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Lunes 27 de Julio de 2020 11:22

Mi misión en el INAP ( Parte segunda)

Del 3 al 6 de octubre de 2006, se celebró en Sevilla, España el IX Seminario de la Federación Internacional de Antiguos Alumnos del I.N.A.P. de España. El tema del evento fue “La Administración al Servicio de los Ciudadanos: Evaluación y de los nuevos retos”.

La solemne sesión de apertura del Seminario, se llevó a cabo en el Salón de Actos Colón del Ayuntamiento de Sevilla. Estuvieron presentes en el evento, el Alcalde de la Ciudad de Sevilla, el Director General del INAP de España, la Presidenta de la Federación, la Secretaria General para la Administración Pública del Gobierno de España, el Secretario General para la Administración Pública para la Junta de Andalucía y el Subdelegado del Gobierno de España, así como los Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP de España.

 

El Alcalde de la Ciudad de Sevilla, dio la bienvenida a la Federación agradeciendo el haber seleccionado a la Ciudad de Sevilla como sede del Seminario. Por su parte la Presidenta de la Federación Dª. Thelma Gutiérrez Sánchez, en su discurso de apertura del evento, comentó acerca de la importancia de poder llevar a cabo estos eventos como un medio de profesionalización de los Servidores Públicos. El evento fue inaugurado por el Director del INAP de España D. Francisco Ramos Fernández-Torrecilla

El evento se llevó a cabo en el salón de actos del Edificio de la Isla de la Cartuja en Sevilla (España) interviniendo dentro de las conferencias magistrales, D. Juan Manuel Suárez Japón, Catedrático de Derecho de la Universidad Internacional de Andalucía, D. Gregorio Cámara Villar, Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Granada, D. Miguel Hakim Simón, Secretario Iberoamericano de Cooperación de la Secretaría General Iberoamericana y D. Enrique Guerrero Salom, Director Adjunto del Gabinete de la Presidencia del Gobierno.

El Congreso de la Federación Internacional de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP de España, FIAAIINAPE, realizado en la ciudad capital San José y en Playa Papagayos, provincia de Guanacaste, en la República de Costa Rica, del 1 al 5 de octubre de 2007 versó sobre el tema de los “Gobiernos digitales y funcionarios públicos: retos y oportunidades”.

Hubo cambios en el Gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero y Jordi Sevilla fue sustituido por Elena Salgado Araujo, nacida en Orense e ingeniero industrial, que de Ministra de Sanidad y Consumo, fue nombrada Ministra de Administraciones Públicas el 7 de julio de 2007 a propuesta de Alfredo Pérez Rubalcaba, con el que hacia senderismo los fines de semana por la Pedriza, acompañados en ocasiones por Rafael Termes. Había iniciado su trabajo en la Administración como Técnico contratado del Instituto de la Mediana y Pequeña Empresa Industrial (IMPI), Organismo Autónomo dependiente del Ministerio de Industria y Energía, gracias a las gestiones de su cuñado Miguel Martín, Interventor y Subsecretario de Economía y Hacienda después. En ese organismo estaba de Secretario General el TAC Juan Antonio Pagan, que tuvo que recordarle a Elena Salgado que la plaza convocada con carácter restringido para Titulados Superiores de nivel A de Organismos Autónomos al Servicio del Ministerio de Industria no era para ella sino para otro contratado con más antigüedad y que al año siguiente se convocarían plazas libres para ella como así se hizo. Y así, accedió por oposición a funcionario de nivel A, que de acuerdo con lo que se estableció después en la Ley 30/1984 le permitía moverse por toda la Administración. Poco después pasó a prestar sus servicios en comisión de servicio en la Dirección General de Gastos de Personal, donde en 1984 ocupó la Subdirección General de Análisis y Coordinación, encargada de realizar la aplicación del análisis de puestos de trabajo por el Sistema Hay y preparar la aprobación de las Relaciones de Puestos de Trabajo de los Ministerios y Organismos Autónomos de la Administración y, en 1985, fue nombrada Directora General de Costes de Personal y Pensiones Públicas, encargada de modificar el sistema retributivo del funcionariado español.

Cuando en 2004 accedió a Ministra de Sanidad y Consumo se encontró con que estaba allí destinado Juan Antonio Pagán Lozano como Subdirector de Información y Atención al Ciudadano y lo cesó unos meses después, con lo que este recurrió a su compañero de Promoción de TAC Paco Ramos para que le acogiera con él en el INAP y allí estaba cuando Elena Salgado en el 2007 fue nombrada Ministra de Administraciones Públicas, y lo primero que le pidió a Paco Ramos fue el cese de Pagán, y este accedió al cese, sin caer en la cuenta de que la intención de Elena Salgado era poner las actividades formativas del INAP al servicio de las Escuelas de Negocio privadas con las que tenía afinidades, y eso pasaba por cesar al propio Paco Ramos y al resto de su equipo, como hizo poco después.

En abril de 2008 cesó a Paco Ramos y encargo a la nueva Secretaria General para la Administración Pública, Mercedes Elvira del Palacio Tascón “Chiruca” la búsqueda de una candidata para cubrir el puesto de Director del INAP, y esta tras varias propuestas no aceptadas presentó la candidatura de una TAC desconocida, hermana de un historiador, Luis, vinculado a Faes y avalada por Rafa Catalá: Paloma Arranz Notario, que tomó posesión en Castellana, 3, en presencia del propio Paco Ramos, al que Elena Salgado exigió estar presente.

A partir de su toma de posesión Paloma Arranz fue cesando a los integrantes del equipo de Paco Ramos. El primero a Jaime Nicolás, siguió con Francisco Borras. Yo, como había comprobado su talante y su desprecio hacia los cursos para los funcionarios iberoamericanos en el acto de clausura en Alcalá de los mismos, donde se negó a departir con los que calificaba como “indios”, decidí adelantar mis vacaciones y a finales de julio, cuando estaba a punto de regresar a Madrid, recibí una llamada de Julián Alvarez que me comunicaba que la Directora necesitaba ocupar mi despacho y tenía que recoger mis cosas, y cuando le dije que yo regresaba ya, me dijo que no podía esperar, que metía mis cosas en cajas y que me las subía a la buhardilla, y además que la Directora le había dicho que me transmitiera que en septiembre me quitaba la productividad.

Y efectivamente, cuando regresé al INAP ya no disponía de despacho, mis cosas estaban en la buhardilla del INAP 0y me fui a ver a la Directora a la que yo ya venía llamando la “Chiquilicuatre” y que a mí me parecía que tenía las 3 A: Asmática, Anoréxica y Asténica, y me dijo que ya sabía que no me podía cesar porque estaba con mi mochila, pero que había decidido quitarme las competencias y la productividad, a lo que yo le pregunté si había pensado en darme algún otro cometido y me dijo que no. Con lo que yo salí del despacho sin despedirme y no la he vuelto a ver. Me planteé el presentar un expediente de acoso laboral, el 2º al que me sometían en poco tiempo, pero esta vez los, teóricamente, míos, pero tanto Paco Ramos como Paco Velázquez me disuadieron porque el proceso iba a ser duro para mí. No sé si hice bien en no plantearlo.

Ante la situación decidí irme con mi mochila a reforzar alguna otra área de la administración y elegí Política Interior donde estaba de Director mi viejo compañero de Agricultura Adolfo Hernández Lafuente, que me acogió con los brazos abiertos ya que le podía ayudar en los temas de relaciones internacionales tanto en materia electoral como en los temas de extranjería. Hablamos con Justo Zambrana, que era el Subsecretario, y tramitamos mi incorporación al Ministerio del Interior. Y así puse fin a mi entrañable etapa en el INAP que había supuesto volver a la docencia al más alto nivel y establecer unos vínculos de amistad con los antiguos alumnos iberoamericanos, que han permanecido a lo largo de todos estos años.

Entre el 30 de septiembre y el 3 de octubre del 2008, se llevó a cabo el X Seminario Internacional de la Federación de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP de España en las instalaciones del Instituto en Madrid, España. ya con Pilar Arranz Notario, de Directora del INAP de España y Mercedes Elvira del Palacio Tascón, Secretaria de Estado para la Administración Pública. Y yo fui sustituido como Secretario de la Federación por Fernando Pozuelo Técnico de Administración de la Seguridad Social.

Lunes 27 de Julio de 2020 11:20

Mi misión en el INAP (Parte primera)

En septiembre de 2004, tras hablarlo con Paco Velázquez, me fui a ver a Francisco Ramos Fernández-Torrecilla recién nombrado Director del Instituto Nacional de Administración Pública, a su despacho en la calle Atocha, 106, y le dije que estaría encantado de pasar con mi puesto de mochila de Vocal Asesor Nivel 30 a reforzar su estructura del INAP, en las tareas que estimara preciso, y él me dijo que había pensado que me ocupara de los Cursos para funcionarios iberoamericanos, que se daban en el INAP de Alcalá, en la sede de la antigua Universidad. Acepté encantado, porque ello suponía volver a realizar plenamente las actividades relacionadas con la docencia universitaria, que había dejado en 1972, y que venía desarrollando parcialmente estos últimos años en la Universidad Carlos III.

El equipo directivo del INAP estaba integrado en esos momentos, a las órdenes de Paco Ramos, por:

- Julián Alvarez Alvarez como Secretario General, el auténtico Gerente del INAP.

- Jaime Nicolás Muñiz, Subdirector de la Escuela de Admón. Superior.

- Francisco Borrás Marimón, Subdirector de la Escuela de Admón. Local

- Luis Felipe Paradela González, Vocal Asesor para Tecnologías de la Información e Informática.

- Juan Antonio Pagán, Jefe de Gabinete.

- Guadalupe Herránz, Ingeniero Agrónomo y Jefa del Servicio de Publicaciones.

Posteriormente se incorporó Emilio Viciana, TAC y Secretario de Admón. Local como Vocal Asesor encargado de la Formación Continua.

Y desarrollaban allí su trabajo, haciendo realidad las actividades del Instituto, funcionarios de una profesionalidad y entrega digna de destacar tales como: Pilar Garcés, en temas internacionales, Carlos García-Codina en el área de informática, Mariano Bitrián y Lola Sanchez Garrido en los temas económicos, Carmen Toscano y Lisardo Trebol en Admón Local, etc.

Al día siguiente me llevó a Alcalá el conductor de incidencias del INAP Jacinto, que era el enlace diario con Madrid, a visitar y hacerme cargo de la sede del INAP allí ubicada, en la 1º planta del Patio del Pozo de la sede de la Universidad de Alcalá, Plaza de San Diego, s/n., 28801, Alcalá de Henares-Madrid, y saludé al personal allí destinado que estaba integrado por: Africa Carmona Berzosa, que desempeñaba la jefatura de la Unidad de Cursos Internacionales, a María José Fernández, que llevaba los temas económicos, a Mª Josefa Viaña, a Mª Jesús Martín-Delgado, a Juana Ramírez, a Mª del Val Segura y a la secretaria Cecilia Ortega, así como a los ordenanzas Gerardo y Casimiro y visité las Aulas y las Oficinas, que estaban siendo objeto de restauración y tuve opción de habilitar más espacios para ampliar el número de aulas.

La principal de las tareas que me había encomendado el Director del Inap era dirigir y organizar los Cursos de Formación y Perfeccionamiento para Funcionarios iberoamericanos que venían desarrollándose en la sede del Inap de Alcalá desde 1964 en colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores, por los que habían pasado ya más de 1.300 alumnos de 19 países, y que se institucionalizan en 1977 a través de la creación en el seno del INAP del Centro de Cooperación Administrativa, en el que participan de manera decisiva Antonio Ballester Herrera y Benito Ramos Ramos, y que con su actividad creciente va a propiciar que los días 5 al 9 de noviembre de 1984 se celebre un Congreso Extraordinario de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP, el I, en la sede de Alcalá de Henares, o sea en la Antigua Universidad de Alcalá de Henares, que dá como resultado la constitución formal de la Federación Internacional de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP (FIAAIINAPE), que acoge a las Asociaciones Nacionales de Antiguos Alumnos constituidas en cada país y que pretende incrementar la eficacia de la cooperación técnica entre los países de América Latina y España en el ámbito del adiestramiento y la investigación en la Administración Pública y para ello se compromete a organizar Congresos cada dos años en uno de los países de Iberoamérica y Seminarios intercalados en España. En la Asamblea constitutiva celebrada el 7 de noviembre de 1984 se eligió Presidenta de la Federación a Dª Rossana Escobar Martínez de Colombia y Secretario General con sede en el INAP de España a D. Antonio Ballester Herrera.

A esos efectos se inicia la publicación de los Cuadernos de Alcalá, con periodicidad semestral, de los que se llegan a editar 8 números correspondientes a los años: 1984, 1985, 1986, 1987 y 1988.

En ellos se recogen las actividades de la Federación así como las de las Asociaciones nacionales de Antiguos Alumnos del Inap.

De 21 a 25 de abril de 1986 tiene lugar en la sede del INAP de Alcalá de Henares el I Seminario Internacional de la Federación sobre “Los procesos de transformación en la Administración Pública Iberoamericana: limitaciones y desafíos” con participación del Dr. Victor G. Ricardo, secretario General de la República de Colombia, Dr. Enrique Groisman, Subsecretario de la Función Pública de la República Argentina, Dr. Jose Francisco Ruiz-Masieu, Subsecretario de la Secretaria de Salud de México por Iberoamérica y de D. Javier Moscoso del Prado y Muñoz, Ministro de la Presidencia del Gobierno, D. Francisco Ramos, Secretario de Estado para la administración Pública, D. José Borrell Fontelles, Secretario de Estado de Hacienda, D. Luciano Parejo Alfonso, Subsecretario de Admón Territorial y D. Jaime Montalvo Correa, Director General del INAP.

El II Congreso de la Federación Internacional de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP tuvo lugar en Acapulco, Estado de Guerrero, México del 26 al 30 de abril de 1987, sobre el tema: “ La Administración Pública iberoamericana en época de crisis”, bajo el patrocinio del nuevo Gobernador de Guerrero el Licenciado José Francisco Ruiz-Masieu y del Presidente del INAP de México el Licenciado Ignacio Pichardo Pagaza y con la asistencia de Joaquin Almunia Amann, nuevo Ministro de Administraciones Públicas de España, de Teófilo Serrano, nuevo Secretario de Estado para las administraciones Públicas y de D. Luciano Parejo Alfonso Presidente del INAP. Y allí se eligió nuevo Presidente a Jorge Gallegos Figueroa, Presidente de AMEINAPE, la Asociación de Antiguos de México.

Del 3 al 6 de mayo de 1988 se celebró en Alcalá el II Seminario Internacional de la Federación sobre el tema de debate: “Administración y Función Pública en Iberoamérica” al que asistieron el Ministro Joaquin Almunia, el Secretario de la Contraloria de México Licenciado Ignacio Pichardo Pagaza, el Rector de la Universidad de Alcalá Manuel Gala y el Presidente del INAP Luciano Parejo.

Cuando me incorporo al INAP en 2004 me encuentro con un nivel importante de deterioro en los Cursos, ya que la persona que se había ocupado de los mismos con anterioridad, Fernando Cerón, se había marchado al Ministerio de Cultura y no había sido sustituido, por lo que los Cursos estaban en mano de los Profesores que venían impartiéndolos sin que desde el INAP se realizase el control y una dirección adecuada de los mismos. El Curso estrella, la Maestría en Administración y Gerencia Pública de más de un año de duración, estaba controlado por los Catedráticos de la Universidad de Alcalá que con su Rector, Virgilio Zapatero al frente estaban presionando para pasar a controlarlo definitivamente. A esos efectos, propusieron la firma de un Convenio con el INAP para hacerlo título propio de la Universidad de Alcalá y dotarle de los reconocimientos académicos correspondientes. La idea satisfacía una vieja aspiración de los alumnos iberoamericanos y mereció la buena acogida por parte de Paco Ramos, que me instó a preparar un Convenio del INAP con la Universidad de Alcalá para llevar a efecto ese reconocimiento de Master para la Maestría en Administración y Gerencia Pública. Y efectivamente se creó un Comité de Dirección del Master para el que la Universidad propuso como Director a su Catedrático de derecho Administrativo Miguel Sánchez Morón y como Subdirector, en representación del INAP, a mí.

Diseñamos el Curso con 700 horas lectivas y estructurado en 4 módulos académicos de 100 horas lectivas cada uno: el I sobre Organización Administrativa y Régimen Jurídico coordinado por el propio Sánchez Morón, el II sobre Ciencia Política coordinado por el Catedrático D. Juan Carlos González Hernández, el III sobre Economía coordinado por el Profesor Titular D. Carlos Mario Gómez Gómez, y el IV sobre Gerencia Pública y Habilidades Directivas coordinado por Juan Alarcón Montoya.

Pero nada más ponerlo en marcha, cuando tenía que desarrollarse el II módulo, yo que como responsable de los Cursos y Director Adjunto del Master-Maestría detecté que el coordinador del módulo no estaba funcionando adecuadamente y provoqué una reunión con él en el despacho de Miguel Sánchez Morón. Allí Juan Carlos Gonzáles apareció con su padrino, el Catedrático de la Complutense Rafael Bañon Martínez, que fue el que intervino por él y llegó amenazarme con recurrir a Moncloa porque ese Curso era de ellos y no iba a permitir que los Tac lo controlaran. La situación se puso muy tensa, porque Miguel Sánchez Morón no quiso enfrentarse a sus colegas Catedráticos y lo hizo conmigo y como consecuencia le pidió mi cese a Paco Ramos, que este informado por mí del incidente le denegó.

Al final, Rafael Bañon me ofreció uno de sus puros y terminamos en buena armonía, y la trayectoria del módulo II se enderezó, como era mi objetivo. Pero la relación con Miguel Sánchez Morón quedó deteriorada.

Respecto de los Cursos Cortos de Especialización, de 3 meses de duración, también hubo que redefinirlos en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), que era la que realizaba la oferta de becas de traslado y estancia para los alumnos iberoamericanos.

Uno de los de mayor éxito, el de Gerencia Pública para el Desarrollo Social, lo dirigía el entonces Director General de Asuntos Sociales Manuel Porras Muñoz del Ministerio de Asuntos Sociales con el apoyo de su subordinado Juan José Mato Gómez y cuando intenté introducir modificaciones me encontré con su oposición cerrada, por lo que no tuve más remedio que proceder a un cambio en la dirección y el diseño del Curso y se lo encargué al Decano del Colegio de Doctores y Licenciados en Ciencia Política y Sociología de Castilla La Mancha y Subdirector Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social de Toledo Alberto Redondo de la Serna que, como experto gastrónomo que es, años después me invitó, junto con Africa Carmona a comer un “cocido deconstruido” al Restaurante El Bohío de Pepe Hernández en Illescas, del que salí con hambre y sin reconocer el mérito de la nueva cocina, ni agradecerle el detalle de invitarnos allí.

Otro de los Cursos que potenciamos fue el de Gestión del Medioambiente y los Recursos Naturales, que entendíamos era vital para los funcionarios iberoamericanos y se lo encargamos al Profesor Titular de Geografía de Alcalá Antonio Sastre Merlin, que volcó toda su pasión y sus conocimientos, que son muchos, en el desarrollo del Curso.

El Curso de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones que dirigía Luis Felipe Paradela funcionaba perfectamente y no necesitó que interviniera en él.

Sin embargo, el Curso de Urbanismo y Territorio si necesitó una modificación radical y se la encargamos a la Arquitecta María José Rodríguez-Tarduchy Diez, Jefe de los Servicios Técnicos del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes y Profesora de la Escuela Técnica Superior de Arquitectos de la Universidad Politécnica de Madrid que lo realizó a plena satisfacción.

Para complementar la Oferta de Cursos Cortos diseñamos y pusimos en funcionamiento otros dos: un Curso de Profesionalización del Empleo Público, con el objetivo de proporcionar la capacitación adecuada para el análisis, planificación, implantación y ejecución de proyectos relacionados con la profesionalización de los empleados públicos, que me encargué de dirigir personalmente. En el que figuraba como Coordinador Juan Bautista Benavente pero tras él estaba yo.

Y otro Curso de Gobernabilidad y Desarrollo Institucional que tenía como

objetivo poner a disposición de los Participantes el conocimiento de las

técnicas y herramientas básicas para articular un marco institucional que

permita a las administraciones públicas cumplir sus objetivos, con especial

referencia a los procesos de profesionalización de sus funciones públicas. Y

del que me hice cargo como Coordinador incluyendo como Profesores A

Catedráticos como Antonio Rovira, Luis Morell Ocaña, Antonio Morales

Moya, Miguel Sanchez Morón, Alfonso García Moncó, Luis Aguiar de

Luque, Juan Luis Paniagua Soto, Manuel Puelles Benitez, y otros

destacados especialistas tales como Manuel Guedán, José Vida Fernández,

el Magistrado Jose Luis Sánchez Díaz, Francisco Peña Diez, Manuel Villoria, Félix Muriel, Jaime Nicolas, Francisco Borras, Olga Mella, Luis Felipe Paradela, Ricardo Blanco, etc.

De alguno de estos cursos se hicieron 2 ediciones al año.

E incluso, en función de las demandas de los países y de las necesidades detectadas, en 2007 pusimos en marcha un nuevo Curso sobre Planificación y Gestión Pública del Turismo, que me encargué de diseñar y coordinar contando con el apoyo de Ana Muñoz Mazón, Profesora de la Universidad Antonio de Nebrija y con Profesores como Eduardo Fayos-Sola, Director del Departamento de Formación de la OMT, Omar BuazzaAriño, Titular de D. Administrativo de la Complutense especializado en Legislación Turística, Gloria Barba Bernabeu, Subdirectora de Calidad Turística y mujer de Carlos Solchaga, Alicia Lillo que estaba con ella, Lidia Diaz, Jefa de Area de Asistencia Técnica y Cooperación del Instituto de Estudios Turísticos, etc.

Junto a los Cursos me dediqué a recuperar las actividades de la Federación Internacional de Antiguos Alumnos Iberoamericanos de INAP (FIAAIINAPE) que, al haber dejado la Secretaria Antonio Ballester Herrera, sustituido en la misma por Fernando Cerón, habían tenido unos años de declive y que Paco Ramos quería recuperar y potenciar y por tanto la cooperación con Latinoamérica y nos dedicamos a estrechar los lazos con las instituciones dedicadas a la formación de personal de las Administraciones públicas de esos países.

Y así, en septiembre de 2004, del 27 al 30, se celebró en Madrid y en Alcalá de Henares el VIII Seminario de la Federación, que coincidía con el XX Aniversario de su constitución, y que fue inaugurado por los Principes de Asturias, y versó sobre el tema “España, Unión Europea e Iberoamérica” con Conferencias de Dª Leire Pajín, Presidenta de la AECI, Dª Mª Dolores Carrión, Subsecretaria del Ministerio de Administraciones Públicas y de D. Francisco J. Velázquez, Secretario General para la Administración Pública, cerrándose el Seminario con una cena en el Parador de Toledo, donde el Presidente de la Federación D. Rodolfo Rivas de Guatemala notificó que se había acordado celebrar el próximo Congreso en Mérida, México.

Hasta ese momento se habían celebrado los siguientes Congresos de la Federación:

El I fundacional en Alcalá de Henares, del 5 al 9 de noviembre de 1984.

El II en Acapulco- Guerrero México del 26 al 30 de abril de 1987.

El III en Salta- Argentina del 9 al 12 de octubre de 1989 con el tema: "La Reforma del Estado y los Procesos de Descentralización".

El IV en Sao Paulo- Brasil del 18 al 22 de noviembre de 1991 con el tema “ La Reforma del Estado e Integración Iberoamericana”.

El V en San José- Costa Rica del 14 al 18 de junio de 1993 con el tema “Modernización de la Administración y los Servicios Públicos”.

El VI en Madrid del 3 al 7 de Noviembre de 1994, coincidiendo con el X Aniversario de la Federación y con asistencia de los Reyes y del Ministro Jerónimo Saavedra.

El VII en Guadalajara-Jalisco México del 23 al 25 de noviembre de 1995 sobre el tema “La Función Pública Iberoamericana en los Albores del siglo XXI".

El VIII en Cartagena de Indias Colombia, del 15 al 17 de octubre de 1997 sobre el tema “Iberoamérica al filo de la oportunidad”.

El IX en Oaxaca México del 23 al 27 de octubre de 1999.

El X en Buenos Aires y Mar del Plata- Argentina del 9 al 14 de noviembre de 2001 con el tema “Las Funciones del Estado Nacional: entre la Globalización y la Subsidiariedad".

El XI en La Antigua Guatemala del 7 al 9 de julio de 2003 con el tema “La transparencia de la Función Pública en Iberoamérica”.

Respecto a los Seminarios que se habían celebrado con anterioridad estos eran :

El I en Alcalá de Henares, del 21 al 25 de abril de 1986, sobre el tema “Los procesos de transformación en la Administración Pública Iberoamericana: limitaciones y desafíos».

El II en Alcalá de Henares, en la primera semana del mes de mayo de 1988 sobre el tema “los procesos renovadores de transformación del Estado” con la participación activa del Presidente del INAP de México D. Ignacio Pichardo.

El III en Alcalá de Henares, del 17 al 20 de septiembre de 1990, sobre el tema “Administración Pública y Desarrollo Regional” con inauguración por los Reyes.

El IV en Alcalá de Henares, del 23 al 25 de octubre de 1996, sobre el tema “Los procesos de Integración Regional en Iberoamérica".

El V en Madrid y Peñíscola-Castellón, del 14 al 18 de junio de 1998, sobre el tema “El Reto de la Descentralización Político-Administrativa en Iberoamérica".

El VI en Madrid y Pamplona, del 22 al 27 de septiembre de 2000, sobre el tema “Los procesos de Integración Regional en Iberoamérica".

El VII en Madrid y Santiago de Compostela-La Coruña, del 27 de septiembre al 3 de octubre de 2002, sobre el tema “La Profesionalización de la Función Pública en Iberoamérica".

Los días 6 a 9 de abril de 2005 tuvo lugar la celebración en San José de Costa Rica el IV Congreso Internacional de Recursos Humanos, en el que participaron el Director del INAP D. Francisco Ramos Fernández-Torrecilla y el Vocal Asesor para Cursos Internacionales del INAP D. Juan Alarcón Montoya, con una Conferencia y una intervención en uno de los Paneles de trabajo cada uno.

En esa línea de potenciar la cooperación con los países iberoamericanos que decidió impulsar activamente Francisco Ramos, con el apoyo de la AECI, los días 2 a 5 de mayo de 2005 se celebró en el Centro de Formación de la Cooperación Española de Cartagena de Indias un encuentro de Directores de Escuelas, Institutos Latinoamericanos y órganos gubernamentales de Administración Pública, donde se acordó la creación de una red de Escuelas e Institutos de Administración Pública Iberoamericanos y la celebración de encuentros periódicos.

Otra de mis tareas fue dar continuidad a la edición de la Revista Semestral Cuadernos de Alcalá que había dejado de publicarse en 1988 y para ello asumí la dirección de la Revista en su nueva etapa y logramos publicar un Número 1 de la Nueva Etapa, en Junio de 2005, con colaboraciones de Francisco J. Velázquez, Joan Prats Catalá, Bernardo Kliksberg e información de las actividades del INAP y de la FIAAIINAPE que fue todo un éxito.

Lamentablemente la portada no respondía a las instrucciones dadas por el Ministro de Administraciones Públicas para que consistiera en un dibujo de un pintor valenciano, y Jordi Sevilla le echó una bronca terrible por ese motivo al Director del Inap, Paco Ramos, y se abortó la publicación del número 2 de la Nueva Etapa de Cuadernos de Alcalá que estaba ya preparado para su edición.

Los días 2 a 6 de octubre de 2005 tuvo lugar en Mérida-Cancún México el XII Congreso de la Federación Internacional de Antiguos Alumnos del INAP de España, con participación de unos 100 congresistas de los distintos países y con inauguración por la Embajadora de España en México en representación de sus Altezas los Principes de Asturias y clausura por el Director del INAP D. Francisco Ramos Fernández-Torrecilla.

Durante el Congreso se abordó el Tema: “Factores que afectan a la transparencia administrativa” con alta participación de ponentes en las mesas de debate y con varias conferencias magistrales de gran interés al respecto.

Al final del Congreso se celebró la Asamblea General de la Federación con elección de una nueva Junta Directiva por un mandato de dos años, en la que sigue como Secretario General: Juan Alarcón Montoya, Vocal Asesor para Cursos Internacionales del INAP de España. Y se realizó por parte de D. Francisco Ramos, Director del INAP, en representación de S.M. el Rey de España de la Encomienda de Número de la Orden del Mérito Civil a los integrantes de la Junta Directiva de la Federación: Elba Rojas del Castillo de Colombia, Jorge Velarde Figueroa de Argentina, Sara Rosa Medina de México, Enrique Pochet de Costa Rica y Luis Antonio Chacón Nieto de Venezuela. La tramitación de la propuesta al Ministerio de Asuntos Exteriores le hice yo en mi calidad de Secretario General, pero fui el único que no fue incluido en la propuesta por decisión de Paco Ramos.

Al año siguiente, hubo otra reunión de las Escuelas e Institutos de Administración Pública de Costa Rica, España, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Portugal y República Dominicana, en la Ciudad de Antigua, (Guatemala) del 2 a 5 de mayo de 2006, para avanzar en los procesos de coordinación de actuaciones a la que asistimos Paco Ramos y yo, que aprovechamos para reunirnos con la Asociación Guatemalteca de Antiguos Alumnos y en la sede de la Embajada de España, tener una recepción con motivo de la imposición de la Orden de Mérito Civil al Ingeniero D. Rodolfo Rivas, Presidente saliente de la Asociación de Guatemala y de la FIAAIINAPE.

Y yo, como Secretario General de la Federación aproveché y programé la visita y reunión con las distintas Asociaciones Nacionales de Antiguos Alumnos de Centroamérica. Con el siguiente maratón:

- El día 6 de mayo me desplacé y tuve una reunión con los Antiguos Alumnos del INAP de Honduras en Tegucigalpa.

- El día 7 de mayo visité y tuve una reunión en la OTC con 5 Antiguos Alumnos del INAP en San Salvador.

- El día 8 de mayo tuve una comida- encuentro con 16 de los Antiguos Alumnos de Costa Rica.

- El día 9 de mayo visité la OTC de Panamá y en ella mantuve una reunión con los Antiguos Alumnos del INAP de Panamá.

- Por último, el día 10 de mayo visité la OTC de Managua y allí mantuve una reunión con 12 de los Antiguos Alumnos del INAP en Nicaragua.

- Regresé a San José y tras una comida con los Antiguos de Costa Rica tuve un amago de desprendimiento de retina, producto del estrés de esos días. Me recuperé, me despedí y regresé a España.

Viernes 27 de Marzo de 2020 18:47

Ocho años de marginación en el C.S.N.

Al regresar al CSN me encontré con que mi puesto anterior estabalógicamente ocupado por otro funcionario que era Nieves Artajode No,que a su vez había nombradoa Felipe García Ortiz , Técnico de la Seguridad Social, como Subdirector Adjunto. Este era militante del PSOE y coordinó el grupo de Función Pública que dirigía en la oposición Jose Luis Rodríguez Zapatero y, cuando este ganó las elecciones en el 2004 y le pidió que eligiera un cargo, le pidió ser Consejero de Tribunal de Cuentas, donde ya estaba Ciriaco de Vicente, y en ese puesto sigue todavía 16 años después.

Estaba de Presidente Juan Manuel Kindelán, que tras su puesto de Director General de Minas y de Presidente de Enresa había sido nombrado en el CSN, y había llevado con él como Consejero de confianza a Jose Angel Azuara, el sindicalista de UGT Técnico de la Junta de Energía Nuclear, actual CIEMAT, amigo de Fernando Magro.

Había cesado como Secretario General a Jorge Angel Souto Alonso y había nombrado en ese puesto a Alfonso AriasCañete y como Jefa de su Gabinete Técnico a la médicoCarmen Martínez Ten, casada con Ludolfo Paramio y amiga de su esposa Carlota Bustelo.

Me recibieron cordialmente y, dado que mi puesto anterior estaba ocupado y tenía derecho a un nivel equivalente, me nombraron Vocal Asesor adscrito a la Secretaria General y me asignaron como tarea hacer una especie de Código normativo del CSN, tarea a la que me apliqué y que en poco tiempo dejé prácticamente acabada, pero sin llegar a presentarla.

Recuerdo de esta etapa, con añoranza, mis cafés con Fernando Piqueras Soriano, el TAC granaíno de Jaén que desempeñaba la Asesoría Jurídica del CSN desde sus orígenes, con el médico del CSN Mariano Romo, con el físico republicano que dirigía el Servicio de Informática Luis García de Viedma, con Emilio Oliva “el Batra”, o con Enrique Velázquez, hermano de Paco Velázquez, otro físicoque se dedicaba a la poesía compaginándola con la informática para la que estaba contratado.

Alfonso Arias, el Secretarioal que yo estaba formalmente adscrito, fue sustituido al poco por Luis del Val, y este lo fue en 2001, cuando accedió a la Presidencia Maria Teresa Esteban Bolea,la primera Ingeniero Industrial del Estado,por Antonio Morales Plaza, un joven abogado del Estado hijo de un general de la Guardia Civil, y cuyo único destino anterior desde 1997 había sido el de la Asesoría del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

En esta etapa, decidí renovar los Cursos de Doctorado que me habían caducado y a través del Instituto de Estudios Fiscales y de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense hice unos Cursos que me habilitaron para poder hacer la tesis que, en contacto con el Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense Luis Morell Ocaña, iba a hacer sobre la normativa en materia nuclear, pero cuando busque información sobre el tema me encontré con que ya existía una tesis publicada y bastante completa sobre este tema realizada por Juan Manuel Ayllón Díaz-González, un Profesor de la Universidad de Granada.

Eso me hizo dudar y en esos momentos además falleció el que me la iba a dirigir Luis Morell Ocaña, y por otra parte había empezado a dar clase de Dirección y Gestión de Recursos Humanos como Profesor Asociado en la Cátedra de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid, en su sede de Getafe, por mi amistad con el Catedrático murciano Francisco VanaclochaBellver, reanudando así de nuevo mi actividad docente universitaria que había dejado a principios de los años 70.

Asi pues, le pedí a Vanaclocha que me dirigiera la tesis dándole una nueva orientación y tras unos días me propuso realizarla con el título de “Las Políticas de control público de la actividad nuclear” y unos enfoques de sociología política que ponían el énfasis en el análisis de los escenarios, los valores, los actores y los procesos, todo muy alejado del enfoque jurídico para el que había estado trabajando de cara a la elaboración del Código normativo del C.S.N. y en el que seguía trabajando para elaborar el Informe sobre las Relaciones Institucionales del C.S.N. con las Comunidades Autónomas, que también se me había encomendado. La conclusión fue que mi interés por la tesis fue decayendo yquedó aparcada sine die.

La llegada de Maria Teresa Estevan Bolea el 18 de julio de 2001 supuso una auténtica conmoción en el C. S. N. cesando el Secretario General del que yo dependía y nombrando al jovencísimo Abogado del Estado Antonio Morales Plaza, también cesó a Antonio Gea Malpica como Director Técnico de Seguridad sustituyéndole Jose Ignacio Villadóniga, destacado militante del CSIC, y Jose Ignacio Lequerica, Director Técnico de Protección Radiológica sustituido por Juan Carlos Lentijo. Cambió toda la cúpula directiva.

En ese periodo yo estaba adscrito y colaborando con la Asesoría Jurídica, que dirigía mi compañero y amigo Fernando Piqueras Soriano, y así continué hasta que un día, el 22 de junio de 2002 reenvié un correo que me había llegado incitando a hacer una huelga europea de consumo el 1 de julio . El correo se titulaba : HUELGA DE CONSUMO ¡ A LA CARGAAAAAAAAARGA!

Me estimuló tanto su remisión que elegí la opción cómoda de remitirlo a todos los correos del CSN. Incluida la Presidenta, por supuesto. Un acto mecánico no reflexionado.

Sentó como un delito horrendo.

Al parecer, porque a mí nadie me dijo nada, el Secretario General le pidió a Fernando Piqueras que iniciara la incoación de un expediente disciplinario contra mí y Fernando tuvo que jugarse el tipo diciéndole que no había base jurídica para ello. Las consecuencias fueron : fui desascrito de la Asesoría Jurídica y pasé a depender de la Jefe de la Oficina de Normas Técnicas Matilde Ropero y perdí el despacho individual que tenía hasta entonces y pasé a compartir uno con otro defenestrado Luis Santomá, que había sido Subdirector y ahora tenía un nivel 28 dependiendo de la OFNT.Un gran técnico y todo un caballero con el que compartí la primera de las situaciones de acoso laboral que he sufrido en mi vida administrativa.

Estos años, en los que podía haber dado lo mejor de mí, y que coincidieron con los dos mandatos de Jose María Aznar en el Gobierno de España, fueron años de estancamiento en mi carrera profesional y se tradujeron en una mayor dedicación a la realización de Cursos tales como el del Método del Caso aplicado a la Administración, a la docencia como Profesor Asociado en la Cátedra de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad Carlos III y como Profesor en los Cursos de Formación de Directivos de la Junta de Andalucía y a desempeñar la Presidencia de la Asociación Cultural de Protectores y Amigos del Museo Arqueológico Nacional (A.C.P.A.M.A.N.) para potenciar las actividades del mismo, lo que he continuado haciendo hasta enero del 2020.

Al mismo tiempo apoyé todos los procesos de renovación y de mayor participación de los militantes en el seno del PSOE . Incluso le mandé una carta a Almunia para que aceptara la bicefalia con Borrell, que le acababa de vencer en las primarias. Y, lógicamente, apoyé la candidatura de Rodríguez Zapatero.

La situación de desánimo era tal que me cuestionaba si valía la pena mantener la mochila, de haber revalidado otra vez el PP en las elecciones del 2004, y me estaba planteando la posibilidad de buscar otro destino aunque perdiese retribuciones.

En ese estado de ánimo se produjo la victoria de Zapatero y cuando Paco Velázquez fue nombrado Secretario General para la Administración Públicay me preguntó qué cargo quería, le contesté que no quería ningún cargo, sino sólo salir lo antes posible del C.S.N. con mi mochila y que además quería ir al Instituto Nacional de Administración Pública, a apoyar como Vocal Asesor a Paco Ramos, que acababa de ser nombrado Director General de ese Organismo.

Asi pues, en septiembre de 2004, deje el C.S.N. y me trasladé al INAP poniendo fin a los 8 peores años de mi vida profesional.

Jueves 05 de Marzo de 2020 11:28

XLVIII Curso Monográfico del CESEDEM

Estando de Vocal Asesor adscrito a la Dirección General de Política Interior tuve conocimiento de que el Ministerio tenía un cupo de 2 personas en los Cursos del CESEDEM en la Escuela de Altos Estudios de la Defensa, sita en el Paseo de la Castellana,61 y le pedí al Subsecretario del Mº del Interior Justo Zambrana ocupar uno de esos puestos. Me propuso y fuí admitido al XLVIII Curso Monográfico que tuvo lugar de septiembre a diciembre de 2009.

Teníamos como Coordinador al Capitán de Navío Carlos Cortejoso, un gallego simpático y lo integrabamos :

- Juan Alarcón Montoya, Vocal Asesor de la D.G. de Política Interior.

- Jose Antonio Alonso García, Senador del PSOE por Asturias.

- Emilio AlvarezVillazán, Diputado del PSOE por Valladolid, de Tordesillas.

- Aurelio Ayala Tomás, del Gabinete Tecnico de la Subsecretaria del Mº de Economía y Hacienda, de Cartagena.

- Mercedes Batiste Iglesias, Vocal Asesora de la Ministra de Defensa.

- Manuel Berna Serna, Contralmirante Subd. de Ingenieria de la Jefatura de Apoyo Logístico.

- Pedro Bernad Silva, del Gabinete de la Ministra de Defensa.

- Concepción Campos Viejo, Vocal Asesora del Mº de Asuntos Exteriores.

- Agustín CasinelloApoita, Asesor de la Secretaria del CNI.

- Antonio Colino Martínez, Consejero del Consejo de Seguridad Nuclear.

- Indalecio Díaz Sánchez-Retana, Presidente del Grupo Editorial Iberonews.

- Joaquin Fernández Nuñez, Vocal Asesor del Mº de Defensa.

- Eduardo Fernández Palomares, Asesor del Director General de la Policia y de la Guardia Civil.

- Pedro Agustín Galán García, Sugeneme del Cuartel General del Ejército.

- Fernando García Martínez-Peñalver, Director Adjunto de INDRA.

- Jose Manuel García-FontechaAlvarez, General de Brigada del Cuartel General del Aire.

- Gregorio Guerra Pena, General de Brigada Jefe de Servicios de Apoyo de la Guardia Civil.

- Félix Hernando Martín, General de Brigada Jefe de la Unidad de Coordinación de la Guardia Civil.

- Fernando López-Amor García, Diputado del PP por Madrid.

- Jose María Maestre Rodriguez, General de Brigada Jefe del Mando Aéreo de Combate.

- Jose Antonio Maldonado Zapata, Consejero de la Agencia Estatal de Meteorología, de Sevilla.

- Jesús Martín Ramírez, Director Grupo de Investigación sobre Agresión Facultad de Psicología de la Complutense.

- Victor Martínez Zaro, General de División Subdirector de Contratación del Mº de Defensa.

- Ana María Molina sánchez, Directora de ISDEFE.

- María Angeles Moya García, Periodista.

- Trinidad Noguera Gracia, Asesora del Gabinete de la Vicepresidenta 1ª.

-Inmaculada Puig Simon, Vocal Asesora del Gabinete de la Presidencia del Gobierno.

- Rafael Román Guerrero, Diputado del PSOE.

- José Alberto Ruiz de Oña Dominguez, Genera de Brigada Subdirector de Tropa Cuartel General del Ejercito.

- Ovidio Sanchez Díaz, Senador del PP.

- Soledad Segoviano Monterrubio, profesora de CC. Información Universidad Complutense.

- Roberto Soravilla Fernández, Senador del PP.

- Ignacio F. Tourné izquierdo, Director Comercial de INSA.

- Javier Trueba Gutiérrez, Vocal Asesor de Patrimonio Nacional.

- Jose Luis Urcelay Verdugo, Contralmirante, Jefe de la División de Operaciones Cuartel General deb la Armada.

- Cristino Vega Lombana, General de División del Cuerpo de Intervención INTERGEDEF.

 

 

Las clases consistían en Conferencias con coloquio que nos daban en la sede del CESEDEM los lunes,martes, miércoles y jueves por la tarde.

Entre los conferenciantes estaban :

- Jesús Moneo Montoya, Director General del Capítulo Español del Club de Roma.

- Juan Angel Martín Villalón, Teniente General Representante militar de España ante la OTAN y la UE.

- Angel Sanz Roldán, General Alto Representante para la Presidencia Española de la Unión Europea.

- Benito Raggio Cachinero, General de División Director General de Política de Defensa.

- Alfonso Díez Torres, Director General de Integración en UE del Mº AE.

- Enrique Pérez Ramirez, Vicealmirante Subdirector de Planes y relaciones Internacionales del Mº de Defensa.

- Rafael Calduch Cervera, Catedrático de Relaciones Internacionales de la Univ. Complutense.

-Ramón Tamames, Catedrático de Estructura Económica de la Univ. Complutense.

- BruneDelaye, Embajador de Francia-

- Félix Arteaga, Investigador en materia de Seguridad y Defensa del Instituto Elcano.

- Arturo Alonso Meiriño, Director de Industria y Mercado de Defensa.

- Elena del Mar García Rico de la Universidad de Málaga.

- David García Cantalapiedra, Investigador de Relaciones Transatlánticas del Instituto Elcano.

- Gustavo de Aristegui y Sanromá, Diplomático del PP.

- Christopher Davis, Ministro Consejero para asuntos políticos de la Embajada de EE.UU.

Lo más interesante del Curso fueron los viajes de estudios que hicimos tanto en España como al extranjero .

En concreto, en septiembre hicimos un viaje de Información y Convivencia a la Zona Noroeste peninsular: salimos de Getafe en un avión militar y llegamos al aeropuerto militar de Santiago de Compostela donde visitamos en su sede de Figueiredo ( Pontevedra) la Brigada Ligera Aerotransportable “ GaliciaVII” ( BRILAT) donde comimos y nos alojamos en el Hotel “Galicia Palace” y por la tarde visitamos el Museo de Pontevedra, al día siguiente visitamos la Base Naval de Marín y la Escuela Naval donde comimos en el Comedor de Alumnos y salimos en autobús para El Ferrol donde nos alojamos en el Parador cenando en el Club Naval de Oficiales de “El Montón”, al día siguiente salimos hacia el Arsenal y embarcamos en la Fragata “ Blas de Lezo” y salimos a la mar, después comimos en El Montón y tuvimos la tarde libre, el jueves visitamos la Factoría de NAVANTIA de Ferrol y tomamos un vino en la Casa del Astillero y fuimos a A Coruña para tomar el avión militar de regreso a Getafe.

También visitamos el 30 de octubre el Centro de satélites de la Unión europea en Torrejón

En noviembre hicimos un Viaje de Estudios al Reino Unido los días 8 al 12, nos alojamos en el Hotel Cumberland y el primer día tuvimos unas sesiones de trabajo en la sede del Army&Navy Club donde comimos un buffet y por la noche cenamos en el Royal Air Force Club, al día siguiente estuvimos en el Royal DefenseCollege of Studies donde también comimos en plan buffet y visitamos PortcullisHouse, Westminster, sede del Parlamento, por la tarde tuvimos una recepción en la Embajada de España, al día siguiente visitamos el International InstituteforStrategicStudies donde comimos y visitamos el PermanentJointHeadquarters de la Unión Europea en Northwood y nos explicaron la Operación Atalanta, por la tarde tuvimos una recepción en CarltonGardens ofrecida por la Viceministra de Defensa en la que sirvieron sólo vinos y donde conocí fumando en los jardines a la mujer del representante del MI5 inglés.

Tras la recepción unos cuantos nos fuimos a una fiesta que daba en Orchyd una discoteca, en el 13 de Coventry Street en Picadilly, el Jefe de la Oficina de Turismo de España en Londres Ignacio Vasallo y en la que hubo jamón y lomo ibérico hasta hartarse. Y de allí nos fuimos al Soho que estaba cerca del Hotel y tuvimos que hacer esfuerzos Jose Antonio Maldonado y yo para contener las ganas de juerga del General Cristino Vega.

El otro Viaje de Estudios al extranjero fué a Bruselas el 19 y 20 de noviembre en el que visitamos la sede del Parlamento Europeo y el Cuartel General de la OTAN, donde el General de Brigada Director de Operaciones de la Nato Jesús Amatrain nos dió una conferencia sobre Operaciones pasadas y presentes de la OTAN. Alojandonos en el Hotel NovotelBrussels of Grand'Place.

Las Personas con las que más intimé fueron M.ª Angeles Moya, el General Hernando, Agustín Casinello, Indalecio Diaz Sanchez-Retana, Javier Trueba, Jose Antonio Maldonado, Emilio AlvarezVillazán, Jose Alberto Ruiz de Oña, Aurelio Ayala y Cristino Vega, con los que he seguido viendomedespues en alguna reunión de la Asociación de Antiguos Alumnos ADALADE, que presidió muchos años Antonio Colino, o en alguna comida de reunión del Curso.

Para obtener el Diploma del Curso tuvimos que realizar un trabajo, que se concretó por mi parte en “La aportación de España a las políticas europeas en materia de inmigración y asilo político”.


A finales del año 1993, cuando estaba de Subdirector de Administración y Personal en el Consejo de Seguridad Nuclear, una tarde me llamó Enrique Martínez Robles, que estaba de Subsecretario del Ministerio de Economía y Hacienda con Carlos Solchaga, y me invitó a ir a su despacho a verle. Yo acababa de terminar el Curso del Programa de Directores Generales del I.E.S.E. de la Universidad de Navarra en su sede de Somosaguas, al lado de la Casa de Campo, y estaba deseando aplicar los nuevos conocimientos de gestión del sector privado en una empresa del Sector Público y pensé que esta llamada era para ofrecerme la dirección de una empresa pública. Enrique era el hombre clave del sector empresarial público tanto de las empresas del INI como de las de Patrimonio del Estado. Llegué a su despacho y me recibió inmediatamente.

Lo primero que hizo fue preguntarme por la familia y me sentó enfrente de su mesa de trabajo y me planteó asumir la dirección del Parque Móvil Ministerial con la intención de hacer todo lo necesario para suprimirlo, porque tanto él, como Carlos Solchaga, estaban hasta el gorro de la conflictividad que generaba el Parque Móvil y por el hecho de que esta se había incrementado como consecuencia del proceso de venta de las viviendas propiedad del Parque y arrendadas a los trabajadores, llegándose a manifestaciones continuas en años anteriores, con un incremento constante de la conflictividad, que había llevado a que se plantearan la supresión del Organismo y su reparto entre los distintos Ministerios y Organismos o Entidades a las que prestaba servicios.

Cuando escuche la propuesta rápidamente le dije que no, que no aceptaba el puesto, que yo estaba preparado para gestionar una empresa con dificultades, pero lo que me estaba ofreciendo era el peor organismo de la Administración y con difícil gestión empresarial. Por consiguiente, no podía aceptar. Por segunda vez me insistió que para hacer el cierre necesitaban una persona de confianza y que yo lo era y que me necesitaban. Volví a decirle que no, con lo que el objeto de la visita estaba ya dilucidado.

Ante eso, como eran las 5,30 o 6 de la tarde, me planteó si quería un café, le dije que bueno que cómo no iba a aceptar un café. Nos desplazamos a la mesa de reuniones y la secretaria nos trajo unos cafés y estuvimos hablando mientras tanto de la familia. Cuando ya habíamos tomado el café, me dijo que porqué no les echaba una mano, ante eso repuse que si querían que les echara una mano, tanto él como el Ministro, por mi parte no podía negarme, unicamente que hacía una observación y era que yo intuía o pensaba que el Parque podía haber estado mal gestionado y que la consecuencia de esa mala gestión era ese exceso de conflictividad, y que me permitieran comprobar si era posible salvarlo haciendo un plan operativo y mantener el Parque. A eso me dijo que de acuerdo, que evaluase si era viable y si no habría que suprimirlo. Que ellos pensaban que no era viable, que era una situación irreversible, pero si yo veía la posibilidad de mantenerlo, por su parte de acuerdo. Yo le dije que yo no era un enterrador, que yo creía en el servicio público y que iba a hacer todo lo posible para intentar salvarlo y no suprimirlo. En eso quedamos y efectivamente, el viernes siguiente, el Consejo de Ministro aprobó el Real Decreto 1352/1992, de 6 de noviembre, por el que se me nombraba Director General del Parque Móvil Ministerial.

Cuando tomé posesión, el lunes 9 de noviembre, no hubo acto en el Ministerio y de hecho me puse a trabajar, llegué a Cea Bermudez, 5 , sede del Parque Móvil y despaché con los Subdirectores y rápidamente me dí cuenta de que habían dos, que desempeñaban los puestos de Personal y de Servicios Técnicos, que había que cambiar inmediatamente y así se lo dije y que los otros dos se podían mantener, que eran el Subdirector de Régimen Económico, José Cabañas y el Secretario general, que lo ocupaba un Técnico del Parque palentino procedente del Movimiento que era Pablo Prieto y rápidamente realicé gestiones para ocupar las dos Subdirecciones que quedaban vacantes con José Vicente Nuño Ruiz, que iba a ser cesado como Subdirector de Personal del Ministerio de Sanidad, y con Demetrio de Ramón Hernández, que había sido cesado ya como Oficial Mayor del mismo Ministerio. Con ello podía acometer las actuaciones que había que hacer con carácter inmediato en personal y, por consiguiente, también en materia de servicios.

No me resisto a contar un hecho que me aconteció el primer día que llegue al Parque: este contaba con un ascensor de los antiguos que no tenía puertas y no paraba en los pisos, era de tornavuelta, por lo que te tenías que bajar en marcha, tenía forma de confesionario y por eso le llamaban “el paternoster”. La primera vez que subí en él iba acompañado y me dijeron que bajara y lo hice sin problemas, pero al regresar por la tarde después de comer y subir sólo a mi despacho, que estaba en el último piso, vi que iban pasando los pisos y leí un cartel que decía : “hay peligro” y al ver que estaba en el último piso y seguía subiendo, e ignorar que la caja daba la vuelta por detrás, me tiré en marcha desde lo alto y me lesioné el pié derecho. Salí del ascensor cojeando pero sin decir nada y le dije al médico que guardara el secreto y disimulé ante mis subordinados, que creo que lo sabían, pero nadie se atrevió a decir nada. Al parecer alguién había tachado el “no” en el cartel. Poco después, y sin contar conmigo, cambiaron el ascensor por razones de seguridad, y así nadie pudo repetir mi experiencia con el histórico ascensor.

Uno de los grandes problemas del Parque eran los Sindicatos: los mayoritarios eran CCOO y UGT y después estaba la USO y un pequeño grupo escindido de UGT : la GPT que me iba a dar grandes quebraderos de cabeza por sus desproporcionadas pretensiones.

Me reuní inmediatamente con los Sindicatos y les expuse claramente que me habían nombrado para suprimir el Parque, pero que yo había planteado estudiar si era posible su viabilidad con un ajuste dramático, que sólo sería posible con la colaboración de los Sindicatos. No había alternativa, o se ajustaba a tope o se suprimía. Yo me proponía diseñar y ejecutar un plan de ajuste, pero este sólo sería factible si contaba con la colaboración de los Sindicatos. Y por supuesto se había acabado cualquier tipo de conflictividad, pues lo contrario sería ir a la supresión.

A esto Emilio Fernández de UGT me contestó que el Parque era su casa, que ellos eran una familia y los trabajadores del Parque eran padres, hijos, nietos y por consiguiente un intento de supresión sería la guerra, porque el Parque era su vida.

Yo les repliqué que la situación actual del PMM era insostenible, que no podía haber 1.500 personas sin ninguna actividad y que era imprescindible hacer un ajuste drástico y eso sólo se podía hacer con el apoyo de los Sindicatos. Sin ese apoyo no cabía mas que la supresión.

A continuación, reuní al nuevo equipo directivo y les planteé la situación y les dije que esta era tan complicada que había que empezar a realizar el ajuste ya, y que no disponíamos de un plazo para hacerlo, que no teníamos meses sino sólo días para empezar a ver resultados ya que la confianza política era limitada y estaba a la espera de resultados y eso mientras no hubiese conflictividad. Que teníamos que tomar medidas que no gustarían a los Sindicatos pero teníamos que tomarlas ya y que fuesen de modo que ellos pudieran asumirlas. El nuevo Subdirector de Personal José Vicente Nuño dijo: “bueno si lo llego a saber no vengo, aquí habrá que tomar medidas duras y nos van a hostilizar, pero en fín habrá que hacerlo”.

Efectivamente, nos pusimos manos a la obra y después de tres años el balance puedo decir fue enormemente positivo, es cierto que financieramente hubo que incrementar la subvención para poder hacer frente al pago de la nómina pero también lo es que al despachar con el Subsecretario y contarle la marcha de la gestión, Enrique me decía : “Juan, no es necesario que me lo cuentes todo en detalle, tu eres el Director y sabrás lo que tienes que hacer, para continuar saneando el Organismo como lo estas haciendo”.

Con esa confianza se pudo hacer esa difícil gestión de ajuste del Organismo y se pudieron tomar medidas tales como activar la venta de las viviendas para eliminar ese foco de conflictividad.

¿ Cual era la situación del P.M.M. a finales de 1992 ?

El P.M.M., que era un Organismo Autónomo de carácter Comercial, contaba con un Presupuesto para 1993 de 12.322 millones de pesetas, de los que el Capítulo I suponían 10.633 millones, el II 545 millones, y el IV 1.137 millones y se financiaba con 8.764 millones de pesetas de subvención con cargo a la partida Otros Ministerios de los Presupuestos Generales del Estado y el resto con ingresos procedentes de la prestación de servicios de automovilismo a la Administración General del Estado, incluida la Administración de Justicia, a Correos y, en menor medida a las Comunidades Autónomas.

La caída de los servicios, motivada en parte por el proceso de transferencias a la Comunidades Autónomas, y el retraso en los pagos de los servicios facturados, especialmente por parte del Ministerio de Justicia y por Correos, provocaban tensiones de tesorería y una morosidad de 5.747 millones de pesetas. Al mismo tiempo, la no actualización de la tarifa por servicios prestados suponía una pérdida del 30 % por servicio realizado.

El personal del P.M.M. a ppios. de 1993 era de unos 3.526 efectivos de los que 1.973 prestaban sus servicios en el Parque Central de Madrid y los restantes 1.553 en los servicios periféricos. Del total, 2.659 eran conductores, que disponían de 2.358 vehículos para prestar sus servicios.

El principal problema del P.M.M. era la existencia de personal ocioso, por falta de carga de trabajo, en concreto en los servicios periféricos, como consecuencia del proceso de transferencias a las Comunidades Autónomas y de la retirada de servicios a Correos. El personal sobrante y sin carga de trabajo permanente se estimaba en torno a los mil.

Dado que, en esa época no cabía realizar jubilaciones anticipadas, y menos en la Administración, se optó por realizar transferencias voluntarias a Organismos de la Administración que necesitaban personal: Juntas de Obras de Puertos, Policia, Instituciones Penitenciarias, Protección Civil, …. Además se procedió a fomentar los traslados voluntarios de personal a los Servicios Centrales de Madrid, donde no existía exceso de personal.

La reducción de efectivos realizada con estas actuaciones en los años 93, 94 y 95 fue de 694 efectivos, paliando así de un modo parcial la gravísima situación de falta de carga de trabajo existente en los servicios periféricos y mejorando considerablemente la situación financiera y de clima laboral del Organismo.

Una adecuada gestión económico-financiera nos permitió pasar de un déficit de 322 millones de pesetas en 1992 a un superávit de 606 millones de pesetas en 1995 y a unas reservas en Cuenta corriente de 3.000 millones de pesetas, de cara a la renovación de la flota de vehículos.

En resumen, en casi 4 años la situación del P.M.M. había variado de un modo radical. Se había llevado a cabo, con la colaboración de los Sindicatos, el ajuste necesario en el terreno de los Recursos Humanos, disminuyendo el personal sin carga de trabajo de los servicios periféricos y recuperando el clima de normalidad laboral, se había reducido el nivel de morosidad de los clientes y saneado las deudas pendientes, se había culminado el conflictivo y costoso proceso de venta de las viviendas propiedad del Parque a sus inquilinos, y se estaba llevando a cabo la modernización de la gestión, vía aplicación del Plan Informático, tanto de los propios RRHH como de la económica y, especialmente, de la prestación de servicios automovilísticos.

Con los hechos, se había demostrado que el Parque Móvil no tenía que ser suprimido, porque con una gestión adecuada era viable y que si se ajustaba a la prestación de servicios de alta representación, donde además de los factores de rentabilidad económica cuentan otros tan relevantes como los de confidencialidad y seguridad, no sólo era viable sino además necesario.

A lo largo de los casi cuatro años que duró mi gestión del P.M.M. hubo momentos difíciles,en los que tuve que tomar decisiones a veces drásticas.

Una de ellas fue una tarde en la que el jefe de seguridad, un inspector de policia, entró en mi despacho y me dijo que los de GPT iban a entrar a ocupar mi despacho, dado que no accedía a sus peticiones. Salí con él al antedespacho y allí me enfrenté con el Secretario de GPT y le dije que para entrar tendrían que empujarme, dado que me puse en el quicio de la puerta, y efectivamente lo intentó con la mala fortuna de que en el forcejeo piso una mancha de agua del suelo y cayó y se fracturó el brazo. Ahí se acabó la intentona de ocupación. A continuación, le eché la bronca al jefe de seguridad diciéndole que yo tuve que hacer lo que debería haber hecho él.

En otra ocasión, en mis reuniones con el Comité de Empresa, venía en representación de CC.OO. un conductor que tenía una voz tonante y que alardeaba de sindicalismo, hasta que un día me cansé y le dije que a mí no me podía dar ninguna clase de sindicalismo por que cuando él ni pensaba en ello yo ya había fundado la USTA ( Unión Sindical de Trabajadores de la Administración de USO) y, por otra parte, lo primero que se tenía que ser era un profesional y él no lo era, pues lo habían denunciado por conducir un blindado a más de 130 Km/h sin estar justificado por necesidades del servicio. Le pedí a CC.OO. que no lo enviara nunca más como representante porque no lo recibiría.

Uno de los miembros del Consejo Rector, Jose María Sobrino, Interventor, al cesar como consejero por pasar al Consejo de otro Organismo me remitió una carta, que conservo, en la que me animaba a continuar con mi estilo autoritario, en bien del Organismo.

En lo relativo a mis relaciones con las empresas proveedoras de servicios al P.M.M. voy a referir tan solo una que tuvo una singular relevancia:

Cuando me hice cargo del Organismo una de las primeras visitas que recibí fue la del Director General de Mercedes Benz, Juan Antonio Sánchez Torres, que además de felicitarme por el nombramiento me recordó que, como resultas de la celebración de la Expo de Sevilla, se le debían por el Parque unos 70 millones de pesetas por la utilización de vehículos blindados, microbuses y minibuses. A lo que yo agobiado por los problemas de caja que padecía el Organismo le respondí que tan pronto se pudiera se le abonarían, pero que había tenido conocimiento de que personal del Parque estaba interesado en comprar estos coches de segunda mano a precios interesantes y si me enteraba que algo así se producía que se atuviese a las consecuencias. A lo que me dijo “ Bueno, ya veo que Ud. tan sólo aceptara una felicitación de Navidad”. Respondiéndole que efectivamente. Tardamos más de un año en recuperar una cierta relación y a esas alturas ya se le había abonado la deuda.

Al final de este periodo he tenido periodos de estrés muy fuertes, provocados no por las dificultades de gestión del Organismo, ni por los enfrentamientos con los representantes sindicales, sino más bien por las diferencias de criterio con mi compañero y entonces Subsecretario Juan Antonio Blanco-Magadán, que había sustituido a Enrique Martínez Robles.

Como consecuencia de este estrés, en un desplazamiento a San Sebastián para reunirme con Odón Elorza me dió un mareo en su despacho de Ayuntamiento, que motivó que me hicieran un chequeo completo en el Hospital Donostia, que no dió ningún resultado alarmante y me permitió comer con el Gobernador Civil de Guipúzcoa Juan Maria Jauregui, posteriormente asesinado por ETA en el 2000.

En otra ocasión, estando una tarde despachando con Demetrio de Ramón me dió un mareo, con una falta de fijación de la visión que hizo que me acompañaran a casa mi Secretaria Charo Rodríguez Balmaseda y Demetrio de Ramón, y allí estuve así todo el fin de semana hasta el lunes que me pude reincorporar con la visión normal.

No todo fueron tensiones en el PMM, también me ha dado algunas satisfacciones y me ha permitido contribuir a arreglar problemas en algunos casos concretos. Por ejemplo, en Jaén, donde la cesión del edificio del PMM a la Policia permitió utilizar el solar que ocupaba esta para dar salida a la Gran Vía de esa ciudad. O el caso de Las Palmas donde, igualmente, las instalaciones del PMM bloqueaban la remodelación urbana de la Playa de Las Canteras y con su cambio de ubicación se posibilitó llevarla a cabo.

Al final de mi gestión del PMM se nos sometió a una Auditoría de Tribunal de Cuentas en la que se ponía en cuestión la ausencia de documentación de unos 99 vehículos, situación puesta de manifiesto en el Inventario que, encargado por mi, se acababa de realizar por primera vez en la historia del PMM. Se fueron reconstruyendo los informes sobre esos vehículos que o bien se habían desguazado, tras accidentes, para reutilizar sus piezas o eran blindados que se habían cedido a Exteriores o a la Policia para su uso en Embajadas sin la documentación adecuada. Al final, creo que se aceptaron las explicaciones facilitadas al Tribunal. Igualmente ocurrió con algunas de las aparentes irregularidades observadas en el proceso de venta de viviendas.

Tras las Elecciones, y la formación del Gobierno por Jose María Aznar, el nuevo Subsecretario Fernando Díaz Moreno, Abogado del Estado, de ideología falangista y militante del PP, me llamó a despacho y me dijo que le gustaría que continuara en mi puesto ya que tenía muy buenas referencias de mí. A lo que le respondí que yo era militante de PSOE y él me dijo : “y a mi que me importa, yo también soy militante del PP, pero lo que importa es esta gestión”. Le dije que era un puesto difícil que necesitaba el pleno apoyo del Subsecretario y me dijo que contaría con él. Le contesté que en esas condiciones aceptaba seguir.

No tuve ningún problema con él en los dos meses que permanecí en el puesto, que aproveché para que los conductores se reacomodaran con las menores repercusiones en sus retribuciones, pero sí empecé a tener problemas con algunos Delegados del Gobierno del PP que querían cosas no posibles: el de Aragón que pretendía llevarse a una funcionaria a toda costa, el de Galicia meter sus muebles particulares en los locales del Parque, etc. Esto y otras cosas me estaban haciendo muy difícil el continuar en el puesto, y me estaba planteando la dimisión cuando un día el Subsecretario me llamó y me dijo que, como consecuencia de una instrucción de Alvarez Cascos de que se cesaran a todos los altos cargos heredados del PSOE, se veía en la obligación, en contra de su opinión, de producir mi cese y que estaba dispuesto a acudir a la próxima reunión del Comité Rector de Organismo, cosa que hizo, para decir allí públicamente que mi cese no era consecuencia de una mala gestión sino de una necesidad de relevo político. Mi cese, con agradecimiento de los servicios prestados, se produjo el 31 de junio de 1996.

Viernes 03 de Agosto de 2018 17:42

En el Consejo de Seguridad Nuclear.

El 12 de septiembre de 1991 tomé posesión de la Subdirección de Administración del Consejo de Seguridad Nuclear, en lo sucesivo CSN, ente de Derecho Público, independiente de la Administración General del Estado, con personalidad jurídica y patrimonio propio e independiente de los del Estado, y como único organismo competente en materia de seguridad nuclear y protección radiológica.

Se regula por la Ley 15-1980, de 22 de abril, de creación del Consejo de Seguridad Nuclear. Tiene como principales funciones:

-Regular el funcionamiento de las instalaciones nucleares y radiactivas

Para garantizar que éste se ajuste a los criterios de seguridad.

-Proponer reglamentación y normativa

Dirige al Gobierno las propuestas de reglamentación necesarias en materia de seguridad nuclear y protección radiológica, además de adecuar la legislación nacional a la internacional, y tiene capacidad para dictar normas de obligado cumplimiento, que pueden determinar, en un momento dado, el cese inmediato de la actividad de las instalaciones.

-Vigilar el medio ambiente

El CSN mide la radiactividad ambiental mediante una red de estaciones automáticas repartidas por toda España y cuenta con otra red de muestreo que analiza la atmósfera, el medio terrestre y las aguas de los ríos y del mar.

-Conceder licencias de personal

Examina y concede licencias a las personas que operan en las instalaciones nucleares y radiactivas.

-Informar sobre proyectos de instalaciones

Antes de autorizar que una instalación nuclear y radiactiva entre en funcionamiento, analiza minuciosamente las especificaciones que el proyecto requiere y se exige su cumplimiento.

-Proporcionar apoyo técnico en caso de emergencia nuclear o radiactiva

El CSN dispone de capacidad de respuesta ante cualquier incidente nuclear

y radiológico y además participa en la elaboración de los planes de emergencia para accidentes nucleares.

-Controlar las dosis de los trabajadores

Vigila las dosis de radiación que puedan recibir los trabajadores expuestos para que no superen los límites establecidos.

-Acciones coercitivas

Puede proponer la apertura de los expedientes sancionadores que considere pertinentes en el ámbito de sus competencias. Las sanciones se graduarán atendiendo a los principios de proporcionalidad y a las circunstancias que se especifican en la Ley de Energía Nuclear, que establece tres niveles: máximo, medio y mínimo.

El Ente estaba instalado en un edificio de su propiedad, en la C/ Justo Dorado, cerca de la Ciudad Universitaria y contaba con unas magníficas y modernas instalaciones y parquing propio, heredadas de la antigua Clínica Los Nardos, que cerró sus puertas en 1986.

El Presidente era Donato Fuejo, médico cardiólogo y ex dirigente del PSP y el Secretario General era mi amigo y compañero Jorge Souto Alonso, un veterano T.A.C., que con anterioridad había realizado su carrera en el Ministerio de Educación y era un hábil y experimentado jurista.

Cuando me incorporé había una situación crispada con unos enfrentamientos radicales y una violencia verbal inimaginable entre la Dirección del Ente -especialmente por parte del Subdirector Pablo Fernández, otro T.A.C. intimo amigo de Souto- y los representantes de los funcionarios y del Comité de Empresa, que tuve que afrontar introduciendo serenidad y concordia. Conseguí restaurar unas relaciones basadas en el respeto dentro de la lógicas discrepancias y ello a pesar de alguna bronca de mi amigo Jorge que me acusaba de ceder demasiado a las pretensiones del personal. De hecho, no puedo dejar de contar aquí una anécdota que se dió con relación a un laboral llamado Biurrún que era el Presidente del Comité de Empresa y lógicamente uno de los que más se había significado en los insultos al Presidente y al Secretario General. Este estaba realizando los estudios de Antropología Social y necesitaba hacer un estudio de dos meses en Honduras o Guatemala y por ello solicitó un mes sin sueldo para unirlo al mes de vacaciones. El Secretario General se negó a concederselo, en contra de mi propuesta. Por lo que yo le sugerí que se fuera de vacaciones y si antes de terminar estas cogía una enfermedad nos lo comunicara. Así lo hizo pero, con tan mala fortuna, que efectivamente cogió una fiebres tifoideas tan fuertes que cuando regresó se le notaban claramente las secuelas de la enfermedad, que incluso aún años después se le notan.

Otra anécdota fue que, inicialmente, nada más llegar al CSN subía por las mañanas a primera hora a despachar y me llevaba una broncas enormes, hasta que descubrí que el problema era que el Secretario General llegaba sin desayunar y con un genio de mil demonios, pero que si tomaba el café y una magdalena era una malva y a partir de entonces sólo subía después de que hubiese desayunado. De todas formas tengo que decir que, pasado el primer pronto Jorge Souto era y es una gran persona y un grandísimo profesional de la Administración.

Guardo un recuerdo entrañable del personal que me ayudaba a llevar la gestión del CSN y en especial de Demetrio de Ramón Hernández que fué mi Subdirector Adjunto y al que me traje de Sanidad, pero también de todos los jefes y jefas de servicio : Jorge Ciria, José Alberto Santos Lamas, María José Garzón, Concepción Campo, José Ramón Torres y la omnipresente Manuela Porras

En relación con mis anteriores destinos, este era más abarcable y cercano, lo que podía constituir a la vez una ventaja y un inconveniente. Mis vivencias en esta etapa fueron entrañables y establecí una especial relación con Fernando Piqueras Soriano, un TAC jienense que llevaba la Asesoría Jurídica, con Emilio Oliva alias “el Batra”, que era el alma de Tuna de Derecho de Madrid, con Mariano Romo, el Jefe del Servicio Médico que era vital en este Organismo y con Luis García Viedma, un viejo republicano retornado de París, que era el Jefe del Servicio de Informática. Pero también hice amistad con algunos miembros del Cuerpo Técnico de Seguridad Radiológica tales como Rosa Villaroel, Luis Santomá, Antonio Gea, Victor Senderos, Juan Carlos Lentijo, Matilde Ropero,..

De todos modos, habituado a los puestos de trabajo anteriores, este me quedaba pequeño y gracias a eso lo pude compaginar durante el año que estuve en él, con el acuerdo previo con el Secretario General, con la asistencia los viernes y sábados al Curso de PDG del Instituto de Estudios Superiores de Empresa ( I.E.S.E) de la Universidad de Navarra, en su sede de la Casa de Campo de Madrid.

Este Curso llamado PDG Programa de Directores Generales tenía una duración de 6 meses con 2 sesiones de media jornada semanales y costaba 2 millones de pesetas de entonces, que lógicamente aboné particularmente, dado que la iniciativa la adopté yo aprovechando ese periodo de falta de actividad que se produjo tras mi cese en Sanidad. Cuando se produjo la oferta de Jorge Souto yo ya me había inscrito en el Curso ya que este empezó en octubre y le acepté ocupar el puesto con esas ausencias los jueves tarde y los viernes por la mañana.

El Curso se desarrollaba con la metodología pedagógica adoptada de Harvard del método del caso, que consistía en saber cómo analizar los problemas empresariales, reconciliar varias perspectivas, decidir una solución y convencer a los demás que son las capacidades más importantes que debe adquirir un directivo para ejercer con éxito su profesión.

El método de casos, que es el principal método de enseñanza del IESE, ayuda a los alumnos a desarrollar dichas capacidades tratando problemas empresariales reales en clase y enseñándoles a pensar y decidir como directivos.

Ya sea analizando los retos a los que se enfrenta una empresa del sector de la construcción, un parque de atracciones, un fabricante de cerámica o una línea aérea en apuros, el método de casos exige que los alumnos se pongan en el lugar de los directivos: ¿Cómo puedo mejorar las ventas? ¿Cómo puede aumentar una empresa su flujo de ingresos teniendo en cuenta su nuevo entorno competitivo? ¿Qué políticas de incentivos pueden funcionar en un sector con una elevada facturación?

A diferencia de los métodos de enseñanza basados en las clases impartidas por los profesores, en el IESE son los estudiantes los que aportan principalmente las ideas en clase. El profesor facilita y guía el debate, haciendo preguntas y fomentando la participación de toda la clase para enriquecer la discusión con distintos puntos de vista, experiencias y procedencias culturales.

Cómo funciona:

1. Los alumnos preparan el caso individualmente y reflexionan sobre las principales cuestiones: ¿Cuál es el principal problema? ¿Qué medidas alternativas se pueden tomar? ¿Qué harías si fueras el directivo en cuestión?

2. Antes de ir a clase, los alumnos se reúnen con su equipo para debatir y comparar sus análisis y contrastar sus puntos de vista.

3. A continuación, el caso se debate en clase, donde el profesor favorece el debate exhaustivo del caso.

4. En clase se analizan y evalúan las distintas soluciones al caso y se estudian las conclusiones y los conocimientos clave.

El caso puede ser reciente o tratar sobre el problema que tuvo una determinada empresa hace veinte años. Sin embargo, las cuestiones tratadas en cada caso con relevantes y universales. Después de participar en cientos de debates sobre casos, cuando terminan sus estudios en el IESE los alumnos están más preparados para afrontar los desafíos a los que tienen que enfrentarse como directivos, líderes y responsables de tomar decisiones.

El PDG te ofrece las herramientas necesarias para tomar mejores decisiones con una visión global desde la dirección general sin perder la visión global de la empresa y del entorno competitivo.

Profundizarás en la función de la dirección general a través de los siguientes módulos:

Origen, control y optimización de los recursos financieros

Mercados y oportunidades de negocio

Transformación y cadena de valor

Dirección de personas, estrategia de recursos humanos y desarrollo de talento

Análisis de situaciones de negocio

Economía global

Ética y gestión de la empresa

Estrategia competitiva y dirección general

Operaciones y excelencia en el servicio

Control y finanzas

Iniciativa emprendedora y negociación

Responsabilidad penal y civil del directivo

El PDG II. 1991.92 lo realizamos unos 66 en grupos de 11 y en el mío estabamos : Julio Arroyo Sanjuan, directivo de Elecnor; Pablo Blanc Pérez, directivo de una Unión Electrica Fenosa; Francisco Cecilia Aguado, directivo de Telefónica; Emiliano Doncel Pérez, directivo de Huarte; Jose María García-Castaño, Director General de Enfersa; Valentín Irimia Fernández, directivo de Alcatel; Julián Orland Gómiz Director de Marquette España; Maria Luisa Pando Carcer, directiva de Renfe; Conchita Pérez Casorranz, hostelera en Los Monegros; y yo, que fuí elegido jefe de equipo.

El cuadro de Profesores estaba integrado, entre otros, por :

- Leopoldo Abadía

- Santiago Alvarez de Mon

- Rafael Andreu

- Antonio Argandoña

- Miguel Angel Ariño

- Eduard Ballarin

- Jordi Canas

- Carlos Cavallé

- Maria Nuria Chinchilla

- Lorenzo Dionis

- Pablo Fernández

- Sandalio Gómez

- Germán Gómez-Llera

- Jordi Gual

- Paddy Miller

- Beatriz Muñoz-Seca

- Pedro Nueno

- José Ocáriz

- Fernando Pereira

- Jose Ramón Pin

- Lluis Renart

- Jaime Rivera

- Enric Ricart

- Josep Riverola

- Jose Luis Suárez

- Rafael Termes

- Juan José Toribio

Acabado el Curso, tras 6 meses analizando y resolviendo casos, estimé que había desarrollado habilidades de interpretación de balances, de análisis del entorno y valoración de riesgos y oportunidades, y de aptitudes de negociación y de trabajo en equipo que podían ser útiles en mis posteriores puestos de trabajo en el sector público, especialmente si se trataba de la dirección de una empresa.

Y en esas estaba cuando me llegó la llamada del Subsecretario de Economía y Hacienda. Con ello se ponía fin a esta etapa de mi vida profesional y se iniciaba otra.

El 10 de septiembre de 1988 se publicó mi nombramiento como Director General de Servicios del Ministerio de Sanidad y Consumo y tomé posesión en la mañana del lunes 12, acompañado por el nuevo Director General de Salud Alimentaria, el veterinario de Sanidad Nacional Ismael Díaz Yubero, Premio Nacional de Gastronomía 1984 y miembro de la Real Academia de Gastronomía.

Unos días después, el 4 de octubre, asistí a la comida-homenaje al cesante Miguel Marañón y al encontrarme allí con mi compañero de promoción, y articulista de Triunfo, Santiago Rodríguez Santerbás, este se sorprendió al verme y me preguntó que qué hacía yo allí y al intuir que era el nuevo Director, aunque él estaba en la S.G.T. y no dependía de mí, dijo : “ Tu aquí, de aquí hay que irse”. No volví a verle en los 3 años que permanecí en el Ministerio y allí seguía cuando me marché.

Me encontré a mi llegada al Ministerio con Maria Jesús Noqué Navacerrada, una compañera encantadora de Subdirectora de Personal, a la que convencí para que aceptara volver a Costes de Personal, y que desafortunadamente, fumadora empedernida de Partagas, murió muy joven. También me encontré como Oficial Mayor a un viejo conocido y buen amigo de la etapa de Agricultura Juan Antonio Richart Chacón, que al cabo de unos meses aceptó la oferta que le hicieron de ocupar la Secretaria General del INAP, que fué el inicio de su carrera profesional ascendente que le llevó a ocupar la Dirección General de Servicios de Presidencia y posteriormente, hasta su jubilación, la Dirección de Personal de BAZÁN. Para ocupar sus vacantes nombré a Jose Vicente Nuño Ruiz, al que iba a cesar su compañero Santos Castro como Subdirector de Personal de Industria y a un TAC murciano Demetrio de Ramón Hernández, que venía de ocupar durante muchos años la Secretaria del Gobierno Civil de Toledo.

De mí dependía también la Subdirección de Gestión Económica, que ocupaba eficazmente otro TAC Antonio Martínez Martín cuya mujer Fica, murciana de Villanueva del Rio Segura, era Administrativo y la Oficina Presupuestaria, que ocupaba y ocupó hasta su jubilación el gallego de Navia de Suarna -en la Sierra de los Ancares- Nicasio Becerra Álvarez, también TAC.

Igualmente tenía a mi cargo la Informática del Ministerio, que llevaba Luciano Saéz Ayerra. Y a ella me dediqué singularmente convencido, sobre todo tras mi experiencia en Industria, de que la aplicación de las Tecnologías de la Información a la gestión de las Administraciones Públicas era esencial para conseguir unos servicios públicos de calidad al servicio de los ciudadanos. Para ello encargue la elaboración de un Plan de Sistemas de Información del Ministerio de Sanidad y Consumo a la consultora Tecnova, que había montado mi antiguo colaborador del Ministerio de Industria Cesar Lanza, y que en su resumen de conclusiones de abril de 1990 calificaba como “en fase de despegue” la situación en cuanto al grado de implantación de sistemas y tecnologías de la información en el Ministerio de Industria. El principal reto era coordinar las actuaciones en la materia del Insalud.

Precisamente en este área de Informática tuve la oportunidad de realizar mi primer viaje oficial a un país iberoamericano, y fué a Argentina para asistir como ponente en representación del Mº de Sanidad, acompañado por Luciano Saéz, al II Congreso Iberoamericano de Informática y Documentación que organizado por el CREI, Centro Regional para la Enseñanza de la Informática, con sede en Madrid, iba a tener lugar en Mar del Plata (Argentina) del 5 al 9 de diciembre de 1988.

La Asociación Española de Documentalistas y Bibliotecarios a través de su Presidenta Mercedes Caridad y de M.ª Teresa Fernández, Directora de Informática del CSIC, había concertado el viaje con Viajes El Corte Inglés, que se iniciaba en este área y organizó espléndidamente el viaje poniendo una persona para acompañarnos y resolver a favor nuestro y a su cargo cualquier incidencia, como se demostró con el alojamiento todo incluido en el Hotel Sasso Casino de Mar del Plata, con “bifés” repetidos y excursiones adicionales gratuítas. El viaje se iniciaba la noche del 2 de diciembre con llegada a Buenos Aires el 3, donde estuvimos alojados en el Hotel Libertador el sábado 3, el domingo 4 y el lunes 5 y el martes 6 salimos para la sede del Congreso en Mar del Plata, donde permanecimos hasta que yo tuve que regresar precipitadamente para hacerme cargo, antes del miércoles 14 de diciembre, del dispositivo de control del Ministerio y sus Organismos, como consecuencia de la huelga general que le plantearon las Centrales Sindicales al Gobierno de Felipe González contra el Plan de Empleo Juvenil de este.

Al año siguiente, 1989, asistí acompañado igualmente por Luciano Saéz a otro Congreso organizado también por el C.R.E.I. en Quito (Ecuador) donde presenté una Ponencia.

En 1990 IBM, cuyo Presidente era Fernando de Asúa, organizó un viaje para altos cargos directivos de Empresas y Organismos Oficiales al objeto de visitar algunos Centros de IBM en el área de Nueva York y de Dallas, del 2 al 9 de Junio, con el siguiente Programa :

Dia 2 -Sábado Salida en vuelo IB-951/PAN AM-157, Madrid-Nueva York. Estancia en el Hotel Plaza hasta el miércoles 6.

Dia 3 -Domingo : Cena Oficial de Bienvenida.

Dia 4 -Lunes : Visita a las Oficinas de IBM en White Plains (N.Y.) y al Laboratorio de IBM de Investigación en Yorktown, donde se cubrieron temas sobre Tendencias de la Industria de la Información, visión de la Investigación en IBM, Demostración de superconductibilidad, etc.

Dia 5 -Martes : Visita a las Oficinas de IBM en Madison Avenue, por la mañana, donde se expusieron temas sobre Calidad, Recursos Directivos y Desarrollo de Dirección. Comida en el Metropolitan Club. Tarde libre.

Dia 6 -Miércoles : Por la mañana visita a Merril Lynch, incluyendo almuerzo.

A las 18:11 viaje a Dallas (Texas) en vuelo American Airline AA-375.

Alojamiento en el Hotel The Mansion of Turtle Creek.

Dia 7 -Jueves : Visita al Executive Briefing Center de IBM, cubriendo Futuro de los Sistemas de Información y Oficinas, Sistemas de Oficinas y Productividad, y Grandes Sistemas.

Dia 8 -Viernes : Por la mañana desayuno de trabajo con exposición de la Organización de IBM España.

A las 17:40 regreso a Madrid en vuelo de la American Airlines AA066, que tenía su llegada a Madrid a las 10:35 del sábado día 9.

Entre los invitados estábamos : Antonio Vicent -Presidente de la firma de servicios informáticos CINSA -, Fernando Magro, Luis el yerno de Ramón Rubial y el Secretario General Técnico del Banco de Sabadell Josep Oliu, dos representantes del Gobierno Vasco y yo, como responsable de Informática del Ministerio de Sanidad. Nos acompañó al viaje el Consejero Delegado de IBM España Joaquín Moya-Angeler.

Fué un viaje muy interesante, porque nos permitió conocer por donde iban las lineas de futuro en materia de tratamiento de la información y las comunicaciones.

El equipo de Julián García Vargas en Sanidad y Consumo estaba integrado por:

El Director de Gabinete que era un médico llamado Jose Luis Rodríguez Agulló.

El Director de la Alta Inspección y Relaciones con las Comunidades Autónomas Pedro Pablo Mansilla Izquierdo, copartícipe de la famosa Librería Fuente Taja ubicada en la C/San Bernardo, 48 de Madrid.

El Subsecretario, que era también médico neurocirujano, José Luis Fernández Noriega.

El Secretario General Técnico que era un TAC Diego Chacón Ortiz, que fué al único que García Vargas se llevó con él cuando pasó a dirigir el Ministerio de Defensa.

Un farmacéutico catalán Joaquín Bonald de Director General de Farmacia y Productos Sanitarios, que al año sustituyó, con mi sugerencia al respecto, por el Subdirector de Farmacia, el farmaceútico sevillano nacido en Pedrera, Ignacio Lobato Casado.

Un Catedrático de Medicina, José Simón Martín de Director General de Planificación Sanitaria.

Otro médico asturiano, Jesus Gutiérrez Morlote de Director General del INSALUD

Dos TAC, Luis Herrero Juan de Director General de RR.HH. del Insalud, que tenía con él como Subdirector a otro TAC, que ha llegado a Ministro de Justicia con el PP., Rafael Catalá Polo, y Cesar Estrada Martínez que era el Director General de Programación Económico-Financiera del Insalud.

Otro médico como Director del Instituto de Salud Carlos III, Rafael Nájera Morrondo.

Un Secretario General de Consumo con rango de Subsecretario, viejo sindicalista de UGT , César Braña Pino, del que dependían :

La Dirección del O.A. Instituto Nacional del Consumo, con la farmacéutica Ana Corcés Pando, mujer de Teófilo Serrano Beltrán, el ingeniero de Caminos que fue Secretario de Estado de Administraciones Públicas.

La Dirección General de Salud Alimentaria y Protección de los Consumidores, que ocupaba Ismael Diaz Yubero, farmaceútico y Premio Nacional de Gastronomía, que en una de sus publicaciones y recordando una comida que tuve con él y mis colaboradores en el restaurante el Ñeru de Madrid, me cita y hace referencia a mi capacidad de entonces con el simil de la “boa constrictor”.

El Delegado del Gobierno para las Drogas, también con categoría de Subsecretario, el catalán Miguel Solans Soteras y su adjunto y también catalán Santiago de Torres Sanahuja, que era cuñado de Toni Zabalza, el Secretario de Estado de Hacienda con Solchaga y a quien, con ocasión de un desplazamiento a Bruxelas y no teniendo habitación reservada, le ocupé la suite que él se había hecho reservar para si en un céntrico hotel.

Las relaciones con el Subsecretario no fueron fáciles, ya que él pasaba bastante de la gestión del Ministerio y prefería ocuparse de los temas político-sanitarios, por lo que no podía despachar conmigo con la frecuencia necesaria y utilizaba a su Jefe de Gabinete Angel Capapé, excelente persona, para intentar que despachara a través de él. Evidentemente no lo logró, con las demoras y la tensión consiguientes, agravadas por la que había entre él y el Ministro. Esta era tan grande, que el Ministro llegó a animarme en varias ocasiones a que frenara al Subsecretario, a lo que yo le respondía que cómo hacerlo si dependía jerárquicamente de él. La situación llego a ser tal que, cuando cesó el Subsecretario y pasó a ocupar la Consejería de Economía de la Comunidad de Madrid con Joaquín Leguina, al verme en un acto que presidía y al que yo asistí, se dirigió a mí y me dijo : “ Juan, dame un abrazo ahora que no dependes de mí y no te tengo que pedir que me hagas las cosas por favor”. Era una gran persona y tuvo mala suerte en la vida, murió muy joven.

En una de esas ocasiones de tensión en el Ministerio, el Ministro se decidió a cesar al Secretario General de Asistencia Sanitaria el asturiano Eduardo Arrojo Martínez, Inspector de Hacienda, y mantener al frente del Insalud al médico José Simón Martin y a sustituir al farmaceútico catalán del Hospital San Pablo de Barcelona Joaquin Bonal de Falgas por el farmaceútico titular Ignacio Lobato Casado que era el Subdirector más cualificado hasta que chocó con Bonal, y al que yo apoyé para que el Ministro se decidiera a nombrarlo. Ha sido el mejor Director General de Farmacia junto a Félix Lobo.

Dentro de mis competencias en el Ministerio estaba el área de Recursos, que llevaba la Oficialía Mayor. Ahí me encontré con un tema complejo y delicado que eran los Recursos presentados por los farmacéuticos individualmente contra la Orden Conjunta de la Presidencia del Gobierno de 10 de agosto de 1985, a propuesta de los Ministerios de Economía y Hacienda y de Sanidad y Consumo, que establecía los márgenes comerciales de las Oficinas de Farmacia en la expedición de medicamentos y por la que se había modificado el porcentaje del 30% a percibir por los mismos por la dispensación de los productos farmacéuticos, ya que el beneficio de estos se entendía se había incrementado con la implantación del IVA y con la ampliación del sistema de Seguridad Social a mayor número de beneficiarios, y que había sido recurrida ante la Audiencia Nacional primero y después ante el Tribunal Supremo por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y sobre la que había recaído Sentencia de la Sala 3ª del Tribunal Supremo, con fecha 4 de julio de 1987, declarándola nula. El magistrado que instruyó el proceso en la Audiencia Nacional que declaró inicialmente la nulidad por no haberse aportado el preceptivo informe de la SGT del Ministerio, fue Rafael Mendizábal Allende, quien después, cuando se vió el sumario en el Tribunal Supremo, donde era Presidente de la Sala 3ª, aunque no correspondía a su sala, lo reclamó por haberlo conocido con anterioridad. La actuación era legal, pero quizás un tanto torticera.

En realidad, la Oficialía Mayor del Ministerio de Sanidad y Consumo, al parecer si había remitido el oportuno informe de la SGT a la Orden Ministerial Conjunta, pero no podía acreditar su remisión ante la Audiencia Nacional, cuando esta reclamó los antecedentes, porque no tuvieron la precaución de hacer constar los documentos que se habían remitido. Hay que hacer constar que ese informe es preceptivo para conformar la voluntad de la Administración pero no es vinculante y en modo alguno afecta a los derechos de terceros.

Cuando me hice cargo de los Recursos del Ministerio me encontré con estos 15.964 recursos presentados individualmente por los farmacéuticos, que estaban siendo estudiados por el personal de los Servicios de Recursos del Insalud y del Ministerio, de un modo caótico. En Enero de 1989 centralicé la gestión de estos recursos en el Ministerio y el acuse de recibo de los mismos a los interesados y preparé una solicitud de informe al Consejo Estado sobre el cumplimiento de la Sentencia. Al respecto sostuve una entrevista con su Presidente D. Tomás de la Quadra Salcedo sugiriéndole la oportunidad de la aplicación de la teoría del lucro cesante, a lo que me dijo que iban a estudiarlo pero que creía había algún otro argumento para aplicar al caso.

Los recursos de los farmacéuticos se presentaban ante Presidencia, Hacienda o Sanidad y se acumulaban en Sanidad como Ministerio proponente de la Orden conjunta, pero unos cientos que se presentaron en Hacienda, en vez de remitirlos sin más a Sanidad, el Oficial Mayor resolvió que no era el Ministerio competente, con lo que les abrió ya la puerta para el Recurso contencioso.

Abierta ya la vía, los demás recursos, que teníamos en trámite en el Ministerio de Sanidad, siguieron un tiempo después, yo ya no estaba en el Ministerio, los mismos pasos y al parecer la broma se dice que costó a los españoles unos 16.000 millones de pesetas.

Otro episodio importante de mi etapa en Sanidad fué la inclusión entre las prestaciones de la Seguridad Social para los enfermos de hemodiálisis de la eritropoyetina, un medicamento extranjero muy caro, que además, al tratarse de una hormona que facilita la producción de glóbulos rojos, era usado por los deportistas para mejorar su rendimiento.

Alejandra Clemente Martínez, mi suegra, que era una mujer de una belleza excepcional, tanto en lo físico como en su interior, y dotada de una gran inteligencia natural y una voluntad de hierro estaba sometida a tratamiento de hemodiálisis desde hacía años, y que años después crearía una Asociación de Enfermos Renales en la Región de Murcia, se enteró de que existía ese medicamento pero que se autorizaba excepcionalmente. Yo lo planteé en el Ministerio y me dijeron que por tratarse de mí se lo podían facilitar excepcionalmente y cuando se lo dije me contestó que no, que o se lo facilitaban a todos los enfermos o que prefería morirse sin él. Mi esposa, que es una luchadora infatigable en defensa de los derechos humanos, llevó el tema ante el Defensor del Pueblo y allí le dijeron que si formalizaba una denuncia por escrito instaban al Ministerio para que lo incluyese entre las prestaciones farmacéuticas a los enfermos de la Seguridad Social.

Conseguido esto me planteó que si seguía adelante contra el Ministerio podría provocar mi cese. No dudé, le dije que adelante, pero que antes iba a hacer una gestión con mi amigo Ignacio, Director General de Farmacia, al que pedí recibiera a mi esposa y la escuchara. Al día siguiente, Ignacio Lobato la escucho y le dijo : “dame unos días para preparar la Resolución”. Efectivamente, pocos días después la eritropoyetina se incluyó como medicamento aplicable a todos los pacientes renales que la necesitasen.

El 12 de marzo de 1991 Julián García Vargas fue nombrado Ministro de Defensa y al despedirse me dijo que tan sólo se llevaría a Diego Chacón Ortiz como S.G.T., ya que para el puesto de Director General de Servicios contaba en Defensa con el general” Junquera.

El nuevo Ministro de Sanidad y Consumo fué el economista Julián García Valverde, que tardó un par de meses en realizar cambios en el equipo heredado, hasta el punto que yo despachaba directamente con él, ya que el Subsecretario no ejercía. Una tarde me comunicó que me iba a sustituir por una persona de su confianza -su compañero de partidos de tenis, Rodrigo Molina Fernández, Ingeniero de Caminos, Técnico Facultativo de Organismos Autónomos del MOPU- a lo que le contesté dándole las gracias por liberarme de ocupar un puesto sacrificado y que no otorgaba ninguna satisfacción. Al escucharme se quedó sorprendido y me dijo que era la primera que al cesar a alguien, este le daba las gracias. Al día siguiente -26 de abril de 1991- llevó el cese y nombramiento al Consejo de Ministros y allí debieron advertirle que había cometido un error, porque me llamó y me insistió en que quería contar conmigo y me ofreció la Gerencia de alguno de los grandes Hospitales de Madrid, a lo que le manifesté que estos carecían de la autonomía de gestión necesaria y que dependían excesivamente de los controles burocráticos impuestos desde el Insalud, diciéndome que estaba de acuerdo y era su intención dotarles de mayor autonomía y yo le dije que me lo volviese a plantear cuando lo hiciese. De momento me dijo que quedaría de Vocal Asesor en su Gabinete y con la productividad que estimase adecuada y así permanecí hasta el 12 de septiembre, fecha en que acepté la oferta que me había hecho Jorge Souto Alonso, Secretario General del Consejo de Seguridad Nuclear, para que ocupara el puesto de Subdirector de Administración de ese Organismo, que había dejado vacante Pablo Fernández.

A Ignacio Lobato, que había devenido en mi mejor amigo en el Ministerio de Sanidad, le advertí que estuviese preparado para su cese, ya que el Ministro sería muy sensible a las demandas de la industria farmacéutica y, efectivamente, unos meses después se produjo su cese. Cuando el Ministro le dijo que le buscaría una salida, Ignacio Lobato le contestó muy digno que él era funcionario y no tenía que preocuparse de su futuro. La respuesta del Ministro fue tenerlo sin productividad y sin actividad. Ese verano, cuando Pedro Sabando me invitó a comer y me quería ofrecer algo yo le dije que ya tenía una oferta, que mejor se lo ofreciese a Ignacio Lobato que tenía difícil salida, y así lo hizo, se lo llevó a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Tras la conversación telefónica con Paco Ramos llamé al nuevo Subsecretario de Industria y Energía, que era un economista TAC, Luis Carlos Croissier Batista, que hasta ese momento llevaba la Oficina Presupuestaria de ese Ministerio y que procedente de los movimientos leninistas se había integrado como militante del PSOE, al igual que su cuñado entonces José Borrell Fontelles, ya que ambos estaban casados con dos hermanas francesas. A Croissier le había conocido por teléfono, cuando me llamó meses atrás para consultarme un tema de personal y quedó agradecido y satisfecho con la respuesta.

Cuando le visité en su despacho, me dijo que necesitaban un hombre duro y de confianza para el puesto de Director General de Servicios del Ministerio y que Paco Ramos me había propuesto como el idóneo. Yo le contesté que si por duro se entendía hacer cumplir las leyes ese era yo, pero que si lo que se pretendía era dar patadas en los cojones gratuitamente yo no era el indicado.

A continuación, fuimos a ver al Ministro, el navarro de Tafalla Carlos Solchaga Catalán, que estaba en el proceso de seleccionar a su equipo ministerial y en la sala de espera ví salir de entrevistarse con él al economista del PSOE Julián García Valverde, que tenía grandes pretensiones y se tuvo que conformar con la Vicepresidencia del INI, también al Catedrático de Economía de la Complutense Oscar Fanjul Martín, que al parecer le dijo que no a la S.G.T. , y que al vernos a Luis Carlos y a mí esperando a que nos recibiera Solchaga, se dió la vuelta, regresó y aceptó el puesto.

Carlos Solchaga nos recibió y me dijo : “ A ti te avalan el Subsecretario y Paco Ramos y por eso tienes mi confianza, pero si no funcionas adecuadamente te relevaremos” . Yo le respondí que estaba de acuerdo y que haría todo lo posible para no defraudarles.

Mi nombramiento se aprobó en el 2º Consejo de Ministros del nuevo Gobierno del PSOE, el viernes 15 de diciembre de 1982, y se publicó en el BOE del sábado 16 y ese mismo día empecé a desempeñar mi nuevo y difícil puesto de trabajo.

La gestión en materia de personal en el Ministerio de Industria y Energía había sido caótica y desastrosa, las incompatibilidades eran la norma y como Subdirector de Personal tenía a un veterano TAC, muy buena persona, Francisco Javier Calderón y del Castillo, con el que había hecho amistad al coincidir con él en algún Tribunal de Oposiciones, y al que a petición del Subsecretario pero también por decisión propia tuve que cesar, llamando a Julián Alvarez, que había vuelto a Función Pública como Director General, para que le buscara un acomodo fuera del Ministerio. A Calderón le dolió el cese pero lo comprendió, hasta tal punto, que pocos años después me invitó a su jubilación.

Luis Carlos Croissier, que practicaba una política de clientelismo personal y colocó a todo el personal que había tenido con él en la Oficina Presupuestaria, (Alejandro Pina Barrio, que llegó a Presidente de ENRESA, Mauro Lozano y Federico Soria a los que colocó en el Gabinete del Ministro, y el primero llegó a Director General del Gabinete del Ministro, Pilar Martín Cortés que llegó a Jefa de la Oficina Presupuestaria y después a Directora General) quiso controlar también el área de personal colocando como Subdirector a un economista de la A.I.S.S., Juan Carlos Gonzalo García que estaba con él cuando fue Jefe de la Oficina Presupuestaria y yo me negaba a ello y proponía el nombramiento de un TAC, compañero suyo de promoción, que estaba de Secretario General de la Pequeña y Mediana Industria, nivel 26, José Vicente Nuño Ruiz, a lo que Croissier se negaba pretextando que era muy rígido en la aplicación de las normas, lo cual era cierto.

El resultado fué que, durante un mes, tuve que llevar la Dirección General y la Subdirección de Personal, y era el peor momento de todos, cuando había que instrumentar todas las medidas del cambio al mismo tiempo. Como consecuencia cogí un estrés que me hacía no dormir por las noches y estar al borde del infarto. Hasta tal punto que Solchaga, que debió darse cuenta, hizo que el Servicio Médico del INI me hiciera un chequeo. La situación llegó a tal extremo que, una noche de insomnio y taquicardias, tomé la decisión de que mi vida estaba antes que mi compromiso profesional y político, y que hasta aquí habíamos llegado, que iba a pedir ver a Solchaga y le iba a presentar la dimisión irrevocable. Esa mañana tenía que despachar con Croissier y este, que es muy inteligente, se dió cuenta de que había tomado una decisión sin vuelta atrás y entonces me dijo : “ No estoy de acuerdo con el nombramiento de José Vicente como Subdirector de Personal y te vas a arrepentir, pero allá tu, si quieres proponerlo adelante”. Efectivamente, se nombró a José Vicente Nuño y yo le dije : “ El nombrarte me ha costado estar al borde del infarto, ahora te voy a exigir que te pongas al día en el menor tiempo posible”. Y el esfuerzo que hizo fue tal que estuvo también al borde del infarto y bajó bastantes kilos de peso, que ya no volvió a recuperar, convirtiéndose en uno de los mejores expertos de personal de la Administración Española.

De Jefe de Sección de Régimen de Personal y Retribuciones ejercía un viejo TAC llamado Roberto Villanueva, que era de la escuela de otro famoso en ese ámbito llamado Villalpando, y al que llamaban “ Dios en el Ministerio de Industria”, que tenía más poder que el Ministro y que toleraba las comisiones de servicios cruzadas en los servicios periféricos, en función del interés de las funcionarias afectadas y de los cambios de destino de sus maridos. Al despachar conmigo, por estar vacante la Subdirección, y proponerle realizar unos nombramientos provisionales que quería hacer con carácter inmediato el Ministro, me dijo que eso era ilegal, a lo que yo le repliqué que, en todo caso, sería excepcional pero nunca ilegal y que era la última que le decía a un superior que estaba cometiendo ilegalidades, cuando no era así. Y a partir de ahí no despachó nunca más conmigo y, como podía jubilarse por edad, se jubiló.

Como Oficial Mayor del Ministerio estaba uno de los más veteranos TAC del mismo, Federico Moreno Cumplido, que era todo un caballero y que era un magnifico Preparador de Corredores de Comercio y un gran jurista, con él estaba un compañero mio de Promoción de TAC, Alfonso Sabán Godoy, que lo sabía todo sobre todo, pero que había chocado con Croissier y dejó el Ministerio e ingresó en la Magistratura por el 4º turno, en la especialidad de lo contencioso-administrativo. La especialidad de Federico Moreno era el Servicio de Recursos de donde procedía y donde tenía de Jefe del mismo a Juan Antonio Nuñez-Lagos Moreno, que cuando pasó a nivel 28 y dejó vacante el 26 me hizo tener que convencer, y casi obligar, a una TAC, M.ª del Carmen Pérez de Cabo, que estaba muy cómoda de Jefe de Sección para que lo ocupara y eso la realizó profesionalmente jubilándose, muchos años después, como la Subdirectora indubitada de Recursos del Mº de Industria. En el área económica el Jefe de Servicio era Rafael Pérez Rivero, otro TAC que desarrollaba su trabajo con absoluta eficiencia.

En el área de Obras y Suministros ejercía un aparejador, Adolfo Puente Muñoz, con el que tuve algunas diferencias ya que el Oficial Mayor no lo controlaba adecuadamente y comía todos los días con los contratistas en los restaurantes cercanos. Tendría que haberle cesado y me arrepiento de no haberlo hecho. Como anécdota de su actuación referiré que me pasó una propuesta de traslado del contenido de un local a otro en el sótano por 1 millón de pesetas, realizado por Lorenzana, que era la empresa que realizaba las mudanzas frecuentes de mobiliario en el Ministerio, y al decirle que me parecía muy caro, que pidiera más ofertas, al cabo de una semana me trajo la misma oferta pero por 500.000 pesetas, y al preguntarle como era posible esto, me dijo que porque hacían un boquete en el muro y evitaban tener que utilizar la escalera para el traslado y que la obra sólo costaba 100.000 pesetas. Le dije que de acuerdo y que en futuro pensase en ese tipo de soluciones para evitar el gasto.

Otra de las áreas clave de la Oficialía Mayor era la de Protocolo y esa la llevaba perfectamente una funcionaria de la A.I.S.S. Inmaculada Medina de Lemus, hermana de otro TAC sevillano Manuel Medina de Lemus.

La Seguridad del Ministerio también estaba en el ámbito de la Oficialía Mayor y la dirigía un ex Capitán no sé si del Ejercito o de la Guardia Civil, llamado Salvador Trucharte Armajach que dirigía los servicios de control y seguridad adjudicados a una empresa privada. Aquí también flojeaba el Oficial Mayor y me tocaba intervenir con frecuencia para tomar decisiones en un periodo conflictivo con manifestaciones continuas, consecuencia de la Reconversión Industrial. En una de ellas y como consecuencia de una reunión de los representantes sindicales en el Ministerio, decidieron encerrarse y tuve que ser yo quien, a las 11 de la noche, les conminara a salir porque el Ministerio tenía que cerrarse y, cuando salieron a consultar a los concentrados fuera, no les permití la entrada de nuevo. En otra ocasión le tuve que prestar mi coche oficial al Director General de SIDERO, Eduardo Santos, bestia negra de la Reconversión, para que abandonara el Ministerio sin peligro. Para controlar el fichaje de los funcionarios, instalamos una cámara de video que grababa los relojes de fichaje y un Inspector de Servicios, Joaquín Aguiló, se dedicaba a ver lo grabado y era objeto de las mofas del personal, hasta que murió de un infarto y suprimimos las grabaciones.

También dependía de mí la Informática, a cuyo cargo estaba un almeriense ingeniero industrial Antonio Cano Martin, que hacía la nómina en un viejo ordenador de la JEN de tarjetas perforadas. Aquí introduje medidas radicales: un terminal IBM valía 1 millón de pesetas y otro almeriense, Alberto Sánchez, lo había clonado y lo vendía por 100.000 pesetas; como sólo disponíamos de un presupuesto de 4 millones le compré 40 terminales con los que iniciamos el proceso de informática distribuida, con tal éxito que las auxiliares nos pedían el complemento de informática por utilizarlo, a lo que les respondíamos que les facilitaba el trabajo y deberían ser ellas quienes pagasen por tenerlo. Al cabo de 1 año fiché como Subdirector de Informática a un joven ingeniero de Caminos Tac, Cesar Lanza Suárez, con el que lanzamos un proceso de implantación informática extraordinario y pudimos ya incorporar terminales IBM, que habían bajado de precio y mejorado notablemente sus prestaciones.

Y Solchaga formó su equipo:

De Jefe de su Secretaria nombró al marino mercante José Casas.

De Director de su Gabinete Técnico el economista vasco Claudio Aranzadi Martínez.

De Secretario General Técnico al Catedrático de Economía Oscar Fanjul Martín.

De Subsecretario al TAC “guerrista” Luis Carlos Croissier Batista y dependiendo de él:

De Director General de Servicios a Juan Alarcón Montoya.

De Director General de Industrias Siderometalúrgicas y Navales el economista Eduardo Santos Andrés

De Director General de Industrias Químicas, Textiles y Farmacéuticas al técnico comercial Miguel Angel Feito Hernández.

De Director General de Innovación Industrial y Tecnología al asturiano economista de A.I.S.S y del PSOE, Florencio Ornia Alvarez.

De Director General de la Pequeña y Mediana Industria al TAC economista Luis Escauriaza Ibañez.

De Director General de Electrónica e Informática al ingeniero industrial, ex Alcalde de Mataro con el PSC, Joan Majó Cruzate.

De Secretario General de Energía al economista Martín Gallego Málaga del que dependían:

Como Directora General de Energía la economista Carmen Mestre Vergara, esposa separada de Andrés García de la Riva.

Como Director General de Minas al Ingeniero de Minas Juan Manuel Kindelán, nieto del general Kindelán y casado con Carlota Bustelo.

Con este equipo abordó la ardua tarea de hacer primero un diagnóstico de la situación industrial española, que era totalmente ruinosa, y acometer después sector por sector la necesaria Reconversión, cerrando las industrias no rentables y propiciando las fusiones necesarias para garantizar su viabilidad y todo ello en diálogo permanente con las Centrales Sindicales, que en principio intentaban minimizar los costes sociales de la Reconversión.

A poco más de dos años de ocupar la Dirección General me llamó mi “amigo” Segismundo Crespo, Subsecretario de Trabajo y me dijo que habían creado la D.G. de Personal y quería contar conmigo para el puesto, yo le dije que tenía el compromiso con Industria y no había terminado mi tarea allí y él le comentó, posiblemente al Ministro Almunia, que no aceptaba y me pidió que le diera el nombre de un candidato y yo le dí el nombre de Leandro González Gallardo, un TAC que estaba en Presupuestos, que finalmente fué el nombrado el 21 de junio de 1985.

Solchaga estuvo al frente del Ministerio desde el 1 de diciembre de 1982 hasta el 6 de julio de 1985, fecha en que pasó a ocupar la vacante de Ministro de Economía y Hacienda, motivada por la dimisión irrevocable de Miguel Boyer Salvador, como consecuencia de sus choques con el Vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra y su frustrada pretensión de ser nombrado Vicepresidente Económico.

Durante ese periodo, el 4 de octubre de 1984, se produjo el relevo de Enrique Moya Francés por Luis Carlos Croissier como Presidente del INI, el gran holding que agrupaba a la casi totalidad de las Empresas Públicas españolas, y quedó vacante la Subsecretaria de Industria. Solchaga decidió nombrar Subsecretario, dándole así muestras de su aprecio al Catedrático que ocupaba la Secretaria General Técnica y le había coordinado el Libro Blanco de la Industria Española Oscar Fanjul. Pero a los pocos días se dio cuenta que había cometido un gran error : no era un hombre adecuado para la gestión y se puso de manifiesto rápidamente.

UGT había denunciado al Subsecretario la presunta prevaricación del Director del Registro de la Propiedad Industrial, un TAC veterano y prestigioso internacionalmente en el mundo de las patentes, Julio Delicado Montero, que tenía una hija contratada en ese Organismo. El Subsecretario cometió el error de recibir directamente, sin contar conmigo como Director Gral. de Servicios, a los representantes sindicales, y el tema se enconó. El Ministro me llamó y me preguntó por el tema y yo le dije que no sabía nada, que el Subsecretario me había dejado al margen y entonces me pidió que asumiera yo el tema y buscara una salida, pero que quería conservar a Julio Delicado como Director. Me reuní con los Sindicatos y me costó Dios y Ayuda reconducir la situación, ya que como habían tocado Subsecretario no querían sentarse con un simple Director General.

Al final el conflicto se resolvió cesando al Secretario General del Registro que era otro TAC granaíno, Luis Padial, de colmillo retorcido, que llevaba en un puño a los sindicalistas del Organismo y que era el responsable de la contratación de la hija de Julio Delicado. Así se salvó este que siguió ejerciendo hasta su jubilación, y que fué, casualmente, sustituido años después por Julián Alvarez, al que precisamente tuve que llamar en esos momentos para que le buscara un acomodo a Luis Padial, que lo encontró en el Ministerio de Obras Públicas.

Carlos Solchaga rectificó pronto el error cometido y el 23 de enero de 1985 propuso el nombramiento de Oscar Fanjul para Presidente del INH, el holding energético Instituto Nacional de Hidrocarburos, del que acababa de dimitir el Presidente del Circulo de Empresarios Claudio Boada para pasar a presidir el Banco Hispano Americano, acompañado por su Vicepresidente Jose María de Amusátegui. O sea que Fanjul estuvo de Subsecretario no llegó a 4 meses.

Tras el cese de Fanjul, Solchaga no se atrevía a desafiar a los guerristas nombrando a Eduardo Santos Andrés, el Director General de Siderometalúrgicas y hombre clave de la Reconversión Industrial, que se había sentido molesto con el ascenso de Fanjul, y consideraba que no tenía el suficiente reconocimiento. Durante ese tiempo yo tenía que despachar directamente con el Ministro y en uno de los despachos le dije que nombrara a quién quisiera que podía contar con mi apoyo. Quizás eso le decidió y el 7 de febrero de 1985 nombró a Eduardo Santos Andrés como Subsecretario y este en mi primer despacho con él me dijo : “Yo de esto no entiendo nada, yo voy a seguir llevando los temas de la Reconversión como Viceministro, tu te ocupas de la gestión del Ministerio y yo voy a firmar lo que tu me propongas, basta con que le pongas una muesca tuya. Ahora eso si, si fallas te ceso automáticamente”. Y así funcionamos durante todo el tiempo que duró su mandato como Subsecretario, él me firmaba sin dudar ni preguntar todo lo que llevaba mi muesca. Y tan sólo en un par de ocasiones me planteó alguna propuesta suya.

Cuando presentó la dimisión Boyer, el 6 de julio de 1985 teníamos una reunión de Comité de Dirección del Ministerio en un edificio del Canal de Isabel II, sito en un pantano de la sierra de Madrid, cuando el Director General de Electrónica e Informática Joan Majó recibió una llamada urgente de Carlos Solchaga desde La Moncloa conminándole a ir allí. Al parecer Felipe le había pedido a Solchaga, esa misma mañana, que asumiera la Cartera de Economía y que le diera ya un nombre para Industria y Solchaga, valorando que fuera del PSOE, catalán y de su confianza, dio el nombre de Joan Majó. Este abandonó la reunión como Director General y regresó al Ministerio como nuevo Ministro de Industria y Energía.

Solchaga se despidió de nosotros pidiéndonos que siguiéramos todos en nuestros puestos y que él sólo se llevaba al Ministerio de Economía a Pepe Casas y a su Director de Gabinete un técnico comercial llamado Luis Sempere Couderc, al que acababa de nombrar para sustituir a Claudio Aranzadi que había pasado a la Vicepresidencia del INI.

Majó solo nombró a su Director de Gabinete, un catalán llamado Enric Homs Martínez, y a su sucesor en la D.G. de Electrónica Jaime Clavell Ymbert. Estábamos los iniciales de Solchaga, más Fernando Maravall que había sustituido como S.G.T. a Oscar Fanjul y José Fernando Sánchez- Junco, que había sustituido a Eduardo Santos como D.G. de Siderometalúrgicas.

Tras las elecciones de 1986, Felipe González hizo una remodelación de su Gobierno y nombró Ministro de Industria y Energía a Luis Carlos Croissier Batista que tomó posesión el 25 de julio de 1986 y dijo que iba a cambiar a todo el equipo menos a mí, a pesar de que en su opinión todo se había hecho mal durante la etapa como Subsecretario de Eduardo Santos. Yo le insistí en que estaba cansado y quería dejar el puesto y él por 3 veces me dijo que tenía que seguir. Nombró como Subsecretario a su vecino de piso, Miguel Angel Feito Hernández, que era la persona con la yo que tenía más amistad del Ministerio. Me alegré y le felicité diciéndole que me tenía a su disposición, pero que, como ya llevaba 4 años en el puesto, estaba un poco aburrido y me gustaría colaborar con él en la preparación de los temas de la Comisión de Subsecretarios.

Durante el año anterior se había aprobado la Relación de Puestos de Trabajo del Ministerio, que fue la 1ª que se aprobó junto a la de Presidencia, tras un muy duro proceso de análisis y valoración de los puestos de trabajo con Elena Salgado como Subdirectora de Retribuciones de Hacienda. Esta era una ingeniero industrial, cuñada de Miguel Martín, Subsecretario de Economía y Hacienda, que estuvo contratada en el IMPI, en el que ejercía como Secretario General Juan Antonio Pagán Lozano, un TAC de la 16 Promoción, que organizó las oposiciones que la convirtieron en funcionaria de la Escala Técnica de Organismos Autónomos del Mº de Industria, y de allí pasó a la D.G. de Costes de Personal y se convirtió, con Borrell de Secretario de Estado de Hacienda, en la instrumentadora inflexible del sistema Hay de análisis y valoración de puestos de trabajo de la Admón. Central española, sobre el que se montaron las Relaciones de Puestos de Trabajo. Su aprobación para el Ministerio de Industria y Energía supuso que los puestos de jefe de Sección, que antes eran de libre nombramiento, pasaron a tener que proveerse por concurso de méritos, restando margen de maniobra para nombramientos y ceses a los Directores Generales, lo que les dificultaba la gestión en una estructura con muy pocos puestos de libre designación y generó un cabreo generalizado.

El mismo día de su toma de posesión Feito me pidió que le explicara detenidamente, comida por medio, los pros y contras de la nueva RPT, cosa que hice con total minuciosidad. A continuación, tuvimos la 1ª reunión del nuevo Comité de Dirección presidido por el Ministro Luis Carlos Croissier y que estaba integrado por nuevos Directores como Fernando Magro, que sustituía a Feito, Julio González Sabat de D.G. de Electrónica, Victor Pérez Pita de Energía, Juan José Cerezuela Bonet de Minas y Subdirectores que habían ascendido como Santiago Eguidazu Mayor a S.G.T. y Mauro Lozano Belda a Director de Gabinete, y abrió la misma Feito que utilizó la información que yo le había facilitado para hacer una crítica total de la RPT y de la gestión realizada. Crítica a la que se sumaron los demás nuevos Directores Generales con la sonrisa de Croissier. Yo quedé tan demudado y estupefacto por la traición de quien yo creía mi mejor amigo dentro del Ministerio que no sabía como reaccionar, ya que cómo presentar la dimisión si ya había intentado rechazar el nombramiento. La situación embarazosa la salvó como siempre Croissier diciendo: “ya está bien, lo que decís es cierto, pero vais a tener que asumirlo y en el futuro es posible que la provisión por concurso llegue hasta los niveles 26, a cambio han mejorado las retribuciones del personal”.

Las relaciones con Feito, que era mi Subsecretario, por mi parte quedaron totalmente cortadas y se limitaron estrictamente al despacho de los asuntos oficiales y a pesar de que el intentaba distender y bromear, se encontró siempre ya con un muro. Así estuvimos los dos años que duró el mandato de Croissier y cuando se produjo su sustitución el 12 de julio de 1988 por Claudio Aranzadi Martínez, que dejaba la Presidencia del INI, Feito que continuaba como Subsecretario me dijo que el Ministro quería sustituirme, a lo que le repliqué que me lo dijera el Ministro.

Y así pasaban los días y seguíamos igual, pero a finales de julio me llamó el Subsecretario de Sanidad y Consumo Jose Luis Fernández Noriega, médico neurocirujano dedicado al sindicalismo, y me dijo que iban a cesar al D. G. de Servicios de Sanidad, que era mi amigo y Tac el granadino Miguel Marañon Barrio, y que querían contar conmigo, yo no le dije que sí ni que no y entonces me llamó el Ministro Julián García Vargas y me hizo la propuesta y yo le dije que estábamos a punto de irnos de vacaciones, que a la vuelta en septiembre hablaríamos.

Cuando pasó agosto, a mi regreso a Madrid la situación seguía igual, así que decidí tomar yo la iniciativa. Llamé a Julián García Vargas y le pregunté si la oferta seguía en pié, a lo que me contestó que fuese a verle ya mismo. Eso hice y me recibió con el Subsecretario que estaba encantado de que yo ocupase el cargo. El nombramiento se produjo el 9 de septiembre de 1988 y así finalicé una etapa de 6 años de mi vida profesional, que fueron de mucha dedicación en los que tuve que poner orden en materia de Recursos Humanos no sólo del Ministerio sino también de sus Organismos Autónomos: IMPI, CEDETI, IGME, Registro de la Propiedad Industrial, CIEMAT, EOI y también en el INI, y de los que los dos últimos años fueron muy incómodos. En la comida que me dieron mis colaboradores destaque que lo que más sentía era dejar el equipo humano que había logrado formar en esos años, entre los que destacaban: Jose Vicente Nuño Ruiz como Subdirector de Personal, Cristina Pena Soto como Oficial Mayor, César Lanza como Subdirector de Tratamiento de la Información, Manuel Pérez Olea como Vocal Asesor y M.ª Carmen Pérez de Cabo como Jefa de Recursos.

El Ministro Aranzadi me felicitó por el cambio de destino y me comunicó que siempre podría contar con el Ministerio de Industria, manteniéndome los dos Consejos de Admón de Empresas del INI que tenía: Bazán e INITEC. Me sustituyó un TAC, Santos Castro Fernández, compañero de promoción de Croissier, que estaba de Secretario General del INI con él y que era mi candidato a sucederme, pero que fué cesando a casi todos mis colaboradores.

Miércoles 04 de Abril de 2018 19:59

Mi etapa en Función Pública.

A principios de 1977, cansado de que los expedientes de los particulares y pequeños comerciantes del Sáhara no pudiesen completarse y, por consiguiente, no se sometiesen a aprobación de la Comisión Liquidadora de los Intereses Españoles en el Sáhara, decidí dejar mi puesto de trabajo aunque supusiese bajar de nivel, de 26 a 24, ya que mantenerlo suponía pasar a la SGT de Presidencia en La Moncloa, y no me interesaba por las limitaciones de movilidad que me suponía, máxime estando ya casado y con hija en perspectiva y habiendo alquilado un apartamento en la C/ Victor Pradera, por lo que al final me decidí a ocupar la Sección de Plantillas Orgánicas en la D.G. de Función Pública, que tenía la sede en la C/ Ferraz, 64, al lado de casa, con un sevillano, Julio Moreno Ventas, de Jefe del Servicio de Programación de Efectivos de CC.II. y Plantillas Orgánicas, que a los 3 meses se marchó a Sevilla, con lo que pasé a ocupar el Servicio y recuperé así el nivel 26. Tenía de Jefe de Negociado a Matías Martí, un veterano Administrativo que era de lo más eficiente y a dos Auxiliares Maricarmen y Ángeles Santamaría y como Jefe de Sección a Manolo Grande, un compañero educado pero poco eficiente.

De esa etapa recuerdo como preparé, especialmente con Jose Carlos Blanco del Mº de Educación, las dotaciones presupuestarias de los Cuerpos Generales y la reunión con el todopoderoso Jose María Dalmau, Subdirector de Hacienda, viejo republicano que se preciaba de decirle no al Presidente del Gobierno, y que no pudo rebatirme ni él ni sus colaboradores : Leandro González, Luis Herrero,…, dada la precisión de los datos puestos sobre la mesa y la advertencia de que él sería el responsable de que algunos Institutos de Enseñanza Media no pudieran funcionar, si no me aceptaba las dotaciones propuestas.

También tengo que destacar que, en materia de Plantillas Orgánicas, choqué con el todopoderoso Técnico Comercial José Manuel Reyero, que se empeñó en que en la plantilla de Comercio todos los puestos tenían que ser asignados a Técnicos Comerciales, a lo que le dije que de acuerdo, salvo el que ejercía los temas de personal que tenía que ser asignado a un TAC. Montó en cólera y dijo que ni hablar. No estaba dispuesto a perder la discrecionalidad con la que gobernaba al Cuerpo. Y ahí se atascaron las Plantillas Orgánicas y en el futuro no hubo movimiento alguno.

Durante este periodo, al parecer a instancias de Luis Fernando Crespo, que era Secretario General para la Administración Pública, me encargaron un Informe sobre la Protección Civil en España, en el que ya avancé que sólo sería eficaz si se le dotaba de efectivos operativos dedicados exclusivamente a esas tareas, cosa que se hizo finalmente con la UME Unidad Militar de Emergencias. Al final no me encargaron hacerme cargo de la Protección Civil y seguí allí vegetando.

También por ese tiempo Miguel Marañón Barrio me propuso ir de Delegado Provincial de Educación a Murcia y no lo consideré por estimar, erróneamente, que una vez aprobada la Constitución las primeras transferencias que se iban a realizar eran las de Educación por lo que el puesto tendría muy corta duración y no tenía sentido el cambio de domicilio que comportaba. Me equivoqué, tardaron en realizarse más de 10 años, no se hicieron hasta el 2.000.

El Subdirector de CC.II. era Fernando García Manzano que pasó a la Subdirección General de Función Pública y le sucedió Ignacio Alcaide, con el que tuve una entrañable amistad hasta que falleció de un infarto.

Le sucedió Julián Álvarez Álvarez, que me propuso por dos veces cambiarme al Servicio de Gestión de CC.II., rechazándolo la 1ª vez porque no me suponía ninguna ganancia y era más trabajo y responsabilidad. Pero aceptándolo la 2ª, cuando se marchó Antonio Ramírez Rebollo. Así pasé a dirigir los 4 Cuerpos Generales de la Admón. Civil del Estado: de Jefe de Sección del Cuerpo Técnico tenía a un excelente funcionario procedente de Marruecos y natural de Torrevieja, Antonio Villanueva; a cargo del Cuerpo Administrativo estaba el incombustible Juan Cañas, veterano Administrativo; a cargo del Cuerpo General Auxiliar estaba D. José Lorite, viejo funcionario de Plazas y Provincias Africanas; y a cargo del Cuerpo Subalterno estaba el TAC Manuel Súnico Suances, emparentado con varios Almirantes.

De Ferraz nos cambiamos a la C/ Ayala y allí entablé amistad con José Garrido Falla, que era el Jefe de Gabinete de la Comisión Superior de Personal, con Jose Luis Castañeda Andrés que era el Jefe del Registro de Personal y con Jose Antonio Gallo que era el Jefe del Personal procedente del Movimiento.

Allí vivimos el 24 de febrero y la manifestación como golpistas de Javier Casado Rodríguez de Amezúa, de Angel Diez Roncal y de un tercero.

Nombraron a Gerardo Entrena Cuesta Director General de Función Pública y asistí con Julián a una reunión con él para hablar de Plantillas Orgánicas y me creí en la obligación de dar mi opinión que fue totalmente ignorada por Gerardo, por lo que creí que había tomado mala impresión sobre mí.

Por eso me sorprendió que, cuando Julián dejó la Subdirección para pasar a la Secretaria General del INAP, me nombrara a mí como Subdirector de CC.II.

En este puesto estaba feliz. Ocupaba el puesto clave de la Administración en unos momentos claves para la transición política y el afianzamiento de la democracia en nuestro país.

Desde el 23 F estaba colaborando con el PSOE en la elaboración del Programa Electoral en materia de Función Pública y contribuí, como muchos otros no afiliados, a la victoria en las elecciones del 28O que llevaron al PSOE al Gobierno.

Gerardo me pidió que dado que conocía a Enrique Barón que le hablara bien de él, ya que Ignacio Fuejo que iba con él de Subsecretario de Transportes le iba a proponer como Director General de Servicios y sería mejor que tuviera alguna referencia. Yo cogí el teléfono y llamé al nuevo Ministro de Transportes, Turismo y Comunicaciones y le dije “ Enhorabuena Enrique, creo que va a ir contigo mi actual Jefe Gerardo Entrena, te lo recomiendo especialmente”. A resultas, Gerardo que estaba propuesto como Director General fue nombrado Subsecretario.

Yo estaba encantado en mi reciente puesto de Subdirector de CC.II. donde pensaba podía hacer una tarea extraordinaria de colocar a la gente adecuada en la nueva Administración del cambio. Pero recibí una llamada de Paco Velazquez, que estaba actuando de Director de Gabinete del nuevo Secretario de Estado para la Admón Pública Francisco Ramos Fernández-Torrecilla, que me dijo que el nuevo Subsecretario del Ministerio de Industria y Energía Luis Carlos Croissier les había pedido un experto en materia de Recursos Humanos de confianza para Director General de Servicios y habían pensado en mí. Yo le dije que yo estaba muy bien donde estaba y que creía que allí podía dar mejor servicio. Entonces me pasó con Paco Ramos que me dijo : “Juan necesitamos que vayas allí”. A lo que le dije que de acuerdo.

Y así se gestó mi pase a Alto Cargo y el fín de mi etapa en Función Pública, donde estaba encantado.

Miércoles 21 de Marzo de 2018 14:31

En Memoria de José Luis Centeno Castro

Este 26 de Febrero nos ha abandonado José Luis Centeno Castro, compañero entrañable que pertenecía a la XIV Promoción de T.A.C. y que, desde su ingreso en 1974 se dedicó en cuerpo y alma a luchar por la profesionalización de nuestra Administración y a implantar la democracia en España.

Profesionalmente se entregó, inicialmente, a gestionar los aspectos del Consumo en España y, posteriormente, a dirigir la difícil y compleja materia de los Títulos Académicos, sus Convalidaciones y Homologaciones, área en la que se desempeñó durante un largo periodo con el mayor interés y acierto y se jubiló siendo el Vicegerente de Recursos Humanos de la Universidad de Alcalá de Henares.

Su calidad humana y su bonhomia le granjearon el cariño y la amistad de todos los que le conocían y aunque era un hombre tímido y reservado fue siempre valorado y respetado por los colectivos en los que participó.

José Luis se ha unido así en el recuerdo al de aquellos otros de nuestra Promoción, la XIV, que le precedieron en su viaje hacia nuestra memoria : África Jaén Azpitarte, una de las primeras Subdirectoras de la Administración Española, que falleció el 19 de enero de 1985 en un accidente de aviación junto al Ministro Gregorio López Bravo; el veterano funcionario y abogado Joaquín Morales Hernández, que falleció pocos años después; el singular economista Julián Arévalo Arias, que al final le sacó aplicación a su secreta afición a todo lo militar y ocupó el puesto de Secretario de Estado de Defensa, y que falleció el 21 de noviembre de 2008; Jesús Cabanillas Montejo que destinado en Agricultura falleció el 17 de agosto de 2010; la entrañable economista, discípula predilecta de Fuentes Quintana, Trinidad Cano Simón que falleció el 2 de diciembre de 2010; el Ingeniero de Caminos y fundador de los Técnicos de Informática Pedro Maestre Yenes que falleció el 20 de octubre de 2014 y Santiago Rodríguez Santerbás el novelista burgalés que nos dejó el pasado año.

Que quede aquí constancia de nuestro afecto y reconocimiento para todos ellos.

Juan Alarcón Montoya

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