de dormir unas horas  , se dirigió cuando aún había luceros en aquel amanecer sobre un cielo trasparente, tardó muy poco en llegar hasta la diligencia , su gente ya estaba allí.
 
                                 El trayecto  iba pasando sin novedad aunque en la diligencia, un trasto enorme y destartalado, " toda incomodidad tenía su asiento " como en la  cárcel de Sevilla que Cervantes narra. El largo camino, con sus días y sus noches , había casi borrado las clases sociales . Al salir , los ricos parecían ricos , los pobres pobres, al aire libre junto al pescante y los toreros , inconfundibles toreros en la calle , con su aire achulapado y su  andar garboso... pero ya poco quedaba de todo eso , porque se habían tornado en un grupo de seres fatigados , desaseados , hartos y aburridos del prolongado encierro , solo aliviado por breves paradas para cambiar las bestias de tiro y  acaso hacer aguas menores , o  por el descanso nocturno , en albergues mugrosos , donde los unos dormían en jergones sospechosos en cuartos con las paredes  desconchadas ; los otros arrebujados en sus sarapes en el mero   zaguán. Pero ya estaban en el último día de viaje . Incluso madrugando como nunca , con fuerzas sorprendentes al amor del final del camino .  La mañanita era linda y las caras màs amables ...  cuando el carruaje a la vuelta de una curva ,en el sendero entre suaves colinas de un paisaje semidesierto , se dio casi de bruces  contra una pila de gruesos  troncos que cortaban el paso . El  frenazo seco del artefacto convocó el desafinado  coro del terror general : voces femeninas y masculinas apelaban a la Guadalupana y al Santo Niño de Atocha... otros , convencidos  de que lo peor se echaba encima huían del lugar ,   y acertaban porque una bandada de indios de aspecto fiero y cochambroso , corría hacia ellos . Los alcanzaron pronto , los derribaron con escasa resistencia  y comenzaron pausadamente a desvalijarlos y a desnudar a las mujeres jóvenes y viejas  , las unas quedaban  en cueros vivos y las otras en cueros muertos... Estaban los indios tan distraídos en su tarea cuando se vieron acosados por unos hombres extraños quizás mágicos , desconocidos hasta  esa fecha , vestidos   con ropas  preciosas como religiosas , y con aire de furia y armas brillantes , les  venían acaso a pedir cuentas  por sus pecados... eran aquellos seres ,naturalmente  , Gabiño y su cuadrilla ,los banderilleros : Carnicerito de Triana , Paco Recio y El Rubio de Cádiz y el picador  Brazohierro , todos ellos "gente de bronce" acostumbrada a peleas con sangre ,dentro y fuera del ruedo . Fértil en astucias , Gabiño había dispuesto su pequeña tropa para atacar luego del inicio con sorpresa y mandó a los suyos  que vistieran sus arreos de trabajo ,pero que Brazohierro no se pusiera la mona para andar mas suelto , pero si el castoreño . Requirió su estoque , en la mano derecha y en la  izquierda  una gran faca . La cuadrilla le imitó , apañaron sus galas y  sus armas . Blandieron enormes   navajas de muelles , y las acomodaron en sus fajines , liando el capote drega en brazo izquierdo , para así protegerlo . Y valientes como eran , se fueron raudos a eliminar , a como diera lugar , a aquellos mugrosos ,.que les impedían el paso y ganar los dineros que su trabajo cometía... los cinco  atacaron a la banda  , entretenida en sus fechorías , como ángeles justicieros , o  mejor como cinco furias , que manejaban con la pericia más certera los finos productos de la industria de Albacete . No duró mucho el encuentro ,en cuanto aquellas gentes primitivas vieron la mucha sangre  que , aquellas criaturas desmesuradas y  surgidas  de  pronto ,  derramaban  entre los suyos , y se pusieron en marcha a toda prisa  buscando el abrigo de sus madrigueras . El episodio heroico fue conocido largamente comentado ,todos los elogios , todos los cumplidos y ditirambos... luego el olvido para Bernardo Gaviño . Todo un personaje .                                      

 

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